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	<title>Jesús Arencibia Lorenzo &#8211; Periodismo de Barrio</title>
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	<description>Organización periodística cubana sin fines de lucro</description>
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	<title>Jesús Arencibia Lorenzo &#8211; Periodismo de Barrio</title>
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		<title>Dr. Julio Antonio Fernández Estrada: “He conocido innumerables casos de violaciones”</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Arencibia Lorenzo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 27 Aug 2021 15:54:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[11J]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[derechos ciudadanos]]></category>
		<category><![CDATA[derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[protestas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El Derecho en Cuba es muchas veces un camino torcido. Aunque la Constitución de la República proclamó en 2019 a la nación como "Estado socialista de derecho", existen múltiples evidencias de que la letra de la Carta Magna, al menos en ese particular, es únicamente letra. </p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>El Derecho en Cuba es muchas veces un camino torcido. Aunque la Constitución de la República proclamó en 2019 a la nación como «Estado socialista de derecho», existen múltiples evidencias de que la letra de la Carta Magna, al menos en ese particular, es únicamente letra.</p>
<p>Detenciones arbitrarias, agresiones ilegales a quienes se oponen de forma pacífica a la gestión del bloque Partido-Estado-Gobierno, incongruencias en las decisiones jurídicas y falta de independencia del poder judicial respecto a los que integran el aparato político/administrativo del país son algunos de los escollos que día a día deben sortear los ciudadanos.</p>
<p>Específicamente en los procesos penales, los derechos internacionalmente reconocidos de los acusados sufren violaciones de manera sistemática. De ahí que no sean pocas las vidas que terminan golpeadas, como la de Leovel Frank Canga, joven sicólogo que cumplió una injusta sanción de privación de libertad y cuyo caso <em>Periodismo de Barrio</em> documentó en el reportaje “<a href="https://www.periodismodebarrio.org/2021/06/un-naufragio-en-tierra-firme/">Un naufragio en tierra firme</a>”.</p>
<p>Para explorar este complejo entorno acudimos —a fines de 2020— a la experticia de Julio Antonio Fernández Estrada (La Habana, 1975). Licenciado en Derecho y en Historia, Doctor en Ciencias Jurídicas y Profesor Titular de la Universidad de La Habana durante dos décadas, Fernández Estrada ha impartido cátedra en la Isla sobre Derecho Romano, Filosofía del Derecho e Historia del Estado y el Derecho y, como profesor invitado, en México, Guatemala, Argentina, España, Italia&#8230; Asimismo ha presentado ponencias en eventos académicos de varias naciones, y a su autoría se deben más de cuarenta y cinco publicaciones entre libros, revistas referenciadas y otros espacios de divulgación científica.</p>
<p>Profesor sin aula desde hace años —precisamente por la injusta discriminación que sufren académicos y alumnos en universidades del país—, Julio Antonio sigue educando en el amor al Derecho desde columnas periodísticas y audiovisuales en medios de prensa alternativos como<em> OnCuba</em>,<em> elTOQUE </em>y<em> Periodismo de Barrio.</em> A la balanza de su juicio ni los intentos de linchamiento mediático la desajustan.</p>
<p><strong>¿Cómo describiría Ud., a grandes rasgos, el funcionamiento del sistema judicial (penal) en Cuba? ¿Qué fortalezas y debilidades le señalaría? </strong></p>
<p>El sistema judicial cubano se caracteriza por la poca permanencia de los jueces en los tribunales. Durante muchos años la labor de estos últimos se ha sostenido con el servicio social de los graduados, al principio en los Tribunales Municipales, pero después también en los Tribunales Provinciales y hasta en el Tribunal Supremo, porque no existe un requisito de experiencia profesional para ser juez o jueza en Cuba. Un gran problema que enfrentan los tribunales es, por lo tanto, la poca experiencia de muchos de sus magistrados, lo que choca con la importancia e impacto del trabajo que ejercen.</p>
<p>La cantidad de trabajo y la dilación de los procesos es otro elemento que caracteriza el trabajo de los tribunales en Cuba.</p>
<p>En el caso del derecho penal, es un rasgo importante el uso de argumentos políticos para justificar las sanciones, como sucede en los llamados delitos priorizados, que no encuentran cabida en el Código Penal ni en la ley de procedimiento correspondiente. Lo anterior permite que personas sean sancionadas a grandes penas de privación de libertad sin que los delitos sean tan graves, solo por el hecho de la consideración coyuntural de un delito, lo que viola el principio de que los tribunales solo se deben al cumplimiento de la ley.</p>
<p>Se supone que los tribunales en Cuba, como en otros países, son independientes y neutrales, pero según la Constitución de la República pueden recibir directrices del Consejo de Estado.</p>
<p>Un rasgo de la administración de justicia penal en Cuba es el empleo de las medidas de peligrosidad predelictivas, que han sido muy criticadas dentro del país y en organismos internacionales, sobre todo en la antigua Comisión de Derechos Humanos de la ONU, por violarse con este procedimiento el principio de legalidad penal, por el que se supone que solo serán sancionadas las personas que cometan delitos ya previstos en la ley penal. Las medidas de seguridad predelictivas no son sanciones penales, pero ponen a los asegurados en situaciones semejantes a las de las personas privadas de libertad.</p>
<p>La fortaleza mayor que observo es también una debilidad: la juventud de muchos jueces y juezas, que en muchos casos son estudiantes de excelencia en la carrera de Derecho, lo que permite que los últimos conocimientos científicos, sobre todo actualizados, lleguen a la práctica judicial.</p>
<p><strong>¿Cuáles condicionamientos (políticos, económicos, estructurales) y relaciones con los poderes ejecutivo, legislativo y militar considera que definen al poder judicial? </strong></p>
<p>Ya adelantaba que los tribunales tienen condicionamientos, sobre todo reciben presiones políticas coyunturales. Fuera de esos momentos, creo que trabajan sujetos al cumplimiento de la legalidad. Me parece que una característica de los tribunales cubanos es que son poco corruptos, es extraño conocer casos de prevaricación entre jueces cubanos. Creo que se reciben en los tribunales presiones administrativas y políticas, pero no diría que estas presiones definen el trabajo jurisdiccional.</p>
<p><strong>¿Se cumplen rigurosamente los debidos procedimientos en materia penal en el país? ¿La Ley de Procedimiento Penal y el Código Penal de la Isla se ajustan a pautas y convenciones internacionales como la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención Americana de Derechos Humanos y los “Principios y directrices de las Naciones Unidas sobre el acceso a la asistencia jurídica en los sistemas de justicia penal”? </strong></p>
<p>No.</p>
<p><strong>¿Podría argumentar su respuesta?</strong></p>
<p>No creo que se cumplan rigurosamente estas regulaciones, entre otras cosas porque Cuba no ha ratificado el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que permite convertir en vinculantes los contenidos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.</p>
<p><strong>¿Cuáles son, a su juicio, las principales (más flagrantes y frecuentes) violaciones que se observan respecto a los derechos del acusado en los procesos penales del país?</strong></p>
<p>Creo que las más flagrantes violaciones son las detenciones arbitrarias, sin mediar denuncias, con violencia, con interrogatorios en lugares que no son instituciones policiales. Se traslada a los detenidos a sitios lejos de sus domicilios, se les acusa en muchas ocasiones de delitos inexistentes. Todo esto, sobre todo, con personas que se consideran opositores políticos al Gobierno.</p>
<p>Otras violaciones frecuentes son la cantidad de días de prisión preventiva de los acusados, la cantidad de casos que esperan respuesta con el aseguramiento en prisión como reos, incluidos los que no son peligrosos ni dan muestra de que evadirán la justicia.</p>
<p>Violaciones conocidas son los expedientes secretos de algunos acusados, que impiden que hasta el abogado pueda conocer los detalles del caso.</p>
<p>Igualmente es conocido que los abogados no pueden representar a sus defendidos desde que son detenidos, sino desde que son asegurados con alguna medida como la prisión preventiva o la fianza, lo que crea una indefensión manifiesta de los acusados.</p>
<p>Otra violación de principios internacionales del derecho penal y del derecho procesal penal es la posibilidad de los tribunales cubanos de sancionar a un acusado a una pena mayor que la que la parte acusadora ha pretendido con sus alegaciones, por el uso de una fórmula de la Ley de Procedimiento Penal.</p>
<p><strong>¿A qué causas Ud. infiere se deben estas violaciones? ¿Cuáles son las vías/mecanismos para denunciarlas? ¿Tiene la ciudadanía cubana conocimiento de dichas vías? ¿Las aplica con frecuencia?</strong></p>
<p>El conocimiento de la población cubana sobre cuestiones jurídicas tan específicas como estas es mínimo. Es más frecuente este conocimiento entre personas que han tenido que lidiar con asuntos penales como víctimas o acusados.</p>
<p>Las vías que tiene la población para denunciar estos problemas son las del Poder Popular, como asunto que afecta a la ciudadanía en general, o mediante quejas a la Fiscalía o a otros órganos estatales. Otra forma de intentar cambiar estas prácticas es mediante la modificación de las normas jurídicas que las permiten, mediante procesos de iniciativa legislativa popular o de iniciativa popular de reforma constitucional, ambas permitidas en la Constitución de 2019.</p>
<p>La forma de defensa de los derechos más común en Cuba es la queja ante la Fiscalía General de la República y las cartas de peticiones políticas dirigidas a instituciones que atienden a la población, como el Consejo de Estado, la Asamblea Nacional del Poder Popular, el Partido Comunista de Cuba o la Presidencia de la República.</p>
<p>La vía que parece más adecuada para defender derechos humanos violados es la de un recurso procesal ante tribunales; esto es lo que se esboza en el artículo 99 de la Constitución. En octubre de 2020 debió promulgarse la ley que contendría este procedimiento, pero el cronograma legislativo aprobado por la Asamblea Nacional ha sido modificado y esta ley fue aplazada un año más.</p>
<p><strong>¿Tiene historias, anécdotas, casos en los que haya participado o que le hayan relatado colegas del gremio que ilustren estas violaciones? ¿Nos los compartiría (por supuesto, guardando la privacidad de los sujetos)?</strong></p>
<p>He conocido innumerables casos de violaciones de derechos de los acusados, sobre todo por algo que no mencioné antes: la casi nula práctica de pruebas en Cuba que no sean circunstanciales.</p>
<p>Hace unos años, en el proceso penal contra funcionarios de Cubana de Aviación, casi todos estuvieron en prisión preventiva por más de seis meses y muchos de ellos lo hicieron en instituciones que no eran acordes con los delitos que se les imputaban, como por ejemplo, personas investigadas durante seis meses en Villa Marista por un delito común de cohecho.</p>
<p>En ese mismo caso conocí de primera mano el tratamiento de los acusados en el juicio oral, donde por más de una hora se les leyó un largo documento, las Conclusiones Provisionales de la Fiscalía, mientras los acusados se encontraban de pie y muchos se daban masajes en la espalda con sus propias manos.</p>
<p>En este mismo caso fue notable cómo varios acusados no recibieron los beneficios penales que se encuentran en la ley, como la libertad condicional, que no tiene más requisitos legales que el cumplimiento de la mitad de la sanción de privación de libertad y la buena conducta del sancionado.</p>
<p>A algunos casos de esta causa, personas sancionadas, no se les permitió el disfrute de la libertad condicional aunque se hubieran desempeñado por años como profesores en la prisión, porque el delito, por ejemplo, de cohecho, se consideraba en ese momento “priorizado”.</p>
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		<title>Un naufragio en tierra firme</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Arencibia Lorenzo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Jun 2021 15:42:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Los derechos –internacionalmente reconocidos– del acusado en los procesos penales se resienten en Cuba por sistemáticas violaciones. Para algunos, son simples estadísticas; a otros les cambia la vida en ello. La historia del joven Leovel Canga y su deriva traumática luego de un intento de salida ilegal del país, así lo evidencian.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Ya era tarde cuando Leovel Canga llegó a la estación de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) de Sandino, el municipio más occidental de Pinar del Río, la provincia más occidental de Cuba.</p>
<p>Estaba sentado frente al Alacrán, que en realidad se llamaba Raúl y era el instructor del caso. Alto, de tez oscura y con una cicatriz en la cara, el Alacrán iba tomando notas de la declaración del joven que entonces tenía 30 años.</p>
<p>Horas antes, dos oficiales habían despertado a Leovel, que se había quedado dormido en el monte, en la zona conocida como Cueva de las Vacas, un paraje rural apartado. Iba con dos hombres más. Varios kilómetros los separaban de Cayuco, el punto por donde le habían entrado a aquel monte cerrado entre las cuatro y las cinco de la tarde del día anterior.</p>
<p>Se habían pasado toda la noche y madrugada caminando, esperando la lancha que los recogería para soltarlos en la costa este de México, desde donde seguirían para Estados Unidos. Había tropas guardafronteras merodeando la zona, el grupo estaba retrasado, y los lancheros se fueron. Los muchachos estaban atravesando la zona boscosa, a unos 10 kilómetros de la costa, de vuelta a la carretera, cuando fueron sorprendidos.</p>
<p>Los oficiales les pidieron el carnet de identidad. “Dos de San Cristóbal y uno de Mayabeque perdidos en Sandino –dice Leovel–, casi no había nada que explicar”.</p>
<p>Minutos después llegó Juan Antonio Pérez Lemus, el primer oficial de la Seguridad del Estado y jefe del entonces Departamento Técnico de Investigaciones (DTI) del municipio. A los jóvenes ya les habían requisado sus mochilas, no traían nada sospechoso.</p>
<p>―¿Alguno de ustedes viaja con un arma blanca? –preguntó Juan Antonio. Leovel recordó, entonces, que en el bolsillo trasero de su pantalón viajaba aquella pequeña navaja suiza, tan útil para tantas cosas.</p>
<p>―Yo no la tengo en calidad de arma blanca –respondió–, sino como instrumento de supervivencia, pero ya que usted pregunta, se la entrego.</p>
<p>Casi automáticamente, el oficial, que lucía charreteras de primer teniente o capitán (Leovel no recuerda bien), comentó en voz alta a los dos uniformados que lo acompañaban: “Este va procesado por tenencia de arma blanca”.</p>
<p>Era lunes, 28 de noviembre de 2016.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>Justo ese año, 2016, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) <a href="https://observacuba.org/wp-content/uploads/2021/01/InformeAnual2020__OCDH_compressed.pdf" target="_blank" rel="noopener">reportó</a> 9 351 detenciones arbitrarias, la cifra más alta de la década. En total fueron 58 124 arrestos de este tipo, entre 2010 y 2020.</p>
<p>Por la Ley No. 5/77 de Procedimiento Penal, en Cuba la policía puede mantener detenida a una persona hasta 24 horas sin notificar al instructor. Una vez que le notifique, el instructor tiene hasta 72 horas para poner en libertad al detenido, o disponer el caso ante el fiscal. Este, a su vez, tiene otras 72 horas para dejar sin efecto la detención, o resolver alguna de las medidas cautelares (prisión preventiva, libertad bajo fianza en efectivo o moral, reclusión domiciliaria, o la constancia en acta de que el acusado se presentará cuando la autoridad indique).</p>
<p>Luego, el fiscal remite su actuación al tribunal, quien tienen otras 72 horas más para, mediante resolución fundada, confirmar, cambiar, o dejar sin efecto la medida cautelar impuesta por aquel. Cuando el tribunal toma su decisión le informa al fiscal y este al instructor, quien debe notificar entonces al acusado. Solo en ese momento el instructor le hará saber su derecho a designar un defensor (art. 247).</p>
<p>Laritza Diversent es asesora jurídica de Cubalex, una ONG que ofrece estos servicios de forma gratuita a cubanos. Alega que este proceder permite que la policía pueda detener a alguien sin dar explicaciones, ni a las autoridades ni al detenido. “Ese funcionario tiene entonces una facultad discrecional para decidir en qué momento aplica una norma o no”, refiere.</p>
<p>Las prácticas del sistema judicial en la Isla, reguladas legalmente o no, son objeto de controversia constante. Primero, porque existen irregularidades al interior de los procesos penales, que no cumplen con lo dictaminado en la ley. Y segundo, porque muchas leyes no se corresponden con los estándares internacionales de lo que se conoce como garantías del debido proceso.</p>
<p>La Declaración Universal de los Derechos Humanos reconoce los de las personas acusadas: la presunción de inocencia, ser escuchado y juzgado por un tribunal independiente, las garantías para su defensa… El Pacto de Derechos Civiles y Políticos determina que las personas deben ser informadas sin demora de la acusación formulada en su contra, así como de su derecho a ser asistidos por un abogado de su elección. Cuba es signataria de la Declaración, no así del Pacto, que fue aprobado por la Organización de Naciones Unidas en diciembre de 1966.</p>
<p>Cubalex ha atendido desde su fundación, en diciembre de 2010, 1 638 solicitudes para la revisión de casos de personas sin motivaciones políticas, grueso que aún comprende la mayoría de sus clientes. Generalmente, el servicio se ofrece mediante familiares del acusado, sobre todo mujeres, que tienen dudas o están inconformes con los procedimientos de las autoridades.</p>
<p>Según el Doctor en Ciencias Jurídicas Julio Antonio Fernández Estrada, especialista en Derecho romano e Historia del Estado y el Derecho, entre las violaciones más frecuentes a los derechos de los acusados en la Isla se encuentran las detenciones arbitrarias, la cantidad de días en prisión preventiva, el aseguramiento en prisión de casos en espera de respuesta o juicio que no son peligrosos ni dan muestra de que evadirán la justicia, y la disposición de expedientes secretos que impiden que el abogado defensor pueda conocer detalles del caso.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<div id="attachment_9866" style="width: 2163px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-9866" class="wp-image-9866 size-full" title="Leovel Canga muestra su título de Licenciado en Psicología por la Universidad de Ciencias Médicas de Pinar del Río (Foto: Cynthia de la Cantera y Jesús Arencibia)" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/Leovel-Canga-6-nov-2019-2.jpg" alt="Leovel Canga muestra su título de Licenciado en Psicología por la Universidad de Ciencias Médicas de Pinar del Río (Foto: Cynthia de la Cantera y Jesús Arencibia)" width="2153" height="1404" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/Leovel-Canga-6-nov-2019-2.jpg 2153w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/Leovel-Canga-6-nov-2019-2-300x196.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/Leovel-Canga-6-nov-2019-2-920x600.jpg 920w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/Leovel-Canga-6-nov-2019-2-768x501.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/Leovel-Canga-6-nov-2019-2-1536x1002.jpg 1536w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/Leovel-Canga-6-nov-2019-2-2048x1336.jpg 2048w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/Leovel-Canga-6-nov-2019-2-810x528.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/Leovel-Canga-6-nov-2019-2-1140x743.jpg 1140w" sizes="(max-width: 2153px) 100vw, 2153px" /><p id="caption-attachment-9866" class="wp-caption-text">Leovel Canga muestra su título de Licenciado en Psicología por la Universidad de Ciencias Médicas de Pinar del Río (Foto: Cynthia de la Cantera y Jesús Arencibia)</p></div>
<p>Casi 48 horas antes de que detuvieran a Leovel, al filo de la madrugada del sábado 26 de noviembre de 2016, Raúl Castro anunciaba con voz desplomada, sentado detrás de un buró, la muerte de su hermano Fidel, el líder histórico de la Revolución. El país despertó a las seis de la mañana, desértico, bajo un Duelo Nacional decretado por el Consejo de Estado que duró nueve días.</p>
<p>La normativa ordenó el cierre de actividades y espectáculos públicos, y dispuso que la bandera ondeara solo a media asta, en señal de luto. No fue publicada oficialmente hasta febrero de 2017, casi tres meses después, en la <em>Gaceta Oficial de la República</em>.</p>
<p>Durante, y como parte del duelo, se transmitió una programación informativa continua de carácter patriótico; las autoridades prohibieron la venta de bebidas alcohólicas; y en las casas no se podían hacer fiestas ni reproducir música a altos volúmenes. Ninguna de estas medidas se reguló en el decreto.</p>
<p>―Mire –le dice Leovel al instructor– yo soy profesional de Salud Pública. Esto de ninguna manera puede relacionarse con la muerte de Fidel, ni puede considerarse como una falta de respeto a su memoria. Los motivos de este viaje son puramente económicos, como la inmensa mayoría de los cubanos que han decidido emigrar del país.</p>
<p>Por la expresión de su cara, Leovel intuyó que el Alacrán no le creía. Le insistió, una vez más, que traía la cuchilla como parte de un kit de supervivencia. Era de marca Alter, con cabo de plástico rojo y una hoja niquelada de unos 15 cm, y la había dispuesto para el viaje junto con un nailon de pescar, un galón de agua, y algunos alimentos.</p>
<p>“Me llevaron después al calabozo, que estaba lleno de gente, por cierto –rememora Leovel, Licenciado en Psicología en el Hospital Comandante Pinares, en San Cristóbal, Artemisa–, porque estaban cogiendo a muchas personas en esos días, por diversos motivos. Entre ellos, otras salidas ilegales, según supe”.</p>
<p>Abandonar ilegalmente el territorio nacional se contempla como delito punible, con sanción de privación de libertad de uno a tres años, o multa de trescientas a mil cuotas (art. 216 del Código Penal). Pero Leovel no estaba asustado, ni preocupado. Cualquiera, en cualquier barrio de la Isla conoce historias cotidianas de quienes se han lanzado infructuosamente al mar en una, dos, tres, muchas tentativas de salida ilegal, y que son devueltos por las autoridades a su rutina diaria sin mayores consecuencias. De hecho, uno de los muchachos que iba con él ya tenía experiencia con la policía, de una vez anterior en que también decidió tirarse al mar. El trámite era sencillo. Le levantarían un acta de advertencia, y luego de tres o cuatro días podría regresar a su casa, todo cuanto deseaba.</p>
<p>“Al Estado le interesa mantener esa figura delictiva (salida ilegal del país) en el Código penal, porque necesita proteger un bien jurídico, en este caso, el orden público –explica Guillermo Suárez* jurista y profesor–. Pero, por razones de política penal, la actuación ante este tipo de delitos no termina en un proceso judicial.</p>
<p>”Lo que suele pasar con estas personas es que generalmente los tienen varios días detenidos, con el objetivo de que aporten la mayor cantidad de información posible para identificar contactos internos y en el exterior, para saber cómo se organizó, hacia dónde iban, cuáles eran las condiciones, los costos, etc. Se les hace una advertencia oficial, es decir, los profilactan y, en algunos casos, se pone multas, pero no suele pasar de ahí”.</p>
<p>Solo son procesados quienes hayan participado en la organización de la salida, o quienes en esas circunstancias cometieron otros delitos, como hurtos, sobornos, lesiones.</p>
<p>Suárez argumenta que se trata de un delito muy frecuente en el país, que implica siempre a varias personas, 10, 15 o, incluso, más de 20. “Si se procesaran penalmente (a) todos, originaría una incidencia en esa figura delictiva que después puede complicar mucho el trabajo de los órganos investigativos y judiciales”.</p>
<p>La política penal cubana, que para estos casos se aplica sin mayores repercusiones legales para los implicados, puede llevar en dos direcciones, según acota el jurista. “A no actuar, es decir, no reprimir, o a reprimir con los límites máximos que se ajustan a determinado delito”.</p>
<p>Leovel durmió esa noche en el calabozo, sobre una colchoneta que tiró en una cama de concreto extendida como una meseta voladiza desde la pared. A la mañana siguiente trasladaron a los otros dos detenidos hacia la unidad del Técnico, también en Pinar del Río. A él lo dejaron, acusado de portar ilícitamente un arma blanca.</p>
<p>Por arma blanca el Código Penal entiende “puñal, navaja, punzón, cuchillo u otro instrumento cortante, punzante o contundente”. La portación es sancionada con privación de libertad de tres meses a un año, o multa de cien a trescientas cuotas “cuando las circunstancias evidencien que el objeto estaba destinado a cometer delito o cualquier acto antisocial (art. 214)”.</p>
<p>Asimismo, la normativa reconoce que no se considera delito “la acción u omisión que, aun reuniendo los elementos que lo constituyen, carece de peligrosidad social por la escasa entidad de sus consecuencias y las condiciones personales de su autor” (art. 8.2).</p>
<p>Leovel fue detenido en un paraje rural, prácticamente virgen, a medio kilómetro de la única casa que encontró en más de 12 horas de caminata. “No había peligrosidad alguna. Además, por mis antecedentes personales y conducta demostrada hasta ese momento, nada probaba que yo fuera a agredir a nadie, que yo representara un peligro para la sociedad”, argumenta.</p>
<p>El jefe de la Unidad de Sandino, un hombre alto, corpulento, colorado, le dijo que estaban actuando como estipulaba la ley.</p>
<p>Estando en el calabozo dos mujeres visitaron al joven psicólogo: una fiscal y la jefa de Fiscalía del municipio. Trataron de convencerlo de que era justo que estuviera allí dentro. Le leyeron la ley.</p>
<p>―Usted no puede afirmar, ni asegurar, que esa cuchilla que yo tenía, y que entregué voluntariamente, iba a ser usada como arma blanca. Tendrían que demostrarlo –dice Leovel a la jefa de Fiscalía.</p>
<p>―Eso es lo que está escrito, imagínate –le responde ella.</p>
<p>“Me dijo que no me preocupara –recuerda Leovel–, al parecer para tranquilizarme. Que me llevarían a juicio, pero que eso no significaba que me meterían preso, que tal vez me aplicaban el artículo 8.3 (faculta a la policía para que no remita un caso ante tribunal), una multa y ya. Todavía yo pensaba que eso podría ser posible”.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p><img decoding="async" class="size-full wp-image-9871 aligncenter" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/martì-camilalobon.jpeg" alt="" width="568" height="702" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/martì-camilalobon.jpeg 568w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/martì-camilalobon-243x300.jpeg 243w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/martì-camilalobon-485x600.jpeg 485w" sizes="(max-width: 568px) 100vw, 568px" /></p>
<p>El pasado 25 de marzo de 2021, en la estación policial de Infanta y Manglar, en La Habana, a Carolina Barrero <a href="https://www.facebook.com/100048314474514/posts/275920887361725/?d=n" target="_blank" rel="noopener">le informaron</a> que su proceso penal había sido archivado. Cerca de siete semanas antes, a la joven de 34 años la acusaban bajo el cargo de clandestinidad de impresos, que consta en el Código Penal por confeccionar, difundir, reproducir, almacenar, transportar, circular publicaciones, sin indicar la imprenta o sin cumplir las reglas establecidas para la identificación de su autor o procedencia (art. 210).</p>
<p>Carolina es curadora, graduada de Historia del Arte, y miembro del Movimiento 27N, un grupo creado a raíz de <a href="https://www.facebook.com/eltoquecom/videos/407033477148400/?vh=e" target="_blank" rel="noopener">la protesta </a>que protagonizaron cientos de cubanos el 27 de noviembre de 2020, frente al Ministerio de Cultura (Mincult). El M-27N se <a href="https://www.facebook.com/107312641227528/posts/176649367627188/?d=n" target="_blank" rel="noopener">autodefine</a> no como organización o movimiento político, sino cívico, que utiliza “la creación artística y el trabajo intelectual como principales herramientas”.</p>
<p>A la joven nunca le notificaron el número de la causa, ni el acto formal de la denuncia. La teniente coronel Kenia Morales, oficial de la Seguridad del Estado, fungió a la vez como denunciante y primera instructora penal del supuesto caso. La prueba del presunto delito fue una ilustración de José Martí, impresa en papel, que llevaba consigo Carolina el día 4 de febrero, en una de las varias detenciones arbitrarias que ha sufrido en estos primeros meses de 2021.</p>
<p>El OCDH documenta que “uno de los mecanismos represivos más utilizados por el gobierno en 2020 contra activistas de derechos humanos y de la sociedad civil ha sido el de las detenciones arbitrarias; estas mantienen su tendencia a ser de corta duración, con liberaciones el mismo día o al siguiente, abandonando a la persona en lugares alejados de sus hogares y sin opciones de transporte. (…)</p>
<p>”La policía política en raras ocasiones presenta órdenes judiciales para justificar las detenciones; y siempre amenazan con la incoación de causa penal por la participación en asuntos cívicos que las autoridades consideran actividades “contrarrevolucionarias”.</p>
<div id="attachment_9873" style="width: 1450px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-9873" class="wp-image-9873 size-full" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/abraham.jpeg" alt="" width="1440" height="1425" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/abraham.jpeg 1440w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/abraham-300x297.jpeg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/abraham-606x600.jpeg 606w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/abraham-768x760.jpeg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/abraham-65x65.jpeg 65w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/abraham-810x802.jpeg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/abraham-1140x1128.jpeg 1140w" sizes="(max-width: 1440px) 100vw, 1440px" /><p id="caption-attachment-9873" class="wp-caption-text">Abraham Jiménez Enoa, periodista cubano (Foto cortesía de Abraham Jiménez Enoa)</p></div>
<p>Bajo la amenaza de abrirle un proceso penal, en septiembre de 2020 la Seguridad del Estado exigió al <a href="https://www.washingtonpost.com/es/post-opinion/2020/10/04/si-esta-es-mi-ultima-columna-aqui-es-porque-estoy-preso-en-cuba/" target="_blank" rel="noopener">periodista Abraham Jiménez Enoa</a> que finalizara su colaboración como columnista en  <em>The </em><em>Washington Post</em>. Fueron, durante ese año, 425 actos represivos contra periodistas independientes, “entre detenciones arbitrarias, multas, arrestos domiciliarios y otras prácticas no fundamentadas en la ley”, refiere el OCDH.</p>
<p>La organización reportó asimismo 1 647 retenciones forzadas a periodistas y activistas independientes en su propio domicilio. Algunas de estas retenciones se han mantenido por más de siete días, tiempo que permanecen los oficiales ocupando pasillos y escaleras para bloquearles la salida.</p>
<p>Esta vigilancia policial consta como medida de seguridad predelictiva en el Código Penal. Se aplica a las personas que se declaren en estado peligroso, demostrado por su conducta “en contradicción manifiesta con las normas de la moral socialista” (art. 72).</p>
<p>Al respecto, el jurista Fernández Estrada señala que estas medidas “han sido muy criticadas dentro del país y en organismos internacionales por violarse con este procedimiento el principio de legalidad penal”. Según este principio, las sanciones deben corresponderse con delitos que ya estén previstos de antemano en la ley. Fernández Estrada agrega que, si bien las medidas de seguridad predelictivas no constituyen sanciones penales, “ponen a los asegurados en situaciones semejantes a las personas privadas de libertad”.</p>
<div id="attachment_9875" style="width: 693px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-9875" class="size-full wp-image-9875" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/Póster-creado-por-Annelys-PM-Casanova-1-1-1-683x1024-1.jpeg" alt="Póster creado por la diseñadora Annelys PM Casanova (Cortesía de los entrevistados)" width="683" height="1024" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/Póster-creado-por-Annelys-PM-Casanova-1-1-1-683x1024-1.jpeg 683w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/Póster-creado-por-Annelys-PM-Casanova-1-1-1-683x1024-1-200x300.jpeg 200w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/Póster-creado-por-Annelys-PM-Casanova-1-1-1-683x1024-1-400x600.jpeg 400w" sizes="(max-width: 683px) 100vw, 683px" /><p id="caption-attachment-9875" class="wp-caption-text">Póster creado por la diseñadora Annelys PM Casanova (Imagen tomada de Cubanet)</p></div>
<p>En los últimos dos años han sido procesados bajo el supuesto delito de desacato el <a href="https://www.14ymedio.com/cuba/tribunal-Guantanamo-carcel-periodista-Roberto_0_2706329347.html" target="_blank" rel="noopener">periodista y abogado Roberto de Jesús Quiñones</a>, quien cumplió condena de un año de privación de libertad; y el miembro del Movimiento San Isidro <a href="https://www.prisonersdefenders.org/2020/11/21/el-artista-independiente-denis-solis-gonzalez-no-cometio-desacato-cuba-ha-violado-su-propia-ley/" target="_blank" rel="noopener">Denis Solís</a>, sancionado a 8 meses de cárcel. <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-56368410" target="_blank" rel="noopener">Luis Robles</a>, el joven que protestó con un cartel en un popular bulevar de La Habana, fue procesado inicialmente bajo el cargo de “otros delitos contra la Seguridad del Estado”. Tres meses después, la Fiscalía propuso una sanción conjunta de 6 años de prisión por los delitos de propaganda enemiga y desobediencia. Robles aún permanece encarcelado, en espera de juicio.</p>
<p>Carolina Barrero ha manifestado en varias ocasiones cómo los oficiales utilizaron la excusa de su supuesto caso para motivarla a que saliera el país. “Tener abierto un proceso penal sería acaso la única razón posible para impedir a un ciudadano abandonar un territorio. En Cuba sucede lo contrario, las acusaciones penales se utilizan a menudo como forma de coerción y chantaje para impedir a los ciudadanos el derecho a manifestarse”, refirió recientemente en <a href="https://diariodecuba.com/derechos-humanos/1616597347_29820.html" target="_blank" rel="noopener">una entrevista</a>.</p>
<p>La joven, curadora e historiadora del arte, fue acusada por el delito de clandestinidad de impresos, luego de que la detuvieran mientras portaba varias copias en papel de una ilustración de José Martí. Un mes después, durante el cual Carolina no cesó de denunciar en medios de prensa independientes y redes sociales que su delito no se correspondía con los hechos, el caso fue archivado. “En Cuba necesitamos más cultura del Derecho. Esto es fundamental si queremos vivir en democracia”, señala.</p>
<p>Sobre la oficial de la Seguridad del Estado que la acusó, luego de varias amenazas en un interrogatorio, Carolina comenta que “era las dos cosas: denunciante e instructora penal. A veces me pregunto si también hizo de fiscal. Al menos al final sí puedo decir que se atribuyó funciones de la Fiscalía al entregarme la notificación con el archivo definitivo de las actuaciones, cuando debió de darme una resolución firmada por el fiscal del caso”.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>Leonel Canga, el padre, es un hombre de mediana estatura, trigueño, fornido, pelado bajito, de hablar pausado y ademanes recios. El tema de lo sucedido con su hijo lo incomoda profundamente, pero accede a hablar de él, sin grabar nada, solo tomando apuntes.</p>
<p>Desde pequeño, cada vez que le llegaban noticias de su hijo, eran cosas buenas, felicitaciones, elogios. Pero el “suceso” vino a romperlo todo, admite Leonel. Su esposa, a un lado, apunta que desde “aquello” a Leonel no se le controla la presión arterial.</p>
<p>Canga se enteró de que su hijo estaba detenido por una hermana suya, a quien el joven llamó desde la estación para avisar. ¿Leovel? ¿Preso? ¿En Sandino? ¿Un Juicio?</p>
<p>“A mí me iban a hacer un atestado directo –cuenta el joven–. Es una modalidad de juicio en la que el acusado no requiere necesariamente de un abogado defensor, cosa que yo no entiendo, rara, pero al parecer legalizada así”.</p>
<p>El atestado directo es un procedimiento expedito implementado en Cuba desde 1992, <a href="https://eltoque.com/denis-solis-una-historia-de-desacato-y-desapariciones-forzadas-en-la-habana/" target="_blank" rel="noopener">refiere</a> el jurista Eloy Viera. “Está regulado por la Instrucción 238 del Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular y permite el juzgamiento exprés de los delitos y la imposición de sanciones de hasta un año de privación de libertad, siempre y cuando ‘los medios de pruebas resulten de fácil obtención’”.</p>
<p>La familia contrató corriendo a una abogada, una mujer de la que Leovel no recuerda el nombre. La conoció 20 minutos antes de que comenzara el juicio, dentro del mismo tribunal donde fue juzgado el lunes 5 de diciembre de 2016, justo una semana después de ser detenido.</p>
<p>―No vayas a hablar mucho –fue el consejo que le dio a Leovel– que a estas personas no les gusta eso.</p>
<p>“Me extrañó –recuenta el joven– pero bueno, era mi abogada defensora quien me lo decía, la que había conseguido mi familia, a la carrera, allí mismo en el pueblo. Todo muy rápido”.</p>
<p>En aquel momento, cuatro años atrás, aún no estaba oficialmente prohibido el ejercicio de la abogacía independiente en Cuba.</p>
<p>El pasado 10 de febrero de 2021 el gobierno eliminó el listado de actividades autorizadas para el Trabajo por Cuenta Propia (TCP) –el trabajo independiente–, y dispuso a cambio otro, de aquellas que nunca fueron permitidas, con lo cual formalizó su prohibición. Los servicios jurídicos quedaron agrupados en la categoría de Actividades profesionales, científicas y técnicas que, a decir del documento, son las que “ponen a disposición de los usuarios conocimientos y aptitudes especializados”.</p>
<p>El requisito para que un abogado pueda representar al acusado ante tribunales es el mismo desde 1984: pertenecer a la Organización Nacional de Bufetes Colectivos (ONBC), una entidad que <a href="https://portal.onbc.cu/" target="_blank" rel="noopener">se define</a> como autónoma, supervisada exclusivamente por el Ministerio de Justicia (Minjus) o los órganos provinciales del Poder Popular.</p>
<p>“Para ejercer la abogacía (mi sueño) en Cuba –dijo en <a href="https://adncuba.com/noticias-de-cuba/entrevistas/el-poder-en-cuba-reniega-lo-justo?fbclid=IwAR3wOi5356np3_TD6qAIMuX_15-shRmvwuIiQCXA-XK_yZ1kpXOkl-E_9pk" target="_blank" rel="noopener">una entrevista</a> el jurista cubano Eloy Viera–, no queda otro remedio que vincularte con esa entidad que se dice no-gubernamental, pero que, como la mayoría así reconocidas legalmente en el archipiélago, termina siendo muy gubernamental”.</p>
<div id="attachment_9867" style="width: 1930px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-9867" class="wp-image-9867 size-full" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/ilustración_2_arte_final.jpeg" alt="" width="1920" height="1080" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/ilustración_2_arte_final.jpeg 1920w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/ilustración_2_arte_final-300x169.jpeg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/ilustración_2_arte_final-1000x563.jpeg 1000w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/ilustración_2_arte_final-768x432.jpeg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/ilustración_2_arte_final-1536x864.jpeg 1536w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/ilustración_2_arte_final-810x456.jpeg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2021/06/ilustración_2_arte_final-1140x641.jpeg 1140w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /><p id="caption-attachment-9867" class="wp-caption-text">Ilustración: Jaume Mora</p></div>
<p>La ausencia de independencia del sistema judicial cubano es uno de los hechos que <a href="https://www.oas.org/es/cidh/informes/pdfs/Cuba2020-es.pdf" target="_blank" rel="noopener">documenta</a> la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). La organización advierte sobre las grandes repercusiones que ello puede tener en las decisiones de los jueces.</p>
<p>Uno de los testigos consultados por la organización, el Licenciado en Derecho Jordani Ballester Cortez, declaró que los oficiales de contrainteligencia (Seguridad del Estado) realizan visitan mensuales de supervisión y control a los tribunales.</p>
<p>El abogado Fernández Estrada cree, por su parte, “que estos organismos reciben presiones administrativas y políticas, pero no diría que estas presiones definen el trabajo jurisdiccional”.</p>
<p>Leovel estaba en una de las salas del Tribunal Municipal de Sandino, incrédulo aún ante el giro que había dado su vida en apenas 7 días.</p>
<p>Como testigos de la parte acusadora el tribunal llamó al instructor Raúl, alias el Alacrán, que expuso los criterios favorables que del joven tenían las personas con quienes habló durante sus diligencias, de su buena conducta. También llamaron a testificar a Juan Antonio Pérez Lemus, denunciante por oficio, el mismo a quien Leovel había entregado voluntariamente la cuchilla. Por la parte acusada no llamaron a nadie.</p>
<p>“La abogada se limitó a repetir que yo era un profesional de la salud, y algunos pocos datos más”, evoca el joven.</p>
<p>El expediente del caso no detallaba ningún tipo de pruebas, ni sobre las características de la salida ilegal, la forma en que la cuchilla hubiera podido usarse para cometer delito y su supuesto peligro social, ni sobre el lugar de la detención, con errores de ubicación geográfica. La PNR de Sandino pudo haber violado al menos 10 de los artículos que regulan las diligencias y el tratamiento de los acusados en la Ley de Procedimiento Penal.</p>
<p>Cuando el tribunal levantó nuevamente la sesión, después de haberse retirado a deliberar, reconoció los antecedentes de Leovel, su buen comportamiento. Pero reiteró que la falta era muy grave, pues había puesto en peligro la vida de personas que se encontraban en la vía pública. Esas mismas personas que no fueron llamadas a testificar, y que nunca declararon sentirse amenazadas.</p>
<p>“Los otros muchachos podían haber respondido claramente que yo no puse en peligro la vida de nadie. Pero a ellos (el tribunal) no les importó demostrar eso”, dice el licenciado.</p>
<p>Leovel fue sancionado a 10 meses de privación de libertad, de un marco sancionador de 12. “Estuve preso por lo que yo ‘pude’ haber hecho, no por lo que hice, no por algo que hubiesen demostrado”.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>La Declaración Universal de los Derechos Humanos explicita que toda persona tiene derecho a un recurso efectivo que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por Constitución o por Ley. La efectividad de dichos recursos se mide por las respuestas del tribunal y demás instituciones encargadas.</p>
<p>La abogada Diversent explica que en Cubalex se han trazado estrategias en este sentido, presentando recursos como <em>habeas corpus</em> y quejas formales ante instituciones y fiscalías. La organización aconseja a sus clientes para que soliciten acuse de recibo cuando presentan estos recursos.</p>
<p>Como las autoridades no responden, Cubalex ha podido sistematizar durante años, y presentar ante organizaciones internacionales mediante informes, la ineficacia de los recursos en el país.</p>
<p>“Nosotros tenemos intención de monitorear ese sistema a lo largo del tiempo. Hasta ahora ha sido igual o peor, no se dan respuestas”, afirma la jurista. La CIDH, en su informe de 2020, también llama la atención sobre este asunto.</p>
<p>El 22 de diciembre de 2016 a Leovel le llegó la sentencia de apelación que presentó ante el Tribunal Provincial de Pinar del Río. Según el documento, el proceso y la sanción “en modo alguno se apartan de la política penal que ha trazado el Estado, en este caso la pena elegida no solo resulta legal, sino que se atempera a la gravedad de los hechos y la conducta del incautado”.</p>
<p>“Cuando ese tribunal provincial ratificó aquella injusticia, comencé a pensar que detrás de todo había algo más, un ensañamiento particular conmigo. Entonces tuve miedo. Porque si había algo más, qué podría pasar conmigo si seguía moviendo el asunto. Cuando me vi allí dentro (en prisión), cuando supe lo vulnerable que es uno… lo fácil que es ‘fabricarte’ una causa, complicarte la vida, tuve miedo, tuve miedo por mi integridad física incluso, y pensé que lo mejor era dejarlo todo quieto, cumplir y cuando saliera, solo entonces, dedicarme a probar la injusticia”.</p>
<p>Por ser su primera y única vez en prisión, y por su buena conducta en el área 3 de Kilo 5, una prisión de hombres ubicada en el kilómetro 5 y medio de la Carretera Central, en Pinar del Río, Leovel fue liberado el 20 marzo de 2017, casi a mitad de su condena. Terminó su sanción bajo la modalidad de trabajo correccional sin internamiento. Once meses después, en febrero de 2018, el Tribunal Supremo Popular ratificó la sentencia del municipal.</p>
<p>“En el presente caso se cumplió de forma correcta lo establecido en el art. 375 de la Ley de Procedimiento Penal, ya que los jueces de instancia hicieron un análisis objetivo, crítico y abarcador de los elementos que incriminan a Canga González. Para esto se basaron fundamentalmente en la declaración precisa y coherente de Juan Antonio Pérez Lemus. (…) Resulta evidente que Canga González utilizaría el arma que llevaba en caso de necesitarla, todo lo que justifica la medida de la pena impuesta”, consta en el acta.</p>
<p>En una entrevista para este reportaje, Danny Novales Echeverría, el jurista que representó a Leovel ante el Tribunal Supremo, afirmó que se habían seguido los pasos del debido proceso judicial. El licenciado no considera que las circunstancias por las que atravesaba el país, la muerte de Fidel Castro, influyeran en el caso. Fueron las dos únicas declaraciones que accedió a ofrecer.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>El pasado 12 de abril de 2021 el Movimiento 27N publicó su manifiesto. Entre sus primeras demandas, los jóvenes exigen al gobierno que “todas las personas que han sido juzgadas por expresar ideas contrarias al sistema político sean puestas en libertad. Abogamos porque las normas del debido proceso penal se cumplan en Cuba y porque se actualice la Ley de Procedimiento Penal en cuanto a brindar a los acusados mayores garantías que las existentes en la actualidad”.</p>
<p>Durante el primer cuatrimestre del año se han reportado detenciones arbitrarias semanalmente. La actual crisis sanitaria, económica y política ha motivado una mayor presencia policial y de tropas antimotines en las calles, que hacen aún más vulnerables los derechos de los cubanos, especialmente los de aquellos detenidos sin cargos, y los acusados.</p>
<p>“Las autoridades tienen un exceso de poder, y nosotros los ciudadanos no tenemos nada, ningún recurso ni medio para contrarrestarlo”, explica la jurista Laritza Diversent.</p>
<p>“El poder real en Cuba no cree en la ley, ni esta le sirve de límite o constricción. Radica en la alta cúpula del Partido Comunista y los <a href="https://adncuba.com/tags/derechos-humanos-derechos-humanos-en-cuba/represion-en-cuba" target="_blank" rel="noopener">ministerios de control (Minint y Minfar)</a>. Esas entidades son las que, sin importar la ley, reproducen y mantienen el autoritarismo”, <a href="https://adncuba.com/noticias-de-cuba/entrevistas/el-poder-en-cuba-reniega-lo-justo?fbclid=IwAR3wOi5356np3_TD6qAIMuX_15-shRmvwuIiQCXA-XK_yZ1kpXOkl-E_9pk" target="_blank" rel="noopener">refiere</a> el abogado Eloy Viera.</p>
<p>Leovel cerró la cuenta legal pendiente, y regresó a su antiguo puesto de trabajo, como psicólogo en el Hospital General Comandante Pinares, en Artemisa, donde permanece hasta hoy. Y aunque no milita en ningún partido ni movimiento político de oposición–que son ilegales en la Isla, pero existen a contrapelo de las persecuciones–, se convirtió en ferviente opositor al orden de cosas imperante. La Seguridad del Estado lo ha citado para interrogatorio.</p>
<p>Su familia le pide continuamente que se cuide, que no se exponga, que piense en ellos. Él, sin dejar de tenerlos en cuenta, defiende sus criterios. “En el momento en que me metieron preso perdí muchas cosas, pero también perdí el miedo”, dice. En su cuenta personal de Facebook ha publicado críticos juicios sobre el poder y el sistema judicial de la Isla, con la misma disposición con que ha prestado servicio en centros de aislamiento por la pandemia de la COVID-19.</p>
<p>Sus compañeros de trabajo, y hasta algunos de sus amigos, se han distanciado y temen que los relacionen con él. Varios fueron contactados para este reportaje y se negaron a hablar, incluso bajo anonimato.</p>
<p>El otro joven de San Cristóbal que fue apresado junto a Leovel, una vez en libertad, unos días más tarde, pudo salir finalmente del país por Jejenes, otro punto de la costa norte occidental cubana. Vive en Estados Unidos. Le solicitamos varias veces, aún sin ofrecer su nombre, que nos diera su testimonio para esta investigación. Tuvo miedo.</p>
<p>“Cuando estamos lejos –escribe desde Europa Nilda Fuentes, su amiga de toda la vida– es más fácil hablar, criticar y expresar tu opinión en contra del gobierno cubano, pero cuando estás ahí, en una posición vulnerable, eres un profesional, nadie te financia y tú lo haces porque son tus ideales, tus convicciones, porque es en lo que tú crees, eso es muy, muy admirable y requiere muchísimo valor e integridad, y eso es lo que él tiene”.</p>
<p>Como profesora de Leovel que fue durante la carrera de Psicología, Rafaela* siente el compromiso de dar su criterio sobre él. Un estudiante respetuoso, reflexivo, estudioso, buen compañero… “Pero –dice y hace una pausa– con la virtud o el defecto de tener criterio propio y defender lo que piensa”.</p>
<p>Leovel reconoce que él se sentía bien en su país, donde está su familia, su historia, su profesión, las cosas que le gustaba hacer. Pero “la vida práctica, real, me demostró que las posibilidades de progresar no estaban sobre la mesa. Económicamente, mi situación en vez de mejorar lo que hacía era ir para atrás. Y ahí comenzó a rondar en mi mente la alternativa de la emigración”.</p>
<p>Durante su proceso judicial –refiere– nunca nadie le preguntó por qué tomaba esa decisión, nunca nadie le preguntó si él quería hacer lo que estaba haciendo. Para él es una posición muy baja y paradójica el hecho de que la gestión del gobierno obligue a tantos cubanos a tomar la emigración como opción, para luego censurarlos por ello. “Nunca tuve la oportunidad de decir eso, en ningún lugar. Entonces, ahora quiero decirlo”.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>Cuando Leovel Canga supo de la noticia que detendría prácticamente el país por los siguientes nueve días, la muerte de Fidel Castro, pensó que el plan de salir del país clandestinamente en una lancha debía abortarse. Se esperaban días tensos. Así que respiró dentro de sí, aliviado de que el destino, de una manera extraña, lo salvara de enfrentarse al mar, al que le tenía y le tiene pánico.</p>
<p>Unos meses antes, el psicólogo había atendido en consulta a cuatro muchachos que estuvieron a la deriva en alta mar. Escuchó cómo fue la travesía, cómo vieron morir a otros, cómo se debatían entre lanzar al agua los cadáveres o mantenerlos con ellos. Escuchó cómo sobrevivieron, improvisando un anzuelo con un clavo atado a un cordel para pescar. Leovel, entonces, tomó notas de las cosas que necesitaría, incluida la dichosa cuchilla.</p>
<p>El sábado 26 de noviembre, día uno del duelo, los contactos lo llamaron para confirmarle que lo recogerían en Cayuco el domingo siguiente, a las seis de la tarde. “Y me dije: no hay de otra, tengo que hacerlo”, cuenta con voz recia y clara, más de cuatro años después.</p>
<p>*Estos nombres fueron cambiados, a solicitud de los entrevistados, para proteger su identidad.</p>
<p><em>**Este trabajo fue realizado con el apoyo de Espacio Público.</em></p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2021/06/un-naufragio-en-tierra-firme/">Un naufragio en tierra firme</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
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		<title>El “agua tibia” de la corrupción en Cuba</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Arencibia Lorenzo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Jun 2020 11:00:09 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Cuando se ve cortar las puntas inferiores de la delincuencia, el sentido común indica que sus ramas se extienden más allá, en un ambiente de corrupción.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2020/06/el-agua-tibia-de-la-corrupcion-en-cuba/">El “agua tibia” de la corrupción en Cuba</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Los reportes televisivos se suceden, casi a diario, en una suerte de nueva sección del Noticiero Estelar de la Televisión Cubana (NTV). En ese medio y horario se revisten de oficialidad indiscutible en el país. ¿Cuál será el <em>Tras la huella</em> de hoy?, se preguntan los espectadores de la saga, aludiendo al popular dramatizado policíaco de factura nacional.</p>
<p>En la Isla, donde el sistema de prensa estatal desterró hace décadas la típica crónica roja, estos materiales sobre delitos, en medio de la reclusión domiciliaria por la COVID-19, han venido a despertar el morbo de los públicos, además de intensas <a href="https://oncubanews.com/opinion/columnas/vox-populi/cuanto-pesa-una-ley-otro-analisis-sobre-cultura-juridica-en-cuba/?fbclid=IwAR1vGRW-gdqOWh9iB2Bu1lX_PYXaNNomw4S2tQcXM7HGKZsrNdDOJ30WlN0" target="_blank" rel="noopener">polémicas</a> sobre la pertinencia ética y jurídica de enjuiciar públicamente a supuestos infractores antes de que su culpabilidad haya sido probada por los órganos de justicia correspondientes.</p>
<p>Sin embargo, más allá de esos debates hay otras interrogantes que quedan flotando en el aire cada vez que un nuevo “capítulo” policial llega a los televidentes…</p>
<p>En un ambiente de férreo control verticalista y estructuras que han respondido durante décadas a un mando centralizado: Partido/Estado/Gobierno, ¿cómo se explica que cinco personas de Mayabeque puedan construir frigoríficos particulares en sus casas y almacenar para revender toneladas de <a href="https://youtu.be/QegQFF7yZko" target="_blank" rel="noopener">cebollas</a>, equivalentes en carga a decenas de rastras, sin que nadie lo sepa, ampare o propicie?</p>
<p>¿De qué forma se edifica una <a href="https://youtu.be/sLGVuoMdpcA" target="_blank" rel="noopener">fábrica de pintura</a> que puede albergar en depósito más de 1600 tanquetas de 10 y 20 litros y 78 tanques de 200 litros, y que ese negocio funcione y sea rentable, sin tener una potente red de contactos/colaboradores/auspiciadores?</p>
<p>¿Quién “digiere” que cuando tanto escasean los alimentos básicos un sujeto pueda articular una <a href="https://youtu.be/t1k7z5qP08Q" target="_blank" rel="noopener">operación delictiva</a> en la que un camión estatal le traslada de La Habana a Sancti Spíritus —es decir, recorriendo media Isla—, 190 sacos de arroz y cientos de libras de pastas, entre otros productos, y esto pasa inadvertido para los distintos sistemas de vigilancia a todos los niveles?</p>
<p>Cuando se ve desenmascarar y hasta cortar momentáneamente puntas inferiores y más visibles de la densa madeja de la delincuencia, el sentido común indica que sus potentes ramas se elevan y extienden mucho más allá, en un ambiente que no merece otro nombre que corrupción. Cotidiana, potente, rampante. Suavizada en el lenguaje común bajo los términos de “lucha”, “escape”, “bisnes”. Quizá con varios “pejes gordos” implicados, pero con la cobertura suficiente como para no aparecer en los escarmientos doctrinarios del NTV, muchas veces verdaderos <a href="https://www.periodismodebarrio.org/2020/05/la-prensa-roja-cubana-y-los-juicios-paralelos/">juicios paralelos</a> a la justicia reglamentaria.</p>
<p>El historiador y politólogo cubano Esteban Morales publicaba hace algunos días en Facebook: “En los hechos delictivos que nuestra policía está atacando se trata de cantidades vinculadas a un acto de corrupción y robo que está más arriba dentro de la administración estatal. ¿De dónde salen esas grandes cantidades de productos sino de los propios almacenes estatales y de las cooperativas? Sigan hacia arriba para que encuentren a los ladrones más importantes”.</p>
<p>Precisamente hace una década el prestigioso ensayista cubano fue “separado” de las filas del Partido Comunista de Cuba (PCC) por publicar en el sitio web de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba su artículo: <a href="https://estebanmoralesdominguez.blogspot.com/2010/07/corrupcion-la-verdadera.html" target="_blank" rel="noopener">“Corrupción: ¿La verdadera contrarrevolución?”</a>.</p>
<p>“La clave de todos nuestros problemas está en que nuestra economía manifiesta una incongruencia muy seria, entre la actividad laboral, el nivel de los salarios que se reciben y los precios de los productos, a veces inaccesibles, lo que provoca un insuficiente nivel de satisfacción de las necesidades apremiantes de la vida cotidiana, para una gran masa de la población y que se refleja en todo el resto de las relaciones sociales y la convivencia diaria”, <a href="https://estebanmoralesdominguez.blogspot.com/2010/07/el-misterio-de-la-santisima-trinidad.html" target="_blank" rel="noopener">argumentó</a> el profesor, quien se precia de una “sostenida e incondicional fidelidad a la Revolución por más de 50 años”.</p>
<p>Pero, al parecer, ni en aquel instante ni después, alguien de las estructuras del poder le prestó verdadera atención, y lo más que logró Morales, tras reclamar durante un año, fue que le restituyeran su militancia plena en el PCC.</p>
<p>En julio de 2018, durante la clausura de la primera sesión ordinaria de la actual legislatura del Parlamento cubano, el entonces recién nombrado presidente de los Consejos de Estado y Ministros, Miguel Díaz-Canel, <a href="http://cubasi.cu/es/cubasi-noticias-cuba-mundo-ultima-hora/item/80236-presidente-de-cuba-convoca-a-combatir-la-corrupcion-%2B-discurso" target="_blank" rel="noopener">convocó</a> a “desplegar una batalla ética contra la corrupción, las ilegalidades, las adicciones y la indisciplina social”. No era el primero de estos <a href="http://www.ipsnoticias.net/2013/07/parlamento-cubano-analiza-medidas-de-lucha-anticorrupcion/" target="_blank" rel="noopener">llamados</a> en la Asamblea Nacional, pero como la memoria entre nosotros es asunto volátil, se reseñó con toda la energía.</p>
<p>Sin embargo, a lo más que se ha llegado, una y otra vez, en los medios informativos gubernamentales de la Isla —regidos por el PCC— es a visibilizar casos menores, eslabones sueltos de cadenas que seguramente continúan hacia las alturas; mientras la ciudadanía espera que salgan a la palestra los llamados delitos “de cuello blanco”.</p>
<p>En una tesis de Licenciatura defendida en la Universidad de Holguín en 2013, que abordaba “El periodismo económico en el diario <em>Granma</em> y el tratamiento de ilegalidades, delitos económicos y corrupción administrativa durante el período 2008-2012”, la autora <a href="https://repositorio.uho.edu.cu/jspui/bitstream/uho/2862/1/Tesis%20de%20Diploma.%20Lianne%20Fonseca%20Di%C3%A9guez.%202013.pdf" target="_blank" rel="noopener">apuntaba</a> en una de sus conclusiones:</p>
<p>“Mientras se favorecen en los análisis los temas de ilegalidades y delitos económicos, el flagelo de la corrupción administrativa no tiene un examen profundo ni sistemático” (pág. 63).</p>
<p>“Los trabajos analizados se ocupan en exceso de situaciones a menudo aisladas y coyunturales, y obvian los exámenes de fondo, que deberían enfocarse en las interrelaciones existentes entre los indicadores económicos y los acontecimientos delictivos, para ofrecerle a la audiencia un producto verdaderamente riguroso y contextualizado” (pág. 63-64).</p>
<p>Examinar a fondo, contextualizar, implicaría también admitir que posiblemente muchos de los presuntos delitos evidencian, además de las violaciones, distorsiones económicas, repulsas a medidas arbitrarias y <a href="http://www.cubadebate.cu/opinion/2020/05/26/la-rebeldia-del-cuerpo-negro-y-las-leyes-ilegales/#.XtR7RDmJjIU" target="_blank" rel="noopener">barreras absurdas</a> a las fuerzas productivas. Aludiendo al caso de las cebollas, el economista Pedro Monreal apuntaba en Twitter: “Con oferta decreciente, precios topados y el monopolio estatal —pero ineficaz— de Acopio, los acaparadores-especuladores tienen la mesa servida, para rato. Las soluciones comienzan por revisar la política agropecuaria”.</p>
<p>En tanto, sobre otro de los “capítulos” detectivescos, el escritor Alex Fleites bromeaba en su muro de Facebook: “¿Y si el Estado le cobra los impuestos y le da un crédito para que eche p’alante la fábrica de pintura?”.</p>
<p>La tendencia, no obstante, parece seguir siendo evitar los “exámenes de fondo” y la exposición de altos funcionarios que pudieran estar en las cabeceras de los negocios ilícitos. O como diríamos en buen cubano: “jugar con la cadena, pero sin tocar al mono”.</p>
<p>Por eso, tristemente, algunos en las redes sociales y en la calle opinan que esta nueva ofensiva policial —con todo lo que de loable pueda tener—, no hace más que descubrir “el agua tibia” de una corruptela que hace años está quemando la nación. Y pasará, como todas las fiebres, hasta que llegue el próximo y patriótico combate, quién sabe si amenazados por otra pandemia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Este proyecto fue apoyado a través del programa de <a href="https://meedan.com/project/covid-19-microgrants" target="_blank" rel="noopener">Microgrants Check Global COVID-19</a>.</em><em> </em></p>
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		<title>El pollo no cree en aplausos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Arencibia Lorenzo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 29 May 2020 12:18:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[personal de salud]]></category>
		<category><![CDATA[personal sanitario]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Desde que comenzó oficialmente la época COVID-19 en Cuba, mucho se ha debatido en torno a la ayuda, o falta de ella, hacia el personal de salud.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>La cola empezaba frente al quiosco del kilómetro 89, Carretera Central, en Pinar del Río, y se extendía 70 u 80 metros loma abajo. Había gente desde las 2:00 a.m.; y a esa hora, ya pasado el mediodía, muchos sin haber comido nada, tenían la vista y el cerebro fijos en las bolsas de pollo que el camión había descargado. Cuatro jóvenes policías intentaban poner orden y mandaban una y otra vez a tomar distancia, como hacían los maestros de la primaria para organizar una fila.</p>
<p>Poco a poco llegaron a la punta caliente de la cadena trabajadores de la salud. Unos de blanco, otros de verde; algunos incluso con ropa de andar en casa, pero portando solapines del Ministerio de Salud Pública (MINSAP). Y salió la molestia. Que pasó a murmullo. Que llegó a desorden. Que incluyó manoteos. Que reventó en gritería.</p>
<p>“¡¡¿Y quién dijo que tienen prioridad?!!”.</p>
<p>Los policías, que intentaban conciliar intereses, apelaban a la solidaridad del gentío mientras comentaban a los de la salud —varios médicos entre ellos— que no había documento legal alguno que respaldara su ventaja en la fila, así que habría que ver qué solución se encontraba.</p>
<p>Finalmente, apenados, algunos de los de blanco y verde se alejaron; los que permanecieron, fueron intercalados por los policías en el primer segmento de la bullanguera cola, cada tres o cuatro de los presentes. Alguien, resignado y realista, dijo: “Y entonces, ¿pa’ qué tanto aplauso a las 9:00 de la noche?”.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>Desde que comenzó oficialmente la época COVID-19 en Cuba, mucho se ha debatido en torno a la ayuda, o falta de ella, hacia el personal que día a día combate el virus en instituciones de salud. Desde medios oficiales y alternativos se ha apelado, una y otra vez, a la concreción del apoyo a estos profesionales, más allá de declaraciones, canciones y poemas.</p>
<p>Los gobiernos provinciales han vendido módulos con varios productos de alimentación y aseo en hospitales y centros de aislamiento. Sin embargo, estas decisiones no han sido lo generalizadas y sistemáticas que demandan los miles de “soldados” de primera fila contra el SARS-CoV-2.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>El usuario identificado como Jorge Félix <a href="http://www.holguin.gob.cu/es/caracterizacion-general" target="_blank" rel="noopener">contó</a> sobre un episodio, acontecido días atrás en la tienda por departamentos más grande de Holguín, en el céntrico parque Calixto García:</p>
<p>“[…] Me indigno contra las cosas que se ven a diario. Hace un par de días, en la Tienda Luz de Yara, no hubo forma que les dieran prioridad a los trabajadores de la salud para que compraran pollo. Yo no creo que sea necesario recordar el poco tiempo que estos trabajadores tienen para ocuparse de esas necesarias diligencias, pero tampoco creo que se tenga que emitir una resolución especial para las tiendas. “Creo que este asunto debe ser valorado por los que corresponde”.</p>
<p>En respuesta a su comentario, aparecía, con fecha 2 de mayo, el de Elisabet Reyes Velázquez, quien contestaba como Directora División Oriente Norte: “La Cadena de Tiendas Caribe se encuentra muy identificada con la enorme tarea que desempeñan los trabajadores de la salud. En estos momentos nos encontramos prestando servicios de ventas en centros de aislamientos y otros del sector. Coincidimos con su preocupación y lo que representan los médicos cubanos para el pueblo y las necesidades que se tienen de comprar en la red comercial de tiendas”.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>No hay que ser experto en sociología ni psicología social para entender los reflejos condicionados que despiertan, junto al genético instinto de conservación, los años de crisis. Ahora lo sufren médicos y enfermeras, pero antes, hoy mismo y después, han sido los ancianos y embarazadas en los tumultuosos abordajes del transporte público; o los limitados físico-motores con las barreras arquitectónicas y mentales; o los niños y jóvenes de alguna escuela interna a cuyos platos no llegan todos los alimentos designados para ellos por el Estado. O los clientes de las ferreterías que pasan meses y meses a la espera de piezas y materiales que ya se desviaron a los mercados informales.</p>
<p>Todos esos egoísmos nos disminuyen como sociedad. No hay que cansarse de apelar a lo más humano de los humanos; sin olvidar que en un instante de supervivencia cualquiera mete el codazo para subir a la guagua o, ya que estamos, coger el pollo.</p>
<p>“Ser bueno es el único modo de ser dichoso”, dijo el más cubano de los universales. “Ser culto es el único modo de ser libre”. A continuación –aunque casi nunca se cite la frase completa– precisó: “Pero, en lo común de la naturaleza humana, se necesita ser próspero para ser bueno”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Este proyecto fue apoyado a través del programa de <a href="https://meedan.com/project/covid-19-microgrants" target="_blank" rel="noopener">Microgrants Check Global COVID-19</a>.</em><em> </em></p>
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		<title>Una doctora cubana en la odisea de Nueva York</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Arencibia Lorenzo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 19 May 2020 12:15:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[Nueva York]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Testimonio de Gabriela Sánchez-Bravo, una doctora cubana que enfrenta la COVID-19 en Nueva York.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>—Creo que estoy contagiada –me dice Gabriela con una tranquilidad pasmosa.</p>
<p>—¿Y por qué no te haces la prueba de inmediato?</p>
<p>—No hay suficientes pruebas disponibles, ni siquiera para los pacientes con síntomas.</p>
<p>Gabriela Sánchez-Bravo se fue de Cuba en 2005, después de terminar el preuniversitario. Graduada por la Upstate Medical University, actualmente cursa el primer año de su residencia en Medicina de Familia en The Institute for Family Health de Nueva York. Su práctica profesional alterna días en esta institución y consultas en The Mount Sinai Hospital. Hablamos durante casi una hora, y más de una vez se le entrecortó la voz; siempre cuando hablaba de otros: los enfermos, sus pacientes.</p>
<p>“El gran problema de Nueva York –señala– es que no hay suficiente espacio en los hospitales para ingresar a todas las personas con síntomas, o incluso solo a los positivos al SARS-CoV-2. Solo se hospitalizan los inestables con baja saturación de oxígeno; los que están mejor se envían a casa con instrucciones de cuarentena. Pero muchas veces las familias no la cumplen adecuadamente, más si el paciente no se siente enfermo. Recuerda que hay gente que solo desarrolla síntomas leves”.</p>
<p>Aunque no trabaja en el área de cuidados intensivos, toca madera –como buena cubana– porque aún no se le ha muerto ningún contagiado delante, pero sí sabe de las morgues abarrotadas, de las soluciones de cremación que han tomado algunos y los enterramientos en fosas comunes. “Las familias no pueden realizar las tradicionales ceremonias de velorio y entierro, ni siquiera despedirse de sus seres queridos”, cuenta.</p>
<p>“Tengo en la mente la historia de una mujer muy anciana, sobreviviente del Holocausto, sobreviviente también a varios tipos de cáncer, que me dijo: ‘Yo he pasado por mucho en mi vida y mira, me voy a morir de esto’. Después que salí del hospital la última vez, su pronóstico no era bueno. Quizá no esté cuando regrese”.</p>
<p>Médicos y enfermeros han tenido la iniciativa de hacer videollamadas para que los pacientes –que no estén en condiciones agónicas– puedan al menos tener una última conexión con los suyos.</p>
<p>El padre de Gabriela es siquiatra. En esta circunstancia excepcional, atiende a través de televisitas a la mayoría de sus pacientes, salvo aquellos que estén inestables y requieran pruebas de laboratorio o internamiento. Su mamá es cuidadora. Asiste a una señora mayor, pero extrema las medidas de seguridad. Como es lógico, Gabriela es la más expuesta al nuevo coronavirus dentro de la familia.</p>
<p>Le pregunto por Andrew Cuomo, el gobernador de Nueva York, que ha sido noticia más de una vez por estos días. Ella ratifica lo que otros, que el hombre ha liderado lo mejor posible en el temporal, incluso enfrentándose a opiniones del presidente Donald Trump; y que la situación neoyorquina hubiese sido aún peor sin un gobernador como él. En general, se cumplen bien las medidas de aislamiento y los suministros, salvo crisis puntuales con algún producto —papel higiénico, gel antibacterial—, no faltan en los establecimientos.</p>
<p>“Trabajo con mucha gente del Bronx y de Harlem, personas de bajos recursos que han sido las más afectadas. La mortalidad entre afroamericanos y latinos ha sido mayor que la de otros segmentos poblacionales. No es que no se conocieran antes estas desigualdades, en un país cuyo sistema de salud no es universal ni gratuito, pero una crisis como esta las saca a la luz con fuerza. La pobreza no permite quedarse en casa”, agrega.</p>
<p>Algo que le ha impactado notablemente es que en el mismo hospital los pacientes no se sienten seguros. “Las puertas de los cuartos permanecen cerradas y uno no sabe qué está pasando al otro lado. Me encontré a algunos confundidos y con muy baja saturación de oxígeno. Entraba y los veía sin oxígeno puesto. Tenían miedo. No sabían, a veces, ni que portaban el virus”.</p>
<p>Como habla español perfectamente, los familiares de enfermos latinos le imploran por una atención esmerada a los suyos. “Tráteme a mi mamá como si fuera su abuelita, doctora, como si fuera su abuelita”, le han dicho. El miedo general ha llegado a ser escalofriante.</p>
<p>Antes que la COVID-19 se expandiera a las Américas, Gabriela tenía planeadas sus vacaciones en Cuba. Un viaje que haría con su mamá para encontrarse con abuelos, tíos, primos, incluso con algunos que viven en Europa. Lo que se dice un “fetecún” criollo para celebrar unidos varios cumpleaños. Cuando todo esto pase, lo primero que quiere hacer es ese encuentro pospuesto.</p>
<p>Antes de despedirnos, me cuenta otra de sus experiencias: “Era una embarazada de 35 años. Ya había sido entubada y extubada. Una mañana se veía terrible, casi no podía respirar. La noté sufriendo y se lo comuniqué rápido a la enfermera. Ella, pensando que no era nada, me dijo que le daría alguna pastilla para la ansiedad. Por la tarde sufrió un paro. Tenía 30 semanas de gestación. La pudimos resucitar, y el bebé nació en cesárea de emergencia. Ambos vivieron”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>* El autor agradece a los colegas Salvador Salazar y Maylin Guerrero su ayuda en la obtención de este testimonio. </em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Este proyecto fue apoyado a través del programa de <a href="https://meedan.com/project/covid-19-microgrants" target="_blank" rel="noopener">Microgrants Check Global COVID-19</a>.</em><em> </em></p>
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		<title>Coyuntavirus y coronavirus: evitar el exceso de futuro</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2020/04/coyuntavirus-y-coronavirus-evitar-el-exceso-de-futuro/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Arencibia Lorenzo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Apr 2020 20:33:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Pinar del Río]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El periodista Jesús Arencibia recomienda evitar el "exceso de futuro" para enfrentar al coronavirus.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>“Asere, esto parece una película”, me dice el Chino con un codo sobre la cerca perimetral que separa su casa de la mía. Y esboza lo que pretende ser una sonrisa, después de un duro día de trabajo en la vega de tabaco. Pero el rostro se le amarga un poco cuando apostilla de inmediato: “Bueno, una película, pero de verdad”.</p>
<p>Ya es demasiado común el lugar común de que la realidad supera la ficción. Esta vez, me luce, se pasó un poquito la realidad. Si el asunto era solo superarla, no había que apretar tanto.</p>
<p>Al Coyuntavirus, que ya lo teníamos reinando sin vacuna entre los cubanos, ahora se sumó esta “cosa”, con carné de identidad SARS-CoV-2, que me ha hecho recordar más de una vez a los profes de Biología de la secundaria y el preuniversitario. Ni una célula tienen los bichos como este, ni una triste célula, de la que disponen, por ejemplo, las también microscópicas bacterias, y llevan meses aniquilando al organismo más complejo sobre la Tierra, con sus millones de células en tejidos, órganos, sistemas de órganos&#8230;</p>
<p>“De madre, Chino”, contesto casi por inercia y al instante nos ponemos a hacer un inventario apurado de los muertos del día, los países que están más críticos, el chisme de algún vecino “sospechoso” porque recibió o visitó a familiares extranjeros y lo que ha venido a la bodega, “por la libreta”.</p>
<p>“Llegó el módulo de aseo”, me grita detrás de una persiana Marta, su esposa. Y acota que contiene jabones de lavar y de baño, caramelos para los núcleos donde haya niños, pasta dental y detergente líquido. Pero el detergente no lo trajeron. Dicen que está en falta y viene en la otra vuelta.</p>
<p>En estos días, cada vez que he tenido que salir hacia la ciudad de Pinar del Río —Montequín, mi  barrio, es de las afueras, polvoriento y bullanguero— me encuentro una urbe más desierta de lo que habitualmente está, solo con islotes de colas, en el mismo plan de hace meses. “Aquí sacaron detergente”. “Allá están vendiendo croquetas”. “Apúrate, que más allá tienen papel sanitario”…</p>
<p>En el Mercado de la Línea, el más grande de su tipo en la ciudad, me enfrasqué hace poco en un molote (con cierta distancia) para comprar sardinas en salmuera. A 10 pesos el kilogramo. Faltándome 6 o 7 por delante, el policía que custodiaba la puerta del kiosco anunció que se habían acabado.</p>
<p>Minutos antes, de la desorganizada cola se apartó unos metros un hombre alto y encorvado. Se bajó el nasobuco y prendió un cigarro. Otro policía lo llamó, le echó una reprimenda y se lo llevó, carné en mano, presuntamente para multarlo. “Extremista”, musitó la señora que iba delante de mí. Otros hicieron gestos aprobatorios y le echaron más leña al fuego. La mayoría ni se inmutó, con los ojos fijos en los paqueticos de pescado y la mente en cualquier lugar.</p>
<p>En las guaguas urbanas hace varios días que solo se permitían pasajeros sentados y, excepcionalmente, algunos trabajadores de la salud, a los que se eximía de la cola y podían viajar de pie. Todos “nasobuqueados” y pasando las manos por el chorrito de agua con cloro que el despedidor o el chofer proporcionaban en la puerta del ómnibus. Pero ya ni guaguas urbanas. A moverse en bicicleta, caballos, transportes de trabajadores y, los carrotenientes, sobre ruedas de excepción.</p>
<p>Cuando raramente llega pollo al kiosco en divisas de la localidad se está despachando mediante tiques y anotándolo en la libreta de abastecimientos. Para que en quince días estos no puedan coger de nuevo&#8230; A los policías se suman en esa faena organizativa la delegada del Poder Popular de la circunscripción y algunos lugareños con habilidades de “cuadros”.</p>
<p>—“Pero la gente no está muy asustada”, observa el Chino. Y tiene razón. En mi barrio, al menos, todavía se ven los que salen al camino sin nasobuco, hacen visitas y hasta se reúnen a tertuliar pensando que la guerra anda lejos. Sin embargo, desde el pasado 31 de marzo la comunidad <a href="https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&amp;id=354352&amp;SEO=primera-localidad-de-cuba-en-cuarentena-por-covid-19" target="_blank" rel="noopener">Camilo Cienfuegos</a>, en Consolación del Sur, a 25 km de aquí, está en cuarentena por un foco de transmisión local. Y si no se controla la expansión, quién sabe si hasta la provincia entera lo esté en algún momento.</p>
<p>El parte de las 11:00 a. m., con el rostro amable y serio del Dr. Francisco Durán explicando los pormenores epidemiológicos de la jornada anterior, se ha convertido en la misa diaria. Se escucha atento la “homilía” científica; hacia adentro se dice “amén” y después, tristemente, a seguir pecando. Unos por necesidad y otros por necedad. Pero pecado al fin, para el que no habrá rezos ni agua bendita salvadores.</p>
<div id="attachment_6925" style="width: 1210px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6925" class="wp-image-6925 size-full" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/04/2020-04-13_Coyuntavirus2.jpg" alt="En el Mercado de La Línea, el afán de capturar suministros es más fuerte que las reiteradas indicaciones de distanciamiento (Foto: Jesús Arencibia Lorenzo)." width="1200" height="652" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/04/2020-04-13_Coyuntavirus2.jpg 1200w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/04/2020-04-13_Coyuntavirus2-300x163.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/04/2020-04-13_Coyuntavirus2-1000x543.jpg 1000w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/04/2020-04-13_Coyuntavirus2-768x417.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/04/2020-04-13_Coyuntavirus2-810x440.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/04/2020-04-13_Coyuntavirus2-1140x619.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-6925" class="wp-caption-text">En el Mercado de La Línea, el afán de capturar suministros es más fuerte que las reiteradas indicaciones de distanciamiento (Foto: Jesús Arencibia Lorenzo).</p></div>
<p>Le cuento al Chino que ayer llamé a un médico que está trabajando en el poblado en cuarentena, para entrevistarlo. Cuando le dije “medio de prensa no estatal”, respondió primero “tengo que consultarlo con los jefes”. Y horas más tarde, en un amable mensaje: “no me dieron autorización”. “Gracias, cuídese mucho. Lo admiramos”, contesté finalmente.</p>
<p>—“¿Y eso por qué pasa?”, pregunta mi vecino. Pero la respuesta es demasiado larga y desgastante. Le tiro cualquier broma, casi en son de despedirme. Hay enfermedades que tendremos que arreglar, alguna vez, para bien del país y su ciudadanía, cuando pase esta pandemia. Nos va la vida en ello, diría el genio de Aute, que ya no estará al alba.</p>
<p>Mientras, recuerdo a otro buen amigo que atravesó hace meses por una crisis nerviosa. No podía dormir, porque le preocupaban obsesivamente su familia, sus hijos, no estar saludable para poder trabajar y mantenerlos. El siquiatra, aparte de las pastillas de rigor que le recetó, le dio un diagnóstico, heterodoxo, pero bastante certero: “Chico, lo que tú tienes es un exceso de futuro. Te preocupa demasiado lo que va a pasar. Y la cosa es hoy. Concéntrate en el hoy”. Además de tomarse los fármacos, mi amigo siguió la indicación con disciplina de monasterio, y le ha ido de maravilla. Desde que me lo contó, cuando nos vemos y descargamos mutuos pesares alguno de los dos trae rápido a cuento el axioma de aquel médico.</p>
<p>“Sin exceso de futuro”, decimos. Y sin remedio, hay que reírse.</p>
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		<title>Abrazofilia y coronavirus</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Arencibia Lorenzo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 05 Apr 2020 12:33:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[niños]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Sería bonito fantasear que el mundo que le toque a mi niño de adulto haya aprendido algo de las pandemias y sea más dado a los afectos sinceros.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Definitivamente mi niño se toma su tiempo para las cosas. Cuando se suponía que debía estar gritando afuera, a las 41 semanas y dos días de nado sincronizado en la panza materna, hubo que entrar con un bisturí a sacarlo por la fuerza.</p>
<p>Luego, mientras los de su edad se paraban en el corral, él andaba aún cómodamente sentado. Otros coetáneos ya gateaban y él practicaba un tipo de arrastre <em>sui generis,</em> con el cual podía avanzar bastante poco. Empezaron a caminar aquellos y él descubrió, cerca de los 14 meses, las delicias del gateo. La multitud “chamística” del barrio se disponía a correr y él, con 16 meses a cuestas, se soltó a caminar…</p>
<p>Con el hablar ha sido lo mismo: entiende todo y ejecuta indicaciones (si le parecen convenientes), pero apenas tiene tres o cuatro vocablos en la cartuchera para disparar a diestra y siniestra: “mamamamá”, “papapapá”, “leche”, “teta”, “dame” y el abrelotodo: “¡Aaaahhhh!” (acompañado del dedito señalando o alguna palmada sobre su objetivo).</p>
<p>Sin embargo, hay una destreza del alma que apenas comenzó a caminar nadie tuvo que enseñarle: el lenguaje de los abrazos.</p>
<p>Tampoco es que los regale a cualquiera —los adultos, por ejemplo, están descartados—, pero a los mocosos de su mismo tamaño les va arriba con una euforia desmedida. Se los echa en el pecho y aprieta y ríe, y parece, al menos a los ojos bobos de su papá, que encuentra la felicidad perfecta en ese instante.</p>
<p>Así le ha hecho a Osmelito, el más pequeño de Osmín y Yamilia, rubio con jiribilla que, ante tamaña “amenaza” abrazadora, abre los ojos inmensos y sale a refugiarse con su mamá.</p>
<p>Igual le ha pasado con Yulián, el “pillo” de pelo ensortijado de Mirlanys y Yurién. Cuando mi hijo lo ve, comienza a reírse y le parte pa’ arriba con las manitas extendidas. Aquel se queda quieto, se deja abrazar, pero arruga el ceño como diciéndose: “¿Y a este loco qué bicho lo picó?”.</p>
<p>Cuando Claudia, su mamá, lo lleva al consultorio, distante unos 300 metros de la casa, aplica el mismo método. Y hay que salir entonces al menos media hora antes del horario de consulta, para que él vaya abrazando a chiquilines conocidos y desconocidos y pintando fiesta a las cuatro manos.</p>
<p>El pasado 3 de marzo, cuando el caos pandémico del coronavirus era si acaso un mal sueño en Cuba, salimos con él a un bello entorno de recreo, esculturas y animales. Allí conoció a Verónica, hermosa damita que aunque le llevaba seis meses de ventaja, tenía una estatura similar a la suya. Le hizo una reverencia, al estilo caballeresco de “Señorita, ¿me concede el honor del siguiente abrazo?”. Ella entornó los ojos hacia la mamá. Aquella asintió. Y tres o cuatro cariños después, ya eran compinches de juego.</p>
<p>Si Eduardo Galeano esperó casi 50 años de vida para escribir <em>El libro de los abrazos</em>, mi amoroso Ernesto ha comprendido, en solo 18 meses, que ese lenguaje es universal e infalible. Quizá por eso, aún habla poco.</p>
<p>Parafraseando a Fina García Marruz: No es que le falte la palabra: es que tiene el abrazo.</p>
<p>No obstante, por su salud y la de los “locos bajitos” del vecindario, el encierro epidemiológico se ha impuesto desde hace semanas. Sin “víctimas” de su estatura en el radio de acción, y sin posibilidades de salir o intercambiar —que aún deben extenderse por bastante tiempo—, su abrazofilia ha ido diluyéndose.</p>
<p>Al final —triste, pero realista consuelo—, mientras alcance a comunicarse cada vez mejor a través del lenguaje articulado, aprenderá igualmente a tomar distancia, a mantener su yo alejado (lo suficiente) del de los otros. También de eso se trata crecer.</p>
<p>Aunque, quién sabe, sería bonito fantasear que el mundo que le toque de adulto haya aprendido algo de las pandemias y sea más dado a los afectos sinceros. A la “pequeña muerte” de los abrazos.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Risa cubana contra la pandemia</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2020/03/risa-cubana-contra-la-pandemia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Arencibia Lorenzo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 28 Mar 2020 12:57:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Recomendaciones humorísticas en tiempos de cuarentena.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>A los cubanos, si algo no podrá quitarnos ningún virus —con corona o sin ella—, es la capacidad de reír, de reírnos a diestra y siniestra de todo lo que pueda relajearse, es decir, de todo. Porque hasta los asuntos más serios, tristes o dramáticos (como esta pandemia), tienen su lado jocoso.</p>
<p>Ahí está, para demostrarlo, la fábrica incesante de memes, esa especie de caricatura sin necesidad de habilidades de dibujante, que no cierra su producción ni en la peor cuarentena.</p>
<p>Pero como no vivimos solo de memes y la cuarentena invita a revisar nuestras bibliotecas personales, me puse a buscar “vacunas” humorísticas para tiempos de crisis. Todas producidas por cubanos: para que nadie se antoje después de la patente. Con estos tipos, científicos de la humoranga, cualquier reclusión pandémica se hace más llevadera.</p>
<h4><em>¡Aquí está Zumbado!</em><strong><br />
</strong></h4>
<p>Con selección, palabras introductorias, edición y corrección de Ana María Muñoz Bachs e ilustraciones de Lázaro Miranda (LAZ), <em>¡Aquí está Zumbado!</em> (Letras Cubanas, 2012) rescata una amplia muestra de la obra de Héctor Zumbado (1932-2016), incisivas creaciones de aquel maestro de la ironía, que le valieron ser el primer Premio Nacional del Humor en Cuba, en el año 2000. Periodista, publicista y narrador, este habanero es autor, entre otras joyas, de <em>Amor a primer añejo</em>, <em>Riflexiones</em>,<em> Limonada</em>,<em> ¡Esto le zumba! </em>y<em> Kitsch, kitsch, ¡bang! ¡bang!</em></p>
<p>Aquí va un sorbo:</p>
<p><em>Ser o no ser; he ahí el problema […]. Cuando Shakespeare puso eso en boca de Hamlet, por allá por 1599, el viejo bardo no sabía, ni remotamente se imaginaba que se estaría refiriendo también a Consultoso, un tipo que tendría plena vigencia en pleno siglo XX. […] Consultar o no consultar: he ahí el problema […]. ¿Consulto o no consulto? ¿Decido o no decido? Porque Consultoso sabe que decidir es una de las cosas más difíciles que hay en la vida.</em></p>
<p><em>Consultoso, sin embargo, tiene una ventaja sobre Hamlet. El príncipe de Dinamarca, ante la duda, se angustiaba, se devanaba los sesos, se trituraba la conciencia, pensaba, cogía una calavera, filosofaba.</em></p>
<p><em>Consultoso no; él está por encima de eso. Porque ha descubierto un secreto, una frase mágica, el abracadabra infalible. Ante cada situación, Consultoso —con el rostro serio, grave, responsable— siempre responde:</em></p>
<p><em>—Eso hay que consultarlo, compañero.</em></p>
<p><em>Y acto seguido, con elegancia de basquetbolista, le pasa la calavera al superior jerárquico más cercano</em>.</p>
<p style="text-align: right;">(“Consultoso”, pp. 95-96).</p>
<div id="attachment_6576" style="width: 650px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6576" class="size-full wp-image-6576" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/2020-03-28_Arencibia2-op.jpg" alt="" width="640" height="966" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/2020-03-28_Arencibia2-op.jpg 640w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/2020-03-28_Arencibia2-op-199x300.jpg 199w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/2020-03-28_Arencibia2-op-398x600.jpg 398w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /><p id="caption-attachment-6576" class="wp-caption-text">Portada del libro ¡Aquí está Zumbado! (Cortesía del autor).</p></div>
<h4><em>El vecino de los bajos. 99 «nuevas» crónicas</em></h4>
<p>Si Zumbado es el rey cubano del filo mordaz, Enrique <em>Núñez Rodríguez</em> (1923-2002) es sin duda el monarca del humor costumbrista. En <em>El vecino de los bajos. 99 “nuevas” crónicas </em>(Ediciones Unión, 2014), su nieto Tupac Pinilla (compilador y editor, recientemente fallecido) salva de los archivos de <em>Juventud Rebelde</em> textos que no habían sido incluidos en libros anteriores. A Enrique, malabarista de la anécdota ingeniosa, que podía ir de lo hilarante a lo intensamente dramático con una gracia inimitable, se deben obras como: <em>Yo vendí mi bicicleta </em>y<em> A guasa a garsín</em>. Públicos de varias generaciones recuerdan además sus guiones para radio y televisión en la Isla.</p>
<p>Un trago de prueba:</p>
<p><em>Me gusta jugar con los niños. Provocarlos, en el buen sentido de la palabra, para disfrutar de sus reacciones, frescas, inesperadas, llenas de esa gracia sin estrenar que tanta falta nos está haciendo, en nuestros escenarios y pantallas. […]</em></p>
<p><em>Llena de gracia, fue la respuesta que me dio en Cárdenas, Matanzas, un chiquillo adorablemente feo que, metido hasta la cintura en una cuneta, disfrutaba de una de las inundaciones habituales en esa zona. Cárdenas estaba bajo el agua. Yo venía del Circuito Norte hacia La Habana y mi carro apenas podía avanzar en aquel mar como de café con leche que eran las calles de la bella ciudad de las bicicletas. De pronto vi al niño, disfrutando. Me encantó aquella cara fea y sucia y las greñas negras que chorreaban, impregnadas de lluvia. Me acerqué lentamente y, fingiendo total ingenuidad, le pregunté:</em></p>
<p><em>—Por favor, ¿ha llovido mucho por aquí hoy?</em></p>
<p><em>La respuesta que me dio puede lucir irrespetuosa a la luz de la educación formal. Pero es tan cubana, tan nuestra, que no puedo resistir la tentación de reproducirla. Me dijo:</em></p>
<p><em>—¿Usted es comemierda? ¿No ve cómo está la calle? Tenía, entonces, solo cinco años. </em></p>
<p style="text-align: right;">(“¿Crisis del humor?”, p. 50).</p>
<h4><em>20 cuentos de humor &amp; Otto autor desesperado</em></h4>
<p>Nacido en Quemado de Güines, Villa Clara, al igual que Núñez Rodríguez, Carlos Fundora Hernández (1961) es fundador del grupo <em>La Leña del Humor</em>, de relevante trayectoria en predios humorísticos criollos; es decir, que ha dado bastante “leña”. En <em>20 cuentos de humor &amp; Otto autor desesperado. Antología del Premio Aquelarre de cuento</em> (Ediciones La Luz, 2016), reunió las firmas de Eduardo del Llano, Antonio Berazaín, Jorge Alberto Piñeiro (<em>Jape</em>), Jorge Bacallao, Otto Ortiz, entre otros, a razón de dos cuentos por cada creador. <em><strong>      </strong></em></p>
<p>Ahí les va un texto de Luis Alexis Pérez (Nwito):</p>
<p><em>Para ese entonces, ya había escampado en su parque. De manera inexplicable, todo parecía diferente. Las figuras de los que pasaban por su lado no eran las de siempre, lucían más opacas, con contornos como los de una nube, indefinidos. Reconocía las voces que le saludaban, pero no a las personas. Como le decían soñador, creyó que vivía otra de sus fantasías. Decidió sentarse bajo la sombra. Cruzó las piernas, tranquilamente. El agua que escurría del árbol le hizo mirar arriba. Una nueva gota, directamente en su ojo, le hizo caer en la realidad. No era un sueño lo que veía: le habían robado los espejuelos. </em></p>
<p style="text-align: right;">(“Soñador II”, p. 57).</p>
<h4><em>¿Quién le pone el cascabel al látigo?</em></h4>
<p>Cuentos, crónicas, comentarios y artículos jocosos, centrados en la vida universitaria nacional se han publicado durante lustros en la sección homónima de la revista <em>Alma Mater</em>. Desde 2008, el columnista a cargo del espacio es el joven periodista y profesor Rodolfo Romero Reyes (1987), quien se decidió a compilar sus bromas en <em>¿Quién le pone el cascabel al látigo? </em>(Editorial Abril, 2017), que tan grata acogida tuvo entre los lectores del país. Buen “chucho” entre estudiantes, con las dosis de picardía, doble sentido e irreverencia típicos de esta etapa de utopías y cuestionamientos.</p>
<p>Les dejo un botón de muestra:</p>
<p><em>El tema de hoy conceptualiza las relaciones actuales. […] Aclaramos, es una propuesta subjetiva, tiene su regla: antes de catalogar, debes distanciarte de la relación, así no median sentimientos pasionales. […] REVERBERO. En esta categoría él estuvo puesto para ti, tú para él, pero nunca ocurrió nada, quedaste un poco frustrada […]. CHICLE. Te dejó un buen sabor. Se caracterizó por un tiraencoge; lo congelas durante un tiempo para luego echarle azúcar y seguir disfrutándolo. Eso sí, como todo buen chicle, al botarlo, no lo recoges […]. CAFETERA UTÓPICA. Relación corta, intensa, se evaporó por motivos ajenos a ambos: ella es de otra provincia, él se fue del país; en fin, se quedaron con ganas de aquello y sin esperanza de nada […]. OSITO DE PELUCHE. Generalmente es un amigo con quien tienes sexo; lo quieres, está contigo, en él te refugias cuando surge un problema, su amistad te acompaña durante toda la vida; sin embargo, nunca saldrían juntos a la calle […]. NESTLÉ. […] Es la más grande, la insuperable, “la tipa” de las relaciones, la que siempre se recuerda. </em></p>
<p style="text-align: right;">(“Diez tipos de relaciones modernas”, pp. 17-19).</p>
<div id="attachment_6575" style="width: 650px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6575" class="size-full wp-image-6575" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/2020-03-28_Arencibia-op.jpg" alt="" width="640" height="972" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/2020-03-28_Arencibia-op.jpg 640w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/2020-03-28_Arencibia-op-198x300.jpg 198w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/2020-03-28_Arencibia-op-395x600.jpg 395w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /><p id="caption-attachment-6575" class="wp-caption-text">Portada del libro <em>¿Quién le pone el cascabel al látigo?</em> (Cortesía del autor).</p></div>
<h4><em>Los epigramas malditos</em></h4>
<p>Uno de los autores más versátiles de las últimas décadas en la literatura cubana es el tunero Carlos Esquivel (1968). Poeta, narrador, ensayista, en sus textos el sarcasmo tiene una abundante cosecha. Con <em>Los epigramas malditos</em> (Editorial Sanlope, 2017) lanzó una prueba rotunda de su capacidad para desacralizarlo todo.</p>
<p>Sirvan de ácida evidencia las siguientes gotas:</p>
<p><em>Fornica y sé feliz./ Lo demás es literatura</em> (“Lo que dice Aristóteles a un discípulo”, p. 25).</p>
<p><em>Como ilustre bandolero/ hice igual que todos los bandoleros/ ilustres:/ ser amigo de los policías</em> (“Testimonio de Robin Hood”, p. 41).</p>
<p><em>Que tire la primera piedra/ quien no haya robado jamás, dijo./ Al momento descubrió que también/ se habían robado las piedras</em> (“Deporte Nacional”, p. 58).</p>
<p><em>Tu verdadero problema ideológico es el silencio</em> (“Dictamen”, p. 60).</p>
<p><em>Denme una consigna/ y moveré el mundo</em> (“Arquímedes Pérez”, p. 77).</p>
<p><em>Hoy habrá un ciclón de carne, arroz/ jamones y cervezas por doquier./ Pero no se preocupen,/ no ofrece peligro para Cuba</em> (“Informe de meteorología”, p. 80).</p>
<h4><em>Decimerón. Decimario con pimienta para mayores de treinta</em></h4>
<p>Estrofa de la identidad cubana, la décima —oral o escrita— pasa de generación en generación en la Isla como uno de los lenguajes singulares para condensar cualquier emoción. Por años las que se dedicaron al “relajo” (temas eróticos, sexuales, escatológicos), tuvieron cerradas las puertas de las imprentas institucionales. Sin embargo, la incombustible perseverancia del poeta y cronista Yamil Díaz Gómez (1971) logró compilar y que viera la luz en papel <em>Decimerón. Decimario con pimienta para mayores de treinta</em> (Ediciones Sed de Belleza, 2018), una sabrosa selección de estas ocurrencias rimadas y subidas de tono.</p>
<p>Juzguen ustedes si no valía la pena el esfuerzo:</p>
<p><em>Un campesino llegó/ a una farmacia en Navajas/ y de viagra cuatro cajas/ al punto solicitó. La mujer le preguntó: “¿Tiene la receta ahí?”. Y el hombre le dijo así/ con su típico lenguaje: “La receta no la traje,/ pero el enfermo está aquí”. </em></p>
<p style="text-align: right;">(Orestes Pérez: “Una farmacia en Navajas”, p. 75).</p>
<p><em>Yo fui dentista en La Habana/ de mucha reputación/ y saqué más de un millón de muelas a la semana./ Se me presentó una anciana,/ la senté en el aparato,/ la inyecté y esperé un rato:/ la anestesia no cogía./ Y la vieja me decía:/ “Si me la sacas te mato”.</em></p>
<p style="text-align: right;"> (Chanito Isidrón: “Dentista en La Habana”, p. 67).</p>
<p><em>Ayer fui a comprar boniatos,/ Y me dijo el bodeguero:/ “Tienes que traer primero/ la inscripción y dos retratos,/ carné de los sindicatos/ que también es necesario”./ Bien me lo dijo Olegario/ con el mayor disimulo:/ “Lleva dos fotos del culo/ para el papel sanitario. </em></p>
<p style="text-align: right;">(Chanito Isidrón: “En la bodega”, p. 143).</p>
<p>Y, para terminar, traigo a cuento un chiste sombrío de la Parca: se llevó juntos, de un golpe, el 24 de marzo, a dos genios del humor del siglo XX: el cubano Juan Padrón (<em>Elpidio Valdés</em>, <em>Vampiros en La Habana</em>) y el francés Albert Uderzo (<em>Astérix</em>, <em>Oumpah-pah</em>). Garrincha, otro agudísimo caricaturista de Cuba, radicado fuera del país, extractó en una imagen la honda tristeza y la capacidad de reírse de ella. Un maltrecho y cariacontecido Elpidio Valdés comenta: “De ping&#8230;, Compay”; a su lado, otro cabizbajo y consternado Astérix responde: “Oui, de pingué”.</p>
<p>¿Podrá el nuevo coronavirus con estos anticuerpos?</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-6478" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Baner-Portada-PB.jpg" alt="" width="1875" height="779" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Baner-Portada-PB.jpg 1875w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Baner-Portada-PB-300x125.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Baner-Portada-PB-1000x415.jpg 1000w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Baner-Portada-PB-768x319.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Baner-Portada-PB-1536x638.jpg 1536w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Baner-Portada-PB-810x337.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Baner-Portada-PB-1140x474.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1875px) 100vw, 1875px" /></p>
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		<title>Pesca coyuntural: un deporte cubano</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2020/03/pesca-coyuntural-un-deporte-cubano/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Arencibia Lorenzo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Mar 2020 15:37:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cada vez se hace más difícil “atrapar algún pez” en las desabastecidas tiendas de Pinar del Río. Día a día las calles se tornan una estresante y maratónica aventura.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Las aves, bien lo sabía el viejo Santiago, son de mucha ayuda para localizar peces. Donde alguna se lanza en picada, allí, de seguro, está el cardumen.</p>
<p>Cuando en las últimas semanas he salido “de pesca” a las calles de Pinar del Río, me ha venido a la mente más de una vez el añoso protagonista de <em>El viejo y el mar</em>. No es que lleve 84 días sin atrapar nada, sino que en la pequeña urbe vueltabajera, cada vez se hace más difícil encontrar algún peje.</p>
<p>Desembarco a media mañana en el FrutiClub (antiguo FrutiCuba). Lo primero que diviso es un camión descargando mercancía en la tienda que la gente bautizó como Museo de la carne, sobre todo por los precios de la “tilapia de potrero”.</p>
<p>“Aquí seguro pesco aguja-pollo”, me dije. Sin embargo, la cosa demoraba. Después de la descarga, conteo y/o pesaje, después poner precios, organizar el molote&#8230; En fin, mejor seguir a otro pesquero y ganar tiempo.</p>
<p>Caminé varias cuadras hasta La Estocada. “¿Qué está picando por acá?, indagué entre el gentío. Raya-croqueta y mojarra-mortadella, me aseguró un mulato grueso al darme el último. Marqué, es decir, lancé parsimoniosamente las pitas, y seguí en busca de especies de mejor sabor.</p>
<p>En Martí, la arteria principal de la ciudad, el tumulto en la tienda La Francia era más que elocuente. “En esta, por lo menos, hay cubera-papel sanitario”, sospeché, pues se trata de ejemplares migratorios que vienen a la capital pinareña en contadas temporadas. Pero no, era pargo-detergente, el que más ha brillado (por su ausencia) en las últimas semanas.</p>
<p>Dos policías custodiaban la entrada. Otro, dentro de la piña de pescadores ansiosos, intentaba poner orden. “Qué va, esto no es conmigo”, pensé. Y seguí hasta el Mercado Ideal No. 2. Y sí, había una manchita de rabirrubias-Galleta dulce por un recodo, y por el otro, ronco-arroz. Lo triste es que las dos colas se estaban entremezclando, como buenas colas cubanas, y ya había un enredo de pitas de mil demonios.</p>
<p>Volví a lanzar los anzuelos, detrás de una jubilada, di el último y seguí remando. Pasé por Sensación, la tienda de productos industriales, otra vez en la calle Martí, y una sensación de vacío me indicó que no había esperanzas. Ah, pero siempre se debe hacer pruebas en profundidad. Entré y tenían bolsitas de nailon, imprescindibles para almacenar la pesca.</p>
<p>Ya con ese avío de mi lado, el aleteo de una bandada nerviosa me hizo bajar hasta el Ideal No. 6. “¿Muerden el anzuelo o no muerden?”, quise saber entre la multitud de competidores. No demoraron en confirmarme, algo molestos, que las chernas-galletas de sal no estaban fáciles de coger. “Si logras que te piquen, solo dejan capturar dos por persona”, me aclaró un muchachón con pinta reguetonera.</p>
<p>“No me cuadra”, razoné, y recordé otra de las encomiendas imprescindibles del día, conseguir sardinas-<a href="http://www.guerrillero.cu/pinar-del-rio/8607-preve-salud-publica-entrada-y-comercializacion-de-condones.html" target="_blank" rel="noopener">preservativos</a>, desaparecidos en la provincia durante casi todo lo que va de 2020. En la farmacia principal de la Martí la dependienta fue categórica: “En falta”. Y un veterano empleado me aseguró que semanas atrás habían entrado solamente 8 cajitas (de 48 paquetes cada una) y un solo pescador había enmallado 3 cajas.</p>
<p>“¿Será que el Gobierno está estimulando forzadamente la natalidad?”, bromeé con el buen hombre. “Quién sabe”, me dijo, “nuestras consignas son ‘producción y defensa’: por lo menos más niños se van a producir.</p>
<p>La pista de seis o siete pelícanos desorbitados me impulsó a la TRD Guamá. Una mujer que traía en la ensarta 4 jugosas cuberas-papel sanitario confirmó mi intuición. Hice la cola, pero faltándome tres por delante para llegar, el dependiente trazó con el pulgar un gesto de degüello.</p>
<p>Finalmente, luego de remar bastante, verificar las pitas que había dejado lanzadas en algunos pesqueros, cambiar carnadas y tostarme bajo el sol, casi en la orilla, en la ventanilla de cárnicos del Ideal No. 2 encontré, ¡sin cola!, mojarra-mortadella (de la subespecie MAE 36,50 pesos el kilogramo). Me cebé. No son ejemplares de muy buen sabor, pero la pieza hermosa de 2 kg que logré levantar fue la envidia de todos camino a casa.</p>
<p>¿Quién dice que el deporte cubano está en crisis? Nosotros practicamos la pesca coyuntural. El buen Hemingway estaría orgulloso: “Un hombre puede ser destruido, pero no derrotado”.</p>
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		<title>Los cuerpos crean tolerancia</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2019/09/los-cuerpos-crean-tolerancia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Arencibia Lorenzo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 17 Sep 2019 15:22:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Sobre el agobio que vive Cuba en estos días, a raíz de la carencia de combustible.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Desde el Parque
Central hasta el parque El Curita hay un hervidero de personas. Es sábado 14 de
septiembre, seis de la tarde, el cielo amenaza con llover. Desde la una no se
han asomado más de dos guaguas de las ocho que tienen como paradero esta zona
de La Habana. </p>



<p>Algunos
desisten, abandonan la cola, salen a cazar un rutero o a probar suerte con
alguno de los carros estatales que la policía obliga a parar. Otros ocupan
bancos, los quicios de las aceras, compran refresco o fuman para matar un poco
el tiempo. Hay ancianos, niños, mujeres. Gente con trastos, maletas, sacos,
cajas. Gente que aguarda tanto con tal de ahorrar el CUC que están cobrando los
taxis particulares por persona, sea cual sea el destino, porque todos los días
no se puede pagar 1 CUC por llegar a casa, al trabajo, a la escuela. </p>



<p>—El
calor, la inestabilidad del transporte y la inconsciencia hacen que se genere
violencia. La escasez de combustible puede durar un rato, dependiendo de la
cantidad de barcos que entren al país, de la distribución y el uso racional.
Creo que llegará un momento muy difícil, pero es necesario mantener la calma
para no caer en la desesperación –comenta Alberto Solís, de 27 años.</p>



<p>Mientras
tanto, en la antigua terminal de ómnibus de Holguín,
donde ahora funciona la agencia de reservaciones Viajero, un bicitaxista de
casi 80 años espera por pasaje. En estos días, los bicitaxis son la forma más
práctica de moverse por la ciudad porque casi no hay ómnibus, ni mototaxis, ni
camiones. </p>



<p>—¿Está libre, maestro? –le
pregunta un cliente. El hombre asiente con la cabeza. En dos minutos echa a
andar su bici rumbo a la Avenida Libertadores, a unos cuatro kilómetros.</p>



<p>La terminal de ómnibus
está desierta. Hay un camión particular que va a La Habana y espera para
llenarse, a 14 CUC por persona. Y autos particulares a 40 CUC. Cuando abrió
esta mañana la agencia Viajero, aún no tenían montado el sistema automatizado
para reconvertir los pasajes de Yutong cancelados a las salidas de tren que se
asignan. Una empleada lo explicó amablemente y pidió calma. Había allí un
centenar de personas con dudas e inquietudes. A algunos les pidieron que
volvieran el lunes para intentar reubicarlos en alguna de las salidas del tren –a
la sazón con dos vagones más y cada cuatro días.</p>



<p>Horas
antes, en la Habana Vieja, una mujer desfallecía en la cola del P12. La guagua
delante, ella casi incrustada en el cristal de la puerta. Detrás el molote, los
empujones, la gritería. Ella cayó, la bullaranga se calmó unos segundos y luego
la mujer comenzó a pedir ayuda. Dos hombres la cargaron en lo que un policía
paraba un taxi estatal (de esos que llaman “gacelas”) rumbo a 27 y G, en El
Vedado. </p>



<p>Ester
Castrizano vive en Monserrate y Tejadillo, Habana Vieja. Desde el jueves no ha
podido montarse en ninguna ruta 27, 65, ni P11 para llevar a su hija de cuatro
años al círculo infantil, aunque esos días despertó temprano, sobre las seis,
para salir cuanto más a las siete.</p>



<p>“Las guaguas no paran en la parada, sino una cuadra antes. Todo el mundo corre para montarse, pero yo con la niña no puedo correr”. Entonces ha tenido que ir estos días caminando hasta el círculo, en la calle Salud de Centro Habana, y luego ir caminando a su trabajo. Lo mismo para el regreso: atraviesa para cortar camino por el boulevard de San Rafael y luego regresa a casa. Tiene los pies inflamados, pero lo prefiere antes de que empujen a su niña en la guagua. A un costado de la terminal de ferrocarriles hay una piquera de “gacelas”. Se forman tres colas en 20 metros. Dos con destino a Santiago de las Vegas, yendo por la calle Porvenir o Vento, y la tercera rumbo a Santa Fe, Playa. A la hora y media, cuando llegó un taxi, sin saber ni la ruta, la gente se lanzó sobre él, trataron de abrir las puertas. Hubo gritos, manotazos, hasta que el chofer se puso fuerte y gritó más alto que las 50 personas aglomeradas y organizó la cola. Luego, la señora de la garita, encargada de firmar la hoja de ruta de los taxistas, vociferó que ese había sido el último. Por hoy se había acabado el combustible.  </p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="900" height="600" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/09/Fotos-Coyunturales-900x600.jpg" alt="" class="wp-image-5670" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/09/Fotos-Coyunturales-900x600.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/09/Fotos-Coyunturales-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/09/Fotos-Coyunturales-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/09/Fotos-Coyunturales-810x540.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/09/Fotos-Coyunturales.jpg 1080w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><figcaption>El Presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez explicó este miércoles 11 de septiembre en la televisión cubana sobre la crisis energética que atraviesa el país, debido a las restricciones a cargueros que trasladan petróleo desde Venezuela, impuestas por la administración estadounidense (Foto: Ismario Rodríguez Pérez).</figcaption></figure>



<p>Por
toda La Habana, además de gente cansada, hay montones de basura. El
31 de agosto arribó a Cuba el tercer lote de camiones recolectores donados por
el Gobierno de Japón. Así se cumplió el compromiso de este país de entregar 100
carros a la capital de la Isla por su 500 aniversario. Sin embargo, en la
actual circunstancia de crisis de petróleo los nuevos camiones apenas han
tenido tiempo para probar su efectividad. Actualmente, La Habana genera unos 23
000 metros cúbicos de residuos sólidos urbanos.</p>



<p>“No hay petróleo, por
eso están afectados los ciclos de recogida de basura. Tenemos todos los carros
parados y estamos recibiendo demasiadas quejas de la población que no podemos
resolver hasta que no se mejore la situación del combustible”, nos dijeron por
teléfono este sábado desde la recepción de Servicios Comunales de Boyeros. En
un recorrido por varias zonas de Alta Habana y Capdevila, en este municipio,
pudimos apreciar la saturación de los contenedores. </p>



<p>Kirenia Díaz, vecina de Alta Habana, explica que “ciertamente en la última semana no ha venido ningún camión a vaciar los contenedores”, pero que también “los malos hábitos de higiene de los vecinos han empeorado la situación”. A Evelio Coronado le preocupa especialmente un microvertedero que se ha creado en la calle Cinco Palmas de Capdevila. “Puedo afirmar que hace más de 15 días no se recoge la basura aquí. La gente hace lo suyo también arrojando la suciedad fuera de lugar, pero ya los desechos están rodando al río y están creando un preocupante foco de contaminación”.  En las comparecencias de los ministros en la televisión para hablar sobre la situación de los combustibles, los funcionarios del Ministerio de Salud (MINSAP) se han referido a la importancia de mantener bajo control el mosquito Aedes Aegypti y otros vectores, sin embargo la Empresa de Servicios Comunales, que responde al MINSAP, poco se ha referido a los ciclos de recogida de basura. Tras llamar a Servicios Comunales de Playa pudimos constatar que en este municipio también hay problemas con las frecuencias de saneamiento a causa del petróleo. Lo mismo pasa en Arroyo Naranjo y Centro Habana.  </p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="904" height="600" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/09/Fotos-Coyunturales-6-Alta-Habana-1-904x600.jpg" alt="" class="wp-image-5666" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/09/Fotos-Coyunturales-6-Alta-Habana-1-904x600.jpg 904w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/09/Fotos-Coyunturales-6-Alta-Habana-1-300x199.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/09/Fotos-Coyunturales-6-Alta-Habana-1-768x510.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/09/Fotos-Coyunturales-6-Alta-Habana-1-810x538.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/09/Fotos-Coyunturales-6-Alta-Habana-1.jpg 1080w" sizes="(max-width: 904px) 100vw, 904px" /><figcaption>La baja disponibilidad de combustible afecta los ciclos de recogida de basura en la capital cubana (Foto: Geisy Guia Delis). </figcaption></figure>



<p>En
Holguín, la fumigación de Salud Pública contra el
mosquito se ha
mantenido bien. También la distribución de alimentos. Los
carros estatales están parando disciplinadamente en las paradas y la gente se
pregunta por qué no lo hacían antes, por qué hay que esperar presiones y crisis
para ser un poquito solidarios. </p>



<p>El viernes no había
papel sanitario en La Luz de Yara, la tienda más grande de la ciudad, al centro
del Parque Calixto García. La tienda estaba andando sin aire acondicionado. Por
suerte había pollo, sin mucha cola, en el reparto Sanfield.</p>



<p>Tampoco había carbón en
el entorno de la Placita de Pueblo Nuevo. La gente, previsora, enseguida
acapara “portadores energéticos”, como suele decirse rimbombantemente ahora. “Puede
que me entre carbón el domingo, manténganse viniendo por aquí”, anunció una de
las vendedoras, sin dar demasiadas esperanzas.</p>



<p>—Para haber crisis de
transporte, todavía veo muchos carros en la calle –observa el anciano
bicitaxista, que se llama Rúber, mientras se desliza carretera central abajo–.
Solamente se notan menos guaguas, pero los demás autos siguen chillando gomas
en la calle. </p>



<p>Rúber lleva 21 años
sobre ese bicitaxi. Después de que se jubiló, con 39 años de labor, le
propusieron volver a contratarse con el Estado, pero dijo que no, que ya quería
trabajar sin jefe. Y agarró su bicicleta. Sesenta años de trabajo en total y
aún pedalea y conversa al mismo tiempo, sin demasiada falta de aire.</p>



<p>—¿Y ahora sigue la jornada? –le pregunta el cliente mientras se baja en el mercado Numa de la Avenida Libertadores. </p>



<p>—No, no, no es para
tanto –dice sonriendo Rúber–. Estoy fuerte, pero ya trabajo solo las mañanas.
Son 77 años en las costillas. De aquí voy para mi casa a descansar.</p>



<p>&nbsp;Cobra 25 pesos, gira en U y se aleja,
sudoroso.</p>



<p>En
la primera parada del P7, frente al Parque de la Fraternidad, en la Habana
Vieja, un oficial de tránsito y seis policías organizan las colas: una para los
que irán de pie y otra para los sentados. Aun así, se pierden, se disgregan; la
gente grita, se empuja. Los más altos y fuertes atropellan a los más pequeños
mientras el chofer clama por colaboración y la policía impone el orden en un
forcejeo. Todos tratan de irse: en la puerta, comprimidos, aplastados, pero
dentro. Saben que esperar otra guagua es correr riesgo, es jugar con la suerte.
El P7 arranca lento y la última puerta va casi abierta. En el camino, se
saltará varias paradas, dejará a pocas personas y podrán subir menos hasta la
última. “Desde el Período Especial esto no estaba así”, se comenta.</p>



<p>Dicen
que a un muchacho que hacía fotos la policía le pidió el celular, su carnet de
identidad, y le advirtió que no lo hiciera más, que el enemigo podía
aprovecharse de sus imágenes. </p>



<p>En
la periferia de la ciudad la situación empeora. Ariel Niévares vive en
Guanabacoa. Para él, asistir a la universidad implica levantarse a las cinco,
ir al paradero alrededor de las seis para llegar, con suerte, sobre las ocho y
media. Explica que los horarios más críticos son el de la mañana, cuando todo
el mundo sale, y la tarde, cuando regresan todos. Gran parte de la población de
ese municipio trabaja o estudia fuera de él. No hay muchos carros estatales ni
muchos inspectores o policías. Los “boteros” no han aumentado el precio del
pasaje sino que han recortado el tramo de la ruta a la mitad. Los ruteros hay
que cogerlos en la piquera. También han disminuido por la escasez de petróleo.
Algunos salen con asientos vacíos mientras hay personal esperando porque tienen
sus ajustes con gente a la que guardan el asiento.</p>



<p>En
el reparto Antonio Guiteras, al Este de la ciudad, Enrique, de 69 años, tiene
una moto particular. Dice que cuando sale pasa por la parada y monta a alguien
que vaya en su mismo recorrido. A eso se le llama dar botella. “Mis compañeros
de trabajo llegan a las nueve, pero todos han dado el paso al frente y ninguno
ha dejado de trabajar”, cuenta. También que ha visto carros estatales, que
antes no paraban, hacerlo ahora porque, según dice, “hay solidaridad”.</p>



<p>Algunas guaguas Transtur llegan vacías y recogen. Tramos cortos. Con aire acondicionado. No cobran. Al bajarse, casi todos dan las gracias; el chofer asiente con la cabeza. A las siete de la tarde, suben al P12 los que se mantuvieron en la cola con sombrillas, a pesar del aguacero. Suben, otra vez, desorganizados. Un oficial responde a una pregunta con voz muy alta: “Hay carencia de petróleo por culpa del Bloqueo”. La gente sigue gritando y empujándose. Los cuerpos crean tolerancia.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2019/09/los-cuerpos-crean-tolerancia/">Los cuerpos crean tolerancia</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
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