<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Mónica Baró Sánchez &#8211; Periodismo de Barrio</title>
	<atom:link href="https://periodismodebarrio.org/author/monicabaro/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://periodismodebarrio.org</link>
	<description>Organización periodística cubana sin fines de lucro</description>
	<lastBuildDate>Tue, 24 Jun 2025 15:10:46 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.6.5</generator>

<image>
	<url>https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/cropped-9.-Fabicon-Alta-para-la-Web-Móvil-32x32.png</url>
	<title>Mónica Baró Sánchez &#8211; Periodismo de Barrio</title>
	<link>https://periodismodebarrio.org</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>“Es bien traumático todo lo que estamos viviendo”: esposa de barbero cubano detenido por ICE en Miami</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2025/06/inmigracion-cubana-detencion-ice-randy/</link>
					<comments>https://periodismodebarrio.org/2025/06/inmigracion-cubana-detencion-ice-randy/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mónica Baró Sánchez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Jun 2025 15:10:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[emigración cubana]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[ICE]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://periodismodebarrio.org/?p=15271</guid>

					<description><![CDATA[<p>A pesar de que Donald Trump ha insistido en que los inmigrantes indocumentados que quiere deportar son criminales, los últimos cinco meses de su administración cuentan otra historia. </p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2025/06/inmigracion-cubana-detencion-ice-randy/">“Es bien traumático todo lo que estamos viviendo”: esposa de barbero cubano detenido por ICE en Miami</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Roxana dice que ella nunca pensó que a su esposo le pudiera pasar. Ambos sentían incertidumbre por las noticias de arrestos de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos, incluso miedo, pero pensaban que quizás esas personas que veían en las noticias habían tenido algún problema delictivo. Randy no, nunca. Randy no ha tenido ni una multa de tráfico y declaró sus <em>taxes</em> dos veces.</p>
<p>Randy llegó a Estados Unidos el 14 de febrero de 2022, tras cruzar la frontera por México, y desde entonces no hizo otra cosa que trabajar. En Cuba era barbero y decidió que en Estados Unidos seguiría su carrera. Pasó un curso de <em>Full Barber</em>, obtuvo una certificación —porque todo inmigrante sabe que siempre viene bien un papel de aquí para salir adelante—, rentó un sillón en una barbería de Hialeah y se puso a vivir de su pasión.</p>
<p>Durante más de tres años, Randy trabajó los siete días de la semana, entre 10 y 11 horas al día, y descansó dos domingo al mes. Es un hombre de 30 años que sueña con poder abrir su propia barbería y tener hijos con Roxana. No quiere perder el tiempo. Vinieron a Estados Unidos para eso, en busca de libertad y oportunidades, con la determinación de construir una vida mejor que la que dejaron atrás, en San Luis, Pinar del Río.</p>
<p>Él vino primero, y Roxana nueve meses después, en noviembre de 2022. A él lo soltaron con I-220A y a ella con parole humanitario. Roxana tuvo suerte. Pudo acogerse a la Ley de Ajuste Cubano y ya hoy es residente. Randy no. Presentó su solicitud de Green Card y no ha recibido respuesta. Forma parte del grupo de cerca de <a href="https://www.cafefuerte.com/miami/ice-impone-supervision-intensiva-a-inmigrantes-con-documento-i-220a/" target="_blank" rel="noopener">400 mil cubanos</a> que recibieron un documento I-220A en la frontera, tras entrar a Estados Unidos de manera irregular, y viven a la espera de un acto de benevolencia o justicia que arregle <a href="https://periodismodebarrio.org/2023/09/los-tipos-de-parole-en-estados-unidos-explicados/">su estatus migratorio</a>.</p>
<p>No imaginaron que algo pudiera salir mal en la segunda aparición en corte de Randy, el pasado 3 de junio. La cita era a las 8:30 de la mañana, en la corte de inmigración de Brickell, en el centro de Miami, y llegaron un poco antes. La abogada de Randy recomendó esperar afuera, dentro del carro, por como andan las cosas en estos días, hasta que faltaran apenas cinco minutos para pasar.</p>
<div id="attachment_15276" style="width: 440px" class="wp-caption aligncenter"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15276" class="wp-image-15276 size-large" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/Randy-y-Roxana-2-430x600.jpg" alt="Randy y Roxana 2" width="430" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/Randy-y-Roxana-2-430x600.jpg 430w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/Randy-y-Roxana-2-215x300.jpg 215w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/Randy-y-Roxana-2-768x1072.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/Randy-y-Roxana-2-810x1131.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/Randy-y-Roxana-2.jpg 945w" sizes="(max-width: 430px) 100vw, 430px" /><p id="caption-attachment-15276" class="wp-caption-text">Randy y Roxana llegaron a Estados Unidos con el sueño de construir una vida juntos. Foto: Cortesía de la entrevistada.</p></div>
<p>A pesar de que la comunidad cubana inmigrante ha recibido un tratamiento excepcional en Estados Unidos desde la década de los sesenta, que la ha colocado en una posición de privilegio con respecto a otras, tras la entrada de Donald Trump en la Casa Blanca, en enero del presente año, la historia ha cambiado. Ya nadie que no sea ciudadano americano puede sentirse completamente a salvo de una deportación.</p>
<p>Supuestamente, la cruzada de Trump iba dirigida contra criminales. Eso fue lo que prometió durante su campaña por la presidencia: que tan pronto asumiera el cargo, lanzaría “el mayor programa de deportación de criminales” en la historia del país, y mucha gente creyó que así sería.</p>
<p>La primera ley que aprobó el Congreso en su segundo mandato fue la Laken Riley, que permite a las autoridades migratorias detener de inmediato y sin derecho a fianza a inmigrantes indocumentados que han sido condenados o acusados de distintos delitos. Se nombró así en memoria de la estudiante de enfermería de 22 años asesinada por José Antonio Ibarra, un venezolano indocumentado, mientras trotaba por el campus de la Universidad de Georgia, en una mañana de febrero de 2024. Sus defensores aseguran que, con ella, la seguridad en las calles aumentará y se evitarán otras muertes tan terribles como la de Riley.</p>
<p>Sus detractores opinan distinto. Consideran que es más bien un instrumento represivo para perseguir a inmigrantes. En primer lugar, porque la ley apunta no solo contra personas como Ibarra sino incluso contra quienes cometen <em>shoplifting</em> (robo en una tienda) o son acusados de cometerlo. En segundo lugar, porque entra en conflicto con la quinta enmienda de la Constitución al violar el derecho al debido proceso que tienen todas las personas en territorio estadounidense —no solo ciudadanos.</p>
<p>Con la Laken Riley, por ejemplo, un inmigrante indocumentado que ha sido acusado de robar un pintalabios de cinco dólares en Burlington puede ser detenido y deportado antes de acceder a la justicia, es decir, antes de que un tribunal determine su inocencia o culpabilidad.</p>
<p>En los primeros 100 días de la administración de Trump, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), según datos oficiales, arrestó a casi 66,500 inmigrantes indocumentados y expulsó a más de 65,600. Un reporte de la institución dijo que tres de cada cuatro personas arrestadas eran delincuentes. Sin embargo, el pasado 16 de junio CNN publicó una nota que puso en entredicho esta afirmación.</p>
<p><a href="https://www.cnn.com/2025/06/16/us/la-ice-raids-violent-criminals-records-invs" target="_blank" rel="noopener">Documentos internos revisados por CNN</a> revelaron que más del 75 por ciento de los inmigrantes detenidos por ICE desde el inicio del año fiscal en curso —en octubre de 2024— hasta finales de mayo de 2025, no tenían ninguna condena penal aparte de una infracción migratoria o de tráfico. La cifra de condenados por delitos graves, como asesinato, agresión, robo o violación, no llegaba ni al 10 por ciento.</p>
<p>Contrario a lo que repiten los discursos ultranacionalistas, no existe evidencia contundente que vincule criminalidad con inmigración. La evidencia, de hecho, afirma lo contrario. <a href="https://www.nber.org/system/files/working_papers/w31440/w31440.pdf" target="_blank" rel="noopener">Un reporte</a> del Buró Nacional de Investigación Económica revela que, durante 150 años, entre 1870 y 2020, los inmigrantes han registrado tasas de encarcelamiento más bajas que los nacidos en Estados Unidos. En la actualidad, tienen un 60 por ciento menos de probabilidades de ir a prisión.</p>
<div id="attachment_15277" style="width: 2058px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15277" class="size-full wp-image-15277" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-2.jpeg" alt="Randy y Roxana con su familia" width="2048" height="946" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-2.jpeg 2048w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-2-300x139.jpeg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-2-1000x462.jpeg 1000w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-2-768x355.jpeg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-2-1536x710.jpeg 1536w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-2-810x374.jpeg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-2-1140x527.jpeg 1140w" sizes="(max-width: 2048px) 100vw, 2048px" /><p id="caption-attachment-15277" class="wp-caption-text">La vida cotidiana de Randy estaba llena de trabajo, celebraciones y familia. Foto: Cortesía de la entrevistada.</p></div>
<p>Supuestamente, Randy no tenía entonces por qué temer un arresto. A las 8:25 de la mañana entró a su segunda cita en la corte con la expectativa de que todo saldría bien. Muy pocos son los casos conocidos de cubanos con I-220A que han obtenido su residencia, pero a muchos les han prorrogado su fecha de corte para 2029, con lo cual ganan tiempo. Quizás con él hacían algo similar.</p>
<p>Roxana no pudo permanecer dentro. La mandaron a salir, al igual que a otros acompañantes, y a esperar afuera. Frente a ella había una puerta de otra corte distinta a la que había entrado su esposo y por ahí miraba salir a la gente. Gente de distintos países, no solo de Cuba. En un momento, presenció el arresto de un inmigrante y se asustó. Dice que lo arrestaron tres hombres y dos mujeres: “Lo tiraron para la pared, lo esposaron y se lo llevaron”.</p>
<p>Sobre la una de tarde, la abogada volvió sola y le dijo que a Randy se lo estaban llevando. “Yo me quedé así: ‘¿Cómo? ¿Cómo que se lo están llevando?’ Y cuando yo me mandé para allá, ya lo estaban esposando y a otro lo tenían contra la pared”. Esa fue la última vez que vio a su esposo.</p>
<p>A Randy lo llevaron ese día para el Centro de Transición de Broward, en Pompano Beach, Florida, y en menos de una semana lo trasladaron para el Centro Correccional del Condado de Adams, en Natchez, Mississippi. Roxana no tuvo tiempo de verlo de nuevo. En la primera visita a la que asistió en el centro de Pompano Beach le dijeron que su esposo estaba en una cita con un oficial y no podrían encontrarse. En la madrugada, cuando lo buscó en el Sistema de Localización de Detenidos en Línea del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, descubrió que Randy se encontraba a más de 900 millas de distancia.</p>
<p>“Es bien traumático todo lo que estamos viviendo. Bien traumático. Se han separado muchas familias, familias con niños, gente que vino aquí a trabajar, buscando libertad, buscando la tranquilidad de poder expresarse. Y yo estoy agradecida de haber podido llegar a este país lleno de oportunidades, pero es fuerte lo que estamos viviendo ahora mismo”, dijo.</p>
<div id="attachment_15278" style="width: 438px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15278" class="wp-image-15278 size-large" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.19-428x600.jpeg" alt="Randy, barbero cubano detenido por el ICE" width="428" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.19-428x600.jpeg 428w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.19-214x300.jpeg 214w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.19-768x1076.jpeg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.19-1096x1536.jpeg 1096w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.19-810x1135.jpeg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.19-1140x1597.jpeg 1140w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.19.jpeg 1142w" sizes="(max-width: 428px) 100vw, 428px" /><p id="caption-attachment-15278" class="wp-caption-text">Nada hacía prever que una simple cita en corte terminaría con su arresto. Foto: Cortesía de la entrevistada.</p></div>
<p>Roxana se encuentra ahora sola enfrentando todos los gastos de la casa. Sigue trabajando como asistente de mánager en un <em>carwash</em> y se mantiene fuerte por Randy. Eso le aconsejan sus amigos y sus compañeros de trabajo, que se mantenga fuerte. A cada rato, en el <em>carwash</em>, tiene que ir al baño a llorar, y luego volver a su rutina. Su jefe la entiende, le permite tomar descansos, pero Roxana no puede dejar de trabajar.</p>
<p>En medio de todo, le ha conmovido el apoyo de la comunidad cubana. Roxana organizó un GoFundMe para cubrir gastos legales —porque la abogada con la que fueron a la corte no quiso continuar con el caso y tuvo que contratar a otra persona— y en pocos días recaudó más de siete mil dólares. Su abogado actual pertenece al equipo de Wilfredo Allen. Roxana dice que confía en que sacará a Randy de la cárcel.</p>
<p>Mientras, continúan las noticias de arrestos de cubanos con I-220A tras asistir a sus citas en la corte. En los últimos días trascendieron los casos de Yordani López y Didie Espinoza, en las ciudades de Orlando y Miami, respectivamente. En ambos casos, sus esposas, al igual que Roxana, aseguraron que los cubanos no habían tenido problemas delictivos.</p>
<p>Laura Jiménez, abogada de Espinoza, en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=45jqPx2GUcw" target="_blank" rel="noopener">entrevista con un medio local</a>, declaró que la detención de su cliente no es un caso aislado: “No me ha sucedido solo a mí. Ese mismo día, otros abogados vivieron situaciones similares. Es un patrón. Aquellos que tienen una audiencia próxima están en gran peligro de que esto les suceda”.</p>
<div id="attachment_15279" style="width: 2058px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15279" class="size-full wp-image-15279" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-4.jpeg" alt="Randy y Roxana en el cine" width="2048" height="1536" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-4.jpeg 2048w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-4-300x225.jpeg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-4-800x600.jpeg 800w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-4-768x576.jpeg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-4-80x60.jpeg 80w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-4-1536x1152.jpeg 1536w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-4-810x608.jpeg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/06/WhatsApp-Image-2025-06-20-at-18.25.20-4-1140x855.jpeg 1140w" sizes="(max-width: 2048px) 100vw, 2048px" /><p id="caption-attachment-15279" class="wp-caption-text">Randy y Roxana, como otras miles de familias cubanas migrantes en Estados Unidos, solo quieren vivir en paz. Foto: Cortesía de la entrevistada.</p></div>
<p>En Pinar del Río, los padres de Randy, Dalia Padrón y Tony Mesa, no encuentran fuerzas para expresar lo que sienten. En un mensaje por escrito que hicieron llegar para este trabajo, comentaron que tienen un nudo en la garganta que no les deja hablar.</p>
<p>“Desde Cuba, estamos viviendo esto con un dolor muy grande. Nuestro hijo es un muchacho noble, educado, lleno de valores. No se merece estar en esa situación, esposado, tratado como un criminal, cuando lo único que ha hecho es buscar un futuro mejor y luchar por sus sueños”, contaron.</p>
<p>Gracias a Roxana escuchan su voz desde prisión. Cuando ella habla con Randy por teléfono pone el altavoz y usa un segundo teléfono para comunicarse con Dalia y Tony por WhatsApp. “Nos sentimos impotentes, con las manos atadas, sin poder hacer nada desde la distancia. Como padres, lo único que pedimos es que pueda salir ya de esta situación”, agregaron.</p>
<p>Roxana espera ahora una oportunidad para visitarlo en Mississippi. Ahí ha estado enfermo, con fiebre, al parecer por una infección en la garganta. A Randy no le han dicho nada sobre citas. Por ahora, hablan por teléfono. Randy llama dos o tres veces al día. Roxana le ha dicho que llame siempre que quiera y antes de dormir. Cuando pasa varias horas sin saber de él, lo rastrea en el sistema de localización. Introduce nueve dígitos y su país de nacimiento y revisa si sigue ahí o lo han vuelto a trasladar. Este jueves 19 de junio, Randy sigue ahí.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2025/06/inmigracion-cubana-detencion-ice-randy/">“Es bien traumático todo lo que estamos viviendo”: esposa de barbero cubano detenido por ICE en Miami</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://periodismodebarrio.org/2025/06/inmigracion-cubana-detencion-ice-randy/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Presos políticos cubanos, otra vez en el menú</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2025/01/presos-politicos-cubanos-otra-vez-en-el-menu/</link>
					<comments>https://periodismodebarrio.org/2025/01/presos-politicos-cubanos-otra-vez-en-el-menu/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mónica Baró Sánchez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 21 Jan 2025 16:31:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[11J]]></category>
		<category><![CDATA[presas políticas]]></category>
		<category><![CDATA[relaciones cuba estados unidos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://periodismodebarrio.org/?p=14867</guid>

					<description><![CDATA[<p>¿Qué lecciones sacar de la historia sobre sus excarcelaciones desde 1959?</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2025/01/presos-politicos-cubanos-otra-vez-en-el-menu/">Presos políticos cubanos, otra vez en el menú</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>No es la primera ni será la última excarcelación de presos políticos. Desde los años 60, los prisioneros políticos cubanos han sido de los bienes más preciados del régimen castrista. Han funcionado como una moneda de cambio mucho mejor que la nacional, porque nunca ha perdido su valor, y han estado en las mesas de distintas negociaciones con democracias occidentales. No precisamente sentados en sillas, en igualdad de condiciones con el resto de los presentes, sino sobre las mesas, como parte del menú.</p>
<p>Ni siquiera ha sido necesario invertir demasiados recursos para mantener esa industria. Los presos políticos han sido mano de obra barata y han comido mal y poco. Algunos no han sobrevivido.</p>
<p>En 2022, el régimen cubano <a href="https://web.archive.org/web/20220912194540/https:/tbinternet.ohchr.org/Treaties/CAT/Shared%2520Documents/CUB/INT_CAT_COC_CUB_48650_S.pdf" target="_blank" rel="noopener">admitió</a> que un promedio de 100 reclusos muere cada año en el país bajo su custodia. El año pasado murieron tres que se encontraban privados de libertad por participar en las protestas de julio de 2021: Manuel de Jesús Guillén Esplugas, Yosandri Mulet Almarales y Gerardo Díaz Alonso. Todos menores de 40 años. Dos por falta de atención médica y uno a causa de los golpes recibidos por guardias, según denuncias de familiares y activistas.</p>
<p>Una muerte más o una menos no hace la diferencia para el régimen. La comunidad internacional emite comunicados, la prensa produce noticias y reportajes y la vida sigue como si nada hubiera pasado. No hay consecuencias.</p>
<div id="attachment_14869" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14869" class="size-full wp-image-14869" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/01/Manuel-de-Jesus-Guillen.webp" alt="Manuel de Jesús Guillén Esplugas" width="1200" height="840" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/01/Manuel-de-Jesus-Guillen.webp 1200w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/01/Manuel-de-Jesus-Guillen-300x210.webp 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/01/Manuel-de-Jesus-Guillen-857x600.webp 857w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/01/Manuel-de-Jesus-Guillen-768x538.webp 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/01/Manuel-de-Jesus-Guillen-810x567.webp 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/01/Manuel-de-Jesus-Guillen-1140x798.webp 1140w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-14869" class="wp-caption-text">Manuel de Jesús Guillén Esplugas, activista político cubano que falleció a causa de una golpiza en una cárcel cubana. Foto: Perfil de Facebook de Cosme Damián Domínguez.</p></div>
<p>Lejos de debilitarse con las historias de terror de sus víctimas, el sistema castrista se robustece. Los testimonios de los presos políticos, así como las imágenes de sus cuerpos escuálidos, encanecidos, desdentados y temblorosos, contribuyen a mantener el control, silenciar el disenso, atemorizar a la gente, disciplinar y dar escarmientos. También el terror es capitalizado por un poder que ya ha perdido su capacidad de ilusionar y hasta de engañar.</p>
<p>Luego, con las excarcelaciones, el régimen mata no uno, sino varios pájaros de un tiro: obtiene concesiones y beneficios de las democracias occidentales, limpia su imagen ante la comunidad internacional, desocupa capacidades en los centros penitenciaros, y transmite la idea de que, finalmente, ahora sí, Cuba va a cambiar. El régimen gana tiempo. Apela a la desmemoria e ingenuidad de los pueblos y al cinismo de los políticos. Gana tiempo suficiente para sacar la cabeza del agua, oxigenarse y renovar su dotación de presos políticos.</p>
<p>La primera gran excarcelación ocurrió en diciembre de 1962, justo dos meses después de la crisis de los misiles, cuando Cuba fue apenas el cuadrilátero donde probaron fuerza Estados Unidos y la Unión Soviética, en uno de los episodios más tensos de la Guerra Fría. Ese hecho, la excarcelación, luego sería enseñado en las escuelas como el final feliz del relato oficial sobre la invasión de Playa Girón, en abril de 1961, que habría puesto en evidencia el carácter humanista de la revolución.</p>
<p>A Fidel Castro no le bastó con jactarse de su victoria por todas partes, al publicitarla como “la primera derrota del imperialismo en América Latina”, sino que también aprovechó la oportunidad para forjarse una reputación de líder magnánimo. La frase de que cambió a mercenarios por compotas para niños se volvió popular, un símbolo, que lo ayudaba a presumir de astucia y generosidad.</p>
<p>Nunca reconoció que sus tropas no pelearon contra tropas americanas sino contra tropas cubanas opositoras que, al igual que él, se habían entrenado militarmente en el exilio. Menos iba a reconocer que nunca venció al imperialismo porque, a la hora de la verdad, el presidente demócrata John F. Kennedy retiró el apoyo militar a los brigadistas por temor a que la Unión Soviética cumpliera la amenaza de invadir Berlín Occidental, si no dejaba a Estados Unidos fuera de la pelea.</p>
<p>Los más de mil luchadores que Fidel Castro capturó, ya abandonados a su suerte, no iban a surgir en su discurso sino como mercenarios. Este calificativo, que todavía perdura en Cuba para estigmatizar a los disidentes, permitía despolitizar la causa de la Brigada de Asalto 2506, elegir a un enemigo superior, en este caso al imperialismo, y reclamar una compensación monetaria.</p>
<p>Unos 20 meses permanecieron encarcelados los más de 1100 brigadistas, muchos sometidos a torturas y con sentencias de 30 años de privación de libertad, antes de empezar a ser excarcelados, el 23 de diciembre de 1962. El gobierno de Estados Unidos ofreció a cambio <a href="https://www.jstor.org/stable/24912438?seq=26" target="_blank" rel="noopener">58 millones de d<u>ó</u>lares en medicinas y alimentos</a>, más otros tres millones en efectivo; aunque otras fuentes afirman que fueron 53 millones en total.</p>
<p style="text-align: center;"><a id="ne4huupfQodsQgXSWKcOpw" class="gie-single" style="color: #a7a7a7; text-decoration: none; font-weight: normal !important; border: none; display: inline-block;" href="http://www.gettyimages.com/detail/3396184" target="_blank" rel="noopener">Embed from Getty Images</a><script>window.gie=window.gie||function(c){(gie.q=gie.q||[]).push(c)};gie(function(){gie.widgets.load({id:'ne4huupfQodsQgXSWKcOpw',sig:'r-z_v5Q54wdk1etIhHMBZf6c4x2rrNsSyIupkxEAlUM=',w:'594px',h:'374px',items:'3396184',caption: true ,tld:'com',is360: false })});</script><script src='//embed-cdn.gettyimages.com/widgets.js' charset='utf-8' async></script></p>
<p>Pero si las negociaciones avanzaron fue, en gran medida, gracias a un actor pocas veces recordado: el Comité de Familias Cubanas por la Liberación de los Prisioneros de Guerra de Bahía de Cochinos, dirigido desde La Habana por Berta Barreto de los Heros, madre y tía de dos brigadistas encarcelados, que emprendió el arduo camino de negociar con Fidel Castro “la multa” a pagar para las excarcelaciones. Más adelante, otro hijo de Berta Barreto que vivía exiliado en Nueva York, Pablo Pérez-Cisneros, contactó con el abogado James B. Donovan, experto en negociaciones, para que tomara las riendas del asunto y mediara entre los gobiernos de Castro y Kennedy y la Agencia Central de Inteligencia. La recomendación había venido de Robert Kennedy, fiscal general de Estados Unidos, y hermano del presidente.</p>
<p>Sería de Donovan la idea de ofrecer medicinas y alimentos para la transacción, pues al inicio Fidel pidió tractores para la agricultura.</p>
<p>El 29 de diciembre, en una ceremonia en el estadio Orange Bowl de Miami, Kennedy dio la bienvenida a los miembros de la 2506 excarcelados y exiliados. “Puedo asegurarles que es el deseo más fuerte del pueblo de este país, así como del pueblo de este hemisferio, que Cuba vuelva a ser libre un día, y cuando lo sea, esta brigada merecerá marchar a la cabeza de la columna libre”, dijo.</p>
<p>Nueve quedaron en Cuba tras las rejas, la mayoría por crímenes cometidos bajo la dictadura de Fulgencio Batista. Dos murieron en prisión. Cinco fueron liberados en 1979 y, los dos últimos, en 1986, por intermediación del senador demócrata Ted Kennedy.</p>
<p>Pero los más de 1100 brigadistas liberados en 1962 no eran los únicos prisioneros políticos en Cuba en ese entonces. En <a href="https://cartasalpresidente.org/cartas/fidel-castro?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTEAAR0ntitEUyQ-F7aKCVpWVcMLdB5JlQingsRBB6BEm0BDAobBHVVG4BGPfM8_aem_8YvcnpgE15mAZdjM0n9ENQ" target="_blank" rel="noopener">carta al presidente espa<u>ñ</u>ol Felipe Gonz<u>á</u>lez</a>, en 1988, el mismo Fidel Castro admitiría haber llevado a cabo “una detención masiva” de unos 10 mil “contrarrevolucionarios” en el contexto de la invasión de Bahía de Cochinos. Sin embargo, testimonios de exiliados con los que he hablado, que estuvieron detenidos en esos días, aseguran que la cifra debió ser al menos cinco veces mayor.</p>
<p>El segundo intercambio de gran magnitud del que se tienen registros ocurrió entre 1978 y 1979, durante la administración del demócrata Jimmy Carter, a raíz de las primeras negociaciones entre representantes del exilio cubano y Fidel Castro, que trascendieron como El Diálogo, y generaron fuertes confrontaciones en Estados Unidos. Los objetivos centrales eran lograr un acercamiento diplomático entre ambos países, liberar a miles de presos políticos en Cuba y permitir que “los gusanos” que habían “abandonado el proceso” pudieran volver de visita a la isla a visitar a sus familiares que habían quedado atrás.</p>
<p>A partir de ese momento, que en realidad arrancó un poco antes, en diciembre de 1977, con el viaje a Cuba de 55 cubanoamericanos que luego se darían a conocer como Brigada Antonio Maceo y comenzarían a <a href="http://www.cubadebate.cu/especiales/2020/02/26/archivo-cd-el-dialogo-de-1978-que-cambio-las-relaciones-entre-cuba-y-su-emigracion-video/" target="_blank" rel="noopener">replicar el relato de la propaganda castrista</a>, el oficialismo dejó de llamar “gusanos” a los exiliados, al menos de manera recurrente, y comenzó a llamarles “la comunidad cubana en el exterior” o, simplemente, “la comunidad”. También al régimen le interesaba, otra vez, limpiar su cara ante el mundo, luego de haber encarcelado a los escritores Reinaldo Arenas y Heberto Padilla en El Morro y Villa Marista, respectivamente, y ganar el desprecio público de una buena parte de la intelectualidad hispanoamericana.</p>
<p>El abogado y banquero judío <a href="https://www.nytimes.com/2019/01/23/obituaries/bernardo-benes-dead.html" target="_blank" rel="noopener">Bernardo Benes Baikowitz</a>, nacido en Matanzas y exiliado en Miami desde 1960, fue quien lideró las negociaciones, en conjunto con otros partidarios del acercamiento que conformaron el Comité de los 75. Más de diez veces Bernardo Benes viajó a Cuba para reunirse con Fidel Castro, con el respaldo de la administracion de Carter, y perseguir lo que sentía una labor humanitaria: la reunificación de familias y la excarcelación de miles de personas.</p>
<div style="width: 1102px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.latinamericanstudies.org/espionage/benes-pasaporte.jpg" alt="Benes (izquierda) y el reverendo Manuel Espinosa en La Habana en 1978. Benes lleva en su bolsillo un pasaporte cubano otorgado por la Seguridad del Estado. También posee pasaportes de Israel y de los EE. UU. En 1980, Espinosa acusó a Benes de ser un agente del gobierno cubano." width="1092" height="681" /><p class="wp-caption-text">Benes (izquierda) y el reverendo Manuel Espinosa en La Habana en 1978 (Foto: Latin American Studies).</p></div>
<p>“Si yo sé que un cubano en Miami fue capaz de poner una flor en la tumba de su madre en Cuba, eso es suficiente”, diría en 2001, a propósito de la publicación del libro <em>Misiones secretas en Cuba</em>, de Robert Levine, en la Feria Internacional del Libro de Miami.</p>
<p>En octubre de 1978, Bernardo Benes acompañó a Estados Unidos a <a href="https://www.washingtonpost.com/archive/politics/1978/10/22/political-prisoners-released-by-castro-are-flown-to-miami/4396baf3-d4b2-4619-80a7-020980b88028/" target="_blank" rel="noopener">los primeros 46 presos pol<u>í</u>ticos</a>, algunos de los cuales habían pasado hasta 18 años privados de libertad, junto con unos 30 familiares de los mismos. En diciembre llevó otros 70, con más de 100 familiares.</p>
<p>Fidel Castro había anunciado antes que conservaba alrededor de 4500 en sus cárceles, pero que estaba dispuesto a soltar 3600 —entre ellos 600 que habían intentado salir ilegalmente de la isla— siempre que Estados Unidos los acogiera. A estos y a otros exreclusos, porque, en su opinión, todos habían sido “arrastrados a la contrarrevolución” por Estados Unidos. Dijo que liberaría 400 al mes, a partir de diciembre de 1978.</p>
<p>Un informe de Amnistía Internacional de 1979, acerca de la situación de los presos políticos en todo el mundo, menciona dos gacetas oficiales cubanas que publicaron listas de presos políticos indultados en diciembre de 1978 y enero de 1979. La primera incluía 400 nombres. La segunda, 500. Y de esos dos grupos, 400 habrían expresado su deseo de marcharse a Estados Unidos.</p>
<p>Huber Matos fue <a href="https://www.nytimes.com/1979/10/28/archives/an-old-compadre-survives-castro.html" target="_blank" rel="noopener">uno de los liberados</a> en 1979, en el mes de octubre, tras 20 años en la cárcel, de ellos 16 en aislamiento. Primero viajó a Costa Rica y luego a Estados Unidos. Pero cuesta verificar en la prensa de la época disponible <em>online</em> si, en efecto, todos esos 3600 presos políticos fueron puestos en libertad; básicamente, si Fidel Castro cumplió su palabra. Abundan las noticias sobre el anuncio de las excarcelaciones, pero no de las excarcelaciones en sí. También sería difícil verificar las publicaciones oficiales de la época.</p>
<p>Además, Amnistía Internacional señala en su informe que el gobierno cubano estaba retrasando las excarcelaciones en los primeros meses de 1979, en respuesta a demoras en Estados Unidos para procesar las solicitudes de exilio. A Carter le preocupaba que Fidel Castro mandara delincuentes comunes o espías, en lugar de prisioneros políticos, y había puesto un filtro conformado por oficiales del FBI, el servicio de Inmigración y el Departamento de Estado, que entrevistaba a cada cubano antes de recomendar su admisión a un fiscal general.</p>
<p>Quienes lograron arribar a Estados Unidos fueron recibidos como héroes. Sin embargo, Bernardo Benes era cada vez más atacado por sectores anticastristas violentos. Recibió amenazas de muerte y tuvo que usar varios años chaleco antibalas y moverse con guardaespaldas. En la calle lo tildaban de dialoguero, comunista, tonto, agente castrista. Incluso, varios años después de las negociaciones, en 1983, una bomba explotó en su negocio, el Continental National Bank de Miami, y Omega 7, considerada entonces por el FBI la organizacion terrorista más peligrosa en Estados Unidos, reclamó la autoría de la agresión.</p>
<p>También dos miembros del Comité de los 75 fueron ametrallados en 1979: Carlos Muñiz Varela, en Puerto Rico, y Eulalio Negrín Santos, en New Jersey. La familia del primero todavía hoy sigue demandando justicia.</p>
<p>En Cuba, al interior de las cárceles, las negociaciones encontraron objeción. Un grupo de 138 prisioneros de conciencia que llevaban unos 20 años tras las rejas, entre quienes estuvo Matos antes de ser excarcelado, difundió una declaración para expresar su repudio al diálogo “entre el Gobierno de Castro y supuestos representantes del exilio cubano”. A su entender, negociar su libertad equivalía a negociar sus principios.</p>
<p style="text-align: center;"><a id="bjn7l7fKTG1NIilPAjZDEg" class="gie-single" style="color: #a7a7a7; text-decoration: none; font-weight: normal !important; border: none; display: inline-block;" href="http://www.gettyimages.com/detail/515013640" target="_blank" rel="noopener">Embed from Getty Images</a><script>window.gie=window.gie||function(c){(gie.q=gie.q||[]).push(c)};gie(function(){gie.widgets.load({id:'bjn7l7fKTG1NIilPAjZDEg',sig:'IOhNSaiLipUTz8ce225RMSNMLBjOTYCU7S586s6Jz50=',w:'594px',h:'411px',items:'515013640',caption: true ,tld:'com',is360: false })});</script><script src='//embed-cdn.gettyimages.com/widgets.js' charset='utf-8' async></script></p>
<p>Los firmantes aseguraron que ellos abogaban por “la libertad de todos los presos políticos sin exclusión y por la reunificación de las familias cubanas”, pero no mediante un diálogo. “Que hable el Gobierno con hechos concretos si es que desea rectificar en algo su política de dispersión de la familia cubana. Tiene escasa fuerza moral para convocar al diálogo quien ha sembrado el luto y el odio en los hogares cubanos y ha dividido y mantenido arbitrariamente separada a la familia cubana”.</p>
<p>Más adelante, denunciaron la intención de Castro de engañar al mundo “con huecas palabras de paz y conciliación”, al tiempo que provocaba divisiones y atizaba la guerra entre cubanos en el exilio. “Nadie, absolutamente nadie, personalidad o miembro de la emigración cubana, está autorizado para concertar con el Gobierno de Cuba nuestra libertad a cambio de concesiones de nuestra parte. Nuestra libertad tiene que ser sin condiciones conforme a nuestra posición histórica mantenida con singular estoicismo”.</p>
<p>A lo largo de los ochenta, las excarcelaciones continuaron, con mayor o menor atención mediática, mientras las relaciones con Estados Unidos iban de una crisis a otra. El éxodo marítimo del Mariel en 1980, durante el cual Fidel Castro mandó para Florida al menos 2500 prisioneros comunes y pacientes mentales; la entrada del republicano Ronald Reagan a la Casa Blanca; y el inicio de las transmisiones a Cuba de Radio Martí fueron algunos de los sucesos que mayor conflicto generaron. No obstante, liberar presos políticos siguió funcionando para sugerir al mundo que sí había de parte de Cuba una voluntad de rectificar y cambiar.</p>
<p>En 1984, por ejemplo, Castro <a href="https://www.nytimes.com/1984/06/29/world/jackson-back-in-us-from-cuba-with-prisoners-set-free-by-castro.html" target="_blank" rel="noopener">permitió<u> </u>al reverendo Jesse Jackson</a>, tras su visita a la isla, que se llevara 23 prisioneros a Estados Unidos: 16 estadounidenses y siete cubanos. Luego liberó otros seis estadounidenses y 19 cubanos, que llegaron en un segundo avión, con oficiales de ambos países. Todos los cubanos eran prisioneros políticos. Castro dijo que no pidió nada a cambio a Estados Unidos, que lo hizo por Jackson.</p>
<p style="text-align: center;"><a id="bNesxgjZTfl4SKggd5eNVw" class="gie-single" style="color: #a7a7a7; text-decoration: none; font-weight: normal !important; border: none; display: inline-block;" href="http://www.gettyimages.com/detail/515462060" target="_blank" rel="noopener">Embed from Getty Images</a><script>window.gie=window.gie||function(c){(gie.q=gie.q||[]).push(c)};gie(function(){gie.widgets.load({id:'bNesxgjZTfl4SKggd5eNVw',sig:'YU8XHbfEW8WCdJFULYFtBpt9U6Kt6_vcXKhR39-1eec=',w:'594px',h:'395px',items:'515462060',caption: true ,tld:'com',is360: false })});</script><script src='//embed-cdn.gettyimages.com/widgets.js' charset='utf-8' async></script></p>
<p>Dos años después, <a href="https://www.nytimes.com/1986/09/16/world/69-ex-political-prisoners-in-cuba-fly-to-a-joyous-welcome-in-us.html" target="_blank" rel="noopener">69 presos pol<u>í</u>ticos fueron liberados</a>, y también mandados para Estados Unidos con sus familiares. Algunos llevaban más de 20 años en privación de libertad. Francisco Tamayo llevaba 27, salió con 60 años. En este caso intercedió la Conferencia Católica de Estados Unidos, al igual que el reverendo Jesse Jackson, entre otros, y la lista de los 69 liberados se publicó en la prensa.</p>
<p>El 88 fue otro momento de excarcelaciones masivas. Un <a href="https://www.nytimes.com/1987/10/04/world/us-ties-with-cuba-in-warming-trend.html" target="_blank" rel="noopener">acuerdo</a> entre las administraciones de Castro y Reagan logrado a finales de 1987, que abordaba temas de migración, diplomacia y prisioneros, posibilitó que comenzaran a llegar a Estados Unidos presos políticos cubanos tres veces por semana, a partir del 20 abril de 1988; de acuerdo con un <a href="https://www.nytimes.com/1988/07/24/world/cuban-political-prisoners-slowly-come-to-us.html" target="_blank" rel="noopener">reporte</a> de <em>The New York Times</em>. Algunos salían directamente de las cárceles al exilio, otros llegaban con su sentencia cumplida.</p>
<p><em>The New York Times</em> refiere que, a finales de julio de ese mismo año, 430 prisioneros y 743 miembros de sus familias habían arribado a Miami, aunque se esperaba un total de 3000, en compañía de sus familiares. La mayoría estarían en los listados conformados por obispos de la Conferencia Católica de Estados Unidos.</p>
<p>También hubo casos de liberaciones anteriores. <em>The Washington Post</em> <a href="https://www.washingtonpost.com/archive/national/1988/01/07/cuban-expolitical-prisoners-reach-us/874fc3aa-f9aa-4c76-af4a-339bd983a685/" target="_blank" rel="noopener">report<u>ó</u></a> a inicios de enero de 1988 la llegada de nueve prisioneros políticos a Estados Unidos con 30 familiares.</p>
<p>Al igual que antes, cuesta encontrar un registro fidedigno de esas otras 3000 excarcelaciones. Una <a href="https://www.washingtonpost.com/archive/national/1989/01/04/cuba-says-it-will-free-last-political-prisoners/wp00000020011117dl1400133/" target="_blank" rel="noopener">noticia</a> de <em>The Washington Post</em>, en enero de 1989, advertía que en el año anterior solo 250 habían sido excarcelados y 225 continuaban tras las rejas.</p>
<p>Al mismo tiempo, Amnistía Internacional registraba la continuidad de la represión en Cuba y las detenciones de disidentes y defensores de derechos humanos, desde septiembre de 1988 hasta finales de 1989. Mientras unos salían de sus celdas, otros entraban a ocuparlas.</p>
<p>Una década después, en enero de 1998, Juan Pablo II realizó una visita oficial a Cuba: la primera de un Sumo Pontífice a la isla. Fidel Castro lo recibió y lo despidió. El Papa de origen polaco ofreció cuatro homilías en distintas ciudades del país, convenció a su anfitrión de restablecer el 25 de diciembre como día feriado y pidió clemencia para cientos de prisioneros comunes y políticos.</p>
<p>A comienzos de febrero, distintos medios reportaron <a href="https://www.washingtonpost.com/archive/national/1998/02/20/cuba-frees-299-in-response-to-popes-appeal/1536aba8-af7b-40a3-a14a-124e45ed1071/" target="_blank" rel="noopener">la excarcelación de unos 300</a>, entre los cuales habría entre 70 y 100 políticos. Sus nombres no fueron publicados por las autoridades cubanas, que tampoco precisaron cuántos eran comunes y cuántos políticos. El Vaticano dijo sentirse encantado con ese “notable paso”, que representaba “una perspectiva concreta de esperanza para el futuro de esa noble nación”. De acuerdo con <a href="https://1997-2001.state.gov/global/human_rights/1998_hrp_report/cuba.html#:~:text=In%252520February%252520in%252520response%252520to,required%252520to%252520go%252520into%252520exile." target="_blank" rel="noopener">registros del Departamento de Estado</a> de Estados Unidos, 19 presos políticos fueron forzados a irse al exilio. Canadá recibió a 17.</p>
<p>Más de diez años más tarde, todavía el régimen no había llegado a ese futuro esperanzador. Las visitas de Benedicto XVI, en 2012, y Francisco, en 2015, también abogaron por la liberación de prisioneros de distinto tipo y lograrían unos 2900 y 3500 indultos, respectivamente. Tampoco aquí las autoridades precisaron cuántos eran políticos. Raúl Castro estaba entonces al frente del gobierno y no admitía la existencia de estos en Cuba.</p>
<p>Otro de los procesos de excarcelaciones más mediáticos sucedió entre 2010 y 2011. Producto de negociaciones entre la Iglesia católica y los gobiernos de Cuba y España, los 52 disidentes que quedaban en prisión del grupo de 75 detenidos en la Primavera Negra de 2003 fueron liberados. La mayoría marchó al exilio con su familia y unos quince decidieron quedarse en Cuba.</p>
<p style="text-align: center;"><a id="QSg6q-0nRAhpWypIu7j25w" class="gie-single" style="color: #a7a7a7; text-decoration: none; font-weight: normal !important; border: none; display: inline-block;" href="http://www.gettyimages.com/detail/72554763" target="_blank" rel="noopener">Embed from Getty Images</a><script>window.gie=window.gie||function(c){(gie.q=gie.q||[]).push(c)};gie(function(){gie.widgets.load({id:'QSg6q-0nRAhpWypIu7j25w',sig:'ci-qnvOOIQacPAZb5jPJj-aPCYuuEzEvLWx7xt1RfKk=',w:'594px',h:'397px',items:'72554763',caption: true ,tld:'com',is360: false })});</script><script src='//embed-cdn.gettyimages.com/widgets.js' charset='utf-8' async></script></p>
<p>Al igual que antes, la comunidad internacional celebró esa decisión del régimen. Hillary Clinton, secretaria de Estado de Estados Unidos, la valoró como “una señal positiva”, mientras que Miguel Ángel Moratinos, ministro de Relaciones Exteriores de España, afirmó que podía contribuir a eliminar la Posición Común sobre Cuba que la Unión Europea había implementado en 1996 por la violación de derechos humanos.</p>
<p>Los premios no tardaron. En diciembre de 2014, Cuba y Estados Unidos anunciaron el inicio de la normalización de sus relaciones diplomáticas y, en marzo de 2016, poco antes de la visita del presidente Barack Obama a La Habana, la Unión Europea y Cuba firmaron el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación, que derogó la Posición Común.</p>
<p>Pero entre ambos eventos, en diciembre de 2014, hubo un intercambio de prisioneros. Estados Unidos liberó a los tres agentes cubanos pertenecientes a la Red Avispa que llevaban 16 años en privación de libertad, y Cuba ofreció a cambio al contratista judío estadounidense Alan Gross, y a <a href="https://www.nytimes.com/2014/12/19/world/americas/cia-mole-now-out-of-prison-helped-us-identify-cuban-spies.html" target="_blank" rel="noopener">Rolando Sarraf Trujillo</a>, oficial de inteligencia cubano que trabajó con la CIA y resultó crucial en la detección de espías cubanos infiltrados en Estados Unidos. Gross y Sarraf habían pasado cinco y 19 años presos, respectivamente, al momento de su liberación.</p>
<p>En enero de 2015 hubo otra excarcelación de 53 presos políticos cubanos que fue decisiva para el avance del deshielo.</p>
<p>Ahora Cuba se encuentra ante otra de las excarcelaciones más masivas desde 1959. En su comunicado del pasado 14 de enero, el Ministerio de Relaciones Exteriores no dijo que se tratara de prisioneros políticos. Se limitó a anunciar que 553 personas sancionadas por “delitos diversos” serían beneficiadas gradualmente con el “otorgamiento de libertad”, en el espíritu del Jubileo Ordinario de 2025 declarado por el Papa Francisco.</p>
<p>Tampoco especificó qué recibía a cambio el régimen cubano, pero no hizo falta. El <a href="https://cubaminrex.cu/es/en-el-espiritu-del-jubileo-ordinario-de-2025-libera-el-estado-cubano-personas-que-cumplen-sancion" target="_blank" rel="noopener">comunicado sobre los 553 indultos</a> fue publicado minutos después del anuncio de Joe Biden de la retirada de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo del Departamento de Estado, y estuvo acompañado de <a href="https://cubaminrex.cu/es/adopta-estados-unidos-medidas-en-la-direccion-correcta-pero-el-bloqueo-permanece" target="_blank" rel="noopener">otro comunicado</a> que celebraba esa y otras dos medidas de la administración demócrata saliente. Estas consistieron en la eliminación de restricciones a entidades cubanas militares para negociar con contrapartes estadounidenses y la exención del Título III de la Ley Helms-Burton, que permitía a los estadounidenses presentar demandas por daños en tribunales nacionales por propiedades privadas confiscadas por el régimen castrista.</p>
<p>Queda ver si, tras la decisión del presidente Donald Trump de devolver a Cuba al listado de países patrocinadores del terrorismo, en su primer día en la Oficina Oval, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel mantendrá el espíritu del Jubileo Ordinario de 2025.</p>
<p>Hasta el cierre de este trabajo, en la mañana del 21 de enero, la organización independiente Cubalex había confirmado <a href="https://cubalex.org/listado-de-personas-excarceladas-en-cuba-actualizacion-2025/" target="_blank" rel="noopener">la excarcelaci<u>ó</u>n de 168 prisioneros pol<u>í</u>ticos</a>, la gran mayoría de los cuales había sido privada de libertad por participar en las protestas de julio de 2021. Entre ellos están los líderes opositores José Daniel Ferrer y Félix Navarro, quienes también habían sido parte del grupo de los 75 de la Primavera Negra.</p>
<p>En total, en Cuba hay más de 1100 prisioneros políticos actualmente; según registros de distintas organizaciones independientes de derechos humanos.</p>
<p>Por su parte, el 17 de enero, el Tribunal Supremo Popular <a href="https://www.facebook.com/watch/?v=532973403084412" target="_blank" rel="noopener">aseguró</a> que 127 reclusos ya habían sido “beneficiados con excarcelación anticipada” y que ahora entraban en “un período de prueba”. No divulgó sus nombres.</p>
<p>Ante 66 años de historia que evidencian que el régimen cubano no dejará de utilizar prisioneros políticos como moneda de cambio para obtener concesiones o limpiar su imagen, para ganar tiempo, hay una pregunta básica que emerge: ¿cuál es el sentido de todo esto? Que no significa preguntarse si los presos políticos deben o no ser excarcelados. Claro que deben ser liberados todos, porque nunca debieron ser condenados por motivos políticos.</p>
<div style="width: 2058px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://scontent-qro1-2.xx.fbcdn.net/v/t39.30808-6/344135107_135583102823155_6959046630423009691_n.jpg?_nc_cat=101&amp;ccb=1-7&amp;_nc_sid=86c6b0&amp;_nc_eui2=AeE2fYQnDz5lye-nMvhasptWvGzLzAZtxeK8bMvMBm3F4pbFqQ-yKLQO9aBNTNqx4T1477eSXtwDGPjfLSW_Zijv&amp;_nc_ohc=j8ve4o3Zw64Q7kNvgFDIla6&amp;_nc_oc=AdiIVCKrgDHdAoj2BWwp3p1KSHVLw21Clpzg1Q_pgOdvCx3y1_Tn7N4SpC9hAE1e0o0wZy_UmvoCROmbid_bFnBJ&amp;_nc_zt=23&amp;_nc_ht=scontent-qro1-2.xx&amp;_nc_gid=AmZ0GavXf0lBxmwURZVLVa2&amp;oh=00_AYAFdMMxuFRhHAoBQz7XWZ092SgbzujaO7dk9rioC6SYSQ&amp;oe=6795B85D" alt="Llamado a la acción por los presos políticos en Cuba. Justicia 11J" width="2048" height="1175" /><p class="wp-caption-text">Foto: Tomada del perfil de Justicia 11J.</p></div>
<p>Hay una trampa aquí en la que deberíamos evitar caer: pensar que cuestionar las negociaciones es cuestionar la liberación de los presos políticos y pedir, de manera implícita, que permanezcan en prisión. Esto ha servido siempre de blindaje moral al gobierno cubano, pero no es más que una cortina de humo, una falacia.</p>
<p>No cuestionar las negociaciones con presos políticos supone contribuir a naturalizar prácticas criminales y violatorias de derechos humanos. Prácticas no menos deleznables que el secuestro y la trata de personas, aunque se encubran con el manto de las leyes y un sistema judicial que no obedece a los intereses de la ciudadanía sino a los de la casta que ocupa el poder, en contubernio con oficiales de la Seguridad del Estado y el Ejército.</p>
<p>¿Cómo vamos a salir de ese ciclo tóxico y mortífero de violencia? Es difícil saberlo, pero hay que empezar por desnaturalizarlo. Siete décadas es tiempo más que suficiente para darse cuenta de que no basta con liberar unos hoy, si mañana encierran a otros.</p>
<p>Lejos de percibirlas como señales positivas de cambio, actos de buena fe y voluntad, estas excarcelaciones deberían alarmarnos. A nadie se le ocurriría decir que la liberación de una persona que estuvo secuestrada por un grupo criminal, a cambio de beneficios políticos o económicos, es una buena señal sobre la disposición de ese grupo criminal a obrar bien.</p>
<p>Tampoco la solución pasaría por desistir de negociar. Berta Barreto tuvo que negociar con Fidel Castro para salvar a más de mil prisioneros de la Brigada 2506. Tuvo que hablar con él y con otros funcionarios de su gobierno. Kennedy, Carter y Reagan tuvieron que negociar. La alternativa a la no negociación sería ir a una guerra y no hay en la disidencia actual, que sepamos, otra Brigada 2506 dispuesta a combatir militarmente al régimen. Y existe además un consenso de que la liberación de Cuba no pasa hoy por la vía armada.</p>
<p>Pero sí hay que replantearse qué se negocia y, sobre todo, quiénes se sientan a la mesa. Cuando la sociedad civil no negocia, otros negocian por ella, y acaban usurpando su lugar como protagonista de la historia.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2025/01/presos-politicos-cubanos-otra-vez-en-el-menu/">Presos políticos cubanos, otra vez en el menú</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://periodismodebarrio.org/2025/01/presos-politicos-cubanos-otra-vez-en-el-menu/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cuba de noche en apagón: “No te ves las manos”</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2024/10/cuba-de-noche-en-apagon-no-te-ves-las-manos/</link>
					<comments>https://periodismodebarrio.org/2024/10/cuba-de-noche-en-apagon-no-te-ves-las-manos/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mónica Baró Sánchez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 20 Oct 2024 15:12:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía e industrias]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://periodismodebarrio.org/?p=14655</guid>

					<description><![CDATA[<p>A casi 48 horas del colapso del Sistema Electroenergético Nacional, todavía millones de cubanos permanecen sin corriente. </p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2024/10/cuba-de-noche-en-apagon-no-te-ves-las-manos/">Cuba de noche en apagón: “No te ves las manos”</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">Mi padre me escribe sobre las nueve de la noche del viernes y me dice que en la terraza de su apartamento no logra ver ni sus manos. Su apartamento queda en El Vedado, cerca del hotel Habana Libre y el Hospital Universitario General Calixto García, una zona donde raras veces cortan la electricidad, pero desde las 11 de la mañana de este 18 de octubre, Cuba entera quedó en apagón. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A las nueve de la noche, mi padre permanece en su terraza, sentado en su sillón de madera y mimbre, no porque tenga calor sino porque quiere ver la oscuridad; si es que la oscuridad se puede ver. Dice que hacía tiempo no veía la ciudad así, que hasta la torre López-Callejas permanece oscura, que lo único encendido es el Habana Libre. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“No te ves las manos”, me insiste, y luego me manda fotos y más fotos para que también yo vea que no se ve nada. Mi padre tiene 72 años. Ha vivido todas las crisis de Cuba, pocas cosas logran impresionarlo, pero esta noche está impresionado. “Esto es la Facultad de Economía, esto es la torre López-Callejas, esto es la sala de mi casa”. Me escribe debajo de tres fotos idénticamente negras. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Intenta pasarme un video y no puede. La conexión a Internet está muy mala. Siempre que hay apagón, el servicio se afecta. Se pone lento o cae por completo. NetBlocks, compañía británica que se dedica a monitorear el acceso mundial a Internet, confirmó en la tarde del viernes un “declive significativo” del tráfico en Cuba. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Incluso, el día antes, el primer ministro Manuel Marrero había tenido que retrasar una intervención sobre la emergencia energética en el país, debido a “dificultades técnicas”. No salió al aire sino al final de la noche, con buena parte de Cuba apagada, y habló durante casi 50 minutos, en compañía de dirigentes del Ministerio de Energía y Minas. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Marrero ya sabía lo que iba a pasar, se notaba inquieto, y para colmo, el retraso no sirvió de mucho para solucionar las dificultades técnicas. En distintos momentos de su comparecencia, su imagen apareció pixelada, se distorsionó, y en lugar de transmitir tranquilidad lo que transmitió fue angustia. Si el primer ministro no podía hablar por televisión nacional durante menos de una hora sin dificultades técnicas, ¿qué quedaba para el resto? </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A la mañana siguiente, el país entero se apagó. Una publicación en redes sociales del Ministerio de Energía y Minas confirmó que el Sistema Electroenergético Nacional había quedado desconectado tras la salida de servicio de la central termoeléctrica Antonio Guiteras, en Matanzas, a las 11 de la mañana. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Difícilmente alguien pueda precisar cuántas veces, en los últimos años, la Guiteras ha salido y entrado del Sistema Electroenergético Nacional. En ocasiones, ha salido, entrado y vuelto a salir en menos de 48 horas. Las causas más recientes, desde agosto de 2023 al presente, han sido una falla en las bombas del líquido de regulación de la turbina, un incendio en uno de los dos tanques de petróleo crudo que la alimentan o sobreconsumo de agua. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En este último episodio no se ha revelado qué pasó con la Guiteras. Lázaro Guerra, director general de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas, dijo que el incidente está bajo investigación. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero la Guiteras no está sola. Al amanecer del viernes, la Unión Eléctrica había informado que varias unidades de otras centrales termoeléctricas se encontraban en avería o mantenimiento, y 54 centrales de generación distribuida fuera de servicio por falta de combustible. Justo eso había explicado Marrero en la noche del jueves, que la falta de combustible era la razón principal de la emergencia energética, y que el culpable mayor era el bloqueo de Estados Unidos. </span></p>
<div id="attachment_14662" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14662" class="size-full wp-image-14662" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/10/9.jpg" alt="Algunos barrios del país se han encendido y se han vuelto a apagar en menos de una hora (Foto: Lien Villavicencio Cabrera, Archivo de Periodismo de Barrio)." width="1080" height="720" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/10/9.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/10/9-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/10/9-900x600.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/10/9-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/10/9-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-14662" class="wp-caption-text">Algunos barrios del país se han encendido y se han vuelto a apagar en menos de una hora (Foto: Lien Villavicencio Cabrera, Archivo de Periodismo de Barrio).</p></div>
<p><span style="font-weight: 400;">Desde su terraza, mi padre me dice que “menos mal que sonó el cañonazo”, y yo le pregunto, sorprendida, si está seguro de que fue el cañonazo. Me cuesta creer que, en medio de un apagón generalizado, todavía en la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña quede gente con ganas de cumplir una tradición del siglo XVIII, que permite a los cubanos ajustar sus relojes. ¿Quién va a querer ajustar sus relojes? ¿A quién le importa el tiempo en medio de tanta oscuridad? Pero mi papá me dice que sí, que el cañonazo sonó. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El país se ha paralizado casi completamente. Las escuelas y universidades suspendieron sus clases. Los trabajadores, con excepción de los indispensables, permanecen en sus casas. Solo los hospitales y algunos centros de elaboración de alimentos continúan sus funciones. Cero actividades culturales y recreativas para la población. No se puede gastar energía, la vida debe estar en pausa hasta nuevo aviso. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Contingencia energética de alta sensibilidad para la nación”: así definió la crisis el presidente Miguel Díaz-Canel en una publicación en X, en la tarde de este viernes. Y aseguró que no habrá descanso hasta el restablecimiento del servicio. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El economista cubano Pedro Monreal fue más preciso al describir en sus redes sociales lo que está ocurriendo: “es ruina energética como componente de la fallida planificación centralizada impuesta desde el poder político. Es crisis estructural acelerada por fracaso del ‘ordenamiento’, y complicada por parches ineficaces. Es una bancarrota causada por decisiones internas”.</span></p>
<div id="attachment_14658" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14658" class="size-full wp-image-14658" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/10/10.jpg" alt="Difícilmente alguien pueda precisar cuántas veces, en los últimos años, la Guiteras ha salido y entrado del Sistema Electroenergético Nacional (Foto: Lien Villavicencio Cabrera, Archivo de Periodismo de Barrio)." width="1080" height="740" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/10/10.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/10/10-300x206.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/10/10-876x600.jpg 876w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/10/10-768x526.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/10/10-810x555.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/10/10-145x100.jpg 145w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/10/10-380x260.jpg 380w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/10/10-634x433.jpg 634w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-14658" class="wp-caption-text">Difícilmente alguien pueda precisar cuántas veces, en los últimos años, la Guiteras ha salido y entrado del Sistema Electroenergético Nacional (Foto: Lien Villavicencio Cabrera, Archivo de Periodismo de Barrio).</p></div>
<p><span style="font-weight: 400;">Ya en 2022, el experto en energía Jorge Piñón, director del Programa de Energía para Latinoamérica y el Caribe de la Universidad de Texas, en </span><a href="https://www.martinoticias.com/a/experto-pronostica-colapso-total-del-sistema-el%C3%A9ctrico-cubano/328506.html" target="_blank" rel="noopener"><span style="font-weight: 400;">entrevista</span></a><span style="font-weight: 400;"> con Radio Martí, había pronosticado un “colapso total del sistema eléctrico cubano” y cuestionado la “política de curitas” del gobierno para enfrentar los problemas en los servicios. “Hace falta una recapitalización estructural”, dijo entonces. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para Piñón, no era el embargo lo que estaba provocando los apagones sino “la mala gestión del Estado del sector energético”, y refirió varios proyectos de inversión con terceros países que hubieran podido contribuir a evitar un colapso y que el gobierno cubano desaprovechó. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero no en todas partes ha habido “contingencia energética de alta sensibilidad”. En Holguín, una de las provincias más golpeadas por los apagones, el grupo turístico Gaviota, perteneciente al conglomerado militar Gaesa, ha estado celebrando por todo lo alto la sexta edición de su </span><a href="https://www.excelenciascuba.com/eventos/bolsa-turistica-destinos-gaviota-2024-inicia-en-el-oriente-cubano" target="_blank" rel="noopener"><span style="font-weight: 400;">evento</span></a><span style="font-weight: 400;"> Bolsa Turística Destinos Gaviota, en el Hotel Playa Pesquero. Las actividades han incluido banquetes, espectáculos artísticos y fuegos artificiales. Arrancaron el miércoles y concluirán este domingo. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La periodista Annarella Grimal, residente en Irlanda, tiene buena parte de su familia en Holguín. Dice que desde el jueves allí hay interrupciones prolongadas del servicio eléctrico. El sábado en la tarde, su familia llevaba más de 30 horas consecutivas en apagón. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Esto significa que ya se les ha echado a perder una parte de los alimentos y que han tenido que cocinar [otra parte] gracias a la ayuda de vecinos por falta de gas licuado. Te hablo de niños y personas de la tercera edad”, dice Grimal. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Le preocupa además la amenaza del huracán Oscar, que se aproxima a la zona oriental, con vientos máximos sostenidos de unos 130 kilómetros por hora, que lo ubican en la categoría uno de la escala Saffir-Simpson. “Es realmente angustiante”, dice Grimal, “porque la falta de fluido eléctrico impide que las personas se preparen y se informen sobre la trayectoria del huracán, y esto puede poner en peligro sus vidas”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Desde Houston, Texas, la escritora y académica Mabel Cuesta intenta ayudar a sus familiares en Matanzas y a personas de la tercera edad. Ha comprado en Amazon unos bombillos recargables que pueden permanecer encendidos hasta seis horas cuando se va la corriente. “Esto no soluciona que se rompan los electrodomésticos ni el calor ni la crisis humanitaria más brutal que atraviesa nuestro pueblo gracias a un gobierno inepto y deshumanizante, pero un anciano menos lleno de miedo en la oscuridad, una cadera menos rota sin sosiego sí alivia”, comentó en su perfil en Facebook. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ya es sábado, comienza a caer la noche, y mi padre vuelve a su terraza. Vuelve a su encuentro con la oscuridad. Algunos barrios del país se han encendido y se han vuelto a apagar en menos de una hora. El de mi padre no ha sido uno de ellos. Tampoco el de mi madre, en el municipio Playa, en La Habana. Pero, a pesar de ello, todavía son parte de los hogares privilegiados que cuentan con agua y gas para cocinar. </span></p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2024/10/cuba-de-noche-en-apagon-no-te-ves-las-manos/">Cuba de noche en apagón: “No te ves las manos”</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://periodismodebarrio.org/2024/10/cuba-de-noche-en-apagon-no-te-ves-las-manos/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El diagnóstico del nuevo coronavirus en Cuba: ¿qué revelan los números?</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2020/04/el-diagnostico-del-nuevo-coronavirus-en-cuba-que-revelan-los-numeros/</link>
					<comments>https://periodismodebarrio.org/2020/04/el-diagnostico-del-nuevo-coronavirus-en-cuba-que-revelan-los-numeros/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mónica Baró Sánchez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 Apr 2020 14:00:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[pruebas de diagnóstico]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.periodismodebarrio.org/?p=6792</guid>

					<description><![CDATA[<p>Entrevista con el máster en Virología, Amílcar Pérez Riverol, sobre la estrategia de diagnóstico masivo para enfrentar la pandemia de COVID-19.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2020/04/el-diagnostico-del-nuevo-coronavirus-en-cuba-que-revelan-los-numeros/">El diagnóstico del nuevo coronavirus en Cuba: ¿qué revelan los números?</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>A través de su comunidad de Facebook, el científico <a href="https://www.revistaelestornudo.com/coronavirus-china-enfermedad/" target="_blank" rel="noopener">Amilcar Pérez Riverol</a> ha estado divulgando durante semanas varios análisis relacionados con la COVID-19 y la evolución de la pandemia de SARS-CoV-2 (nuevo coronavirus). El 12 de marzo, justo un día después de que el Ministerio de Salud Pública (Minsap) reportara los tres primeros casos positivos en Cuba, Pérez Riverol publicó en su perfil el primer post sobre el tema, en el que explicó, con datos rigurosos, estadísticas y gráficos por qué este virus es más contagioso y letal que el virus de la influenza. Desde entonces, no ha cesado en su labor de divulgación científica.</p>
<p>Casi a diario publica un análisis y muchos, irónicamente, se vuelven virales. Ha hablado sobre casi todo lo que ha generado dudas y polémicas: las medidas de supresión o mitigación, la necesidad de controlar la curva epidemiológica, el escenario que enfrentan las autoridades políticas y sanitarias cubanas –con 20 por ciento de la población en edad de riesgo–, la responsabilidad ciudadana como clave para el éxito de las intervenciones no farmacéuticas, el rol del diagnóstico masivo o diagnóstico masivo en el enfrentamiento al nuevo coronavirus, las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) en Cuba, las propuestas de terapias que se han valorado para tratar la COVID-19 o la epidemiología de enfermedad en los diferentes grupos de riesgo.</p>
<p>Sus publicaciones las respaldan una licenciatura en Microbiología y Virología y un máster en Virología en la Universidad de La Habana, precisamente trabajando con temas de virus respiratorios; también tres años como profesor de Virología en la misma Universidad de La Habana y un doctorado en Ciencias Biológicas en la Universidad del Estado de São Paulo. Además, ha realizado dos post-doctorados en el campo de biología celular y molecular en la Universidad del Estado de São Paulo y en la Universidad Justus Liebig de Giessen, Alemania.</p>
<p>Un mes antes de que el perfil de Pérez Riverol se convirtiera en un espacio de información y diálogo permanente, <a href="https://www.revistaelestornudo.com/coronavirus-china-enfermedad/" target="_blank" rel="noopener"><em>El Estornudo</em> había publicado un texto</a> suyo que alertaba sobre el impacto negativo de las teorías de la conspiración que circulaban respecto al origen del nuevo coronavirus.</p>
<p>El propósito de esta entrevista es profundizar en el diagnóstico masivo. Uno de esos temas que ha tratado en días recientes, pero que, por su complejidad y relevancia en el control de una pandemia que, hasta el 5 de abril, había afectado a 209 países, áreas o territorios del planeta y provocado unas 63 000 muertes, amerita que se le dedique más tiempo.</p>
<div id="attachment_6799" style="width: 810px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6799" class="size-full wp-image-6799" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/04/Amílcar-Pérez-Riverol.jpg" alt="" width="800" height="715" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/04/Amílcar-Pérez-Riverol.jpg 800w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/04/Amílcar-Pérez-Riverol-300x268.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/04/Amílcar-Pérez-Riverol-671x600.jpg 671w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/04/Amílcar-Pérez-Riverol-768x686.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-6799" class="wp-caption-text">Amílcar Pérez Riverol (Foto: Cortesía del entrevistado).</p></div>
<p>–<b>El 21 de marzo explicabas en tu perfil de Facebook que Corea del Sur era el paradigma en el enfrentamiento del SARS-CoV-2 con su estrategia de diagnóstico masivo. ¿Podrías explicar por qué el diagnóstico masivo es una medida tan eficiente para enfrentar el nuevo coronavirus?</b></p>
<p>–Para enfrentar el avance de cualquier patógeno, y particularmente de aquellos que provocan epidemias y pandemias, es vital rastrear la mayor cantidad de personas contagiadas. Lo ilustraba el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, cuando el 16 de marzo aseguraba que «no puedes combatir un fuego con los ojos vendados. Y no podemos detener esta pandemia si no sabemos quién está infectado». Es exactamente así. No es que el diagnóstico masivo sea la herramienta más eficiente, sino que es vital para conseguir la máxima eficiencia en una estrategia general que incluye también medidas de supresión o mitigación (cierre de escuelas, aislamiento social, cuarentenas) y cierre de fronteras, algunas de las cuales Cuba empezó a aplicar el 24 de marzo, cuando solo había 48 positivos diagnosticados.</p>
<p>El diagnóstico masivo te permite identificar <em>clusters</em> o cadenas de contagio y cortarlas en etapas tempranas, impidiendo que se produzca una epidemia descontrolada. Esta herramienta tiene particular importancia con patógenos como el SARS-CoV-2, en los que un alto número de casos es asintomático o tarda varios días para manifestar los síntomas. Esto quiere decir que, si solo realizas pruebas a personas con síntomas, se te escaparán una gran cantidad de contagios provocados por personas asintomáticas o que aún están en la fase temprana de la enfermedad, pero pueden transmitir el virus.</p>
<p>El diagnóstico masivo, además, es vital para lograr cuanto antes el regreso del país, o parte de él, a la vida social y productiva. Si no sabes quién está infectado o lo estuvo, necesitarás que todo el mundo esté aislado. Ahora bien, si sabes quién está contagiado, puedes aislar selectivamente y permitir que el resto del país continúe en marcha. Por otro lado, si detectas a quienes ya han pasado la infección y desarrollaron inmunidad, pero no lo saben porque no presentaron síntomas o presentaron síntomas moderados, puedes permitir que esas personas se incorporen sin problemas a la vida productiva.</p>
<p>Alemania, por ejemplo, que hasta el 4 de abril había realizado 10 962 pruebas/millón de habitantes, está evaluando realizar diagnóstico masivo y emitir un certificado de persona inmunizada que permitirá el retorno al trabajo y a la vida social. Tú no puedes cerrar y parar un país entero durante tres o cuatro meses. Eso es insostenible.</p>
<p>–<strong>Teniendo en cuenta las experiencias de otros países, ¿qué variables hay que considerar para alcanzar resultados favorables en la implementación del diagnóstico masivo?</strong></p>
<p>–Los países que han logrado controlar más rápidamente la curva epidemiológica son aquellos que han realizado diagnóstico masivo en las etapas tempranas de la epidemia. Corea del Sur comenzó a realizar diagnóstico masivo gradualmente, entre el 20 y el 23 febrero, y el 29 alcanzó su pico cuando informó 909 casos nuevos en un día, pero ya el 16 de marzo, tras haber realizado más de 274 000 pruebas, había conseguido reducir el número de nuevos positivos a 74. Si te fijas, menos de 20 días después de ese pico.</p>
<p>Eso no quiere decir que hay que cumplir el per cápita de Corea del Sur, que si no llegas a 5 200 pruebas/millón de habitantes te irá mal. Para que Cuba alcance ese valor tendría que hacer 60 000 pruebas, pero Cuba no tiene que hacer 60 000 pruebas sí o sí. Menciono estos números apenas para ilustrar, para mencionar una referencia. El mensaje importante aquí es que mientras más pruebas hagas en una etapa temprana de la epidemia, en mejores condiciones estarás para controlar los contagios, achatar la curva epidemiológica y reducir el impacto de la COVID-19. Insisto en el factor tiempo: es necesario saber lo antes posible quiénes están infectados para poder implementar selectiva y eficientemente las medidas de aislamiento y cuarentena.</p>
<p>–<strong>Es decir, que hay que realizar la mayor cantidad de pruebas posibles cuanto antes para que el diagnóstico masivo logre reducir contagios. </strong></p>
<p>–El diagnóstico masivo a la larga siempre ayudará a reducir los contagios. El tema es cuánto, en qué magnitud. Si se tarda mucho en empezar, habrá muchas más personas infectadas (no habrás conseguido identificar los grupos de infección y cortar las cadenas de contagios) y el diagnóstico masivo perderá efectividad como medida para evitar que crezca la curva de contagio (curva epidemiológica) y se sature el sistema de salud. Este ha sido, por ejemplo, el caso de Estados Unidos, que el 4 de abril tenía un per cápita de <a href="https://covidtracking.com/data/" target="_blank" rel="noopener">4 933 pruebas/millón de habitantes</a>, pero el 20 de marzo, cuando ya había 22 200 positivos, tenía apenas un per cápita de 166 pruebas/millón de habitantes.</p>
<p>La situación que hoy vemos en ese país es resultado de no haber comenzado a tiempo. La anticipación aquí es vital porque todo sucede muy rápido. Pero incluso ahora, cuando la situación es mucho más compleja de lo que pudo ser, el diagnóstico masivo tiene sentido. Sin diagnóstico a gran escala las curvas en los países más afectados tendrían picos muy superiores y aumentaría el número de casos fatales.</p>
<p><strong>Atendiendo a los datos disponibles, ¿crees que Cuba estaría en condiciones de seguir esa estrategia? ¿De qué factores dependería que pudiera seguirla o no?</strong></p>
<p>Hasta el 31 de marzo todo el diagnóstico de infección por SARS-CoV-2 en Cuba se había hecho mediante RT-PCR (reacción en cadena de la polimerasa con transcripción inversa) en tiempo real, que es el «patrón de oro» aplicado a nivel internacional y sugerido por la OMS debido a su precisión y sensibilidad. El problema con el RT-PCR es que demora entre cuatro y cinco horas después de que se ha preparado la reacción y necesita una infraestructura y nivel de capacitación más complejos que la alternativa que ofrece mayor velocidad: los llamados kits rápidos, que detectan antígenos virales o anticuerpos producidos por la persona infectada.</p>
<p>Según el Ministerio de Salud Pública, Cuba ahora mismo tiene capacidad (equipamientos y personal) para realizar 1000 pruebas de RT-PCR diarios, y esa capacidad puede ampliarse, porque el país dispone de varios centros dedicados a las investigaciones biomédicas o a la biotecnología que realizan esta técnica rutinariamente. Eso es una buena noticia. De hecho, en el parte correspondiente al cierre del 4 de abril se informó que solo ese día se habían realizado 1 201 pruebas.</p>
<p>El otro elemento sería la disponibilidad de pruebas. El doctor Francisco Durán, director nacional de Epidemiología del Minsap, dijo en la conferencia de prensa del 31 de marzo que Cuba cuenta con más de 40 000 pruebas de RT-PCR. Para que se tenga una idea: ese valor representaría un per cápita de 3 636 pruebas/millón de habitantes, que es cercano al de Alemania (3 859 pruebas/millón) el 20 de marzo, cuando tenía ya 14 138 casos positivos, y superior al 3 164 pruebas/millón de Estados Unidos el 31 de marzo, cuando ya había confirmado 164 620.</p>
<p>–<strong>El 1 de abril el doctor Durán informó que en Cuba iban a empezar ese mismo día a realizar pruebas de diagnóstico mediante RT-PCR a todas las personas sospechosas de la enfermedad que estuvieran hospitalizadas y llevaran entonces entre tres y siete días con síntomas, y también a las que presentaran alguna IRA grave; al igual que pruebas rápidas de detección de anticuerpos a quienes habían arribado del extranjero entre el 17 y el 23 de marzo, a quienes habían arribado después del 23 de marzo y estaban en centros de aislamiento y a quienes presentaran algún tipo de IRA o riesgo. Para el 4 de abril, la cantidad de pruebas mediante RT-PCR se había duplicado, en comparación con las realizadas el 1 de abril, y se habían efectuado más de 18 800 pruebas rápidas. ¿Permite ese escenario hablar del inicio del diagnóstico masivo en Cuba? ¿Y permite hablar de un inicio temprano, teniendo en cuenta la cantidad de positivos? </strong></p>
<p>–Por definición, para que sea diagnóstico masivo, tendríamos que estar hablando de realizar la prueba no solo a personas con síntomas u hospitalizadas sino a la población en general. Y eso ya implica un gran número de pruebas. Hoy Cuba, considerando solo las pruebas para RT-PCR que se han hecho hasta el 5 de abril (6 403), tiene un per cápita de 462 pruebas/millón de habitantes. Si consideramos los 100 000 pruebas rápidas de las que informó el doctor Durán, ese número crecería significativamente, pero la dificultad de estas pruebas es que, al basarse en la detección de anticuerpos, resultarían negativos en pacientes infectados recientemente, que estuvieran en período de ventana (tiempo requerido tras la infección para producir niveles de anticuerpos detectables por la prueba). Considerando que Cuba está en una etapa temprana de la curva epidemiológica, la aplicación de ese tipo de prueba podría resultar en un gran número de falsos negativos.</p>
<p>Las pruebas rápidas ayudan, fundamentalmente en la identificación de personas con inmunidad al virus, que han pasado la infección y ya tienen anticuerpos, pero la mejor noticia es el aumento en la capacidad de realizar RT-PCR. Sería ideal realizar esas 40 000 pruebas por RT-PCR lo más rápido posible para llegar a los per cápita de referencias. Yo creo que aún hay tiempo, los porcentajes de positividad informados en los reportes diarios continúan siendo bajos. Incluso el 4 de abril, cuando se realizó el mayor número de pruebas de la serie (1 201), apenas 32 muestras resultaron positivas (2,66 por ciento).</p>
<p>Además, si vamos a usar como referencia los números de países que sólo han hecho RT-PCR, lo más correcto es usar solo los valores de pruebas por RT-PCR. Fíjate, con 320 casos confirmados, el per cápita de Cuba hoy (462 pruebas/millón de habitantes) ya es superior al de Estados Unidos (166 pruebass/millón de habitantes), con 22 000 confirmados el 20 de marzo; al de Francia (225 pruebas/millón de habitantes) con 1 412 confirmados el 10 de marzo; o de Japón (118 pruebas/millón de habitantes) con 950 confirmados el 20 de marzo.</p>
<p>–<strong>Pero 320 casos es un buen indicador.</strong></p>
<p>–El buen indicador es el más bajo posible. Lo más sensato es decir que, con 320 casos positivos diagnosticados y tomando como referencia a Corea del Sur, que inició el diagnóstico masivo cuando tenía entre 200 y 300 casos positivos diagnosticados, Cuba estaría iniciando el diagnóstico masivo en una buena condición. Pero destaco que esto no es un sistema rígido. Japón hoy tiene un per cápita de apenas 339 pruebas/millón de habitantes y solo 3 139 casos confirmados, con 77 fallecidos. Entonces no solo el diagnóstico masivo es determinante, hay otras medidas y variables que influyen en el éxito en el enfrentamiento al SARS-CoV-2.</p>
<p>–<strong>¿Cuál sería el mínimo de pruebas diarias que debería efectuar Cuba, con sus números actuales?</strong></p>
<p>–Lo importante es realizar el máximo número de pruebas por día que la infraestructura del país permita y, dentro de las posibilidades, continuar ampliando esa infraestructura. Yo creo que aprovechar los datos derivados del sistema de vigilancia epidemiológica y escalar en el diagnóstico ha sido correcto, aunque lo ideal es examinar a todo el mundo, independientemente de si presenta o no síntomas. Aún hay tiempo, aunque, como siempre digo con el SARS-CoV-2, el tiempo es ya.</p>
<p><strong>Entonces, ¿se puede decir o no que Cuba comenzó a realizar diagnóstico masivo?</strong></p>
<p>La respuesta es que Cuba ha ampliado su capacidad de diagnóstico por RT-PCR en 18,8 veces desde el día 22 de marzo (64 pruebas) hasta el cierre del 4 de abril (1 201 pruebas) y que en cuanto consiga comenzar a realizar pruebas no solo a pacientes hospitalizados o con síntomas sino también a la población en general, podremos hablar de diagnóstico masivo usando RT-PCR. Claro que podemos hablar de diagnóstico masivo si tomamos como referencia la población que se examinó y el número pruebas que se hicieron con los kits rápidos. Pero la duda, como ya expliqué, es la eficiencia de esas pruebas ahora mismo para detectar infecciones en Cuba, teniendo en cuenta que aún estamos en las fases iniciales de la epidemia.</p>
<p>Los números que he venido analizando junto a mi hermano, Yasset Pérez, investigador del Instituto Europeo de Bionformática (EMBL-EBI), indican que aunque hoy el crecimiento en el número de positivos es exponencial, no es desproporcionado, no hay una epidemia fuera de control. El diagnóstico masivo sería la pieza clave para un resultado final semejante al de los mejores ejemplos de Asia, del mundo. Tengo plena seguridad de que las autoridades sanitarias, epidemiólogos y virólogos que están al frente de la estrategia en el país lo saben. El anuncio de la llegada de estas 100 000 pruebas rápidas y el incremento diario de las cifras de pruebas mediante RT-PCR, hasta superar los 1 200 el 4 de abril, lo ilustran claramente.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>*Este texto fue originalmente publicado en <a href="https://www.revistaelestornudo.com/diagnostic-coronavirus-cuba/?fbclid=IwAR1bm5_f2uO6010hDVMcGr7t0A-ZG4hQ0DgA1IcOHjGUJqaK5MTyPv5nmvo" target="_blank" rel="noopener">El Estornudo</a>.</em></p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2020/04/el-diagnostico-del-nuevo-coronavirus-en-cuba-que-revelan-los-numeros/">El diagnóstico del nuevo coronavirus en Cuba: ¿qué revelan los números?</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://periodismodebarrio.org/2020/04/el-diagnostico-del-nuevo-coronavirus-en-cuba-que-revelan-los-numeros/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cierre de escuelas: el costo social de estar aislados</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2020/03/cierre-de-escuelas-el-costo-social-de-estar-aislados/</link>
					<comments>https://periodismodebarrio.org/2020/03/cierre-de-escuelas-el-costo-social-de-estar-aislados/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mónica Baró Sánchez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 30 Mar 2020 14:19:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.periodismodebarrio.org/?p=6595</guid>

					<description><![CDATA[<p>Desde antes que el gobierno cubano decidiera suspender la asistencia a centros educativos, Mariana Valdés* decidió dejar de llevar a su niña a la escuela en la que cursa el preescolar, en el municipio Habana del Este.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2020/03/cierre-de-escuelas-el-costo-social-de-estar-aislados/">Cierre de escuelas: el costo social de estar aislados</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Desde antes que el gobierno cubano decidiera suspender la asistencia a centros educativos, Mariana Valdés* decidió dejar de llevar a su niña a la escuela en la que cursa el preescolar, en el municipio Habana del Este. “Una vez que yo supe de la presencia de la enfermedad aquí, de manera oficial, me pareció que había que extremar medidas, sobre todo porque inicialmente las políticas que se estaban tomando no me parecían seguras ni responsables”, dice.</p>
<p>Cree que ella ha sido un poco “histérica” con todo esto de la COVID-19, porque es madre soltera, vive sola con su niña, tiene problemas de salud y no puede darse “el lujo” de enfermar. Su niña cuenta con que ella la cuide. Por eso también dejó de ir a su trabajo y ahora lo realiza desde la casa. Mariana trabaja en el centro histórico de La Habana Vieja, que es uno de los principales polos turísticos de la capital y, por tanto, un sitio riesgoso.</p>
<p>Pero lo que la convenció de no volver a llevar a clases a su niña fue llegar el 17 de marzo a recogerla a la escuela y encontrarla jugando en el suelo –como es habitual– junto con otras niñas y niños sin el menor cuidado. Además, días atrás, en una reunión de padres, la maestra había advertido que en el baño no contaban con jabón para el lavado de manos y una madre le había contado que todos los meses viajaba a Italia, el país del mundo que, después de China, había reportado más casos positivos en ese momento.</p>
<p>“Entonces yo realmente no sentí seguridad. Pensé que valía más la salud, que perder unas semanas de escuela o incluso hasta el curso”, dice.</p>
<p>El 17 de marzo fue el último día que la hija de Mariana puso un pie no en la escuela sino en la calle. Desde entonces se encuentran ambas en aislamiento total. Dibujan, cantan, se disfrazan y ejercitan de manera creativa los contenidos del programa de estudios. No han salido de casa y apenas han tenido contacto con otras personas. Mariana cuenta que solo ha abierto la puerta tres veces en siete días: una para recibir un encargo de frutas y vegetales y las otras dos para recibir a los estudiantes de medicina que pesquisaban la zona en busca de personas con síntomas.</p>
<p>El lunes 23 de marzo, cuando el primer ministro cubano, Manuel Marrero, informara en el programa Mesa Redonda las <a href="http://mesaredonda.cubadebate.cu/mesa-redonda/2020/03/23/incrementa-cuba-medidas-para-enfrentar-la-covid-19-video/?fbclid=IwAR0ijuRHR_lzARV-ynSRAluSjzFOd-d6rcnvf285zP12rFHdxe7WpMZC8WA" target="_blank" rel="noopener">estrictas medidas de contención</a> que tomaría Cuba para evitar el contagio con el SARS-CoV-2 (nuevo coronavirus), entre las cuales estaría la suspensión de asistencia a clases en los distintos niveles educativos, la “histeria” de Mariana comenzaría a convertirse en una política nacional. Ella sería entonces una precursora, al igual que Carlos Melián y Claudia Rodríguez, un padre y otra madre que determinaron aislarse con sus hijos menores antes de que el gobierno lo decretara.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<div id="attachment_6597" style="width: 1090px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6597" class="wp-image-6597 size-full" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-13.jpg" alt="Antes del cierre de las escuelas algunos niños usaban medios de protección personal durante las clases (Foto: Yailín Alfaro)" width="1080" height="720" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-13.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-13-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-13-900x600.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-13-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-13-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-6597" class="wp-caption-text">Antes del cierre de las escuelas algunos niños usaban medios de protección personal durante las clases (Foto: Yailín Alfaro)</p></div>
<p>No es casual que Manuel Marrero iniciara su intervención en la Mesa Redonda del 23 de marzo por “la situación de las escuelas”: el tema más recurrente –según explicó– entre las más de 6 000 opiniones que el gobierno analizara en los días previos, a partir de un levantamiento de los comentarios dejados por lectores en el portal oficial <em>Cubadebate</em>. A la población le preocupaba, en específico, el hacinamiento y las deficientes condiciones sanitarias que existen en distintas instituciones educativas del territorio nacional; por tanto, la primera medida que el primer ministro anunció fue que quedaba suspendido el curso escolar a partir del día siguiente y hasta el 20 de abril, si el contexto epidemiológico permitía que se reanudara entonces.</p>
<p>Ese 23 de marzo, la cifra de casos positivos en Cuba, según José Ángel Portal, ministro de Salud, <a href="http://mesaredonda.cubadebate.cu/mesa-redonda/2020/03/23/incrementa-cuba-medidas-para-enfrentar-la-covid-19-video/?fbclid=IwAR0ijuRHR_lzARV-ynSRAluSjzFOd-d6rcnvf285zP12rFHdxe7WpMZC8WA" target="_blank" rel="noopener">ascendía a 40</a>; que es una cifra muy inferior a las que registraban países como Italia (3 900), España (9 100), Francia (7 700) o Inglaterra (5 100) cuando efectuaron el <a href="https://en.unesco.org/sites/default/files/covid_impact_education.csv" target="_blank" rel="noopener">cierre nacional de sus escuelas</a>. Habían transcurrido apenas 13 días desde que se detectaran las tres primeras personas infectadas por el nuevo coronavirus en Cuba –las tres, de origen italiano.</p>
<p>La Escuela Internacional de La Habana (ISH, por sus siglas en inglés), a la que asisten principalmente hijos de diplomáticos, había cerrado desde el 16 de marzo “debido a la amenaza del coronavirus”. Su director, Michael Lees, precisó para esta cobertura que esa decisión obedeció al Protocolo de Respuesta a Epidemia por el cual se rigen distintas escuelas internacionales en el mundo, al agravamiento de la situación en Europa y al anuncio de que en Cuba había cientos de personas bajo observación, es decir, a criterios internos. Pero, a pesar de que la ISH no se subordina al Ministerio de Educación (Mined), esa noticia avivó la discusión en redes sociales sobre la pertinencia del cierre de los centros educativos cubanos.</p>
<p><a href="http://www.granma.cu/cuba-covid-19/2020-03-19/el-escenario-aun-no-requiere-el-cierre-de-escuelas-19-03-2020-23-03-49?fbclid=IwAR3qyb9G82oWuPwL3j9xWZZMrDrGPJAQu_KRXjYOrSQfRCMjxIhqrbMwRLM" target="_blank" rel="noopener">El 19 de marzo el periódico <em>Granma</em> publicaba una nota</a> en la que una funcionaria del Mined explicaba que el curso podía seguir adelante con una serie de medidas preventivas –aislamiento de estudiantes con tos o aspecto febril, aseguramiento de recursos desinfectantes y material de aseo, promoción del lavado frecuente de manos, entre otras. Sin embargo, la realidad de muchas madres y padres con hijos en edad escolar difería de la proyectada por la funcionaria, porque esas medidas preventivas no siempre podían implementarse.</p>
<p>Claudia Rodríguez, el mismo 19 de marzo, denunciaba en su perfil personal de Facebook que en la primaria Frank País García, en La Habana, donde estudia su hijo Diego, se había roto el único lavamanos disponible y los estudiantes no tenían dónde lavarse las manos. En Santiago de Cuba, Carlos Melián y su esposa habían percibido una sensación de inseguridad similar en la Ciudad Escolar 26 de julio, donde su hija Giovana cursa el quinto grado. Cuenta que a la entrada se habían colocado unos pomos para que las personas se lavaran las manos, pero que nadie vigilaba que en efecto se usaran. Y tampoco él creía que con esos pomos bastaba para evitar el contagio por el nuevo coronavirus. Diego y Giovanna fueron por última vez a clases el 19 y el 20 de marzo, respectivamente.</p>
<p>Cuando se decretó el cierre de las escuelas en Cuba, todavía no se había informado sobre ningún estudiante contagiado. Algo que puede ser una excelente noticia. El médico y cientista social Nicholas Christakis, de la Universidade de Yale, quien desarrolla software y métodos estadísticos para pronosticar la propagación de epidemias, explicó en <a href="https://l.facebook.com/l.php?u=https%3A%2F%2Fwww.sciencemag.org%2Fnews%2F2020%2F03%2Fdoes-closing-schools-slow-spread-novel-coronavirus%3Ffbclid%3DIwAR21Tqa9lLYtEcLjLHwiC_Gbs6VCFeH0Njs3PR6pWu14Vjdlqds9gNeZgXA&amp;h=AT1Cqbs_Gvme6Z-Hiw87-tuZR64ClRmygkbhwvvkV__FLzSDTbnLKIJ9G1BzcId-DUAIOIke0WwCHlevFOjYNSd7-dR4xydFvtf4TW-XZrja-OB2T9b7EN_zKPePaLajCmfxWpuqLckFBnDL1Z6ra0Fd" target="_blank" rel="noopener">una entrevista reciente con <em>Science Magazine</em></a> que el cierre proactivo de las escuelas –el que se realiza antes de la detección de un caso positivo– constituye “una de las intervenciones no farmacéuticas más poderosas que podemos implementar”, porque permite no solo poner a salvo a los niños sino también a toda la comunidad.</p>
<p>No obstante, si bien el cierre de escuelas ayuda en un sentido a prevenir los contagios, en otro, genera grandes desafíos. Christakis reconoció que implica costos económicos y de salud sustanciales. “Muchos niños reciben almuerzos escolares –argumentó el científico–; su salud podría sufrir al cerrar la escuela. Trabajadores de la salud podrían quedar fuera de servicio para cuidar a sus propios hijos precisamente cuando los necesitamos en los hospitales. Los padres podrían perder oportunidades de trabajo”.</p>
<p><a href="https://scholarbank.nus.edu.sg/handle/10635/164815" target="_blank" rel="noopener">Un reporte del 13 de marzo de la <em>Saw Swee School of Public Health</em></a> apuntaba que la prolongación del cierre de escuelas y del confinamiento en el hogar por meses puede impactar de manera negativa en la salud física y mental de los niños, pues supondría mayor tiempo frente a pantallas, menor actividad física, patrones irregulares de sueño e interacciones sociales reducidas. “Los gobiernos –sugiere el reporte– podrían considerar la búsqueda y aprovechamiento de cursos de educación en línea que fomenten estilos de vida saludables desde el hogar (actividades físicas, dieta balanceada, etcétera) y hacerlos accesibles a niños y familias”.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<div id="attachment_6598" style="width: 1090px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6598" class="wp-image-6598 size-full" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-12.jpg" alt="Este lunes comienzan las clases por televisión para los estudiantes cubanos (Foto: Yailín Alfaro)" width="1080" height="720" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-12.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-12-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-12-900x600.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-12-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-12-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-6598" class="wp-caption-text">Este lunes comienzan las clases por televisión para los estudiantes cubanos (Foto: Yailín Alfaro)</p></div>
<p><a href="https://l.facebook.com/l.php?u=https%3A%2F%2Fes.unesco.org%2Fthemes%2Feducacion-situaciones-crisis%2Fcoronavirus-cierres-escuelas%3Ffbclid%3DIwAR0naKpVwz-5ugJhQ2kSjM7RyeoRT9nmUfRmkghpOLJpS6N9RzVG2Z3BL2o&amp;h=AT1Cqbs_Gvme6Z-Hiw87-tuZR64ClRmygkbhwvvkV__FLzSDTbnLKIJ9G1BzcId-DUAIOIke0WwCHlevFOjYNSd7-dR4xydFvtf4TW-XZrja-OB2T9b7EN_zKPePaLajCmfxWpuqLckFBnDL1Z6ra0Fd" target="_blank" rel="noopener">De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)</a>, hasta ahora 165 países han implementado cierres a nivel nacional para contener la pandemia, impactando a más de 87% de la población estudiantil mundial, y con consecuencias “particularmente graves para los niños desfavorecidos y sus familias”. Hasta el 25 de marzo, había más de 1 524 millones de estudiantes afectados.</p>
<p>La UNESCO considera que el cierre temporal de las escuelas es necesario en el contexto actual, pero alerta sobre sus efectos perjudiciales: la interrupción del aprendizaje, la pérdida del acceso a comidas gratuitas o de costos bajos que proveen algunas escuelas, la falta de preparación de los padres para emprender la enseñanza a distancia, el acceso desigual a las plataformas de aprendizaje digital, las tendencias al incremento de las tasas de abandono escolar, entre otros.</p>
<p>Por su parte, <a href="https://l.facebook.com/l.php?u=https%3A%2F%2Fes.wfp.org%2Fmapa-digital-impacto-covid-19-alimentacion-escolar%3Ffbclid%3DIwAR2AuTDvz5s0zbWaqJr0vyHKoDAJly1yw6Nre7iDdQABf1Gg0Jy94wxG0eY&amp;h=AT1Cqbs_Gvme6Z-Hiw87-tuZR64ClRmygkbhwvvkV__FLzSDTbnLKIJ9G1BzcId-DUAIOIke0WwCHlevFOjYNSd7-dR4xydFvtf4TW-XZrja-OB2T9b7EN_zKPePaLajCmfxWpuqLckFBnDL1Z6ra0Fd" target="_blank" rel="noopener">el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) informa</a> que más de 365 millones de niños en edad escolar, de los cuales unos 11 millones forman parte de sus programas en distintos países, no están recibiendo en estos momentos las comidas escolares de las que dependen. Y prevé que las cifran aumenten en las próximas semanas.</p>
<p>En el caso de Cuba, el PMA reporta que 827 070 niños están perdiendo las comidas escolares.</p>
<p>Ante el cierre de escuelas, los trabajadores con hijos pueden enfrentar enormes vulnerabilidades, en particular quienes no cuentan con el apoyo constante de una pareja, que son casi siempre las mujeres, pues en muchos casos deben dejar de trabajar para dedicarse al cuidado de los hijos. En este aspecto, <a href="https://l.facebook.com/l.php?u=https%3A%2F%2Fwww.ilo.org%2Fglobal%2Fabout-the-ilo%2Fnewsroom%2Fnews%2FWCMS_739995%2Flang--es%2Findex.htm%3Ffbclid%3DIwAR21Tqa9lLYtEcLjLHwiC_Gbs6VCFeH0Njs3PR6pWu14Vjdlqds9gNeZgXA&amp;h=AT1Cqbs_Gvme6Z-Hiw87-tuZR64ClRmygkbhwvvkV__FLzSDTbnLKIJ9G1BzcId-DUAIOIke0WwCHlevFOjYNSd7-dR4xydFvtf4TW-XZrja-OB2T9b7EN_zKPePaLajCmfxWpuqLckFBnDL1Z6ra0Fd" target="_blank" rel="noopener">el escenario que proyecta la Organización Internacional del Trabajo (OIT)</a> tampoco es alentador: estima que, debido al nuevo coronavirus, hasta 25 millones de personas podrían quedar sin empleo y que la pérdida de ingresos de los trabajadores podría ascender a 3,4 billones de dólares estadounidenses.</p>
<p><a href="https://l.facebook.com/l.php?u=https%3A%2F%2Fwww.ilo.org%2Fglobal%2Fabout-the-ilo%2Fnewsroom%2Fnews%2FWCMS_739995%2Flang--es%2Findex.htm%3Ffbclid%3DIwAR21Tqa9lLYtEcLjLHwiC_Gbs6VCFeH0Njs3PR6pWu14Vjdlqds9gNeZgXA&amp;h=AT1Cqbs_Gvme6Z-Hiw87-tuZR64ClRmygkbhwvvkV__FLzSDTbnLKIJ9G1BzcId-DUAIOIke0WwCHlevFOjYNSd7-dR4xydFvtf4TW-XZrja-OB2T9b7EN_zKPePaLajCmfxWpuqLckFBnDL1Z6ra0Fd" target="_blank" rel="noopener">Guy Ryder, director general de la OIT</a>, advirtió este 27 de marzo que la pandemia no es solo una crisis sanitaria sino también económica y social, que ha expuesto los profundos fallos de los mercados laborales. “En un mundo en el que solo una de cada cinco personas tiene derecho a una prestación por desempleo, los despidos son una catástrofe para millones de familias. (…) Todos sufriremos por esta situación. No solo aumentará la propagación del virus, sino que a largo plazo amplificará drásticamente los ciclos de pobreza y desigualdad”.</p>
<p>Ryder dejó a los gobiernos una serie de recomendaciones para evitar que la actual caída precipitada de empleos se convierta en una recesión prolongada y que 2022 no sea una repetición de los años treinta: aplicar políticas fiscales y monetarias expansivas sin precedentes, garantizar que la gente disponga de suficiente dinero para llegar a fin de mes, asegurar que las empresas puedan mantenerse a flote y volver a funcionar tan pronto las condiciones lo posibiliten, atender a los trabajadores más vulnerables (quienes trabajan por cuenta propia, a tiempo parcial o de manera temporal), y proteger con medidas especiales a los millones de trabajadores de la salud –la mayoría de los cuales son mujeres– que arriesgan su propia salud por el bien del resto.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<div id="attachment_6599" style="width: 1090px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-6599" class="wp-image-6599 size-full" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-07.jpg" alt="Se recomienda el uso de mascarilla facial en los espacios públicos (Foto: Yailín Alfaro)" width="1080" height="720" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-07.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-07-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-07-900x600.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-07-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/03/Pesquizaje-Habana-COVID-19_Foto-Yailin-Alfaro-07-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-6599" class="wp-caption-text">Se recomienda el uso de mascarilla facial en los espacios públicos (Foto: Yailín Alfaro)</p></div>
<p>Este lunes 30 de marzo en Cuba comienza una programación televisiva especial que pretende orientar el estudio desde los hogares. La ministra de Educación, Ena Elsa Velázquez, en la Mesa Redonda del 23 de marzo, solicitó la cooperación de los padres para lograr que los estudiantes atiendan a clases y cumplan con las actividades docentes que se indiquen.</p>
<p>Por supuesto, el éxito de este sistema dependerá también, en gran medida, de las condiciones económicas, familiares y habitacionales en las que se encuentren los menores. No se puede pasar por alto el hecho de que <a href="http://www.cubadebate.cu/especiales/2019/01/12/la-vivienda-en-cuba-desafio-vigente" target="_blank" rel="noopener">en Cuba el 39% de las viviendas clasifica en estado malo o regular</a> y que, <a href="https://l.facebook.com/l.php?u=https%3A%2F%2Fcubaposible.com%2Fvivienda-cuba-socialismo-reformas%2F%3Ffbclid%3DIwAR3uXIne8gbjqsTjXIfjFAcHgbY4XPVu7bVrHQXt2nYDhvbFzOjjfaZjWME%23_edn21&amp;h=AT1Cqbs_Gvme6Z-Hiw87-tuZR64ClRmygkbhwvvkV__FLzSDTbnLKIJ9G1BzcId-DUAIOIke0WwCHlevFOjYNSd7-dR4xydFvtf4TW-XZrja-OB2T9b7EN_zKPePaLajCmfxWpuqLckFBnDL1Z6ra0Fd" target="_blank" rel="noopener">en más de 254 000, existe hacinamiento</a>. Además, el aislamiento por causa de la pandemia implica un reto adicional.</p>
<p>“Yo estoy tratando de evitar que la tensión, el miedo y la sensación de incertidumbre que prima le afecte lo menos posible, intento mantenerlo alejado de todo eso, aunque comprendo que es una situación complicada, que hay que cuidarse y tomar medidas”, dice Claudia, la mamá de Diego.</p>
<p>Claudia es fotógrafa por cuenta propia y tuvo que dejar de trabajar. Su trabajo, en primer lugar, estaba relacionado con el turismo, pero también ahora se encarga de cuidar a su hijo. No es madre soltera y cuenta con el apoyo del padre de su hijo, que es ingeniero y aún debe continuar trabajando fuera del hogar, lo cual supone un riesgo con el que deben lidiar constantemente, pero de todas formas estar con un niño de once años en casa sin salir ha puesto a prueba su creatividad.</p>
<p>“Llevamos pocos días de aislamiento –dice Claudia– y hasta ahora ha ido bien. Yo he preparado un plan diario de actividades para que no se aburra tanto: dibujamos, leo fragmentos de libros que leía yo cuando niña, él me lee a mí algo que le gusta, hacemos yoga, vemos películas, jugamos cartas… Este lunes cuando empiecen las teleclases se adicionará el estudio a las actividades. Espero tener suficiente imaginación para un mes completo. La verdad es que siento que estoy aprovechando para pasar tiempo de calidad junto a mi niño”.</p>
<p>A Carlos, periodista de profesión, no le preocupa particularmente el tiempo que su hija Giovana, de diez años, pueda pasar distanciada de la docencia convencional. Dice que su hija lee mucho, tiene curiosidad, y eso es algo que a él le da confianza. “Lo que yo sé –afirma– no lo sé tanto por la escuela como por mi propia curiosidad. En la carrera de Periodismo yo no aprendí casi nada. Todo lo he aprendido yo solo leyendo cosas. Puede que mi niña no sea buena en Matemáticas, pero sí sé que va a seguir leyendo, y podemos revisar el libro de texto de Matemáticas y enseñarla por ahí”.</p>
<p>Y Mariana, a una semana de aislamiento total, reconoce que mantener a una niña dentro de la casa tantos días es “super difícil”, al igual que el trabajo a distancia, que no ha podido realizar como esperaba y ha empezado a acumularse. “Siento que me paso el día entero cocinando, porque la niña no para de comer, y también hay que prestarle atención”. Mariana, en estos momentos, desempeña cuatro trabajos: el que le paga un salario, el de madre, el de ama de casa (que se endurece con las medidas de higiene extraordinarias que amerita el nuevo coronavirus), y el de profesora de su niña. Y así estará, no se sabe por cuánto tiempo.</p>
<p>Pero lo que más preocupa a Mariana ahora no es que el día siga teniendo las mismas 24 horas de siempre sino el tema de la comida: “yo siento que según mis inventarios tenemos suficiente para aguantar un período largo, pero me da miedo verme con la responsabilidad de una niña chiquita, y que en medio de la crisis no haya comida afuera”.</p>
<p><em>*El nombre empleado es un pseudónimo para proteger la identidad de la fuente.</em></p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2020/03/cierre-de-escuelas-el-costo-social-de-estar-aislados/">Cierre de escuelas: el costo social de estar aislados</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://periodismodebarrio.org/2020/03/cierre-de-escuelas-el-costo-social-de-estar-aislados/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La sangre nunca fue amarilla</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2019/02/la-sangre-nunca-fue-amarilla/</link>
					<comments>https://periodismodebarrio.org/2019/02/la-sangre-nunca-fue-amarilla/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mónica Baró Sánchez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 Feb 2019 19:04:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comunidades vulnerables]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.periodismodebarrio.org/?p=4559</guid>

					<description><![CDATA[<p>¿Qué ocurre en un barrio periférico de La Habana cuando se descubre que sus habitantes estaban siendo envenenados por plomo?</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2019/02/la-sangre-nunca-fue-amarilla/">La sangre nunca fue amarilla</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Los pollos no marchan. No se supone que lo hagan. Si un pollo marcha, o camina con las patas estiradas y tiesas, es porque algo anda mal con ese pollo.</p>
<p>En La Habana, sin embargo, existe un lugar donde la gente estuvo observando a los pollos marchar por más de cuarenta años.</p>
<p>Yanet Cáceres vivió en ese lugar, desde 1997 hasta diciembre de 2013, junto a su esposo Geovanny Montenegro y su hija Rachel Romiño. Ella fue una de las que tuvieron pollos en el patio de su casa y los observó marchar hasta caerse muertos.</p>
<p>—Tú los tirabas en el piso y al mes ya estaban así: con las patas rígidas y marchando. Se ponían tiesos… Se morían.</p>
<p>A los que aparecían muertos no se los comían. Quienes crían animales saben que los que aparecen muertos no se deben destinar al consumo, porque si murieron pudo haber sido por causa de alguna enfermedad que tal vez afecte su carne.</p>
<p>Hubo algunos que, una vez degollados, desplumados y despellejados sobre la meseta de la cocina, la espantaron de tal manera que no creyó que fuera buena idea ingerirlos. Mostraban un aspecto muy desagradable: malformaciones en los huesos, las coyunturas desgastadas, tejidos morados.</p>
<p>—Se veían como cuando tienes artrosis en los dedos, como yo, por ejemplo, que tengo los dedos de las manos con callosidades.</p>
<p>Las gallinas, además, malograban los huevos. Lo que expulsaban era una flema. La cáscara jamás se formaba.</p>
<p>Pero no solo con los pollos había algo que andaba mal.</p>
<p>—Ahí no había un perro que durara más de cuatro años. Se volvían locos. Convulsionaban, echaban espuma por la boca. Cachorros más todavía. Yo no sé si es porque los perros están constantemente olfateando el piso… Los que más duraban eran los gatos. Los gatos sí duraban.</p>
<p>Unos cinco o seis perros calcula Yanet que se le murieron en aquellas condiciones, antes de que ella decidiera no adoptar a más ninguno.</p>
<p>Alberto Manzanero e Hilda Brito, sus suegros, no lo tuvieron fácil para criar cerdos. Si querían que sobrevivieran y se desarrollaran, debían mantenerlos en un corral de cemento.</p>
<p>—¿Te acuerdas de la puerca que parió y tuvo contacto con la tierra? –pregunta Alberto a Hilda–. No quedó un puerco de aquellos. Empezaron a coger diarrea, se iban de lado… Salvamos dos o tres y al final nos los robaron.</p>
<p>Hilda recuerda a las vacas de su infancia, allá por los años sesenta. Tres vacas tuvieron y tres vacas murieron convulsionando. Ninguna duró más de dos meses.</p>
<p>En esa época, la fundición de plomo de su padre todavía funcionaba. Cerró en 1968. La cerraron. Y ella sospechaba que la tierra había quedado envenenada, que por eso los pollos se ponían a marchar, porque comían con el pico directamente de esa tierra.</p>
<p>Lo que nunca sospechó fue que también los humanos podían envenenarse. No supo que eso era posible hasta finales de 2006, cuando un día preguntó a su vecina Milvia González por sus nietos y Milvia le respondió que estaban ingresados. “Ingresados por el plomo”, le precisó.</p>
<p>—Y yo me quedé: “¿Por el plomo? ¿Cómo que por el plomo?”.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>Cuando Jacinto Beato vino a vivir a San Miguel del Padrón a los seis años, ya al final de la calle Villalobo, justo en la cima de una cantera de piedra blanca, en los márgenes del río Luyanó, existía una fundición de plomo que pertenecía a un señor de apellido Balán. En los alrededores apenas había viviendas. No llegarían ni a diez. La madre de Jacinto compró un cuarto de tablas con un excusado externo, o más bien un terreno para construir la casa adonde se mudaría su familia.</p>
<p>Eso fue en el año 1953.</p>
<p>La fundición de Balán estaba ubicada a unos veinte metros del sitio donde Jacinto viviría y se interpretaba como un símbolo de prosperidad. Todas las semanas entraban y salían vehículos cargados con materia prima o lingotes de plomo. Se decía que sus obreros eran gente afortunada.</p>
<p>Arturo Brito era uno de esos obreros. Hasta que un día decidió independizarse, convertirse en su propio jefe, y en el patio de su casa instaló una fundición, al pie de la cantera donde se hallaba la otra. Un negocio modesto, aunque suficientemente atractivo y prometedor como para convencer a varios parientes suyos y de su esposa Onelia Serpa de dejar atrás sus vidas en otras provincias del país, emigrar a la capital, adquirir una parcela en la desolada Villalobo y ponerse a trabajar en la producción de plomo a partir del reciclaje de baterías.</p>
<p>Elio Serpa, un sobrino de Onelia, fue de los primeros en venir. Llegó de Las Villas en 1958, solo y con 14 años. Trabajó como palero durante tres meses –echando las rejillas de plomo a fundir– y volvió a Las Villas para traer consigo a su padre, madre y cinco hermanos.</p>
<p>En 1962 llegaron Sergio y Narcisa, recién casados y con un hijo en camino, que a los pocos meses nacería muerto. Arturo, que era hermano de Sergio, había ido a buscarlos a Matanzas y les había propuesto sumarse al floreciente negocio.</p>
<p>El horno se encendía a medianoche. Antes del amanecer, se apagaba.</p>
<p>—Por el humo, el calor y la peste –explica Elio.</p>
<p>Eso ocurría tres veces a la semana. Se necesitaba un día para que se enfriara el horno y otro más para restaurarlo con barro, antes de volver a encenderlo.</p>
<p>La fundición comenzó a crecer. La materia prima nunca faltaba, cada lunes se traía un cargamento de unas diez toneladas, y producían lingotes de 45 libras. Tampoco faltaban los clientes. Las funerarias siempre demandaban plomo para hacer los crucifijos y agarraderas de los ataúdes. También, en enero de 1967, se firmó un contrato con la Empresa Distribuidora de Útiles Domésticos del Ministerio de Comercio Interior, que se comprometió a comprar por seis meses toda su producción.</p>
<p>Para entonces, ya la industria de Balán había cerrado y Arturo había sacado la suya del patio de su casa para reubicarla a unos diez metros de distancia, en un extremo de la urbanización. En un punto donde el humo molestaba menos a los residentes, porque la chimenea daba a una zona boscosa y quedaban más cercanas las aguas del río, que a veces servían de vertedero para las impurezas que le retiraban con una espumadera al plomo hirviente. Hasta 1968, permanecería en ese mismo punto.</p>
<p>El 13 de marzo de 1968, en la escalinata de la Universidad de La Habana, el Comandante Fidel Castro anunció que había llegado el momento de “emprender a fondo una poderosa ofensiva revolucionaria”.</p>
<p>No aclaró en ese discurso en qué consistiría concretamente dicha ofensiva, la expresión solo la utilizó una vez y casi al final, pero sí había advertido antes: “no tendrán porvenir en este país ni el comercio ni el trabajo por cuenta propia ni la industria privada ni nada”.</p>
<p>Al día siguiente, el periódico <em>Granma</em>, órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, convirtió la cita sobre la ofensiva revolucionaria en un titular de primera plana, y en el resto del mes se encargó de explicar de qué iba aquello. No hubo una edición que no tuviera noticias, reportajes, ilustraciones o comentarios al respecto.</p>
<p>La cobertura fue tan intensa como parcializada. Para abril era improbable que a algún lector de <em>Granma</em> le quedaran dudas de que la ofensiva revolucionaria no era un simple eslogan en medio de la propaganda oficial, sino el nombre con el cual había sido bautizada una de las medidas más radicales y osadas que implementara el gobierno revolucionario hasta esa fecha: la expropiación, en muchos casos forzosa, de todos los negocios privados de Cuba, de sus locales, ganancias, mercancías, de todo lo que tuviera algún valor.</p>
<p>El 29 de marzo ya en el país se habían expropiado 55 636 comercios, entre ellos 682 industrias de metales, 98 de las cuales se encontraban en La Habana.</p>
<p>Hilda no olvida la noche que llegaron, sin avisar, a tumbar con ímpetu la fundición de su padre.</p>
<p>—Fue una destrucción… Lo que servía se lo llevaron y lo que no, lo tiraron por el barranco, para el arroyo. Pero la materia prima se quedó ahí, tirada en el suelo.</p>
<p>Según los cálculos de Elio, unas tres o cuatro toneladas de rejillas de baterías, contando el peso de la tierra que hay entre una y otra, quedaron esparcidas en la zona. Y quedaron igualmente los cimientos del local donde se fundía el plomo, el horno frío, instrumentos de trabajo, carbón, residuos.</p>
<p>Hilda, que había nacido y crecido en la zona, ya en ese momento había perdido todos sus dientes y masticaba con una dentadura postiza. Aún no había cumplido quince años. Nadie en su familia ni en el barrio sabía que ese era el tipo de cosas que podía provocar el plomo. Porque nadie sabía, en primer lugar, que el mayor peligro en una fundición de plomo no era exactamente quemarse con el horno.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p><strong>Jacinto Beato: </strong>Año 71. El niño estaba bien, bien, bien, sin ningún problema de salud. Y de buenas a primeras, el niño se enfermó. Aparentemente por un catarro. Eso fue un jueves, y el domingo, falleció. El domingo empezó a convulsionar en La Balear (Hospital Pediátrico de San Miguel), en el momento que lo trasladaron para el William Soler por una fiebre muy alta, ya había tenido hundimiento en los parietales, el frontal se le hundió, y ya en el William, a las cinco y cuarto de la mañana, el niño falleció. A los siete meses y dos días. Ya mi esposa había tenido dos abortos. Uno como con cuatro meses de embarazo, que hubo que correr con ella, y otro, de una hembra, con casi siete meses. Después de eso es que nace el primer niño, el que falleció, y después nació otro, que con un mes de nacido hubo que correr bastante con él para los hospitales, porque eran diarreas y fiebre. El chiquito hizo, como se dice, un dengue, pero logramos salvarlo.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>Junto con el oro, la plata, el cobre, el hierro, el estaño y el mercurio, el plomo conforma los siete metales de la antigüedad. En la alquimia, se simbolizaba con Saturno; por eso luego se denominaría saturnismo al envenenamiento que causa cuando se absorbe en grandes dosis. De acuerdo con los científicos estadounidenses Herbert Needleman y David Bellinger, especialistas en el tema, “<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/B9780128036785002496" target="_blank" rel="noopener">el plomo es el veneno más conocido y mejor estudiado</a>”.</p>
<p>En 1892, los médicos John Lockhart Gibson y Jefferis Turner reportaron en el Congreso Médico Australiano diez casos de envenenamiento por plomo en niños, atendidos en la ciudad de Brisbane. Al principio, hubo quienes no les tomaron en serio. Hasta ese momento se pensaba que el plomo solo afectaba a adultos que trabajaban en minas o fundiciones. Gibson y Turner, para colmo, no precisaban cómo los niños se habían envenenado.</p>
<p>Más de una década después, en 1904, Gibson descubrió la fuente: carbonato de plomo en la pintura doméstica. Que no suponía un grave inconveniente en las paredes, siempre y cuando no comenzara a cuartearse, desprenderse en pedazos y volverse polvo.</p>
<p>Los niños que se comían las uñas y se chupaban el pulgar resultaron ser los principales afectados. También, aquellos que, atraídos por el sabor dulce del plomo, comían entusiastamente trocitos de pintura. Entre 1891 y 1908, Gibson y Turner llegaron a detectar 262 casos de envenenamiento infantil con pintura a base de plomo, solo en Brisbane.</p>
<p>Los hallazgos científicos de los australianos hicieron avanzar las investigaciones al respecto y contribuyeron a la implementación de regulaciones para el uso de plomo en la fabricación de pintura. Sin embargo, no bastarían para impedir que, en 1923, Estados Unidos iniciara la comercialización de un producto más peligroso incluso que la pintura plomada: la gasolina elaborada con tetraetilo de plomo.</p>
<p>La idea se le había ocurrido en diciembre de 1921 a Thomas Midgley, un ingeniero estadounidense contratado por el laboratorio de investigaciones de la General Motors, que desde hacía seis años buscaba un aditivo para la gasolina que optimizara el funcionamiento de los motores de los automóviles. Y aunque ya se había descubierto que el alcohol podía ser ese aditivo, en términos de rentabilidad, no competía con el tetraetilo de plomo.</p>
<p>Quienes se encargaron de patentar, producir y comercializar a gran escala el tetraetilo de plomo como antidetonante en la gasolina fueron General Motors y Standard Oil de New Jersey. Ambas corporaciones asociaron sus capitales y fundaron la Ethyl Gasoline.</p>
<p>En 1924, ya habían abierto la primera planta, y al mes de abrirla, ya habían muerto quince trabajadores de intoxicación por plomo y otros tantos se hallaban gravemente enfermos. Sin embargo, este incidente no afectaría el matrimonio entre las industrias automovilística y petrolera.</p>
<p>Para 1970, el consumo de gasolina plomada en Estados Unidos superaba las 270 000 toneladas y, a nivel mundial, las 375 000. Hasta 1973 no empezaría un proceso significativo de eliminación del combustible a base de plomo del mercado estadounidense, que culminaría con su prohibición oficial en 1996.</p>
<p>En otros países no sería muy distinto. Hasta mediados de los noventa no se registrarían cambios notorios en este sentido. En Cuba no se prohibiría hasta finales de 2005, según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).</p>
<p>Ya en 1964, en la Isla existían al menos ocho estudios que reportaban casos pediátricos de saturnismo; según un texto titulado “Hiperaminoaciduria en la intoxicación por el plomo”, publicado en octubre de ese año en la <em>Revista Cubana de Pediatría</em>. Desde 1967, además, se utilizaban como referentes normas soviéticas para controlar la exposición ocupacional. Pero, en general, pasaba lo mismo que pasaba en el resto del mundo en esa época: la exposición ambiental al plomo no constituía una prioridad del gobierno.</p>
<p>Las políticas, normas y regulaciones que protegieran a la población tardarían décadas en aparecer. En 2015, atendiendo a <a href="https://wedocs.unep.org/bitstream/handle/20.500.11822/11348/Limits-Lead-Paint-2016%20Report-Final.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y" target="_blank" rel="noopener">un reporte del PNUMA</a>, Cuba establecía el límite de componentes de plomo en la pintura en 20 000 partes* por millón (ppm), uno de los más altos de los países del mundo que establecen límites numéricos, pues muy pocos admiten hoy concentraciones de plomo en la pintura superiores a las 600 ppm; aunque <a href="https://wedocs.unep.org/bitstream/handle/20.500.11822/21842/Global%20Update%20FINAL%20%28corrected%29.04%20Oct%202017.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y" target="_blank" rel="noopener">el límite recomendado por el PNUMA</a> es 90 ppm.</p>
<p>Todavía, en 2019, falta bastante por hacer.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<div id="attachment_4572" style="width: 910px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4572" class="size-full wp-image-4572" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/3.-calle-Villalobo-en-San-Miguel-del-Padrón.jpg" alt="Calle Villalobo, en San Miguel del Padrón (Foto: Ismario Rodríguez)" width="900" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/3.-calle-Villalobo-en-San-Miguel-del-Padrón.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/3.-calle-Villalobo-en-San-Miguel-del-Padrón-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/3.-calle-Villalobo-en-San-Miguel-del-Padrón-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/3.-calle-Villalobo-en-San-Miguel-del-Padrón-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-4572" class="wp-caption-text">Calle Villalobo, en San Miguel del Padrón (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>Los nietos de Milvia no eran solo dos hermanos que se llevaban mal. Los hermanos pueden llevarse mal, pero existen límites. Los nietos de Milvia vivían del otro lado de los límites. Inquietaron tanto a sus padres, que terminaron llevándolos al psiquiatra.</p>
<p>Una tía, Sunia Baró, dice que sus sobrinos, de 7 y 5 años en aquel entonces, eran “insoportables”, que “se alteraban mucho”. Los vecinos, por su parte, los recuerdan como niños agresivos, intranquilos, aunque reconocen que en la zona no eran los únicos con esas características.</p>
<p>Los padres, que actualmente residen fuera de Cuba, no concedieron entrevistas, porque lo que pasaron les resultó “muy doloroso” y no quisieran “revivirlo”. Solo confirmaron las versiones ofrecidas por otras personas.</p>
<p>Cuando empezaron a atenderles en el Hospital Pediátrico de Centro Habana y les pusieron tratamiento, los niños progresaron. Al menos les iba mejor en la escuela y estaban más calmados, aunque nadie conseguía entender por qué se habían vuelto tan irascibles en primer lugar.</p>
<p>Las luces en torno al asunto comenzaron a surgir cuando vieron un programa de televisión estadounidense que contaba de un caso de exposición al plomo y de sus efectos perjudiciales. Ahí, más que una respuesta, surgieron preguntas.</p>
<p>¿Podían sus hijos estar envenenados? ¿Sería el plomo la causa, la explicación, de sus problemas de comportamiento? ¿Cómo descubrirlo?</p>
<p>Enseguida le contaron al psiquiatra sus preocupaciones y, desde el hospital, gestionaron unos análisis para averiguar si lo que padecían sus hijos, más que trastornos psiquiátricos, era envenenamiento.</p>
<p>Tras varios meses de espera, los resultados confirmaron las sospechas. Ambos niños presentaban niveles de concentración de plomo en sangre que superaban los 30 mcg/dl (microgramos por decilitro): tres veces superiores al nivel a partir del cual la Norma Oficial Mexicana (NOM-199-SSA1-2000) recomienda intervención médica en menores de 15 años. Y aunque dicha norma se encuentra un poco desactualizada, es la que las autoridades sanitarias de Cuba emplean como referente.</p>
<p>Adriano y Bryan, hijos de Ariel Baró y Yanmaris Rondón, fueron los dos primeros niños de Villalobo hospitalizados por exposición al plomo en el Hospital Pediátrico de Centro Habana, a finales de 2006.</p>
<p>Muy pocos vecinos se enterarían de ese diagnóstico. Pasarían más de tres años antes de que la mayoría de los niños del barrio fuera hospitalizada por la misma causa, en el Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p><strong>Sunia Baró</strong>: Nosotros fuimos a vivir para ahí cuando yo tenía dos años de edad. Éramos cinco hermanos. Yo soy la más chiquita. Mis dos hermanas se fueron para Estados Unidos. Ariel se fue hace dos años nada más. Pero ahí nacieron mis sobrinas, los niños de mi hermano, y el niño de mi tío René, que vivía en una casita en el patio, al final de la casa, y bueno, su niño nació aparentemente normal, pero no recuerdo a cuántos meses le dieron unas convulsiones y se quedó muertecito como un vegetal. Era un bebé sano, hasta que le dieron esas convulsiones. El plomo afectaba a los niños de diferentes formas. Por ejemplo, los niños de mi hermano eran insoportables. Una dice que eran insoportables pero el médico que los atendió les puso hasta tratamiento psiquiátrico. El niño mío lo que tenía era mucha pérdida de memoria. Un niño chiquito y se le olvidaba todo. En ese momento tenía más o menos ocho, nueve, diez años, no más. Todo se le olvidaba. Él no se acordaba ni de qué había comido en el mismo día o el día anterior. Se le olvidaba dónde dejaba los juguetes. Había veces que tenía el juguete enganchado en el cuello y él lo estaba buscando y no lo encontraba. Y le dolían mucho las articulaciones. Se quejaba de mucho dolor en los huesos. A mí de niña siempre se me cayó el pelo. Actualmente, se me cae el pelo a chorros, pero de niña, yo no entendía por qué a mí siempre se me caía el pelo. Pero siempre supimos que ahí había plomo, lo que no sabíamos lo grave que era. Si cuando niños nosotros jugábamos con las rejillitas: las derretíamos en un jarrito, abríamos un huequito en la tierra con cualquier forma, echábamos el plomo caliente y cuando se enfriaba sacábamos un muñequito. Tú excavabas un poco la tierra y salían las rejillas por montones. Había muchas que estaban a flor de suelo. En el río yo no recuerdo haberme bañado, pero sí jugábamos metiendo los pies. Hubo un tiempo en que la gente del barrio cogió eso como una poceta. Venía gente de todas partes a bañarse en el río.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p><a href="http://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/lead-poisoning-and-health" target="_blank" rel="noopener">La posición de la Organización Mundial de la Salud (OMS)</a> es clara: “no existe un nivel de exposición al plomo que pueda considerarse seguro”. Para nadie.</p>
<p>La cantidad exacta de plomo que requiere el organismo humano para el óptimo desarrollo de sus procesos bioquímicos es cero. A diferencia de elementos como el calcio, el cobre, el fósforo o el hierro, el plomo no es necesario para ninguna función fisiológica conocida.</p>
<p>Una vez que es inhalado o ingerido pasa a la sangre y se aloja en los tejidos blandos (riñones, hígado, cerebro, corazón, pulmones) y en los óseos. Ataca los sistemas nerviosos central y periférico, el renal, el reproductivo, el hematopoyético, el gastrointestinal, el cardiovascular, el inmunológico.</p>
<p>En la sangre, el plomo puede permanecer entre 20 y 40 días, mientras que en los huesos, entre 50 y 60 años. Es en los huesos donde se acumula la mayor carga de plomo. En el caso de los adultos: más del 90 %; en el de los niños: más del 70 %.</p>
<p>El plomo es similar a varios elementos que demandan los huesos, como el calcio y el flúor, por tanto, el cuerpo lo confunde y lo distribuye como si fuera un elemento que de veras necesita, sobre todo si existe un déficit nutricional.</p>
<p>El que se acumula en los tejidos óseos no se queda metabólicamente inactivo durante tanto tiempo, sino que tiende a movilizarse otra vez a la sangre y a los órganos. Eso significa que el esqueleto puede funcionar como una fuente endógena de exposición al plomo, en especial, ante determinados eventos fisiológicos y patológicos: embarazo, lactancia, osteoporosis, envejecimiento.</p>
<p>El feto que se forma en el útero de una embarazada necesita, entre tantas cosas, calcio. Entonces, si la embarazada acumula plomo en sus huesos, su organismo suministrará plomo al feto cuando este demande calcio, pues atraviesa la barrera placentaria. Los riesgos de esta exposición intrauterina son varios. Incluyen malformaciones, partos prematuros y hasta abortos.</p>
<p>La eliminación natural del plomo es un proceso lento. Mayormente, el que no es absorbido se defeca, y el que se absorbe se orina. Además, en menor medida, se excreta por el cabello, el sudor, los dientes, la leche materna.</p>
<p>Cuando ocurre exposición aguda, ese proceso debe ser asistido con un tratamiento quelante, que remueva el metal a los tejidos y acelere la excreción urinaria. Se administra por vía oral, intramuscular o intravenosa. Sin embargo, ningún tratamiento evitará las secuelas negativas.</p>
<p>En 2016, la exposición al plomo, tanto ambiental como ocupacional, provocó en el mundo <a href="http://ghdx.healthdata.org/gbd-results-tool" target="_blank" rel="noopener">más de 540 000 muertes</a>; según los cálculos más recientes del Instituto para la Métrica y Evaluación Sanitaria.</p>
<p><a href="https://www.thelancet.com/journals/lanpub/article/PIIS2468-2667(18)30025-2/fulltext" target="_blank" rel="noopener">Un estudio</a> publicado en marzo de 2018 en la revista <em>Lancet Public Health</em> reveló que en Estados Unidos cada año mueren alrededor de 400 000 adultos por afecciones, en su mayoría cardiovasculares, asociadas a niveles de plomo en sangre inferiores a 5 mcg/dl (si se siguen las indicaciones de la norma mexicana, las acciones de protección de las personas adultas no deberían comenzar hasta que los resultados de sus análisis no superen los 25 mcg/dl).</p>
<p>Los niños, principalmente los menores de seis años, son la población más vulnerable a los efectos tóxicos del plomo. En su contra tienen las características biológicas y psicológicas de esta etapa de la vida.</p>
<p>No solo comen más alimentos, beben más agua y respiran más aire por unidad de peso corporal que los adultos. También absorben mayores proporciones del veneno. Mientras que los adultos solo absorben entre un 10 % y 15 % del plomo que ingieren, los niños pueden absorber hasta un 50 %.</p>
<p>El típico hábito de llevarse juguetes y otros objetos a la boca es otro de los factores que incrementan los riesgos de exposición. Se calcula que, en un día, los niños ingieren 100 mg de tierra y polvo.</p>
<p>Pero es su frágil cerebro, en desarrollo, crecimiento y diferenciación, el órgano que más suele sufrir el impacto del plomo. La interferencia del metal en disímiles procesos neurológicos daña las funciones cognitivas y puede provocar desde dificultades en el habla y agresividad hasta disminución del coeficiente intelectual y retraso mental.</p>
<p>En 1943, el pediatra y neurólogo estadounidense Randolph Byers demostró que el descenso de los niveles de plomo en sangre, en pacientes diagnosticados con saturnismo, no debe entenderse como una cura definitiva, pues los efectos tóxicos de la exposición en edades tempranas son irreparables y se expresarán a lo largo de la vida.</p>
<p>La OMS, en <a href="http://www.who.int/ceh/publications/childhoodpoisoning/en/" target="_blank" rel="noopener"><em>Envenenamiento infantil por plomo</em></a>, un compendio científico publicado en 2010, refiere que la exposición al plomo en edades tempranas se ha asociado en distintas investigaciones con el incremento de las tasas de hiperactividad, dificultades para concentrarse, fracaso escolar, trastornos de conducta, delincuencia juvenil, consumo de drogas y encarcelamientos.</p>
<p>Si bien en las décadas de los sesenta y los setenta del pasado siglo se aceptaba un nivel de hasta 60 mcg/dl en la población infantil, con el auge de los estudios epidemiológicos ese umbral se ha ido reduciendo drásticamente. Desde comienzos del siglo XXI existe evidencia científica que relaciona niveles inferiores a 10 mcg/dl con disminución del coeficiente intelectual en niños de entre 1 y 5 años.</p>
<p>En 2012, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3404672/" target="_blank" rel="noopener">determinaron</a> que no era prudente continuar utilizando el término “nivel de preocupación”, que habían delimitado para los niños en 10 mcg/dl, a la hora de referirse a los casos de exposición al plomo. La bibliografía especializada ya era reiterativa en cuanto al hecho de que cualquier nivel de plomo en sangre que se detectara en niños debía preocupar.</p>
<p>La solución que encontraron para diagnosticar los casos de exposición al plomo fue utilizar un valor de referencia que fuera representativo de la población infantil de entre 1 y 5 años, a partir de los niveles registrados en encuestas de salud nacionales; de esta manera, los casos que arrojaran resultados superiores a ese valor –que se estableció en 5 mcg/dl– serían los que ameritarían asistencia médica.</p>
<p>Ciertamente, 5 mcg/dl es una proporción que pudiera parecer irrisoria. Un decilitro es apenas la décima parte de un litro: una taza de café. Un gramo es una aspirina de mil miligramos. Un microgramo es la millonésima parte de un gramo, es decir, que solo veremos a simple vista un microgramo cuando logremos partir una aspirina de un gramo en un millón de partes iguales: nunca. Pero cuando se trata del plomo, esas partículas imperceptibles resultan lo suficientemente tóxicas como para dañar el funcionamiento del organismo humano.</p>
<p>En el transcurso de esta investigación solo se identificaron dos estudios que ofrecen resultados de mediciones de plomo en sangre en población infantil, publicados en la <em>Revista Cubana de Higiene y Epidemiología</em> en 2003 y 2009, aunque ambos trabajan con muestras limitadas del municipio Centro Habana.</p>
<p><a href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1561-30032003000100002" target="_blank" rel="noopener">El de 2003</a> examina a un grupo de 84 niños de entre 3 y 8 años, residentes en viviendas construidas antes de 1928; y <a href="http://www.bvs.sld.cu/revistas/hie/vol47_2_09/hie03209.pdf" target="_blank" rel="noopener">el de 2009</a>, a un grupo de 65, de entre 7 y 10 años, en busca de una relación entre niveles elevados de plomo en sangre y problemas en el aprendizaje –que lograrían establecer al final.</p>
<p>Los resultados del primero revelaron que el promedio de plomo en sangre en los 84 niños ascendía a 9,6 mcg/dl. Mientras, el segundo concluyó que había 54 niños con niveles superiores a 8 mcg/dl, y 30 de ellos, con más de 10 mcg/dl.</p>
<p>La situación de los países de América Latina y el Caribe no dista demasiado de la de Cuba. <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28159393" target="_blank" rel="noopener">Una investigación</a> de 2016 concluye que el porcentaje de niños en riesgo de envenenamiento por plomo en la región es desconocido. Solo en México y Perú existen estudios que determinan el promedio de plomo en sangre en la población infantil. En el resto de los países se analizan casos directamente asociados con fuentes de exposición al plomo.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>El caso de Adriano y Bryan trajo a “una comisión médica” al número 11211 de Villalobo, entre Iris y Final, a la casa donde ellos residían con sus abuelos, sus padres, sus tíos y un primo contemporáneo, que era hijo de Sunia. Los niveles de plomo en sangre que mostraban, superiores a 30 mcg/dl, habían activado una alerta. Podían no ser ellos los únicos niños.</p>
<p>Hilda la vio llegar. Recuerda que fue entre finales de 2006 y comienzos de 2007.</p>
<p>La comisión seguía un protocolo. En los casos de pacientes pediátricos que presentan niveles elevados de plomo en sangre, la intervención no es meramente médica sino también ambiental. Una de las primeras medidas que suelen tomarse, <a href="https://www.cdc.gov/lead-prevention/about/index.html?CDC_AAref_Val=https://www.cdc.gov/nceh/lead/casemanagement/managingEBLLs.pdf" target="_blank" rel="noopener">según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos</a>, consiste en detectar la fuente de exposición, que, por lo general, se encuentra en el hogar, en la escuela o guardería, o en la comunidad, en los principales espacios donde los niños conviven. El objetivo, por supuesto, es eliminarla.</p>
<p>Hilda, que ya sabía que algo grave estaba pasando y que eso grave que pasaba tenía que ver con el plomo, esperó a que la comisión saliera del número 11211 para abordarla. Porque ella tenía una preocupación: en su patio había estado la fundición de su padre durante varios años. Creía que eso lo debía contar.</p>
<div id="attachment_4573" style="width: 910px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4573" class="size-full wp-image-4573" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/4.-Hilda-Brito-Plomo_contaminación_San-Miguel-70.jpg" alt="Hilda Brito (Foto: Ismario Rodríguez)" width="900" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/4.-Hilda-Brito-Plomo_contaminación_San-Miguel-70.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/4.-Hilda-Brito-Plomo_contaminación_San-Miguel-70-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/4.-Hilda-Brito-Plomo_contaminación_San-Miguel-70-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/4.-Hilda-Brito-Plomo_contaminación_San-Miguel-70-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-4573" class="wp-caption-text">Hilda Brito (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>—Los especialistas venían incluso con unas varillitas para medir el tóxico –cuenta Hilda– y cuando pasaron a mi casa y caminaron por donde estaba el horno en el patio, eso fue… A partir de ahí empezaron a hacer los análisis de sangre. Pero no a todo el mundo en ese primer momento. Eso fue poquito a poco, poquito a poco.</p>
<p>También, según los testimonios de los residentes, en varias ocasiones a Villalobo llegaron personas de instituciones estatales con instrumentos que servían para detectar el plomo disperso en la zona. Iban por distintos puntos midiendo y recolectando muestras de tierra, polvo doméstico, agua, plantas. La gente recuerda que pedían que no se barriera la vivienda por unos cuantos días y que luego pasaban y recolectaban el churre acumulado.</p>
<p>Los resultados de esos estudios ambientales nunca se divulgaron entre los vecinos. Ni los de esos ni los de otros que harían en el transcurso de los años, hasta 2016. Lo que sí se supo en el barrio, porque se concretó en acciones que impactaron en la vida cotidiana, fueron las medidas que se tomaron progresivamente a partir de los resultados de los distintos estudios.</p>
<p>Primera: nadie podría, legalmente, permutar o vender su vivienda, construir para ampliar o reparar, ni dividir su propiedad en dos o más propiedades.</p>
<p>Segunda: información a la comunidad acerca de las afectaciones del plomo para la salud y de las precauciones que se debían tomar para disminuir los riesgos. Varios médicos, en reuniones públicas, recomendaron que no se ingirieran alimentos cultivados en los alrededores, que los niños se lavaran bien las manos antes de comer, que las mujeres no se embarazaran, entre otras cosas.</p>
<p>Tercera: saneamiento ambiental. Se deforestó gran parte de la zona donde se encontraban las fundiciones –solo sobrevivirían dos matas de mango–, se extrajeron residuos de los patios domésticos y se arrojaron en un vertedero lejano y en una fosa tapada con concreto, se pavimentó el último tramo de la calle Villalobo y la mayor cantidad de suelo posible.</p>
<p>Cuarta: exámenes sistemáticos de dosificación de plomo en sangre, principalmente a la población infantil. Se ingresó a la mayoría de los niños con cifras elevadas en el Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez.</p>
<p>Quinta: extracción de los residentes en Villalobo entre Iris y Final. Se inició un proceso gradual de entrega y demolición de viviendas, en el cual fueron priorizadas las familias donde hubiera menores de edad con cifras elevadas de plomo en sangre.</p>
<p>En agosto de 2007 extraerían a las primeras familias y entregarían las seis primeras viviendas. Las dos últimas, en marzo de 2016. Todavía en mayo de 2018, al final de Villalobo, quedaban cinco viviendas de familias que una vez fueron identificadas como expuestas al plomo. Y una sexta, en un asentamiento ilegal que, desde inicios de los noventa, se extiende por las canteras de piedra blanca, los márgenes del río y otros parajes silvestres que conforman la no calle que se llama Final.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<div id="attachment_4568" style="width: 910px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4568" class="size-full wp-image-4568" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Yanet-caceres.jpg" alt="Yanet Cáceres. (Foto: Ismario Rodríguez)" width="900" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Yanet-caceres.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Yanet-caceres-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Yanet-caceres-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Yanet-caceres-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-4568" class="wp-caption-text">Yanet Cáceres. (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>Yanet explica que si se enteró de la cifra de concentración de plomo que había en el suelo fue porque su casa funcionaba como punto de operaciones para los médicos, toxicólogos, investigadores y funcionarios del gobierno que aparecían, y ella siempre estaba pendiente de sus conversaciones sobre el caso, que era lo mismo que estar pendiente de su vida y la de su familia.</p>
<p>La cifra que refiere, sin pensarla dos veces, es la misma que refieren otros vecinos: 24 000 miligramos de plomo por kilogramo de suelo (mg/kg). Un cifra que es 45 veces superior al valor a partir del cual se considera que hay riesgos potenciales para seres humanos, animales y plantas, y se orienta la intervención ambiental, según los <a href="http://esdat.net/Environmental%20Standards/Dutch/annexS_I2000Dutch%20Environmental%20Standards.pdf" target="_blank" rel="noopener">estándares holandeses</a> para medir la calidad de los suelos. (Debido a que no existe una norma cubana que estipule las concentraciones máximas admisibles de metales pesados en suelos urbanos, quienes estudian el tema en Cuba suelen guiarse por la de Holanda, que es una de las más actualizadas).</p>
<p>Internacionalmente, los niveles de concentración de plomo que se reportan en suelos no contaminados, localizados en parajes remotos, oscila entre 10 y 30 mg/kg; en ciudades y en puntos próximos a autopistas, por encima de 100 mg/kg; y en los alrededores de fundiciones o fábricas de baterías, hasta más de 60 000 mg/kg. Mientras, en La Habana, de acuerdo con <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21818638" target="_blank" rel="noopener">una investigación</a> publicada en 2011, el nivel medio de plomo en suelo urbano asciende a 101 mg/kg.</p>
<p>El máximo admisible que establece Holanda es de 530 mg/kg, aunque ya a partir de 85 mg/kg considera que hay riesgos potenciales para los ecosistemas.</p>
<p>Sin embargo, ninguna de las personas afectadas por exposición al plomo en San Miguel del Padrón, de las que fueron entrevistadas para este reportaje, cuenta con documentos que confirmen el dato de los 24 000 mg/kg. Los documentos que se conservan de esos años son, sobre todo, resultados de exámenes médicos, principalmente de dosificación de plomo en sangre, y cartas de respuesta a quejas presentadas en distintas instituciones del Estado, por dilaciones en el proceso de otorgamiento de viviendas. Hay también quienes no conservan nada, porque los papeles les traían malos recuerdos o porque no se quejaron con tanta frecuencia en instancias tan disímiles.</p>
<p>Yanet y Yamilet González son de las personas que más se quejaron y menos papeles botaron. Presentaron cartas varias veces entre 2008 y 2012, a título individual o colectivo, en el Comité Central del Partido Comunista de Cuba, en el Consejo de Estado, en la Fiscalía General de la República y hasta en las oficinas del entonces presidente Raúl Castro. Luego, las quejas ahí presentadas eran remitidas a instituciones provinciales y municipales, que casi siempre les respondían que, a pesar de que el caso de Villalobo había sido priorizado por el país, la demanda de viviendas en la capital superaba la disponibilidad del fondo habitacional y, por tanto, debían esperar, junto con los casos sociales y los miles de personas que se encontraban albergadas desde hacía décadas.</p>
<p>Y si bien en casi todas las cartas se reconoce la existencia de “contaminación por plomo”, en ninguna se ofrecen datos que sustenten científicamente ese criterio. En rigor, para poder afirmar que dicho sitio se encontraba contaminado por plomo sería indispensable contar con los resultados de los estudios ambientales. Pero, para ello, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), que es la fuente más autorizada en el país para responder las preguntas al respecto, tendría que acceder a que esa información se volviera pública.</p>
<p>Aymara Linares, residente del 11224 (interior), junto a su esposo Freddy Ayala, presentó una queja en la oficina del entonces ministro del CITMA, José Miguel Miyar, en octubre de 2011, para que tuvieran en cuenta a su hijo Quiomar Alejandro, que tenía diez años. A Quiomar no lo habían ingresado, su madre tampoco contaba con título de propiedad de su vivienda, pero el niño había nacido y crecido en el área.</p>
<p>En marzo de 2014, casi tres años después, cuando ya la actual ministra del CITMA, Elba Rosa Pérez, había entrado en funciones, a Aymara le entregaron una respuesta de la Oficina de Atención a la Ciudadanía. Un resumen del expediente de su caso. Ese es el único documento emitido por CITMA que fue encontrado durante la presente investigación. Sin embargo, no ofrece datos científicos relevantes.</p>
<div id="attachment_4574" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4574" class="size-full wp-image-4574" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/6-Aimara-documento.jpg" alt="Documento de CITMA que conserva Aymara Linares (Foto: Mónica Baró)" width="1080" height="690" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/6-Aimara-documento.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/6-Aimara-documento-300x192.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/6-Aimara-documento-768x491.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/6-Aimara-documento-939x600.jpg 939w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/6-Aimara-documento-810x518.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-4574" class="wp-caption-text">Documento de CITMA que conserva Aymara Linares (Foto: Mónica Baró)</p></div>
<p>El documento refiere que desde 2007 la Delegación Provincial del CITMA de La Habana trabaja en conjunto con la Oficina de Regulación Ambiental y Seguridad Nuclear (ORASEN), el Centro Nacional de Toxicología, el Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología, el Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores y el Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos “para la atención de la contaminación por plomo en la calle Villalobo en San Miguel del Padrón”; que desde febrero de 2008 el Consejo de la Administración Municipal y el Consejo de la Administración Provincial lideran tres grupos encargados de realizar estudios epidemiológicos y caracterizar ambientalmente la zona; y que esos tres grupos “han mantenido la cohesión en su accionar” con las instituciones del Gobierno y el Partido Comunista de Cuba a nivel municipal y provincial. Incluso, concluye clasificando la queja “como con razón”. Pero nada más.</p>
<p><em>Periodismo de Barrio</em>, en junio de 2017, presentó por escrito una solicitud de entrevista a Adela Haber Vega, delegada provincial de CITMA de La Habana, con el propósito de “indagar en los resultados de los estudios ambientales realizados en la zona, antes y después del proceso de saneamiento”. Semanas después, Desiré Urbay Morales, jefa de la unidad de organización y gestión integral de la Delegación Provincial de CITMA de La Habana, respondió por vía telefónica que ellos no tributan información a los órganos de prensa que no son oficiales. Posteriormente, en julio de ese mismo año, <em>Periodismo de Barrio</em> contactó por correo electrónico a Odalys Goicochea, directora de medio ambiente de CITMA, y un mes más tarde recibió una segunda negativa: “no es posible aportar dicha información debido a que la revista digital para la cual trabaja no pertenece a ninguno de nuestros medios de prensa nacional”.</p>
<p>De acuerdo con Yanet, una vez que concluyó el saneamiento ambiental, a mediados de 2009, el nivel de concentración de plomo en suelo descendió a 4 000 mg/kg. Por supuesto, tampoco cuenta con evidencias sólidas que permitan corroborar esta otra cifra. Solo cuenta con su palabra, su memoria. Lo que sí sabe y puede probar la gente es que el saneamiento no consiguió sanear la zona lo suficiente como para eliminar todos los peligros. La mayoría de las mudanzas, de hecho, se hicieron entre 2011 y 2016, cuando ya habían transcurrido al menos dos años del saneamiento ambiental.</p>
<p>Hay, además, una inspección sanitaria firmada por la doctora Ana Tacoronte, entonces vicedirectora del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología de La Habana, quien, a partir de una visita a casa de Yanet, declaró por escrito lo siguiente: “en análisis efectuado a nivel provincial se propuso nuevamente la salida del lugar a todos los vecinos que queden, siendo Salud Pública quien establezca las prioridades, esto debe suceder antes de que finalice el año en curso”. Y la fecha que consta en la inspección es 10 de noviembre de 2012.</p>
<p>A Yanet y su familia, a pesar del ultimátum dado por la doctora Tacoronte, no les mudarían hasta diciembre de 2013.</p>
<div id="attachment_4575" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4575" class="size-full wp-image-4575" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/7.-Ana-Tacoronte-Documento-Higiene-y-Epidemiología-mejorado.jpg" alt="Inspección sanitaria realizada por la doctora Ana Tacoronte (Foto: Mónica Baró)" width="1080" height="1434" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/7.-Ana-Tacoronte-Documento-Higiene-y-Epidemiología-mejorado.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/7.-Ana-Tacoronte-Documento-Higiene-y-Epidemiología-mejorado-226x300.jpg 226w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/7.-Ana-Tacoronte-Documento-Higiene-y-Epidemiología-mejorado-768x1020.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/7.-Ana-Tacoronte-Documento-Higiene-y-Epidemiología-mejorado-452x600.jpg 452w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/7.-Ana-Tacoronte-Documento-Higiene-y-Epidemiología-mejorado-810x1076.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-4575" class="wp-caption-text">Inspección sanitaria realizada por la doctora Ana Tacoronte (Foto: Mónica Baró)</p></div>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p><strong>Helena Rodríguez</strong>: Ahora todo el mundo le echa la culpa al plomo. Mi tía dice que mi abuela se murió de plomo. Mi abuela se murió porque se le regó el líquido en los pulmones. Que no le echen la culpa al plomo. Todo el mundo es: el plomo, el plomo, el plomo… Ah, mi hijo sí sé que es el plomo porque a mi hijo le hicieron los análisis y los resultados le dieron elevados. Alejandro fue el caso más crítico. Yo en Villalobo levanté cuatro tablas, cuatro bloques, para hacer mi casita, en el terreno donde estaba una de las antiguas fundiciones. Fabriqué encima de la placa, por viva. Quise ser viva y lo que hice fue joderme, porque mi hijo vivía adentro del plomo. Plomo afuera y plomo adentro, porque en la misma placa del piso de la fundición, nosotros levantamos los bloques, porque así ya no había que fundir dados. ¿Dónde estaba el plomo? Estaba enterrado allá adentro. Alejandro caminó con 16 meses. Se atrasó, porque nació con problemas psicomotores. Nació además con el tubo digestivo desviado. Le daban unos cólicos, que el barrio entero caminaba con él chiquitico para que se le quitaran. Lo atendí en la iglesia, lo atendí con el brujo, lo atendí con acupuntura, lo atendí con todo el mundo, para que al niño se le quitaran los dolores. Yo no comía nada. Por poco me desaparezco. El médico me decía a mí que era la teta, que había que ver qué cosa yo comía. Todo era sopita, sopita, sopita, para que a mi hijo no le dieran cólicos. Yo el problema lo tuve desde el vientre, porque tuve contracciones desde que salí embarazada hasta que lo parí. La hemoglobina en ocho, las vomiteras, yo me orinaba, yo pasé de todo por mi hijo. Alejandro era un vegetal. Y si a los 16 meses caminó fue porque Alberto, el marido de Hilda, cogió un taburete y le dijo: “Pon una manito aquí y la otra manito aquí”, y él fue jalando el taburete poquito a poquito, poquito a poquito, y así me lo empinó a caminar, porque Alejandro, ¿caminar? Era un vegetal. Yo trabajaba en una escuela de auxiliar de cocina y pedí la baja por mi hijo. ¿Yo iba a darle mi hijo en esas condiciones a alguien para que me lo cuidara? Si se hizo caca hasta cuarto grado en los calzoncillos.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>El plomo es un metal maleable, resistente a la corrosión y lo bastante denso para funcionar como un escudo ante radiaciones nucleares. Es muy útil para quienes trabajan en laboratorios y hospitales. También, para asegurar los cables de energía y comunicaciones subacuáticos.</p>
<p>La Asociación Internacional del Plomo <a href="https://www.ila-lead.org/lead-facts/lead-production--statistics" target="_blank" rel="noopener">informa</a> que cada año en el planeta se producen cerca de diez millones y medio de toneladas. Poco menos de cinco millones provienen de la explotación minera y el resto, más de la mitad, del reciclaje.</p>
<p>La industria de las baterías ácidas de plomo, que echan a andar automóviles, buses, camiones y motocicletas, demanda el 85 % de esa producción. Sin embargo, hoy se logra reciclar hasta más del 95 % del plomo que contienen las que se desechan. El otro porcentaje se destina a la fabricación de compuestos de plomo, láminas, municiones, aleaciones y coberturas para cables.</p>
<p>El plomo, a pesar de ser tóxico, es vital para el desarrollo de las sociedades modernas. Al menos hasta el presente. Los problemas surgen cuando no se toman las precauciones necesarias para manejarlo, ni se implementan regulaciones estrictas que eviten usos inapropiados.</p>
<p>Ninguna nación se encuentra completamente a salvo. Tanto las desarrolladas como las que están en vías de desarrollo reportan casos de intoxicación por plomo, de individuos, familias o comunidades, y distintos niveles de exposición ambiental.</p>
<p>El promedio de plomo en sangre en población adulta no expuesta ocupacionalmente en Estados Unidos (2013-2014) asciende a 0,84 mcg/dl; en Canadá (2012-2013), a 3,3 mcg/dl; en México (2000-2010), en zonas urbanas, a 5,36 mcg/dl; en Italia (2000), a 3,06 mcg/dl en mujeres y a 4,51 mcg/dl en hombres. Pero, sin dudas, son las naciones de bajos y medianos ingresos las más vulnerables en este sentido.</p>
<p>De acuerdo con la OMS, <a href="http://www.who.int/mediacentre/news/notes/2013/lead-20131018/en/" target="_blank" rel="noopener">el 99 % de los niños afectados por elevada exposición al plomo en el mundo</a> residen en esos países.</p>
<p>En Cuba, hay dos estudios publicados en la <em>Revista de Salud y Trabajo</em> que miden el promedio de plomo en sangre en población adulta no expuesta ocupacionalmente. Ninguno, de alcance nacional.</p>
<p><a href="http://bvs.sld.cu/revistas/rst/vol8_1_07/rst01107.html" target="_blank" rel="noopener">Uno se efectuó entre 2005 y 2006 en la capital</a> e incluyó a los municipios Regla, Diez de Octubre, Guanabacoa y Arroyo Naranjo, “atendiendo a los diferentes niveles de contaminación atmosférica identificados en un estudio previo realizado por el Centro de Contaminación y Química Atmosférica”, y dio como resultado 6,3 mcg/dl. <a href="http://www.bvs.sld.cu/revistas/rst/vol9_2_08/rst01208.html" target="_blank" rel="noopener">El otro</a>, a partir de cuatro áreas de salud, midió los niveles de la población de <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/rst/vol10_2_09/rst09209.html" target="_blank" rel="noopener">Pinar del Río en 2007</a>: 4,7 mcg/dl.</p>
<p>El investigador Enrique José Ibarra, químico especializado en salud de los trabajadores y uno de los autores que participó en ambos estudios, explicó a <em>Periodismo de Barrio</em> que, aunque esos valores no pueden extrapolarse al resto del país, sirven de referencia para evaluar distintos casos de exposición, ocupacional o ambiental.</p>
<p>—Por las características de nuestras ciudades –concluye Ibarra– no debe haber exposición importante al plomo en la población general. En principio, y esto es entre comillas porque no hay una investigación que lo demuestre, La Habana debiera ser la más contaminada.</p>
<p>Pero Pinar del Río hace poco se convirtió en la sede de una de las industrias más importantes del país. Desde julio de 2017 en el municipio Minas de Matahambre se puso en marcha la mina a cielo abierta más profunda y moderna del territorio nacional: <a href="http://www.granma.cu/cuba/2018-03-13/la-mina-mas-profunda-y-la-planta-mas-moderna-13-03-2018-21-03-53" target="_blank" rel="noopener">Castellanos</a>. ¿Y qué explota? Plomo y Zinc.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<div id="attachment_4584" style="width: 910px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4584" class="size-full wp-image-4584" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/8.-Alejandro-Bandera-plomo-contaminación-San-Miguel.jpg" alt="Alejandro Banderas, con 15 años (Foto: Ismario Rodríguez)" width="900" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/8.-Alejandro-Bandera-plomo-contaminación-San-Miguel.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/8.-Alejandro-Bandera-plomo-contaminación-San-Miguel-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/8.-Alejandro-Bandera-plomo-contaminación-San-Miguel-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/8.-Alejandro-Bandera-plomo-contaminación-San-Miguel-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-4584" class="wp-caption-text">Alejandro Banderas, con 15 años (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>Alejandro Banderas fue el niño de Villalobo que registró los niveles más elevados de plomo en sangre. Lo ingresaron en cinco ocasiones en menos de dos años, en la sala de misceláneas del Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez, ubicado en el municipio Marianao. El primer ingreso fue el 2 agosto de 2007, acababa de cumplir cuatro años.</p>
<p>Su madre, Helena Rodríguez, guarda un resumen de historia clínica –par de hojas deterioradas con datos escritos a mano, aunque formalmente firmadas y acuñadas por los doctores que le atendieron–, en el cual consta que a Alejandro lo remitieron desde su área de salud “con diagnóstico de intoxicación por plomo”, luego de que lo detectaran en una pesquisa que se efectuaba en su barrio.</p>
<p>No tenía síntomas físicos severos, apenas dolores esporádicos en los huesos y en el abdomen. Nada de náuseas, vómitos, debilidad, encefalopatía, ataxia o convulsiones. Sin embargo, la concentración de plomo en su sangre ascendía a más de 76 mcg/dl y, atendiendo a la norma mexicana, clasificaba como “caso de emergencia para atención médica inmediata”.</p>
<p>La bibliografía, desde hace décadas, alerta que no es raro encontrar casos crónicos en los cuales los pacientes, tanto niños como adultos, se muestran asintomáticos. Por eso, para determinar si una persona ha estado o no expuesta al plomo resulta imprescindible realizar una dosificación de plomo en sangre y, para complementar, rayos X.</p>
<p>La primera prueba mide la exposición reciente, ocurrida en los últimos 35 o 40 días, porque es el tiempo que permanece el plomo en la sangre, y la segunda refleja la acumulación de plomo en los huesos y articulaciones a lo largo de los años.</p>
<p>El primer ingreso de Alejandro duró ocho días. Lo trataron por 72 horas con Penicilamina, un agente quelante que se ingiere, y el 10 de agosto ya había egresado del hospital.</p>
<p>No se suponía que retornara a su vivienda. Para Alejandro, <a href="https://www.cdc.gov/nceh/lead/casemanagement/managingEBLLs.pdf" target="_blank" rel="noopener">el retorno a la fuente de exposición</a> podía implicar un incremento del valor de plomo en sangre, incluso superior al que provocó el tratamiento en primer lugar. Pero Helena no tenía otro sitio adonde ir.</p>
<p>Y junto con Alejandro regresaron al mismo barrio, a la misma fuente de exposición, otros cuatro niños de su numerosa familia, a quienes también habían ingresado con niveles de plomo que oscilaban entre 30 mcg/dl y 50 mcg/dl: su hermana Mari Karla Reyes, de ocho años; sus primas Lisbianis Cuevas y Yusimí Domínguez, de ocho y cuatro, respectivamente; y su primo Julio César Domínguez, de tres.</p>
<p>El 13 de diciembre, los cinco ya estaban de vuelta en el Juan Manuel Márquez. Segundo ingreso.</p>
<p>En esta ocasión, Alejandro entró con 68 mcg/dl, e igual de asintomático. Una vez más, le indicaron tratamiento quelante, al quinto día le dieron el alta: “sin complicaciones”, ante una “evolución favorable”, y le orientaron “seguimiento por consulta y tratamiento ambulatorio”.</p>
<p>Con sus parientes ocurrió lo mismo.</p>
<p>El tercer ingreso ya no transcurriría sin sobresaltos. Cuando Alejandro llegó al Juan Manuel Márquez, el 20 de febrero de 2008, el nivel de plomo que tenía en la sangre era casi de 84 mcg/dl. Presentaba dolores en el abdomen, la cabeza y la espalda.</p>
<p>A partir de 100 mcg/dl, los pacientes infantiles enfrentan el riesgo inminente de entrar en coma y morir.</p>
<p>Justo al día siguiente, a Alejandro lo instalaron en una sala de cuidados intensivos y lo sometieron de nuevo a tratamiento quelante (<a href="http://www.infomed.cu/servicios/medicamentos/medicamentos_list.php?id=282" target="_blank" rel="noopener">EDTA</a> y <a href="http://fnmedicamentos.sld.cu/index.php?P=FullRecord&amp;ID=767" target="_blank" rel="noopener">BAL</a>), esta vez sí fue por vía intravenosa e intramuscular. No obstante, tuvo varias complicaciones. Enfermó de neumonía y sufrió una convulsión que le provocó lesiones en el tórax.</p>
<p>Más de cuarenta días permaneció ingresado. Permanecieron. Los cinco niños no saldrían del hospital hasta el 3 de abril de 2008, directo para las viviendas que el Estado había otorgado a sus padres, lejos del plomo.</p>
<div id="attachment_4563" style="width: 910px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4563" class="size-full wp-image-4563" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Familia-de-Alejandro.jpg" alt="En el frente, Helena, junto a Mari Karla y su nieta (Foto: Ismario Rodríguez)" width="900" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Familia-de-Alejandro.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Familia-de-Alejandro-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Familia-de-Alejandro-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Familia-de-Alejandro-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-4563" class="wp-caption-text">En el frente, Helena, junto a Mari Karla y su nieta (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>A la familia numerosa, que habitaba en una casa dividida en tres partes independientes, sin contar la de Helena, que era como un apéndice, le entregaron en total cinco viviendas en distintas zonas de La Habana, en esa misma fecha. Lo que dejaron atrás, el asentamiento familiar completo, fue echado abajo. Ahí, en ese terreno, la Dirección Municipal de Planificación Física de San Miguel del Padrón no autorizaría la construcción de nuevas viviendas.</p>
<p>Pero la trayectoria hospitalaria de Alejandro en particular no concluyó tras su mudanza. Hubo un cuarto y un quinto ingresos. Hubo más sueros, más medicamentos orales, más días de hospital.</p>
<p>El quinto y último fue en marzo de 2009. Helena lo recuerda bien porque hacía menos de dos meses se había vuelto a mudar. El apartamento que le habían entregado en el municipio Boyeros quedaba no solo lejos del plomo sino también de la vida que conocía y de las escuelas de sus hijos, así que permutó para otro en San Miguel del Padrón, donde residen en la actualidad. A unos cuatro kilómetros del barrio donde ella y sus hijos nacieron.</p>
<p>Después de ese último ingreso, en dos ocasiones, en abril y junio de 2009, a Alejandro le mandaron a buscar de su antigua área de salud. Por Villalobo las autoridades sanitarias municipales estaban orientando análisis de dosificación de plomo en sangre a los niños que ahí continuaban residiendo y a Alejandro, aunque se había ido hacía un año, lo incluyeron.</p>
<p>Helena nunca supo los resultados. Dice que no se los dieron, aunque ella tampoco los solicitó. Cree que, al igual que en ocasiones anteriores, si hubieran sido elevados, le hubieran avisado.</p>
<p>—Él salió de alta con el nivel de plomo en 41 –dice la madre–. Ese fue el último conocimiento que yo tuve. Ya no tuve conocimiento de más nada. No sé si le ha bajado o le ha subido, porque a mí más nunca me han dicho nada.</p>
<p>Alejandro ahora tiene quince años. Habla de lo que le pasó como si no se tratara de él. Estaba muy chiquito. Una de las cosas que no olvida es que no lograba entender por qué su sangre, si tenía plomo, era roja y no de otro color. Siempre le asombró que su sangre fuera roja.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p><strong>Mari Karla Reyes</strong>: Yo pienso que nosotros podíamos seguir viviendo ahí. De eso se dieron cuenta por los análisis que empezaron a dar alterados, pero si no, nosotros no nos hubiéramos dado cuenta. Todo el mundo vivía normal. Yo no me sentía nada. A mí lo que sí me dio fue cansancio en la vista, en el cuerpo, pero como era una niña y siempre estaba jugando, me decían que eso era de tanto correr y saltar. Hoy por hoy todavía tengo dolores. Hay días que me duelen las piernas, los brazos, que no puedo caminar porque me duelen mucho los pies. Ahora con la barriga me duelen aún más, pero antes de estar embarazada también tenía el cansancio en el cuerpo. Ahora, mi problema es el carácter. Hay días que soy como un fósforo. Me tiran un poquitico de gasolina y enseguida me enciendo. Mi mamá dice que yo no me parezco en nada a la niña de antes. Que yo era una niña alegre, dulce, buena, pero que después que terminé la primaria me volví un ácido de batería, pesadísima, amargada, problemática. En la primaria yo era un amor de Dios, cantaba en los matutinos, bailaba, tenía amiguitas. Después de que entré en la secundaria, ya era otra cosa. Y yo no soy inteligente, pero tampoco soy bruta. Bruto es mi hermano, yo tengo mi agilidad.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p><strong>Alejandro Banderas</strong>: Lo malo que yo tengo es que nunca entiendo nada. Algo sí, pero no todo. ¿Las tareas? Yusimí mi prima que me ayuda. Yo no sirvo para la escuela. Mi mamá me dijo que cuando terminara la secundaria iba directo a trabajar con mi papá. Mi papá es jardinero, chapea y hace diseño en las matas. Para eso no tengo que estudiar.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>En 2008, el consultorio médico 27 del Policlínico Docente Universitario Bernardo Posse de San Miguel del Padrón daba cobertura de salud a 657 personas. Entre ellas, al menos 122 residían en Villalobo entre Iris y Final o en sus alrededores, es decir, que se hallaban o bien expuestas al plomo o en riesgo de exponerse.</p>
<p>Sándor Díaz, un estudiante de medicina, quiso estudiar los casos, en particular, los de la población pediátrica, que ascendían a 25. El saturnismo no es igual de ordinario que una gripe, no es un padecimiento que se trate a diario en una consulta, menos en pacientes infantiles, y eso, la rareza, fue lo que motivó a Sándor Díaz.</p>
<p>En ese momento, él cursaba el primer año de su carrera en la Facultad Miguel Enríquez de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana y se encontraba realizando prácticas en el consultorio 27; así que no tendría dificultades para acceder a los resultados de los análisis de dosificación de plomo que se venían haciendo a los niños desde el año anterior –los adultos deberían aguardar un poco más.</p>
<p>La doctora Leticia Cruz, metodóloga del Bernardo Posse, accedió a servir de tutora. Los resultados los presentarían en los fórums científicos de la facultad y el policlínico, algo provechoso desde el punto de vista académico, pero también aportarían información sobre las características sociales y familiares de los niños expuestos, para apoyar a la comisión que llevaba adelante las pesquisas en el barrio.</p>
<p>—Nadie había hecho lo que hizo él, que llegó a las casas, entrevistó a las madres, a los niños, fue a ver los patios, hizo fotos –dice la doctora Cruz, diez años después, en una entrevista con <em>Periodismo de Barrio</em>.</p>
<p>(Sándor Díaz actualmente reside fuera de Cuba, y aunque fue contactado en agosto de 2016 por correo electrónico para que contribuyera a reconstruir la historia, y su primera respuesta fue afirmativa, al final no compartió su testimonio ni volvió a responder a otros mensajes).</p>
<p>El estudio, aparte de mostrar en una serie de gráficos las relaciones entre los niveles de plomo en sangre y la edad, el sexo o las condiciones estructurales de las viviendas, revela que de los 25 niños que conformaban la muestra, había 10 con niveles de plomo en sangre que oscilaban entre 10 mcg/dl y 19,9 mcg/dl, y 8 con niveles que superaban los 20 mcg/dl. Y la mayoría, 16, eran menores de diez años.</p>
<p>En otras palabras: había alrededor de 18 niños que requerían una evaluación médica integral, según las acciones que recomienda la norma mexicana en casos de menores que sobrepasan los 15 mcg/dl. Pero ninguno sería hospitalizado hasta que no concluyera, un año más tarde, el saneamiento ambiental.</p>
<p>De lo que pasó en San Miguel del Padrón, en el curso de esta investigación, no se localizó ningún otro estudio que estuviera público. Solo los testimonios de las personas afectadas permitieron determinar que en la sala internacional del Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez, en el primer semestre de 2010, se ingresaron hasta 12 menores.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p><strong>Leslie Figuerola</strong>: A Bryan como con tres años le diagnosticaron neuropatía periférica y una pérdida auditiva del oído derecho. Los médicos dijeron entonces que la neuropatía iba a ser de por vida, los dolores en las piernas, el cansancio, y le mandaron vitaminas. Y por la pérdida auditiva le mandaron a poner prótesis, lo que yo luego conocí a Cristo y lo declaré sano. No le he puesto más nunca la prótesis, no le he puesto nada. Lo que sí habla un poco más alto, como si estuviera gritando, para poderse oír. Ya por el plomo no nos dieron más consultas, después de que nos sacaron de ahí a finales de 2010, ya se olvidaron de nosotros. Pero bueno, como madre al fin, resolví en otros hospitales. Un día una ortopédica se da cuenta de que el niño tiene una cadera más alta que la otra y le manda una placa. Cuando ve la placa, se asusta, y lo manda al somatón, porque pensaba que el niño tenía como un tumor en una pierna. Ya, imagínate cómo me puse. Eso fue en 2015. Con esa placa fui entonces al oncológico y la doctora del oncológico me dijo que no, que tranquila, que eso podía ser de la misma enfermedad, porque en las placas salían como las láminas de la contaminación por plomo. Ahí fue cuando me desesperé y dije: “Ya, ya no puedo hacer más nada, si hay que hacer algo yo no lo voy a hacer, porque no tengo poder para hacer nada, que lo haga Dios”. Porque te desesperas y tienes que acudir a algo, ¿me entiendes? Y la doctora le dio el alta y me dijo que lo llevara en seis meses, pero no lo he llevado más. Ahí tengo el disco, ahí tengo todos los papeles, ahí tengo la prótesis que le mandaron para la pérdida auditiva, ahí tengo todo. Yo lo veo bien. Yo, como madre, lo veo bien.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>La Empresa de Movimiento de Tierra Número 1 Contingente Raúl Roa García fue la encargada de ejecutar el saneamiento ambiental, específicamente, sus tres brigadas: Redes Soterradas, Movimiento de Tierra, y Trabajos Especiales; pero las que más trabajaron en la zona fueron las dos últimas, sobre todo la de Trabajos Especiales.</p>
<p>Los contratos no se conservan. Mileidys Cruz, especialista en medio ambiente de la empresa desde 2016, dice que los contratos solo se archivan por cinco años, luego se convierten en materia prima. Para saber en qué consistió el saneamiento habría que apelar a la memoria de la gente que trabajó en eso, la que queda viva.</p>
<p>Hay quienes fallecieron (un ingeniero de Trabajos Especiales, el director de la Brigada de Movimiento de Tierra, un jefe de brigada de Trabajos Especiales), hay quienes no saben, aunque recuerdan haber escuchado cosas al respecto, y hay quienes no se acuerdan de nada o se acuerdan de muy poco.</p>
<p>Gisela Estrada, entonces especialista en medio ambiente de la empresa, hoy especialista en calidad, dice que no se acuerda de nada.</p>
<p>Julia Fernández, entonces directora de operaciones, hoy directora adjunta del Contingente Raúl Roa García, estuvo varias veces en la obra, claro que la recuerda, pero dice que no puede precisar si hubo o no un proyecto que sirviera de guía, ni de dónde vino la orden.</p>
<p>Fernando Virosta, ingeniero de Movimiento de Tierra y jefe técnico en aquella época, es de los que no sabe, porque no atendió esa obra y nunca estuvo en la zona, aunque sí recuerda haber escuchado cosas al respecto. Resume que eso fue “un cohete que le mandaron al director”.</p>
<p>Cosme Pérez, director actual de la Brigada de Movimiento de Tierra, dice que ellos fueron para desviar el río y limpiar la zona.</p>
<p>—Pero, ¿quién diseñó eso? –pregunto a Pérez.</p>
<p>—Eso fue un pie. Nada de diseño, ni plano ni nada.</p>
<p>—¿Y quién decidió que había que desviar el río?</p>
<p>—No, quién lo decidió, yo no sé. El MICONS (Ministerio de la Construcción) cuando es pie, se hace, y después se resuelven los problemas.</p>
<p>—Ustedes fueron la brigada ejecutora.</p>
<p>—No, no, no. La brigada ejecutora fue civil (Trabajos Especiales). Nosotros fuimos de apoyo para desviar el río y limpiar el área con los buldóceres. Eso fue lo que hicimos.</p>
<p>Jorge Luis Vaillant, trabajador de Movimiento de Tierra, calcula que su Brigada movilizó a unos diez hombres, para que operaran dos buldóceres, un cargador y al menos cinco camiones de volteo. Recuerda que hicieron una excavación, recogieron escombros y desechos y los trasladaron hacia un vertedero que el Contingente tiene en la cantera Villena Revolución, ubicada en el municipio Boyeros.</p>
<p>Kenia Márquez, directora actual de la Brigada de Logística y Trabajos Especiales, tiene conocimiento de la obra, referencias que le han llegado de quienes estuvieron ahí excavando y sacando tierra durante varios meses. Ella entró a la Brigada en 2011 y es directora desde hace poco más de un año. Lo que puede agregar es que, por lo general, no hacen ese tipo de trabajo especial. Reparan aceras, contenes, túneles populares, hacen demoliciones, y a veces, ante desastres naturales, sanean zonas afectadas. Nada que tenga que ver con metales pesados o desechos tóxicos.</p>
<p>Quien dirigía Trabajos Especiales entre 2008 y 2009 era Lázaro Rivero, ahora jubilado, pero con bastante buena memoria.</p>
<p>—Ahí trabajamos nosotros como unos caballos, de lunes a sábado, como diez horas cada día, porque a eso se le dio prioridad uno. Hubo días que tuvimos hasta 30 hombres trabajando.</p>
<p>—¿Antes habían hecho un trabajo similar?</p>
<p>—No, yo nunca lo había hecho, que yo recuerde, ese fue el primer trabajo que se hizo de ese tipo.</p>
<p>Rivero, quien es técnico medio en mecanización, llevaba en ese momento tres años al frente de la Brigada, y al igual que Cosme Pérez, no puede responder quién diseñó la labor de saneamiento que emprendieron. Dice que cuando llegaban al lugar las instrucciones las recibían directamente de Servicios Comunales, del Gobierno Municipal de San Miguel del Padrón o de “compañeros de medio ambiente”, probablemente de CITMA.</p>
<p>—Los compañeros de medio ambiente no salían de ahí, estaban más tiempo en la obra que yo, mirando el trabajo que hacíamos y haciendo mediciones, y eran los que nos avalaban, pero nunca nos señalaron nada. Todo fue bien hasta que terminamos.</p>
<p>Una vez que la Brigada de Movimiento de Tierra terminó su parte, la de Trabajos Especiales se concentró en los patios de las viviendas: excavaban, “donde había necesidad de excavar”, hasta donde la tierra no se viera contaminada con “materias extrañas”; a veces, hasta diez centímetros de profundidad, otras, hasta veinte, y revestían con hormigón.</p>
<p>El patio de la casa donde vivía Yanet fue uno de los puntos donde más hubo que excavar. Alberto, el padre de su suegra, había enterrado un conjunto de desechos y herramientas en una especie de pozo de cuya existencia nadie en la familia tenía conocimiento, porque la yerba crecía encima, y hasta que el contingente no empezó a dar pico y pala, no se enteraron de que bajo sus pies había todo tipo de “suvenires” de la primera fundición.</p>
<p>—Hasta las calderas donde se fundía el plomo estaban allá abajo enterradas –dice Yanet–. Y nosotros no sabíamos. Las calderas, los cucharones. Todo eso lo sacaron.</p>
<p>Como en las excavaciones en los patios continuaban apareciendo desechos peligrosos, el antiguo Jefe de Brigada cuenta que se abrió una trinchera al final de la cuadra, como del tamaño de una cancha de tenis y de unos cuatro metros y medio de profundidad, para depositarlos en ella. Ese hueco, y nada más, fue lo que hizo la Brigada de Redes Soterradas, que era la que disponía de una retroexcavadora. Luego los hombres de Trabajos Especiales se ocuparían del resto.</p>
<p>—Todo lo que iba saliendo, como pedazos de baterías, cosas que no se podían dejar, se iba tirando para allí; para no estar trayendo camiones y equipos –explica Rivero.</p>
<p>—¿Y toda esa trinchera se llenó con desechos?</p>
<p>—No, no, no fue mucho lo que se recogió. No era una cosa alarmante.</p>
<p>Una vez que terminaron con los patios, utilizaron la misma tierra que habían sacado –que según Rivero no estaba contaminada– para tapar la trinchera, pusieron encima una capa de hormigón de 20 centímetros, y en los costados, lozas hexagonales.</p>
<p>En Villalobo entre Iris y Final no quedó un patio sin cementar después del saneamiento. Yamila Jiménez, vecina del 11212, dice que en el suyo apenas dejaron con tierra al descubierto la medida exacta del fondo de un cubo para que sembraran una planta.</p>
<p>Solo las viviendas del asentamiento ilegal, que colinda con la zona donde estuvieron las fundiciones, quedarían con la tierra sin tocar. Ni en las adyacentes a la trinchera hormigonada, ni en las más alejadas, ni en las que incluso se detectaron casos de menores expuestos al plomo se echaría una gota de mezcla.</p>
<p>Las familias del asentamiento ilegal más temerosas, o precavidas, harían una versión personal de saneamiento: colocarían retazos de mantas impermeabilizantes de techos o sembrarían flores.</p>
<p>Pero, con los años, el saneamiento ambiental se iría deteriorando.</p>
<p>Ya en 2018, el panorama es drásticamente distinto al que había nueve años antes. Se han perdido varios metros de lozas hexagonales y se ha desgastado el asfalto de los trillos del asentamiento ilegal y del final de la calle.</p>
<p>El sitio donde se levantaba la casa de Helena Rodríguez es un basurero al que, a cada rato, cuando Comunales pasa demasiado tiempo sin aparecer, le prenden candela. Ahí, en particular, lo que ha desgastado el asfalto o más bien lo ha hecho desaparecer por completo ha sido una combinación de incendios esporádicos con empleo de maquinaria pesada para recoger la basura.</p>
<p>Hoy, en Villalobo, entre la maleza exuberante, apenas se distingue la trinchera donde se enterraron los desechos que iban saliendo en las excavaciones de los patios. Y encima de la trinchera: niños jugando fútbol, niños jugando cartas, niños jugando cualquier cosa.</p>
<p>La zona del desastre, compuesta por ruinas de viviendas, escombros, dos matas de mango y un basurero casi siempre rebosante, se ha convertido en la principal zona de recreación infantil de la comunidad.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>En octubre de 1994, <a href="http://www.basel.int/Countries/StatusofRatifications/PartiesSignatories/tabid/4499/Default.aspx" target="_blank" rel="noopener">Cuba firmó</a> su adhesión al Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación. Desde entonces, entre sus obligaciones como Parte se encuentra asegurar que tales desechos –entre los que se identifican al plomo y sus compuestos– se gestionen y eliminen de una manera ambientalmente racional.</p>
<p>En 1999, el Centro de Inspección y Control Ambiental (CICA) de la Oficina de Regulación Ambiental y Seguridad Nuclear, adscrita al CITMA, fue designado como Autoridad Competente y Punto de Contacto del Convenio de Basilea en el país, y en septiembre de 2009, en la Gaceta Oficial de la República apareció publicada la <a href="http://www.orasen.cu/wp-content/uploads/2015/03/Resolucion-CITMA-136-2009.pdf" target="_blank" rel="noopener">resolución 136/2009</a>: Reglamento para el manejo integral de desechos peligrosos.</p>
<p>En el artículo 1, se declara que el objetivo del Reglamento es “establecer las disposiciones que contribuyan a asegurar el manejo integral de los desechos peligrosos en el país, mediante la prevención de su generación en las fuentes de origen y el manejo seguro de los mismos a lo largo de su ciclo de vida, con el fin de minimizar los riesgos a la salud humana y al medio ambiente”.</p>
<p>Y las entidades del CITMA encargadas de controlar el cumplimiento de la resolución, de acuerdo con el artículo 6, son las delegaciones territoriales, el CICA y el Centro Nacional de Seguridad Biológica. Además, CITMA queda “obligada a proceder en coordinación con el Ministerio del Interior, el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, el Ministerio de Salud Pública y otros órganos y organismos competentes”.</p>
<p>El Reglamento abarca distintas etapas. Cubre desde la generación de los desechos peligrosos hasta su disposición final. Acerca de la disposición final, en el artículo 46, establece: “Todo sitio de disposición final debe tener acceso restringido. Solo pueden ingresar a este, personas debidamente autorizadas por el responsable de la instalación. Debe además, contar con una cerca perimetral de al menos 1,80 metros de altura que impida el libre acceso de personas ajenas a ellas y de animales”.</p>
<p>En el 47, especifica que, si se utiliza como método de disposición final “un relleno de seguridad” –que es lo que, hasta cierto punto, pretende ser la trinchera que se encuentra al final de la calle Villalobo–, debe cumplirse un largo listado de requisitos, entre los que resalta el siguiente: “no puede ubicarse a una distancia menor de 600 metros de toda zona residencial, o de establecimientos como hospitales, escuelas, ni a menos de 200 metros de viviendas aisladas”.</p>
<p>Y en el 56, relaciona los cuidados y controles especiales que, por un período de al menos diez años, deben tenerse en el plan de cierre del relleno de seguridad. Entre ellos: mantener el cierre y el control de acceso de personas ajenas al relleno de seguridad; colocar y mantener una señalización que indique que el sitio fue utilizado para la disposición de desechos peligrosos; mantener la superficie del relleno libre de especies vegetales arbóreas o de raíces profundas que puedan afectar las barreras de impermeabilización.</p>
<p>Sin embargo, no puede decirse que el saneamiento ambiental que se realizó en el barrio de San Miguel del Padrón afectado por el plomo incumple disposiciones de la resolución 136/2009, porque sencillamente la resolución se publicó en la Gaceta Oficial varios meses después de la conclusión del saneamiento ambiental. No puede decirse que lo que se hizo fue ilegal. Pero tampoco, que lo que era legal en lo concerniente al manejo de desechos peligrosos era correcto en términos ambientales y sanitarios.</p>
<p>En julio de 2016, en un <a href="http://www.parlamentocubano.cu/index.php/documento/informe-del-citma-a-la-anpp/" target="_blank" rel="noopener">informe</a> a la Asamblea Nacional del Poder Popular, CITMA admitiría que en Cuba se enfrentan problemas “con el mal manejo de los productos químicos y los desechos peligrosos” y que ejemplos de ello son “algunos casos de afectación a la salud por plomo” –sobre los cuales no especifica nada– y “la contaminación por metales pesados en presas”.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p><strong>Yamila Fernández</strong>: El día que cumplí mis 48 años empecé a presentar un dolor en el pecho, y resultó ser que tengo una miocardiopatía dilatada isquémica, con dos soplos. De la presión yo siempre sí he padecido. Desde joven, casi desde la barriga de la segunda hija mía, que va a cumplir 19 años. El caso es que ahora me estoy atendiendo en el cardiovascular. Al principio me dieron seis meses de peritaje, pero ya después decidieron jubilarme, y aquí estoy en la casa ahora. Y yo me quedo a veces pensando y pensando, cómo eso causaba tantos problemas, y no puedo evitar asociar una cosa con la otra, porque Narcisa, Hilda y yo fuimos las tres adultas que más altos tuvimos los niveles de plomo en la sangre.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<div id="attachment_4576" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4576" class="size-full wp-image-4576" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/13.-Yudelki-Ayala-y-Natali-San-Miguel-del-Padrón_Plomo-7.jpg" alt="Yudelkis Ayala junto a Nataly (Foto: Ismario Rodríguez)" width="1080" height="720" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/13.-Yudelki-Ayala-y-Natali-San-Miguel-del-Padrón_Plomo-7.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/13.-Yudelki-Ayala-y-Natali-San-Miguel-del-Padrón_Plomo-7-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/13.-Yudelki-Ayala-y-Natali-San-Miguel-del-Padrón_Plomo-7-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/13.-Yudelki-Ayala-y-Natali-San-Miguel-del-Padrón_Plomo-7-900x600.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/13.-Yudelki-Ayala-y-Natali-San-Miguel-del-Padrón_Plomo-7-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-4576" class="wp-caption-text">Yudelkis Ayala junto a Nataly (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>Yudelkis Ayala pasó más de una semana sin barrer su casa, porque le habían dicho que irían por segunda vez a tomarle muestras de polvo, pero los días pasaban y pasaban sin que apareciera alguien a tomar las muestras, y al final, tuvo que barrer. Nunca volvió a aparecer nadie. Si supo que su hijo Raimi Morales estaba expuesto al plomo fue porque a partir de 2008 comenzaron a hacerle análisis, al igual que al resto de los niños de Villalobo, y sus resultados superaron los 15 mcg/dl.</p>
<p>—El niño se me orinaba mucho en la ropa –recuerda la madre–. Lo mismo despierto que dormido, que parado, que sentado. Donde estuviera, él se empezaba a orinar. Y también se hacía caca, se le salía, era como involuntario.</p>
<p>A Raimi también lo hospitalizaron dos semanas en el Juan Manuel Márquez, cuando tenía seis años. Yudelkis calcula que sería a finales de 2009.</p>
<p>—Ahí me lo estudiaron y le encontraron problemas en los huesos metacarpianos de la mano y en los huesos largos de las piernas. También me dijeron que llegaría un momento en que le podían dar convulsiones, por afectaciones que mostraba en el cerebro, pero que de no aparecer las convulsiones, empezaría con retraso escolar, cambio de conducta y esas cosas. Y eso es lo que más se le está viendo a él ahora, porque en la escuela ya no rinde. Desde que llegó a la secundaria, él no aprende nada.</p>
<p>Pero a diferencia de los otros niños que hospitalizaron por aquellos días, hoy Raimi continúa residiendo en el mismo sitio, en el que nunca tomaron muestras, ni echaron una gota de cemento. Su familia fue una de las que tuvo que improvisar un saneamiento con retazos de mantas impermeabilizantes y plantas ornamentales, en cada sitio donde había tierra, hasta donde alcanzaron sus recursos. Forma parte de esa otra realidad que es el asentamiento ilegal.</p>
<p>La madre de Raimi vino de Ciego de Ávila para La Habana en 1998, con apenas 17 años, en compañía de su primer esposo y la madre de él.</p>
<div id="attachment_4577" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4577" class="size-full wp-image-4577" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/14.-Raymi-con-su-abuela.jpg" alt="Raimi y su abuela Daysi (Foto: Mónica Baró)" width="1080" height="639" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/14.-Raymi-con-su-abuela.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/14.-Raymi-con-su-abuela-300x178.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/14.-Raymi-con-su-abuela-768x454.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/14.-Raymi-con-su-abuela-1000x592.jpg 1000w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/14.-Raymi-con-su-abuela-810x479.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-4577" class="wp-caption-text">Raimi y su abuela Daysi (Foto: Mónica Baró)</p></div>
<p>La historia de Yudelkis es la historia de miles de cubanos que emigraron a la capital en busca de mejores oportunidades de vida, ocuparon un terreno –casi siempre en la periferia–, levantaron viviendas con los materiales más insólitos y se reprodujeron. Sin embargo, Yudelkis tuvo la desdicha de establecerse en un lugar donde el plomo, sigilosamente, estaba envenenando el aire, los suelos, los cultivos, los animales, las personas. Se instaló justo donde estuvo la primera de todas las fundiciones, la del tal Balán, y en donde mismo luego se arrojaba la materia prima que se traía para la de Arturo Brito, según el testimonio de Elio.</p>
<p>Son dos casitas rústicas, una al lado de la otra, situadas a unos diez metros de distancia de la trinchera donde se enterraron los desechos extraídos de los patios saneados. Las paredes de ambas están hechas con tablas claveteadas y el techo, con tejas de zinc, reforzadas con palos largos por el interior.</p>
<p>Ninguna tiene lozas pegadas al suelo con cemento sino bien acomodadas una al lado de la otra, como un rompecabezas que puede desarmarse en cualquier instante. El cemento les resulta inasequible. La de Yudelkis solo tiene lozas en la habitación donde duermen. En la sala comedor y en la cocina, lo que hay son más retazos de mantas impermeabilizantes, ya raídos y con agujeros.</p>
<p>En una, Daysi con su nieto Raimi. En la otra, Yudelkis con su esposo actual, Maykel García, y Nataly, una hija que tuvieron en 2013; cuando ya no se hacían estudios de dosificación de plomo en sangre a los niños del área –aunque el proceso de mudanzas no había cesado–, por lo que nadie sabe si Nataly acumula o no plomo en su organismo.</p>
<p>La madre piensa que es posible. Teme que sea posible. Yudelkis ya perdió un hijo. El primero que parió aquí. Roger le había llamado. Nació en abril de 2002 y, a los dos meses y medio, a finales de junio, murió.</p>
<p>—Él estaba bien, él estaba normal, sin fiebre ni nada, entonces yo me puse a bañarlo y cuando lo envolví en la toalla, que fui a darle el pecho, le dio una convulsión fuerte. Ahí lo llevamos para el hospital, pero ya cuando llegamos él tenía muerte cerebral.</p>
<p>Apenas dos días sobrevivió Roger en el hospital. Daysi, su abuela, dice que cuando le hacían extracciones de sangre debían luego taponearlo con esparadrapo porque no coagulaba bien, que tampoco mamaba ni digería, que la leche materna que le daban al rato la devolvía intacta.</p>
<p>—Entonces cuando él murió y le hicieron la autopsia –explica la madre–, le dio sangramiento y muerte múltiple de órganos. Él tenía todos los órganos muertos. El cerebro estaba deshecho. No pudieron analizarle nada. Y nunca se supo a causa de qué fue eso.</p>
<p>Las conclusiones que constan en el certificado de la necropsia son las siguientes:</p>
<p>Causa directa de la muerte: disfunción de centros nerviosos superiores.</p>
<p>Causa intermedia de la muerte: encefalomalacia, hemorragias múltiples encefálicas e intraventriculares.</p>
<p>Causa básica de la muerte: posible malformación vascular no precisada por el estado del encéfalo.</p>
<div id="attachment_4578" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4578" class="size-full wp-image-4578" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/15.-Certificado-de-necropsia.jpg" alt="Certificado de la necropsia de Roger Morales (Foto: Mónica Baró)" width="1080" height="1450" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/15.-Certificado-de-necropsia.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/15.-Certificado-de-necropsia-223x300.jpg 223w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/15.-Certificado-de-necropsia-768x1031.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/15.-Certificado-de-necropsia-447x600.jpg 447w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/15.-Certificado-de-necropsia-810x1088.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-4578" class="wp-caption-text">Certificado de la necropsia de Roger Morales (Foto: Mónica Baró)</p></div>
<p>La muerte de Roger es una incógnita. Si tuvo o no que ver con el plomo, nadie lo sabe con seguridad. No obstante, la patóloga que firmó el certificado, Cecilia Toledo, declaró a <em>Periodismo de Barrio</em> que ella recuerda el caso, y que, en su opinión, no debería asociarse con saturnismo, porque no encontraron indicios que sugirieran ese diagnóstico y tampoco le hicieron los análisis toxicológicos necesarios para determinarlo.</p>
<p>Al año, nació Raimi, y a los seis meses, también convulsionó. Yudelkis dice que los médicos explicaron el episodio como una reacción adversa a un medicamento que le habían mandado para hacerle defecar, porque hasta siete días podía pasar sin defecar, y cuando se lo suspendieron, las convulsiones pararon.</p>
<p>Nataly nunca ha convulsionado. Ahora tiene cinco años. Pero su madre ve que le falta apetito, no sube de peso, se irrita mucho, enferma con frecuencia, y no puede evitar preguntarse si algo de eso se debe al plomo.</p>
<p>Otras madres del asentamiento comparten las mismas preocupaciones, aunque en ningún hospital han solicitado ni piensan solicitar análisis de dosificación de plomo en sangre para sus hijos. No sienten que tengan derecho. Saben que son emigrantes ilegales y que, en primer lugar, no se les reconoce el derecho a vivir donde viven. Además, no todas viven ahí desde los noventa.</p>
<p>El descubrimiento de casos de exposición al plomo en la zona nunca detuvo el flujo de personas. No impidió que unas se fueran y otras nuevas llegaran. En los últimos años, hubo al menos dos familias que vendieron y se marcharon lejos por miedo al plomo. Las familias que compraron aseguran que no fueron advertidas de los riesgos potenciales, de lo que había pasado en los alrededores.</p>
<p>Y hay también cuatro familias a las cuales el Estado les otorgó viviendas, a pesar de su estatus ilegal, porque tenían niños que mostraban niveles elevados de plomo en sangre o expedientes médicos con enfermedades asociadas a la exposición al plomo. Las cuatro se localizaban en la parte alta de la cantera sobre la que se extiende el asentamiento, muy cerca de donde estuvieron las fundiciones, en la misma franja en la que se encuentran las de Yudelkis y Daysi, más otras siete u ocho, aunque Raimi y Nataly son los únicos menores que quedan ahí.</p>
<div id="attachment_4579" style="width: 910px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4579" class="size-full wp-image-4579" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/16-Natali-Plomo_contaminación_San-Miguel-49.jpg" alt="Nataly en la puerta de su casa (Foto: Ismario Rodríguez)" width="900" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/16-Natali-Plomo_contaminación_San-Miguel-49.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/16-Natali-Plomo_contaminación_San-Miguel-49-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/16-Natali-Plomo_contaminación_San-Miguel-49-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/16-Natali-Plomo_contaminación_San-Miguel-49-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-4579" class="wp-caption-text">Nataly en la puerta de su casa (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>En dos de los cuatro casos, el otorgamiento de una propiedad legal fue, en gran medida, el resultado de varios años de batalla en distintas instituciones del país, de cartas y entrevistas con autoridades. (Aymara Linares forma parte de este grupo). Virgen Salazar, madre de jimaguas, fue más de veinte veces a defender su caso al Consejo de Estado. Pero al final los esfuerzos dieron resultado. Solo una madre, Yakelyn Cruz, declara no haber necesitado quejarse para que la mudaran. Sus hijos, Luis Ángel, Yendry y Yismel, todos de apellido Chávez, fueron los únicos, de los cuatro casos, que hospitalizaron en el Juan Manuel Márquez. Y también, los últimos que hospitalizaron en el barrio, a mediados de 2010.</p>
<p>Yudelkis no cree que ella vaya a correr con igual suerte. Opina que todo cuanto se iba a hacer al respecto ya ha sido hecho. Que el plomo es historia.</p>
<p>La última vez que intentó algo fue en 2013. Nataly acababa de nacer. Quiso averiguar qué pasaría con su familia, si la iban a mudar o le entregarían materiales para reparar su casa y solicitó una entrevista con la que era presidenta del Gobierno de San Miguel del Padrón, Ana María de la Torre.</p>
<p>A la cita acudió con la bebé en los brazos. Y, según relata, cuando la presidenta la recibió en su oficina, le dijo que no recordaba haberla visto antes, que su cara era nueva, y que lo único que podía hacer por ella era mandarla de vuelta a su lugar de origen. Ese día, Yudelkis Ayala perdió cualquier esperanza y se dio por vencida.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<div id="attachment_4580" style="width: 910px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4580" class="size-full wp-image-4580" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/17-Asentamiento-Plomo_contaminación_San-Miguel-19.jpg" alt="Viviendas del asentamiento ilegal de Iris y Final (Foto: Ismario Rodríguez)" width="900" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/17-Asentamiento-Plomo_contaminación_San-Miguel-19.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/17-Asentamiento-Plomo_contaminación_San-Miguel-19-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/17-Asentamiento-Plomo_contaminación_San-Miguel-19-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/17-Asentamiento-Plomo_contaminación_San-Miguel-19-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-4580" class="wp-caption-text">Viviendas del asentamiento ilegal de Iris y Final (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>La población del asentamiento ilegal de esta historia es un dato bastante inexacto. A finales de los noventa se hizo un censo que contabilizó 93 viviendas, aunque hoy debe haber más de cien, porque en ningún momento ha dejado de crecer. Alfredo Rodríguez, delegado de la Asamblea Municipal del Poder Popular de San Miguel del Padrón por la circunscripción 33, que es donde se ubica administrativamente dicho asentamiento, estima que debe haber unas 400 o 500 personas.</p>
<p>Lo que sí se conoce con bastante exactitud, gracias a otro censo que se efectuó en 2015 para las elecciones municipales, es que ahí viven 398 electores. Su condición de ilegales no les impide ejercer su derecho al voto. Tampoco, organizarse. Pueden situarse al margen de la ley, no de la política.</p>
<p>El asentamiento se conforma por cinco CDR (Comité de Defensa de la Revolución).</p>
<p>El cobro de los servicios de electricidad también ha permitido instaurar algo de orden. En 2015 la Unión Eléctrica colocó relojes que miden el consumo exacto de corriente en cada vivienda, aunque desde años atrás los residentes ilegales pagaban una tarifa fija mensual de casi quince pesos cubanos.</p>
<p>La mayoría de la gente atesora sus facturas como si fueran títulos de propiedad. En algunas, en la parte correspondiente a la dirección, se puede leer: Asentamiento Iris Final, Reparto San Miguel.</p>
<p>El Estado tolera el asentamiento ilegal, al igual que tolera otros similares que brotaron en La Habana. En este nadie ha sido legalizado, pero tampoco desalojado ni deportado. Su destino deberá definirse cuando se defina una política nacional para solucionar la situación urbanística, sanitaria y legal de todos.</p>
<p>Para Rodríguez, “el caso plomo” y el asentamiento marcan los retos centrales de su agenda. Cuando las demandas ciudadanas no vienen de una parte, vienen de la otra. Y aunque son dos casos diferentes, su geografía común los entrecruza una y otra vez, y genera tensiones, como sucedió en mayo de 2016.</p>
<p>En mayo de 2016, durante el proceso de rendición de cuentas a los electores, el delegado realizó una asamblea para, entre otras cosas, informar las conclusiones de los últimos estudios ambientales que habían desarrollado especialistas del CITMA en el área, a principios de ese año. La entonces presidenta del gobierno municipal, Natalia Vivanco, sucesora de Ana María de la Torre, le había dicho, según él, lo siguiente: “Puedes comunicar a los electores tuyos que el estudio del CITMA dio negativo, que ahí no hay plomo”. Y eso fue lo mismo que Rodríguez comunicó.</p>
<p>Quienes aún residían –residen– en Villalobo entre Iris y Final recibieron la noticia con escepticismo. Primero, no les especificaban cuáles habían sido los resultados concretos de los estudios, solo las conclusiones. Segundo, continuaban abiertas preguntas muy elementales: ¿por qué, si después del saneamiento ambiental se eliminaron los riesgos, continuaron adelante las mudanzas? ¿Por qué, si en la actualidad ya no hay plomo, la zona permanece parcialmente congelada? ¿Por qué no repiten los análisis de dosificación de plomo en sangre? Sin embargo, algunos residentes ilegales entendieron la noticia como una luz verde para expandirse.</p>
<p>—Al día siguiente de la rendición de cuenta, aquí se armó un zafarrancho, que ya casi todo el mundo era dueño de estos terrenos (de los terrenos donde se habían hecho las demoliciones), por una mala interpretación de la intervención mía.</p>
<p>Rodríguez tuvo que buscar apoyo de la Policía Nacional Revolucionaria y de la Dirección Municipal de Planificación Física para frenar aquello. Costaba comprender cómo era posible que, en una parte de la cuadra, donde quedaban seis viviendas habitadas, no hubiera riesgos de exposición al plomo, y en la otra, donde se hallaban las que se derribaron, sí.</p>
<p>La distancia entre unas y otras es mínima. La más distante, la de la familia Veloz, se encuentra a unos veinte metros de las derribadas. La de Jacinto Beato, a menos de un metro. Pero, al parecer, las autoridades fueron lo suficientemente persuasivas y la gente del asentamiento terminó comprendiendo las diferencias entre ambas, porque desde entonces nadie más ha intentado ocupar los terrenos vacíos.</p>
<p>Y si son los niños del barrio quienes usan ese espacio inmenso para jugar es, simplemente, porque no hay nada que lo prohíba.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>Andrés Peña nunca imaginó que el plomo tuviera algo que ver con él. En su familia, integrada por cinco personas, entre las cuales está su nieta de dos años, nunca han hecho análisis de dosificación de plomo en sangre. Su vivienda, la 21717, queda a unos cien metros de donde se localizaban las fundiciones, en la esquina de Iris y Villalobo, pero en la manzana consecutiva. Ahí, supuestamente, no existía peligro.</p>
<p>Pero en junio de 2015 Peña quiso ceder su azotea a su cuñado para que ahí construyera su propia vivienda y acudió a la Dirección Municipal de Planificación Física de San Miguel del Padrón para solicitar el permiso pertinente. En febrero de 2016, recibió la respuesta: su solicitud había sido denegada y mandada a archivar de manera definitiva.</p>
<p>El motivo que consta en el documento es el siguiente: “porque el inmueble de referencia está ubicado en un área donde existe contaminación del suelo, por existir presencia de plomo por indicaciones del CITMA en estudios de vulnerabilidad y riesgo del municipio”.</p>
<p>Los vecinos de Peña de la calle Iris no tardarían en enterarse. De inmediato, comenzarían a preguntarse: ¿estaremos también nosotros afectados por el plomo? ¿Por qué nunca nos han hecho análisis?</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p><strong>Giselle Falcón:</strong> Cuando yo tenía 22 años, salí embarazada, y lo iba a tener, el embarazo iba bien, pero un día me fui a hacer un ultrasonido genético y me dio que el niño tenía una malformación, y se me había muerto dentro. Entonces yo expliqué en el médico que yo había nacido y crecido en esta zona, y la doctora me dijo que podía haber sido el plomo, porque las embarazadas con plomo pueden abortar. Pero bueno, eso se quedó ahí. La ginecóloga me dijo que esperara dos años para volver a embarazarme. Y después ya tuve a mi niño, que ahora tiene seis años. Pero mi niño no sale de una para entrar en otra. Pasa todos los meses enfermo. Ahora mismo lo tengo con neumonía. Y con seis años lo que pesa son 18 kilos. Además, yo tengo un problema en un seno. Tengo un tumor benigno. De la nada me salió. Yo no sé si es producto de eso, porque es que casi todo el mundo aquí tiene alguna enfermedad. Tengo una vecina que perdió hasta la vista, le dio una linfangitis. Mi mamá es epiléptica. Entonces dicen que no hay plomo. Pero yo pienso que deberían hacer análisis a todos, no por casa sino por salud, porque el plomo en grandes cantidades en sangre te puede hacer tremenda cantidad de daños. Si no a los adultos, porque ya yo tengo 32 años, al menos sí a los niños, que empiezan ahora. Todo es una nebulosa constante.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<div id="attachment_4561" style="width: 910px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4561" class="size-full wp-image-4561" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Basurero.jpg" alt="Basurero (Foto: Ismario Rodríguez)" width="900" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Basurero.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Basurero-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Basurero-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Basurero-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-4561" class="wp-caption-text">Basurero (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>Casi diez años demoró el proceso de mudanza de la población expuesta al plomo en la circunscripción 33 de San Miguel del Padrón. Al menos, de la mayor parte de la población: un aproximado de 90 personas. Porque la zona no quedó completamente deshabitada.</p>
<p>De las personas que mudaron, algunas residen hoy fuera de Cuba y otras, de La Habana. Otras murieron. Pero la mayoría continúa residiendo en las casas y apartamentos que le otorgaron, casi siempre en el mismo municipio. La presente investigación, a partir de testimonios de los implicados, logró contar el otorgamiento, por parte del Estado cubano, de 27 viviendas –no exentas de pago– en el período comprendido entre agosto de 2007 y marzo de 2016.</p>
<p><em>Periodismo de Barrio</em>, a principios de 2017, solicitó una entrevista a la Dirección Municipal de la Vivienda de San Miguel del Padrón, con el interés de contrastar los datos recopilados y profundizar en la manera en que se dieron los acontecimientos, pero el intento fue en vano. De ahí nos remitieron para la Dirección Provincial de la Vivienda de La Habana, que, a su vez, nos remitió para la Asamblea Provincial del Poder Popular de La Habana, y en esta última instancia, en enero de 2018, Zehimy Hartman Mulén del grupo de divulgación, respondió que no podía autorizar la entrevista porque <em>Periodismo de Barrio</em> no contaba con acreditación oficial en el país.</p>
<p>Igual de herméticas quedaron, en marzo de 2018, las puertas de la Asamblea Municipal del Poder Popular de San Miguel del Padrón. Solo el delegado de la circunscripción 33 accedería a hablar con nuestro medio. Ni las especialistas de CITMA que radican en la sede de la Asamblea, ni su presidenta actual, Mayllelyn Silva, fueron autorizadas a concedernos entrevistas.</p>
<p>La otra persona que hubiera podido ofrecer información fidedigna y clave acerca del caso, Ana María de la Torre, quien fungió como presidenta de la Asamblea Municipal del Poder Popular de San Miguel del Padrón desde 2010 hasta finales de 2014, cuando su mandato fue revocado, no quiso compartir su versión de los hechos. Argumentó que esa etapa ya había pasado y ella no tenía nada nuevo que aportar.</p>
<p>La historia parece haber concluido tras las extracciones de las familias de Reina Romero y Aymara Linares, en marzo de 2016. Las frases “ahí ya no queda nadie”, “de ahí mudaron a todo el mundo”, o “esa cuadra quedó vacía”, han surgido no pocas veces en las comunicaciones establecidas para tramitar entrevistas con autoridades del municipio y la provincia.</p>
<p>Que la historia acabó es también lo que se le ha informado oficialmente a quienes aún quedan en el mismo sitio donde no se suponía que se quedaran. No obstante, al final de Villalobo quedan aún seis viviendas –sin incluir las del asentamiento ilegal– que acogen a 14 personas, 4 de las cuales son menores de edad.</p>
<p>En el número 11224 reside Levis Alex Jiménez, uno de los niños que en 2008 registró niveles elevados de plomo en sangre. Hoy tiene once años. Y en el 21716, otros tres: Yaimaris Agramonte, Kevin Agramonte y Diamelis Veloz, de 8, 6 y 4 años, respectivamente; aunque a ninguno de estos hermanos le han realizado análisis de dosificación de plomo en sangre. Yaimaris y Kevin nacieron en el asentamiento. Comenzaron a vivir en esta casa en 2014, cuando su madre, Yaimaris Rodríguez, se mudó con Yudel Veloz y los trajo con ella. Diamelis nació aquí ese mismo año.</p>
<div id="attachment_4587" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4587" class="size-full wp-image-4587" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/20-Yaimaris-con-sus-hijos-.jpg" alt="Yaimaris con sus hijos (Foto: Jorge Ricardo)" width="1080" height="720" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/20-Yaimaris-con-sus-hijos-.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/20-Yaimaris-con-sus-hijos--300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/20-Yaimaris-con-sus-hijos--768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/20-Yaimaris-con-sus-hijos--900x600.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/20-Yaimaris-con-sus-hijos--810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-4587" class="wp-caption-text">Yaimaris con sus hijos (Foto: Jorge Ricardo)</p></div>
<p>Han dicho que no. Casi todas las personas que quedan, en algún momento, han dicho que no a alguna oferta de vivienda, o local, que les han hecho. Jacinto Beato y Pedro Janel Beato, del 11218; Yolanda Montero y Gerardo Gallart, del 11222; Alicia Azcuy y José Fraga, del 11224A; y Quirenia Quesada, la madre de Levis Alex. La razón principal y común que exponen ha sido que las viviendas o locales ofertados, en términos de espacio o calidad constructiva, presentan condiciones inferiores a sus propiedades, y han preferido quedarse en el mismo lugar antes que aceptar algo que no consideran justo.</p>
<p>El gobierno, por su parte, en distintas respuestas a quejas presentadas en sus instituciones, ha alegado la compleja situación habitacional existente en la provincia y ha resaltado el hecho de que, como sea, las ofertas se han hecho.</p>
<p>Solo Jorge Nilo Veloz y su sobrino Yudel declaran no haber recibido nunca una oferta de vivienda. De la casa donde residen, la 21716, que se encuentra hoy dividida en dos partes, años atrás mudaron a Ariel, hermano de Yudel, porque sus dos hijos habían estado hospitalizados, uno incluso bastante grave, pero Yudel y Jorge se quedaron residiendo en ella. Luego, se sumarían Yaimaris y los tres niños.</p>
<p>Pero tampoco para los vecinos de la calle Iris la historia ha acabado.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>Desde que a Marcia Serpa le diagnosticaron epilepsia en 2015, a los 51 años, está intentando gestionar unos análisis de dosificación de plomo en sangre. El neurólogo que la atiende en el Hospital Calixto García se los orientó en cuanto supo de la existencia de antiguas fundiciones de plomo en las cercanías del sitio donde ella había nacido y vivido toda su vida.</p>
<p>Marcia es la hija mayor de Elio, el antiguo trabajador de la fundición, sobrina de Jorge Nilo, madre de Giselle y Lisette Falcón, y abuela de Lázaro y Lorena, de 8 y 4 años. Casi toda la familia, excepto Elio y la hermana menor de Marcia, viven en Iris, en la manzana donde se detectaron los casos de envenenamiento por plomo.</p>
<p>Pero, hasta hoy, Marcia solo ha conseguido hacerse una coproporfirina en orina en el municipio de Guanabacoa, gracias a la buena voluntad de una doctora de la Dirección Municipal de Higiene y Epidemiología; una prueba preliminar que, si arrojaba valores elevados, de dos o más cruces en una <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/rst/vol6_2_05/rst09205.html" target="_blank" rel="noopener">escala de cuatro</a>, debía estar seguida de otra que evaluara los niveles de concentración de plomo en sangre. A ella, la prueba le dio dos cruces. Y eso fue todo.</p>
<div id="attachment_4562" style="width: 910px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4562" class="size-full wp-image-4562" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Epileptica.jpg" alt="Marcia Serpa (Foto: Ismario Rodríguez)" width="900" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Epileptica.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Epileptica-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Epileptica-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Epileptica-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-4562" class="wp-caption-text">Marcia Serpa (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>Sus hijas también quisieran que analizaran a Lázaro y Lorena. Tienen dudas, al igual que otras madres de la cuadra, y saben que esa es la única manera de resolverlas. En Iris, en total, hay cuatro niños.</p>
<p><a href="http://www.who.int/ipcs/assessment/public_health/lead_blood_es.pdf" target="_blank" rel="noopener">La OMS sostiene</a> que la determinación de las concentraciones de plomo en la sangre es “fundamental” para “investigar casos sospechosos de intoxicación por plomo”; porque “los intoxicados a veces no tienen síntomas y porque los signos y síntomas, cuando están presentes, son relativamente inespecíficos.” El caso de Alejandro Banderas es un ejemplo claro. Sin embargo, este no es el tipo de exámenes que se realiza cotidianamente en policlínicos y hospitales.</p>
<p>En Cuba hay pocos laboratorios que cuentan con los equipos necesarios para realizarlos. Durante esta investigación se identificaron dos en La Habana y uno en Cienfuegos: en el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología (INHEM), en el Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores y en el Centro de Estudios Ambientales de Cienfuegos.</p>
<p>La gente pensaba que en el segundo semestre de 2017 iban a mandar los análisis, tanto a quienes quedan en la misma calle Villalobo, como a quienes viven del otro lado de la manzana, en Iris, y en la franja del asentamiento ilegal más próxima a las fundiciones. Eso había anunciado la anterior presidenta del gobierno municipal, Natalia Vivanco, en una reunión especial sobre el caso, que se desarrolló en el barrio a mediados de julio de 2017.</p>
<p>Los resultados debían ayudar a determinar si aún existían riesgos, si la zona se podía descongelar totalmente, si ya no habría objeciones para que Andrés Peña, por ejemplo, cediera su azotea a su cuñado. Sin embargo, los anhelados análisis nunca fueron hechos.</p>
<p>De acuerdo con Denis Derivet, el médico de la comunidad que estuvo a cargo de hacer el levantamiento de pacientes, los análisis que se mandaron fueron complementarios: hemoglobina, triglicéridos, colesterol, glicemia. No de dosificación de plomo en sangre. Y, en casos puntuales, se indicaron radiografías.</p>
<p>A Raimi y a Nataly les hicieron radiografías de los huesos largos, aunque Yudelkis cuenta que las placas solo las vio una pediatra, que no dijo nada acerca de evidencias de acumulación de plomo, sino que recomendó que las evaluara un radiólogo o un ortopédico. Yudelkis las tiene aún guardadas en su casa. Dice que no las ha visto ningún otro especialista, que no se las han solicitado, aunque tampoco ella ha intentado localizar a alguien que las pueda evaluar.</p>
<p>El doctor Osvaldo Cruz, director de la Dirección Municipal de Salud de San Miguel del Padrón, informa que este último estudio incluyó unos 28 casos, y que, en efecto, a nadie le realizaron análisis de dosificación de plomo en sangre; porque en nadie encontraron elementos clínicos ni de laboratorios que sugirieran envenenamiento por plomo.</p>
<p>Antes de que finalizara 2017, hubo otra reunión en la comunidad. En ella, Natalia Vivanco dio por terminada la historia. Los pacientes examinados tenían bien la hemoglobina, la glicemia, los triglicéridos, el colesterol… Y eso debía entenderse como que no había razones para preocuparse por el plomo. A Peña, por su parte, le dijeron en la última reunión que “unos técnicos de Planificación Física” irían a visitar su vivienda para destrabar su situación.</p>
<p>El doctor Cruz, quien también participó, dice que, por supuesto, ellos contaban con más elementos. Se refiere, en específico, a un estudio que se encuentra en un expediente del caso, que guarda el Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de La Habana (CPHEM), y que explica, según el funcionario, quien tuvo la oportunidad de revisarlo, que en la zona “se había adoptado un grupo de medidas y había un margen de seguridad”.</p>
<p>No recuerda bien la fecha del estudio. Pudo ser de 2014 o 2015. En cualquier caso, debió ser posterior al saneamiento ambiental. Dice que, incluso después de la inspección sanitaria que hizo el CPHEM a finales de 2012, “compañeros del CITMA y del INHEM hicieron estudios que dieron que no había contaminación en el aire, en el suelo, en el agua; que ahí no había contaminación ambiental”.</p>
<div id="attachment_4566" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4566" class="size-full wp-image-4566" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Niños-jugando.jpg" alt="Niños de los alrededores juegan en las ruinas de las viviendas demolidas (Foto: Ismario Rodríguez)" width="1080" height="720" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Niños-jugando.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Niños-jugando-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Niños-jugando-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Niños-jugando-900x600.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/Niños-jugando-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-4566" class="wp-caption-text">Niños de los alrededores juegan en las ruinas de las viviendas demolidas (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>—Entonces, ¿se puede afirmar que hoy es seguro residir en esa zona, para las mujeres embarazadas, para los niños, que no hay riesgos para la salud de exposición al plomo?</p>
<p>—A ver, los límites están claros. En el área donde está viviendo la gente hoy, no donde sucedió el problema, que es de ahí a unos 50, 60, 100 metros más allá. Le digo lo que dice el expediente de esa área.</p>
<p><em>Periodismo de Barrio</em>, a mediados de 2017, solicitó una entrevista a la doctora Susana Suárez, directora de salud ambiental del INHEM, con el propósito de conocer cuáles habían sido los resultados de los estudios epidemiológicos que habían emprendido en Villalobo años atrás e indagar en las políticas y protocolos que se siguen en el país en casos de exposición ambiental al plomo. Pero, incontables llamadas después, en marzo de 2018, la doctora Suárez nos pidió que dialogáramos directamente con la doctora Georgina Pérez, la especialista en comunicación del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), que es quien tramita la autorización de cualquier entrevista con representantes de la institución, y con ella empezamos otra vez los trámites. Desde entonces, esperamos por una respuesta.</p>
<p>Se supone que en la manzana donde se encontraban las fundiciones de plomo, y en las proximidades, como en la casa de Peña, ya se pueden emprender acciones constructivas. Natalia Vivanco, la entonces presidenta del gobierno municipal, dio a entender que es seguro vivir en el sitio exacto donde cada familia vive. No mudarán a nadie más. No harán los únicos análisis que detectan el plomo. No repetirán mediciones ambientales. No volverán a abrir el caso. Tampoco revelarán los resultados de ninguno de los estudios realizados en la zona. A la gente le queda creer en la palabra de los representantes de sus intereses.</p>
<p>El único problema es que, en ocasiones, las instituciones estatales asumen posiciones contradictorias.</p>
<p>Isis de la Paz, jefa del departamento de proyectos urbanos de la Dirección Municipal de Planificación Física de San Miguel del Padrón, declara no haber estado al tanto de esas reuniones que se hicieron en el barrio, y explica que la última información que ella recibió del CITMA sobre el caso, a comienzos de 2016, fue que la zona se continuaba estudiando y le recomendaron no autorizar construcciones que incrementaran la cantidad de viviendas, porque en caso de tener que reubicar de nuevo, serían más familias. Para Planificación Física sigue siendo una zona de “vulnerabilidad y riesgo”.</p>
<p>Peña, en junio de 2018, todavía espera por la visita de los técnicos y por la autorización para ceder su azotea.</p>
<p>—Aquí, constancia, por escrito, de que esta zona no está contaminada por el plomo, no la hay –dice José Fraga–. Constancia, por escrito, de que está descongelada, tampoco.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>Ya nadie ve los pollos marchar al final de la calle Villalobo.</p>
<p>Jorge Nilo cría algunos en su patio, pavimentado durante el saneamiento ambiental. Ahí su madre, cuando él era un niño, amontonaba rejillas a las cuales les extraía el plomo para vendérselo a Arturo Brito y ganar algunos centavos.</p>
<p>Pero por dondequiera aparecen unas piedras negruzcas, brillantes, a veces tornasoladas, que la gente identifica como residuos de las fundiciones. Hay quien dice que es escoria.</p>
<p>Algunas son muy pulidas, con extremos casi cortantes. Otras, ásperas, porosas. Casi todas muestran marcas de burbujas. Y lo mismo pueden tener las dimensiones de una uña, que las del puño. Son inconfundibles.</p>
<p>Raimi sabe dónde encontrar de las grandes. Le bastan diez minutos para ir a desenterrar una y regresar a exhibirla, con orgullo, como si se tratara de algo muy especial.</p>
<div id="attachment_4588" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-4588" class="size-full wp-image-4588" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/23-Raimi-y-fragmento-de-plomo.jpg" alt="Raimi muestra una de las piedras comunes en la zona (Foto: Ismario Rodríguez)" width="1080" height="608" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/23-Raimi-y-fragmento-de-plomo.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/23-Raimi-y-fragmento-de-plomo-300x169.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/23-Raimi-y-fragmento-de-plomo-768x432.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/23-Raimi-y-fragmento-de-plomo-1000x563.jpg 1000w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2019/02/23-Raimi-y-fragmento-de-plomo-810x456.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-4588" class="wp-caption-text">Raimi muestra una de las piedras comunes en la zona (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>En cierta medida, expuestas al sol, muchas de las piedras resultan fascinantes. Sus colores, sus azules.</p>
<p>Raúl Guerra, un vecino del asentamiento ilegal, cuenta que cuando excavó en su terreno para levantar su casa de bloques, del suelo llegó a sacar más de treinta carretillas de esas piedras, que iba arrojando en donde se halla el vertedero. Raúl reside junto a su esposa a escasos metros de donde residían las familias del asentamiento que mudaron.</p>
<p>Con seguridad, nadie sabe qué son esas piedras, si son piedras, porque nadie sabe con seguridad casi nada con respecto al plomo en esta zona. La gente sospecha, especula, siente miedo.</p>
<p>Cuando a alguien, sobre todo a un niño, le surge una enfermedad, sus padres tienden a pensar en el plomo. Si alguien que vivió aquí muere, sea por insuficiencia renal, cáncer o cualquier otra causa, también.</p>
<p>Durante demasiado tiempo el plomo estuvo envenenando a la población de manera lenta y sutil, sin que nadie se percatara, y eso, que pueda ser tan imperceptible, es una de las cosas que más asusta.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Esta investigación fue desarrollada entre agosto de 2016 y mayo de 2018.</em></p>
<p><em><strong>Edición</strong>: Tomás Ernesto Pérez y Gilberto Padilla Cárdenas. <strong>Fotografía</strong>: Ismario Rodríguez Pérez, Jorge Ricardo Ramírez y Mónica Baró. <strong>Fact-checking</strong>: Elaine Díaz Rodríguez, Geisy Guia Delis y Julio Batista Rodríguez. </em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>*Una versión previa de este texto traducía PPM como partículas por millón. La expresión correcta es «partes por millón». Corregido el 23 de octubre de 2019.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2019/02/la-sangre-nunca-fue-amarilla/">La sangre nunca fue amarilla</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://periodismodebarrio.org/2019/02/la-sangre-nunca-fue-amarilla/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>29</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Silvia, la loba marina</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2018/11/silvia-la-loba-marina/</link>
					<comments>https://periodismodebarrio.org/2018/11/silvia-la-loba-marina/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mónica Baró Sánchez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 05 Nov 2018 13:00:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Biodiversidad]]></category>
		<category><![CDATA[acuario nacional]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[loba marina]]></category>
		<category><![CDATA[protección animal]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.periodismodebarrio.org/?p=3350</guid>

					<description><![CDATA[<p>Nunca fue una estrella de Hollywood como la orca islandesa Keiko, ni inspiró un movimiento con su nombre para su liberación, pero fue la primera mamífera del mar que hubo en el Acuario Nacional de Cuba. </p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2018/11/silvia-la-loba-marina/">Silvia, la loba marina</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Lo primero que hay que saber sobre la famosa foca Silvia es que nunca fue una foca. Silvia era un lobo marino, o una loba marina, si se quiere respetar su género. La confusión no es exclusiva de Cuba. En cualquier lugar del mundo a los lobos marinos les llaman focas de manera indiscriminada. Sin embargo, que la prensa reproduzca el error no ayuda a que las personas aprendan a distinguir ambas especies de pinnípedos, y tampoco ayuda a reivindicar la verdadera identidad de Silvia, ni siquiera después de su muerte, en el año 1997. El periódico <em>Granma</em>, en mayo de 2014, publicó un <a href="http://www.granma.cu/cuba/2014-05-05/un-amigo-que-mantiene-sus-puertas-abiertas" target="_blank" rel="noopener">reportaje</a> sobre el Acuario Nacional de Cuba en el cual su autora refiere que “no son los tiempos de la foca Silvia”, pero que todas las personas que han disfrutado el Acuario agradecen su existencia –la del Acuario, no la de Silvia–. Al año siguiente, el semanario <em>Trabajadores</em> abrió una <a href="http://www.trabajadores.cu/20150120/festejo-en-el-mundo-maritimo-cubano/" target="_blank" rel="noopener">nota</a> sobre el aniversario 55 del Acuario de esta manera: “Aunque no son los tiempos de la foca Silvia ni de la delfina Diana, el Acuario Nacional de Cuba sigue siendo uno de los espacios preferidos de los cubanos”.</p>
<p>Pero, independientemente de la confusión, ¿qué fue lo que hizo a Silvia “una foca” tan entrañable, como para que, a casi veinte años de su desaparición física, dos medios de alcance nacional la evoquen en dos textos sobre el Acuario? ¿Acaso Silvia es lo más importante que le ha pasado al Acuario desde que se fundó en 1960?</p>
<p>Silvia fue la primera mamífera marina del Acuario y la primera que tuvo un espectáculo, incluso reportado y anunciado por la prensa nacional. Después vinieron otros lobos marinos en los ochenta, los delfines Diana y Ciclón en 1983, los pingüinos Mercy y Cleo. Se crearon otros espectáculos con números sofisticados, música, animación. Murieron los pingüinos Mercy y Cleo –aunque ¡lograron huevos!–, Diana y Ciclón fueron liberados en 1995, murió Silvia en 1997, el Acuario se modernizó, Fidel Castro inauguró obras de ampliación en 2002, se atraparon otros delfines y hasta se importaron auténticas focas de Portugal. Y, sin embargo, nada ha logrado disminuir la hegemonía de Silvia en la historia del Acuario Nacional de Cuba.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>Era 1973 y Ricardo Eulogio Martínez navegaba a bordo del <em>Océano Pacífico</em>. Hacía más de un año que se había graduado de Ciencias Médicas y se encontraba cumpliendo su servicio social. Tenía 26 años y era el médico de la embarcación. El <em>Océano Pacífico</em> era un buque frigorífico que pertenecía a la imponente Flota Cubana de Pesca, una de las más grandes del mundo en ese momento. Su misión era recoger las cajas de pescado –merluza, jurel– producidas por barcos de pesca que laboraban en aguas profundas del Atlántico Sur, por Ciudad del Cabo; almacenarlas en una bodega refrigerada y transportarlas hasta La Habana. Cada viaje de ida y vuelta tardaba entre sesenta y setenta días. Todo ese tiempo permanecía en el mar. El <em>Océano Pacífico</em> no descansaba en ningún puerto a medio camino, a no ser que ocurriera una emergencia. Solo en el sitio donde se ejecutaba el trasbordo podía demorar unas tres semanas. A veces, lo admite Ricardo Eulogio, los marineros, todos hombres, se aburrían.</p>
<div id="attachment_3362" style="width: 1937px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3362" class="size-full wp-image-3362" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-1.1.jpg" alt="" width="1927" height="1492" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-1.1.jpg 1927w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-1.1-300x232.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-1.1-768x595.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-1.1-775x600.jpg 775w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-1.1-810x627.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-1.1-1140x883.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1927px) 100vw, 1927px" /><p id="caption-attachment-3362" class="wp-caption-text">Buque Océano Pacífico, de la Flota Cubana de Pesca (Foto: Ricardo Martínez)</p></div>
<p>Hacer el traslado de mercancía desde el barco de pesca hasta el frigorífico requería tomar algunas precauciones. No bastaba con que se situaran cerca uno de otro. Era necesario arrojar boyas enormes en el agua para evitar choques y extender una red de unos cuarenta o cincuenta metros entre las embarcaciones, que cumplía la función de disminuir las pérdidas de mercancías. El barco de pesca entregaba al barco frigorífico los pescados en cajas de cartón que, en ocasiones, se desarmaban o se caían y los pescados de las cajas que se desarmaban no podían recuperarse, porque enseguida aparecían animales para comérselos, en especial lobos marinos, pero los pescados de las cajas que caían intactas generalmente se podían salvar. Además, si de pronto un hombre necesitaba cruzar de un lado a otro –como, por ejemplo, el médico del <em>Océano Pacífico</em>, un inspector, o pescadores que llevaban cinco y hasta seis meses sin pisar tierra y debían ser relevados–, la red garantizaba cierta seguridad. Si alguien caía al mar podía ser más expeditamente rescatado, había menos riesgos de que terminara ahogado o desaparecido.</p>
<p>—Entonces los lobos marinos se ponían en la red a jugar y a comer, porque la red estaba medio sumergida, y con las olas salía y entraba al agua.</p>
<p>Tan pronto los hombres concluían sus operaciones, la red era mecánicamente recogida y llevada a la cubierta del <em>Océano Pacífico</em> y con la red, todo lo que hubiera quedado atrapado en su interior; lo mismo cajas rotas, que pescados, que lobos vivos. En esa región habita el <em>Arctocephalus pusillus</em>, mejor conocido como lobo marino de El Cabo, y por lo general, los especímenes que llegaban hasta la cubierta eran azorados por miembros de la tripulación para que se lanzaran de vuelta al mar, cuando no se lanzaban por sí solos. Pero hubo un día, en 1973, en que el final de la monótona historia de traslado de cajas de pescados cambió. Ese día, de los cinco lobos que quedaron atrapados en la red y fueron subidos a bordo, dos se resistieron a bajarse, de acuerdo con el testimonio de Ricardo Eulogio.</p>
<p>—Caminaban para acá, caminaban para allá, y no se tiraban. Llegaban al borde y viraban para atrás. Tú ibas para arriba de ellos y ellos se iban para un lado o se escondían detrás de un tanque, como si estuvieran jugando al escondite, a los agarrados, algo así. Entonces, cosas de la vida, ni pensado, ni planificado, ni nada, se me ocurrió: “Bueno, ya que están aquí y no quieren tirarse, nos los llevamos para Cuba”.</p>
<p>Ahí varios marineros los fueron acorralando y los condujeron hasta una poceta techada que había en el barco, que luego llenaron con agua salada. La captura fue totalmente improvisada. Al capitán le avisaron cuando ya los lobos casi formaban parte de la tripulación.</p>
<p>—Entonces el capitán consultó con La Habana y le respondieron que sí. Pero me dijo: “Tú te encargas de ellos, yo no quiero saber de eso. Tú les das comida y todo”.</p>
<div id="attachment_3365" style="width: 2006px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3365" class="size-full wp-image-3365" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-2.jpg" alt="" width="1996" height="1582" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-2.jpg 1996w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-2-300x238.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-2-768x609.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-2-757x600.jpg 757w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-2-810x642.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-2-1140x904.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1996px) 100vw, 1996px" /><p id="caption-attachment-3365" class="wp-caption-text">La loba africana a bordo del barco con un pescado en la boca (Foto: Ricardo Martínez)</p></div>
<p>Al principio ninguno de los dos quería comer. Los pescados muertos que antes les habían atraído al parecer ya no les resultaban tan apetitosos en una poceta de unos cincuenta centímetros de profundidad, que no alcanzaba ni tres metros de ancho por tres de largo.</p>
<p>—Yo pensé que se iban a morir, porque se pusieron desganados. Entre los dos jugaban un poco, pero no querían comer. Ya al segundo día uno de ellos empezó a comer, el otro le fue arriba, y ahí ya empezaron a adaptarse; o sea, que sería un día que extrañaron o algo, no sé.</p>
<p>El médico había visto antes de cerca a esos animales: grandes y pequeños, viejos y jóvenes, dóciles y gruñones, vivos y muertos. Vivos: los que la gran red agarraba desprevenidos una vez que era retirada hacia la cubierta. Muertos: los que se ahogaban enredados en los chinchorros que los barcos de pesca arrastraban por una o dos horas. Una vez, incluso le había arrancado un colmillo a un lobo muerto. Sin embargo, nunca había interactuado por tanto tiempo y tan de cerca con lobos vivos. Sus conocimientos sobre cómo cuidarlos eran bastante básicos. Y, de pronto, su idea de propiciar un entretenimiento con lobos marinos al pueblo cubano le había vuelto responsable de dos crías que no llegaban al año de nacidas. Debía alimentarlos a diario y, cada tres o cuatro días, limpiar la poceta donde los habían colocado.</p>
<p>—El miedo de nosotros era que cuando pasáramos por el trópico se enfermaran o se murieran por el calor. En Sudáfrica hace frío, la temperatura del agua es fría. Pero parece que como el barco iba despacio, se fueron adaptando poco a poco. Yo creo que si hubieran sido viejos, en primer lugar no hubiéramos podido cogerlos, porque los viejos son muy ariscos, y tal vez no se hubieran adaptado y se hubieran muerto.</p>
<p>El <em>Océano Pacífico</em> entró al puerto de La Habana 28 días después de haber realizado la inusual captura. Sin embargo, solo uno de los dos lobos llegó. Ricardo Eulogio cree que el otro se tiró al mar, o lo tiraron.</p>
<p>—Cuando pregunté, los marinos me dijeron que se había tirado. Yo no sé si jugando con él lo tiraron, porque ese barco también se utilizaba para relevar tripulaciones, y una tripulación que está seis meses en el mar, cuando viene de vuelta, se pone muy alegre y hace trastadas. Ahí pasó cualquier cosa… No pienso que lo hayan matado, porque no vi sangre, ni limpieza de nada.</p>
<p>Silvia, que todavía no era Silvia, arribó a Cuba sola.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>—Llega la noticia al Acuario, que en el muelle había un barco que tenía una foquita –recuerda Julio Calderín–. Se forma el corre corre. No había en qué ir a buscarla.</p>
<p>Julio Calderín es buzo y pescador. Trabajó en el Acuario durante casi 50 años, desde principios de los años sesenta, y fue uno de los ocho o nueve hombres que participaron en la misión de recoger a la “foquita” en el puerto de La Habana. El camión resuelto para recogerla fue un camión de guerra soviético que facilitó la guarnición de la residencia del entonces presidente de la república Osvaldo Dorticós. La residencia presidencial quedaba al lado del Acuario y, según Julio, el personal de un sitio y otro, por razones de trabajo, se conocía; al menos lo suficiente como para que se diera ese tipo de cooperación. La loba, mientras tanto, permanecía a bordo del <em>Océano Pacífico</em>. Cuando los encargados de recogerla llegaron al puerto, un grupo de tres o cuatro marineros le arrojaron una malla, la cargaron entre forcejeos hasta el camión y la arrojaron en la parte trasera. El bulto negro no medía ni siquiera un metro.</p>
<p>—Y ella a morder, porque estaba berreada –dice Julio–. Olvídate de entrenamiento y besito. Eso fue después.</p>
<p>De repente, la loba logró zafarse de las amarras. Y los hombres que estaban encima del camión de guerra soviético, al verla libre, se espantaron y se bajaron. Julio no. Julio se quedó. Y la enfrentó. Eso cuenta.</p>
<p>—No por guapo, sino porque no tenía otra opción. Yo había quedado detrás de ella, ella estaba en el medio. No podía bajarme.</p>
<p>La loba se dispuso a huir. Se desplazó al borde del vehículo, que estaba parqueado a unos tres o cuatro metros del mar –de la bahía de La Habana– y colocó las aletas delanteras en la baranda.</p>
<p>—Yo pensé: “Bueno, si toca el agua la perdimos”. Y me dije: “Julio, te tocó”.</p>
<p>Por “Julio, te tocó”, Julio entendió que debía retenerla, impedir que se marchara. Él, que nunca antes había lidiado con una criatura similar, se lanzó sobre la loba, la sujetó por la cabeza, dice que hasta le mordió una oreja, se le montó a horcajadas, la inmovilizó contra el suelo, colocó sus rodillas encima de sus aletas y, cuando estuvo seguro de que no se le iba a escapar, gritó: “Medina, arranca que nos vamos”.</p>
<p>—Hasta que llegamos no pude soltarla. Yo tuve que meterme el viaje agarrándola por el cogote y pegándola al piso. Así llegó al Acuario.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>El primer sitio donde alojaron a la loba marina fue en “el riñón”: una piscina que formaba parte de la residencia donde se había levantado el Acuario Nacional de Cuba y que, como es de suponer, semejaba un riñón. Medía entre quince y veinte metros de largo, su zona más honda tenía dos metros. En comparación con la poceta del buque frigorífico, el riñón era una suite presidencial, aunque en comparación con el Atlántico era una alcantarilla. En lo adelante, nada podría compararse con el Atlántico. Un lobo marino libre, en su hábitat natural, puede sumergirse, mínimo, a cien metros de profundidad, saltar en grupo entre las olas, socializar en los lobarios. En cautiverio, en una piscina de concreto, en condiciones de absoluta dependencia de los humanos, puede, básicamente, sobrevivir. Y, según se mire, educar o entretener, o las dos cosas al mismo tiempo, o ninguna de las dos.</p>
<p>Silvia permaneció en el riñón de tres a cinco años. Julio, el trabajador más antiguo entrevistado, no recuerda exactamente cuántos. Según sus cálculos, debió haber sido entre 1974 y 1978 que construyeron su estanque especial. Él mismo acabó participando en la construcción, cubriéndose de polvo, cargando cemento. En los setenta todavía la épica de la Revolución Cubana gozaba de buena salud y no era raro que un buzo cumpliera jornadas de trabajo voluntario como albañil, si de pronto el país, o el Acuario, o lo que fuera, necesitaba albañiles para cumplir alguna tarea. El estanque especial era un poco más pequeño que el riñón y era tan profundo como pueden serlo 100 centímetros. En su punto más hondo había, si acaso, 10 centímetros más, aunque su fondo era bastante plano. Además, tenía piedras ornamentales, piedras lisas y grandes, una sombrilla de concreto y una caseta circular techada, igual de concreto, que se suponía hicieran más agradable la vida de Silvia.</p>
<div id="attachment_3367" style="width: 2866px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3367" class="size-full wp-image-3367" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-3-jpg.jpg" alt="" width="2856" height="2182" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-3-jpg.jpg 2856w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-3-jpg-300x229.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-3-jpg-768x587.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-3-jpg-785x600.jpg 785w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-3-jpg-810x619.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-3-jpg-1140x871.jpg 1140w" sizes="(max-width: 2856px) 100vw, 2856px" /><p id="caption-attachment-3367" class="wp-caption-text">El estanque construido para la primera mamífera del Acuario (Foto: Biblioteca del Acuario Nacional de Cuba)</p></div>
<p>Entre los visitantes y el animal no había barreras físicas. Si a alguien se le ocurría refrescarse en el estanque un rato, solo debía alzar las piernas y entrar. Eso no sucedió, o al menos ninguna de las fuentes entrevistadas recuerda que algo así sucediera, pero como el borde era tan bajo y amplio, como con forma de concha, sí era frecuente que las personas lo creyeran un balcón y acabaran inclinándose hacia su interior más de lo prudente. Para tener una idea de lo bajo que era: a un niño de entre nueve y once años el estanque le quedaba por la cadera. Asimismo, si a Silvia le llamaba la atención algún objeto que era colocado en su territorio, se lanzaba sobre él. Una vez le llamó la atención una tesis de diploma y la hizo trizas en el agua. Eso en la época analógica, cuando se empleaban máquinas de escribir. Otra vez le llamó la atención un cake. A lo mejor ese tipo de incidentes también contribuyó a volverla inolvidable. El caso es que Silvia vivió cada uno de sus 23 o 24 años de cautiverio en ese estanque especial. Otras lobas y lobos serían traídos después de ella, pero con ninguno debería compartir sus aguas, su sombrilla o sus piedras; ni siquiera cuando dejó de actuar y envejeció.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>La carrera de Silvia en el mundo del espectáculo no despegó hasta 1980. En el Acuario no había experiencia en el entrenamiento de lobos marinos, ni de ningún animal. La primera y única mamífera del centro entretenía a los visitantes solo con su presencia. Lo más espectacular que hacía era engullir pescados, dar saltos espontáneamente y nadar; hasta donde le resultaba posible en 100 centímetros de profundidad. En 1980, Rafael Hernández, un buzo de veinte años, comenzó a trabajar en el Acuario. Su principal escuela hasta ese momento habían sido las costas cubanas. Desde los catorce años exploraba los fondos del mar con equipos de buceo. Le apasionaban los animales, los enfrentaba con respeto y sin miedo. Podía decirse que tenía una intuición natural para comprender sus comportamientos. En el Acuario, incluso, llegaría a montar un <em>show</em> en el que nadaba con más de doce morenas en un estanque mientras las alimentaba. Dice que era una época en la que hacía falta público y él buscaba iniciativas. Pero Rafael vino a saber de verdad qué era un lobo marino cuando le pusieron a cargo de la alimentación de Silvia y de la limpieza de su piscina.</p>
<p>—Cuando tú cuidas a un animal, tienes que mirar cuándo come, cuándo no come, cuándo hace sus necesidades, cuándo cae en celo si es un mamífero… Todo eso tienes que revisarlo, porque así tú vas conociendo al animal y el animal te va conociendo a ti, y se hace un entendimiento. Silvia y yo nos entendíamos a tal punto, que yo le decía cualquier cosa y ella lo hacía. No fue nada enseñado de nadie. Todo fue de forma empírica.</p>
<p>El momento de la alimentación, poco a poco, se fue espectacularizando. Si bien ese momento siempre había constituido una de las mayores atracciones del Acuario y los visitantes solían aglomerarse en torno a los estanques de cualquier especie donde estuviera ocurriendo, Rafael, con la loba marina, hizo llegar esa rutina más lejos. Silvia no solo se zampaba los pescados que él le tiraba. También nadaban juntos, jugaban. La loba marina aprendió a saludar con la aleta, a dar un beso, a imitar sonoridades, a apoyarse sobre los hombros de Rafael y permanecer erguida. A veces, él la ponía a pescar. Capturaba peces y pulpos en el mar y se los soltaba vivos en la piscina, para que, según él, no perdiera esa conducta ancestral, y porque veía que eso la estimulaba.</p>
<p>—Yo aprovechaba las habilidades de ella. Si ella saltaba, yo aprovechaba el salto. Si ella daba una vuelta en el aire, la aprovechaba. Así mismo pasa con los delfines. Los delfines en su medio natural hacen todas las piruetas que hacen en espectáculos, pero no es lo mismo que las hagan cuando ellos quieran, que cuando uno quiere que las hagan.</p>
<p>—Ese es el reto.</p>
<p>—Sí, el reto como tal, pero que el animal siempre se sienta bien, no obligado. Silvia llegó a hacer cosas sin comida, sin el premio. Lo hacía con tal de atraerme.</p>
<p>Ya en 1982 el <em>show</em> de Silvia era famoso en el país. La prensa le daba cobertura y anunciaba su programación. Rafael aparecía en la Televisión Cubana. El Acuario vendía fotos de Silvia y Rafael juntos como suvenires. En tiempos de vacaciones escolares, las funciones podían duplicarse. La edición del 2 de noviembre de 1982 del diario <em>Juventud Rebelde</em> informaba que, “a petición del numeroso público”, el Acuario extendería su programación. Silvia, por ejemplo, actuaría a las diez de la mañana y a las dos de la tarde. La foto de la noticia: Rafael subido en el borde del estanque con el brazo extendido hacia el agua, Silvia en pleno salto intentando alcanzar con su boca la mano de su cuidador, un público infantil atento. Dice Rafael que se conocían tan bien, que ella era capaz de descubrirlo entre una multitud de personas.</p>
<p>—Yo me metía entre la gente, vestido igual que otro cualquiera de la calle, y ella pasaba la vista y automáticamente me encontraba. Increíble.</p>
<p>—¿Y qué hacía Silvia cuando le detectaba?</p>
<p>—Iba a donde estaba yo para que le pegara la nariz. Eso es un medio de comunicación que usan mucho los mamíferos, sobre todo los lobos marinos: se intercambian el aliento. Por supuesto, yo no recogía el aliento de ella porque podía agarrar alguna enfermedad, pero sí le soplaba en el hocico y ella sí recogía mi aliento.</p>
<div id="attachment_3368" style="width: 2151px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3368" class="size-full wp-image-3368" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-5.jpg" alt="" width="2141" height="1346" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-5.jpg 2141w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-5-300x189.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-5-768x483.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-5-954x600.jpg 954w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-5-320x200.jpg 320w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-5-810x509.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-5-1140x717.jpg 1140w" sizes="(max-width: 2141px) 100vw, 2141px" /><p id="caption-attachment-3368" class="wp-caption-text">Los primeros años de la carrera de Silvia (Foto: cortesía de Rafael Hernández)</p></div>
<p>Solo una vez Silvia agredió a Rafael. Le lanzó una mordida a la cara que él logró esquivar volteando el cuerpo, aunque de todas maneras le hirió el hombro. Nada grave, un arañazo apenas. Rafael explica que cuando un animal te muerde, la clave es no halar, porque si halas desgarras la carne. De todos sus años trabajando cerca de animales, tanto cautivos como libres, entrenados como salvajes, solo cuenta con una marca seria en la mano derecha por una mordida de morena. Hoy tiene casi 60 años. Sin embargo, advierte que los animales solo muerden para defenderse y comer, que la culpa de ambas mordidas la tuvo él, que cometió errores. En el caso de las morenas: se tiró con ellas sin haberse lavado las manos después de haber estado manipulando pescados. En el caso de Silvia: la quiso forzar a trabajar y la loba estaba menstruando, en un período en que las mamíferas experimentan malestar y pueden ponerse agresivas.</p>
<p>—Uno tiene que pensar como el animal –dice–. Y sentirse como el animal. Cuando tú estás en tu casa, sentado, en la computadora o mirando la televisión, el animal sigue encerrado. Horas, horas, horas… Mirando la misma pared y las mismas cosas. Es muy duro. Porque a lo mejor un pez, pero un mamífero…</p>
<p>En 1983, el dúo se disolvió. Rafael era buzo, no entrenador, y en 1983 se unió al equipo de buceo del Acuario. Cambió los espectáculos multitudinarios y bulliciosos por la soledad y el silencio de las profundidades marítimas. Se dedicó a navegar las costas cubanas, a buscar especies nuevas y a efectuar capturas. En el mismo 1983 participaría en la captura de los dos primeros delfines que tuvo el centro: Diana y Ciclón. Él continuaría saludando a Silvia a cada rato y trayéndole peces vivos para que los pescara en su estanque, pero la mayor parte del tiempo trabajaría en el mar, lejos de allí. Silvia tendría entonces diez años cuando ocurrió esa separación. No era exactamente una loba joven. Enseguida conocería a otros entrenadores, entrenadores preparados por otros entrenadores mexicanos que impartirían un curso en el Acuario, y aprendería ejercicios nuevos, pero ya para 1986 habría dejado de actuar.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>En todas las fotos en las que aparece Silvia en su estanque es posible apreciar que para una loba marina hubiera sido bastante sencillo trepar hasta el borde y escapar. El Acuario, además, se encuentra en una zona costera. Silvia habitaba a unos escasos cincuenta metros del mar. Entonces, ¿cómo no se fue en busca de su libertad? La respuesta es simple: el estanque especial estaba electrificado. En la mayoría de las fotos puede apreciarse la extensión de dos cables por todo el interior, a unos treinta centímetros del agua y al alcance de las manos de los espectadores. En las funciones, quienes lograban clasificar en la primera línea de visión, se apoyaban o hasta se sentaban sobre el borde; exactamente como si se tratara de un balcón, o un banco de parque.</p>
<p>Rafael dice que la electrificación era una medida de seguridad –para Silvia– y que la corriente era de bajo voltaje. No hacía daño ni a los humanos ni a la loba, pero que a la loba, completamente mojada como estaba cuando tocaba los cables, la asustaba lo necesario como para neutralizar cualquier intento de fuga. Hubo, desde luego, espectadores que terminaron recibiendo corrientazos. Algunos se quejaron. Rafael lo recuerda. No obstante, el personal del Acuario solucionaba siempre el asunto alegando que, en primer lugar, nadie debía colocar las manos tan cerca del agua del estanque, a la distancia en la que se encontraban los cables. Antes de la instalación de dicha medida de seguridad, Silvia sí había intentado escapar par de veces. Había salido aprovechando las piedras ornamentales. Nunca había conseguido llegar hasta el mar, pero había logrado activar una alarma. Julio no puede precisar quién tuvo la idea o decidió colocar los cables, pero dice que el propósito era enseñarle, por medio de un estímulo –o más bien un castigo–, que no debía salir de su estanque especial. Primero la habían intentado frenar disminuyendo el nivel del agua, pero la idea de la electricidad prevaleció al final.</p>
<div id="attachment_3369" style="width: 2728px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3369" class="size-full wp-image-3369" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-6.jpg" alt="" width="2718" height="2022" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-6.jpg 2718w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-6-300x223.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-6-768x571.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-6-807x600.jpg 807w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-6-810x603.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-6-1140x848.jpg 1140w" sizes="(max-width: 2718px) 100vw, 2718px" /><p id="caption-attachment-3369" class="wp-caption-text">Un día común en la vida de Silvia (Foto: Biblioteca del Acuario Nacional de Cuba)</p></div>
<p>La bióloga Maida Montolio, quien fue vicedirectora científica del Acuario desde 1991 hasta 2013, no recuerda que cuando ella comenzara a trabajar en la institución el estanque especial estuviera electrificado. Rafael, por su parte, dice que los cables se rompían de vez en cuando y que, en algún momento, se rompieron para siempre, y que cuando se rompieron para siempre ya Silvia no intentaba escaparse. Lo que sí recuerda Maida es que, a finales de los noventa, cuando se discutía en el consejo científico el proyecto de obras de ampliación del Acuario, alguien propuso, en una reunión de tantas, la electrificación de los nuevos estanques destinados a los lobos marinos. No obstante, Maida sostiene que la idea fue enérgicamente rechazada. (Cuando a Silvia le electrificaron su estanque, en el Acuario no existía un consejo científico. El consejo científico se creó entre 1991 y 1992). Lo que se aprobó entonces como barrera de contención de los lobos, de cara al público, fue un foso y una malla. Y eso sería también lo que protegería a los visitantes de los animales, o quizá, a los animales de los visitantes. Actualmente, ese sitio se conoce como La Rocalla y es donde habitan los lobos y focas del recinto.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>El 25 de julio de 1986 en el periódico <em>Granma</em> apareció una noticia con el siguiente título: “Silvia, Fonsie… y otros seis”. La Biblioteca del Acuario conserva un recorte. La noticia habla sobre el entrenamiento de lobos marinos para próximos espectáculos. Presenta al sensacional Fonsie: un <em>Zalophus californiacus</em> macho de 250 kilogramos traído desde un acuario canadiense y que podía ejecutar hasta 27 ejercicios. Fonsie, por ejemplo, sabía jugar béisbol. Pero en ese momento estaba recibiendo lecciones de español porque los 27 ejercicios los había aprendido en inglés y en español solo lograba 12. La noticia menciona, además, algunas habilidades de los “otros seis”: ruedan como croquetas, juegan con pelotas, dan besos. En un momento, el reportero hace una acotación: “no hay que olvidar que Silvia ya está retirada”. De Silvia no dice mucho más en la media página de periódico que ocupa el texto; solo se pregunta, en un pie de foto, si ella estará aspirando al “chicharro de la popularidad” –lo cual pretendía ser una broma en referencia a lo concurrido de su estanque–, y anuncia que, aunque Silvia era “un imán”, seguro iba a hallar “un contrincante en la octava foca”, es decir, en Fonsie. Pero la verdad es que Silvia ni retirada tuvo nunca un contrincante. No hubo lobo que compitiera con ella, ni en fama, ni en atenciones, ni en popularidad, ni en afecto. Silvia pudo haberse quedado durmiendo tranquilamente en su estanque después de haberse retirado, que ni un lobo marino con alas que hablara japonés iba a hacer temblar su corona.</p>
<p>Rafael no recuerda en qué año exactamente Silvia se retiró. Y las otras entrenadoras que trabajaron con ella (Esmeralda Bretón y Yolanda Alfonso) no pudieron ser entrevistadas para esta historia. Esmeralda Bretón reside hoy fuera de Cuba, pero los intentos de establecer comunicación con ella por las vías disponibles resultaron infructuosos, y Yolanda continúa trabajando en el Acuario Nacional de Cuba, lo cual significa que debe contar con la autorización de sus directivos para conceder entrevistas a la prensa. <em>Periodismo de Barrio</em>, en agosto de 2017, presentó una carta de solicitud en la dirección del centro, pero a los pocos días la secretaria de la directora respondió por teléfono que la solicitud no procedía.</p>
<div id="attachment_3370" style="width: 1846px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3370" class="size-full wp-image-3370" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-7.jpg" alt="" width="1836" height="2504" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-7.jpg 1836w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-7-220x300.jpg 220w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-7-768x1047.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-7-440x600.jpg 440w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-7-810x1105.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/Foto-7-1140x1555.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1836px) 100vw, 1836px" /><p id="caption-attachment-3370" class="wp-caption-text">Recorte de periódico que conserva la biblioteca del Acuario Nacional de Cuba (Foto: Mónica Baró Sánchez)</p></div>
<p>En los archivos de la Biblioteca Nacional José Martí no fue posible rastrear mucha más información. No existen referencias de las coberturas periodísticas sobre Silvia, solo algunas sobre el Acuario, y la mayoría de las existentes del Acuario son anteriores a 1973 y posteriores al 2000; es decir, anteriores y posteriores a Silvia. La noticia de <em>Granma</em> de 1986, por ejemplo, no está referenciada. Tampoco otra de otro recorte que conserva la Biblioteca del Acuario, titulada: “¿Se jubila Silvia?”, y cuyo autor es el fotorreportero y escritor <a href="http://periodistas.eci.unc.edu.ar/2012/06/04/tomas-barcelo-cuesta/" target="_blank" rel="noopener">Tomás Barceló</a>. Lamentablemente, quien realizara este recorte no consideró importante preservar ni la fecha de la publicación, ni el nombre del medio (debe haber sido publicada entre 1984 y 1986, según puede concluirse por las informaciones que contiene y los testimonios de los entrevistados).</p>
<p>Lo que contaba Tomás Barceló, no obstante, era que Silvia, luego de haber sido entrenada durante un año y haber aprendido ejercicios nuevos, tenía que demostrar ante el público lo que había aprendido “durante arduas y largas jornadas”; pero que un día dijo: “¡Basta!”. Y entonces “no hubo quien la hiciera avanzar más en el entrenamiento”. El fotorreportero también cita a Yolanda, una de las entrenadoras, quien explicó que Silvia estaba ya “algo vieja”, y que si su preparación hubiera comenzado antes hubiera aprendido muchas más cosas. Luego, añadía Yolanda: “temimos al principio por su salud porque se negó a comer, enfermándose del estómago, decidimos entonces dejarla como exhibición y no seguir trabajando con ella”.</p>
<p>Transcurrirían al menos diez años de esa sublevación hasta la muerte de Silvia. Maida cuenta que, en ocasiones especiales, algunos entrenadores organizaban algo breve con ella, sin esforzarla demasiado, y que una vez hasta le celebraron un cumpleaños con globos alrededor de su estanque. Los espectáculos se continuaron haciendo con otros lobos marinos. El Acuario, en la época de Silvia, acogió no solo a Fonsie sino también a Lolo, Nery, África, Arimao, entre otros. Fonsie incluso se escapó en marzo de 1993, a raíz de las penetraciones del mar ocasionadas por la Tormenta del Siglo, pero no pudo ni preservar el crédito de su fuga. La gente en la calle comentaría que había sido Silvia la prófuga, que buscaba emigrar de manera ilegal a Estados Unidos. (Al final, a Fonsie lo encontraron por las costas de Guanabo y lo llevaron de vuelta al Acuario). Los otros lobos no tuvieron mejor suerte. Ningún otro nombre tuvo un eco tan largo y potente como el de Silvia, ni en vida, ni después de haber desaparecido físicamente. Aunque quizá decir que desapareció no sea del todo apropiado.</p>
<p>Silvia, estrictamente, no desapareció. A Silvia la disecaron y la pusieron en exposición en el Museo Nacional de Historia Natural de Cuba, en la Habana Vieja, donde todavía hoy puede ser apreciada. Allí nada indica que ese lobo marino fue la famosa Silvia, “la foca” que entretuvo a miles, o a cientos de miles, o a millones de cubanos durante las décadas del setenta, ochenta y noventa, pero Maida lo confirma. La antigua vicedirectora científica no olvida las discusiones que hubo para decidir dónde se colocaría finalmente a la loba marina disecada, si se traería al Acuario o se dejaría en el Museo. Dice que al final hubo consenso en dejarla en el Museo, porque en el Acuario, por su cercanía con el mar, estaría expuesta a condiciones ambientales más hostiles y la piel podía contraer hongo y deteriorarse rápidamente. Maida tampoco olvida cuando ella y varios colegas suyos fueron a verla al Museo, una vez concluyó la taxidermia.</p>
<p>—Fue muy impresionante el encuentro con Silvia –dice–. Todos comentamos que no era Silvia. La Silvia que nosotros habíamos conocido era otra: pícara, astuta, muy activa. Quizá verla así… Pues dijimos: “Ay, esta no es Silvia, esta no tiene los ojos de Silvia”. Bueno, imagínate, los ojos que tenía eran de vidrio.</p>
<div id="attachment_3378" style="width: 835px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3378" class="size-full wp-image-3378" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/PB-4.3.jpg" alt="" width="825" height="532" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/PB-4.3.jpg 825w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/PB-4.3-300x193.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/PB-4.3-768x495.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/11/PB-4.3-810x522.jpg 810w" sizes="(max-width: 825px) 100vw, 825px" /><p id="caption-attachment-3378" class="wp-caption-text">Silvia en el Museo Nacional de Historia Natural de Cuba (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2018/11/silvia-la-loba-marina/">Silvia, la loba marina</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://periodismodebarrio.org/2018/11/silvia-la-loba-marina/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>4</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Y la ley de protección animal para cuándo?</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2018/10/y-la-ley-de-proteccion-animal-para-cuando/</link>
					<comments>https://periodismodebarrio.org/2018/10/y-la-ley-de-proteccion-animal-para-cuando/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mónica Baró Sánchez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 04 Oct 2018 16:57:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Bienestar animal]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.periodismodebarrio.org?p=3201</guid>

					<description><![CDATA[<p>Nora García Pérez, presidenta de la Asociación Cubana de Protección a Animales y Plantas: “Ahora estamos enfocados en la nueva Constitución: este es el momento”. </p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2018/10/y-la-ley-de-proteccion-animal-para-cuando/">¿Y la ley de protección animal para cuándo?</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Desde hace más de treinta años, la Asociación Cubana de Protección a Animales y Plantas (Aniplant) aboga por implementar una ley de protección animal en Cuba. En 1988, un año después de su fundación, presentó en la Asamblea Nacional del Poder Popular su primer anteproyecto de ley. Sus asociados entendían que los animales poseían derechos y que estos debían ser reconocidos. Sin embargo, no fue aprobado.</p>
<p>Nora García Pérez, presidenta de Aniplant desde 1991, explica que con ese primer paso lograron, al menos, que los carros que salían a recoger animales callejeros no continuaran mezclando perros y gatos en sus recorridos. Luego cayó el Muro de Berlín, se disolvió la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y en Cuba, junto con el hambre, creció el abandono de mascotas.</p>
<p>La esterilización se asumió entonces como una respuesta para controlar la natalidad.</p>
<p>En 2018, Cuba sigue sin disponer de una ley de protección animal. Han surgido nuevas asociaciones, como <a href="https://www.facebook.com/pg/PACCuba/about/?ref=page_internal" target="_blank" rel="noopener">Protección a Animales de la Ciudad</a>, con casi 2 000 voluntarios; aunque Aniplant, con unos 300 asociados y una junta directiva de 11 personas, sigue siendo la única que se encuentra legalmente registrada. (La <a href="http://www.parlamentocubano.cu/index.php/documento/ley-de-asociaciones/" target="_blank" rel="noopener">Ley de Asociaciones</a>, que posibilitó su creación en 1987, no admite la existencia de más de una asociación de un mismo tipo en el país.) Mientras, a pesar de los esfuerzos de miles de activistas y protectores, el maltrato animal no cesa. Cuenta con uno de los mejores incentivos posibles: la impunidad.</p>
<p><strong>¿Cuáles son las crueldades más frecuentes en el país con relación a los animales?</strong></p>
<div id="attachment_3206" style="width: 1010px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3206" class="wp-image-3206" src="https://www.periodismodebarrio.orgwp-content/uploads/2018/09/Animales_Proteccion_Cuba-7.jpg" alt="Perro en las calles de La Habana" width="1000" height="750" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/09/Animales_Proteccion_Cuba-7.jpg 800w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/09/Animales_Proteccion_Cuba-7-300x225.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/09/Animales_Proteccion_Cuba-7-768x576.jpg 768w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /><p id="caption-attachment-3206" class="wp-caption-text">Perro en las calles de La Habana (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>El abandono.</p>
<p>El uso de animales para cosas que no son adecuadas. Hace muy poco en un parque de Santo Suárez amanecieron gatos clavados en los árboles, muertos, gaticos pequeños decapitados, perros decapitados. ¿Quién hace la investigación para saber quiénes fueron los responsables?</p>
<p>Tener una cotorra al sol o pajaritos enjaulados, es una crueldad. Tener una jicotea en una palangana de por vida es una gran crueldad. Perros en azoteas. ¿Cuidando qué</p>
<p>¿Tú quieres crueldad más grande que darle a un niño de cuatro años un perrito para que juegue sin supervisión?</p>
<p>Los turistas a veces van siete en un coche con un solo caballo y el cochero con el traductor al lado. Y no hay nadie que los pare. Además, eso se hace al sol, sin reparar en los horarios.</p>
<p>Pero nosotros somos de los países que menos crueldad tenemos con los animales, porque no se explotan los animales para fiestas, salvo en el caso de las peleas de gallos y de perros, que las leyes las tendrían que ver. Enfrentar a dos animales para ganar dinero no es una práctica buena.</p>
<p><strong>Los defensores de las peleas de gallos alegan que forman parte de las tradiciones culturales cubanas.</strong></p>
<p>Mira, cuando las tradiciones son destructivas hay que terminarlas. ¿Por qué se está tratando en África de que a las mujeres no les corten el clítoris? Es una tradición, pero es destructiva para la mujer. También era tradición que los negros no se sentaran en los mismos buses que los blancos. También fue tradición la esclavitud. ¿Y vamos a seguir esas tradiciones? Las tradiciones buenas son las que deben mantenerse.</p>
<p><strong>Ante las religiones afrocubanas, que contienen ceremonias que implican sacrificios de animales, ¿cómo se posicionaría una ley de protección animal?</strong></p>
<p>La libertad de culto es uno de los logros de la humanidad. Nosotros con la ley intervendríamos en el trato que dan los criadores para sacrificios a los animales. Por ejemplo, aquí al lado (de la sede de Aniplant) se practica religión y se sacrifican animales. Hay veces que se para en esa puerta un carro y desde el maletero cerrado sacan sacos de chivitos y los tiran en el piso. ¿Por qué no trasladarlos correctamente? ¿Por qué no hacerlos felices el tiempo que van a estar vivos? ¿Por qué no ponerlos en un área con agua, con un poco de comida, con respeto? ¿Por qué gritan? ¿Porque saben que los van a matar? No. Gritan de hambre, de golpes, de patas partidas, de horror. ¿Por qué no se regula eso? Eso no tiene que ver nada con la religión.</p>
<p><strong>¿Por qué los gatos, los perros y los caballos? ¿Por qué los esfuerzos se concentran en estos tres?</strong></p>
<p>Porque son los más abusados. Pudiéramos hablar de delfines en los delfinarios, pero no son los que más están sufriendo. El caballo, el gato y el perro son los que más cerca están de los humanos. Y al no respetarse estos tres animales fundamentales, no se respetan las mariposas, ni las plantas, ni las aves.</p>
<p><strong>En el caso de las cucarachas, de los ratones, ¿cómo entran dentro de la protección animal?</strong></p>
<p>Son plagas. En vida libre nadie mataría una cucaracha, pero en las viviendas constituyen plagas. Un ratón puede ser un animalito de compañía precioso, pero está en las alcantarillas, y es transmisor de enfermedades. Ahora hay personas que los tienen de mascotas, como hay quien tiene de mascota un cerdo. El cerdo es una mascota preciosa: inteligente, tremenda. Las ratas son inteligentísimas, pero en las ciudades son un problema de salud. Es como si ahora no quisiéramos que mataran a los mosquitos. Yo no quisiera que el humo de fumigación al anochecer matara a los pajaritos que viven en los árboles, porque los pajaritos consumen más insectos que los que mata la fumigación. La ciudad no tiene prácticamente gorriones y ellos son el mejor control biológico que hay. ¿De qué se alimentan? De larvas.</p>
<p><strong>¿Cómo percibe el tema de los zoológicos? ¿Estaría una ley de protección animal a favor de los zoológicos, en particular de aquellos que enjaulan a los animales?</strong></p>
<p>Si una ley contempla las crueldades, habría que analizar cuáles son las crueldades del zoológico. ¿Es cruel tener un animal encerrado durante treinta años?</p>
<p><strong>Yo creo que sí. </strong></p>
<p>Es cruel. Entonces a lo mejor la ley tendría que considerar esa crueldad. Los zoológicos fueron una solución en un momento determinado, pero la vida ha avanzado, la ciencia ha avanzado. Hay videos, televisión. No es lo mismo ver un león, un tigre, una gacela, corriendo en su medio, que trancados en jaulas. Incluso los zoológicos que tienen espacios más grandes adaptados para esos animales llega un momento en que el animal está dando vueltas en un mismo lugar siempre. Los delfines, que tienen el mar como mundo, trancados en piscina, es horrible. ¿Cuál es el dolor más grande que tienen? Supongamos que el agua está limpia. Vamos a hablar solo de cuando ellos emiten su llamado de grupo, porque son muy gregarios, y las ondas tropiezan con los muros de la piscina. ¿Qué pasa? Rebota, los atormenta, entonces se van quedando mudos.</p>
<p><strong>Actualmente, ¿cuál es el método que sigue Zoonosis para matar a los animales que recoge?</strong></p>
<p>Lamentablemente es con estricnina. Yo no soy veterinaria, pero la muerte es terrible. Es terrible para el animal y para cualquier persona que intente suicidarse con estricnina, porque es muy agresiva. Lo ideal sería no matar, pero cuando la esterilización no controla la natalidad, el flujo de animales es mucho. Entonces, si no se matan –y no apoyo la muerte– y no hay un lugar donde dar prioridad a esos animales, la acumulación genera problemas muy graves de hacinamiento, de gastos. Habría que tener un presupuesto tan grande para mantener eso que es imposible.</p>
<p><strong>Ustedes no abogan por la creación de asilos sino por la esterilización, pero los animales callejeros esterilizados seguirían de todas maneras en la calle hasta que murieran, o Zoonosis los capturara.  </strong></p>
<p>Siempre tratamos, cuando los transitamos, que se queden en la misma casa que los transitó, porque es muy difícil atender a un animalito operado y después abandonarlo en la calle. O se reubican en centros de trabajo. Nunca quedan desprotegidos, por lo menos con nosotros. Los gatos sí. Estamos haciendo un trabajo, que se hace en todas partes donde hay sobrepoblación de gatos que se llama “atrapar, operar y soltar”. Los gatos tienen otras características.</p>
<p><strong>¿Usted estuvo al tanto de </strong><a href="https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=2131377697119338&amp;id=100007413859206&amp;__tn__=H-R" target="_blank" rel="noopener"><strong>lo que pasó en Centro Habana con los gatos</strong></a><strong>, en torno al Hospital Hermanos Ameijeiras? A inicios de julio, una protectora de animales denunció en su perfil de Facebook que trabajadores del hospital habían provocado la muerte por envenenamiento de veinte gatos que habitaban en los alrededores.  </strong></p>
<p>Sí. Mantener gatos en un hospital es el error más grande, es igual que llenar un centro de trabajo. ¿Dónde está el problema? Hay comida, mucha comida. Se botan sobras de los restaurantes, hay una cultura de comer, comer y comer, y hay basura dondequiera. Y las gatas cuando se alimentan reproducen más rápido porque están fuertes. Nosotros tenemos 72 colonias de gatos reportadas, con más de veinte gatos cada colonia, y pedimos ayuda a organizaciones internacionales y nos respondieron. Nos trajeron diez jaulas de trampas, para el programa de “atrapar, operar y soltar”, pero no hay quien cuide las jaulas cuando se ponen ni quien las cargue luego, entonces tenemos que ir más lento de lo programado.</p>
<p><strong>En el caso del Ameijeiras, ¿cuál hubiera sido la solución? </strong></p>
<p>Irlos trasladando, operándolos. Tal vez si el hospital hubiera conciliado con nosotros o con las personas que alimentaban, hubiéramos podido darle una solución más ética.</p>
<p><strong>Pero nunca les contactaron para solucionar eso. </strong></p>
<p>En lo absoluto. Cuando nos enteramos, ya era el horror. Un gato al lado del otro, muertos. Los mismos que alimentaban podían haber venido aquí, que estamos a pocas cuadras, y tal vez reubicarlos. Convivir con los animales no es malo. Si hubieran sido dos gatos yo te aseguro que no hubieran matado a ninguno. Si están controlados pueden rendir un servicio. No tienes que fumigar para los ratones y eso es más ecológico. Desde el punto de vista medioambiental es mejor el gato que el insecticida.</p>
<p><strong>¿Cuántas esterilizaciones se hacen en Aniplant?</strong></p>
<div id="attachment_3207" style="width: 910px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3207" class="wp-image-3207 size-full" src="https://www.periodismodebarrio.orgwp-content/uploads/2018/09/Aniplant-12.jpg" alt="Nora García Perez ha dedicado gran parte de su vida a la defensa de los derechos de los animales (Foto: Ismario Rodríguez)" width="900" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/09/Aniplant-12.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/09/Aniplant-12-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/09/Aniplant-12-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/09/Aniplant-12-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-3207" class="wp-caption-text">Nora García Perez ha dedicado gran parte de su vida a la defensa de los derechos de los animales (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>Más o menos diez diarias. Son cuarenta semanales. Trabajábamos tres veces a la semana. En los próximos meses vamos a reabrir. Cerramos porque aquí hay perros y hay una regulación que dice que donde hay clínica no puede haber perros, animales.</p>
<p><strong>¿Desde qué año abrió la clínica?</strong></p>
<p>Desde 2009. Pero desde antes se hacían esterilizaciones y campañas en los barrios.</p>
<p><strong>¿Y desde cuándo están cerrados? </strong></p>
<p>Hace un año, porque los documentos que nos pidieron demoraron mucho. Estamos esperando la entrega de un centro para trasladar los animales y esto convertirlo todo en una clínica, con servicios más amplios. Haríamos otro tipo de operaciones, ultrasonidos, análisis… Cuando volvamos a abrir vamos a trabajar todos los días, y va a ser gratis, al igual que las campañas que son totalmente gratis.</p>
<p><strong>¿Para dónde llevarían a esos animales que tienen aquí?</strong></p>
<p>Para un centro de rehabilitación de Aniplant.</p>
<p><strong>¿Sería como una vivienda, un local? </strong></p>
<p>Lo mejor sería un terreno para construir los albergues circulares, que es una modalidad que va creciendo de acuerdo con la cantidad de animales. Pero nunca asilos. Nunca recogida. Por ejemplo: una persona anciana que vaya a operarse y necesita que le cuiden un tiempo su perro, o su gato, o su cotorra, ahí estaríamos para poder hacerlo. Y ojalá pudiera tener caballos y chivos. Aquí hay caballos que se sacrifican pudiendo tener una larga vida, pero cuando no pueden trabajar más, los matan.</p>
<p><strong>¿Cuántos perros tienen ahora en Aniplant? </strong></p>
<p>Ahora hay 22, estamos disminuyendo.</p>
<p><strong>¿Y este gato ahora que les llegó?</strong></p>
<div id="attachment_3208" style="width: 910px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3208" class="wp-image-3208 size-full" src="https://www.periodismodebarrio.orgwp-content/uploads/2018/09/Aniplant-4.jpg" alt="Santiago, gato traído desde el Oriente del país y que irá a vivir a España (Foto: Ismario Rodríguez)" width="900" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/09/Aniplant-4.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/09/Aniplant-4-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/09/Aniplant-4-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2018/09/Aniplant-4-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-3208" class="wp-caption-text">Santiago, gato traído desde el Oriente del país y que irá a vivir a España (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>Ese gato es de Santiago de Cuba. Se va para España, porque una compañera turista lo recogió y se lo lleva, pero necesita un espacio de tiempo ahora para prepararse e ir para España, análisis de sangre, enviar la sangre para allá, demora tres meses. Ahora él va para un hospedaje. La dueña lo buscó, porque nosotros no tenemos donde tener gatos. Estamos esperando a que lo recojan. ¿Dónde estará que no lo veo? Santiago…</p>
<p><strong>Se llama Santiago. </strong></p>
<p>Por Santiago de Cuba. Aquí hay Cuba uno, Cuba dos y Cuba tres, hay Mojito, Habana, Daiquirí, un gato Hemingway.</p>
<p><strong>Callejeros todos. </strong></p>
<p>Los turistas los recogen destruidos y nos contactan. Hemos exportado ciento y pico de animales.</p>
<p><strong>Hace poco </strong><a href="http://www.cubahora.cu/ciencia-y-tecnologia/mascotas-y-proteccion-animal-en-cuba-video" target="_blank" rel="noopener"><strong>en el programa <em>En buen cubano</em></strong></a><strong> apareció la Doctora María Gloria Vidal, presidenta de la </strong><a href="http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/med-veterinaria/art._2_pag_web._bienestar._conozca_a_la_comision_nacional_de_bienestar_animal.pdf" target="_blank" rel="noopener"><strong>Comisión Nacional de Bienestar Animal</strong></a><strong> del Consejo Científico Veterinario de Cuba, y dijo que estaban preparando desde hacía años un proyecto de ley de bienestar animal. </strong></p>
<p>El Consejo Científico Veterinario, la Comisión de Bienestar Animal, quiere hacer el bien, pero el enfoque de ellos siempre va a ser desde el punto de vista sanitario veterinario. Nosotros no compartimos algunos detalles. Ellos están luchando hace rato por tener la primicia, pero aquí lo que importa es que salga una buena ley.</p>
<p><strong>¿Ustedes no dominan el proyecto que están preparando?</strong></p>
<p>No. Yo pertenecía a la Comisión de Bienestar Animal, pero me retiré por unas discrepancias en 2006 o 2007, porque la Comisión empezó en 2001. Yo tuve la suerte de compartir con María Gloria los conocimientos que tenía, todo, porque la presidenta del Consejo Científico en aquel momento me lo había pedido, y entre las dos se hizo un anteproyecto de ley, pero yo nunca estuve de acuerdo, mi junta directiva nunca estuvo de acuerdo</p>
<p><strong>¿Qué pasó? ¿Por qué usted dejó de formar parte de esa Comisión? ¿Con qué no estaba de acuerdo?</strong></p>
<p>Yo defiendo a los animales, no a las personas. Los proyectos de protección animal van encaminados a los animales. Las leyes del ser humano son otras y no las puedes mezclar. El anteproyecto de nosotros es más sencillo, más abarcador. No lleva demasiadas explicaciones desde el punto de vista técnico sino que está basado en que el sufrimiento animal no debe permitirse porque son seres que sienten. Nosotros y los abogados que nos ayudaron nos apoyamos mucho en la <a href="https://www.fundacion-affinity.org/sites/default/files/derechos_animal.pdf" target="_blank" rel="noopener">Declaración Universal de los Derechos de los Animales</a>.</p>
<p><strong>¿Bienestar animal no incluye protección animal?</strong></p>
<p>Cuando tú lo miras desde el punto de vista de que el animal puede estar mejor, más cuidado, puede intuirse, pero el bienestar animal se crea a partir de los animales de consumo, de los animales de carga, porque los transportes eran horribles, trenes llenos de reses horas y horas, la merma económica era muy grande. Si tu salías con mil reses y te llegaban ochocientas estabas perdiendo dinero. En eso se basó el bienestar animal.</p>
<p><strong>Entonces usted aboga más por el término protección animal, en lugar de bienestar animal. </strong></p>
<p>Yo creo que si hay bienestar y hay protección estamos bien, porque el bienestar animal responde a muchos parámetros importantes, pero la ley tiene que ser de protección animal. Son términos diferentes. El bienestar animal es para que el animal esté cómodo en la jaula. Nosotros no queremos jaulas. Ahí está la gran diferencia.</p>
<p><strong>No sé si están al tanto de otras organizaciones que han surgido, como Protección a Animales de la Ciudad, que </strong><a href="https://oncubamagazine.com/sociedad/mas-de-8-mil-firmas-piden-ley-de-proteccion-animal-en-cuba/" target="_blank" rel="noopener"><strong>han estado recogiendo firmas</strong></a><strong> para presentar un anteproyecto de ley de protección animal en la Asamblea Nacional, ¿apoyan esa iniciativa?</strong></p>
<p>Nosotros ni apoyamos ni dejamos de apoyar. Yo pienso que nuestro país debería ser como cualquier otro país y dar la posibilidad a quienes quisieran hacer algo por los animales de agruparse legalmente, pero aquí hay una ley, que es la Ley 54, que solamente autoriza oficialmente una asociación de cada tipo, y a nosotros nos tocó, por el año en que nos fundamos ser la oficial. Pero la iniciativa de ayudar a los animales no necesita oficialidad, basta con el deseo de querer ayudar. Mientras más personas ayuden más animales se pueden salvar. Lo que hay que documentarse con las personas que ya hicieron, para no cometer los mismos errores. Nosotros tenemos firmas recogidas desde hace mucho tiempo.</p>
<p><strong>¿Ustedes también hicieron una iniciativa de origen popular? </strong></p>
<p>Sí, cómo no. Pasamos de las 10 000 firmas. Fueron 15 000 firmas. Las primeras 150: personalidades de la cultura, de las ciencias, de las artes en general. Empieza Alicia Alonso, estaba hasta Javier Sotomayor en su auge, Deborah Andollo, y después los mismos asociados.</p>
<p><strong>¿Fue una recogida de firmas el anteproyecto que presentaron en la Asamblea Nacional del Poder Popular en 1988? </strong></p>
<p>Sí, pero era nombre, dirección, y ya. Después lo hicimos con todas las de la ley, porque recibimos la orientación jurídica de que había que utilizar una planilla con marca de agua, foliada, con el carné de identidad de las personas&#8230;</p>
<p><strong>Hicieron entonces una segunda recogida de firmas. ¿En qué año? </strong></p>
<p>A partir del año noventa y pico empezamos a hacer el trabajo. Duró años. Eso ya fue siendo yo presidenta. En el primer movimiento, la obsesión del ingeniero Rafael Oliver (primer presidente de Aniplant) era asilo y ley. Esas dos cosas eran metas, hasta que nos dimos cuenta de que la ley no caminaba, que el asilo no era la solución. El asilo implica almacenamiento de animales. Cuando tú almacenas animales, primero, no son felices; segundo, tienes que tener un sustento económico para la alimentación. Un centro para animales tendría que ser cuando ya estuviera controlada la tenencia de mascotas y se llevaran al asilo casos reales: murió el dueño, vivía solo con el perrito, el perrito va para el asilo. Pero almacenar por almacenar, porque tú dejaste parir, no hay país que pueda sostener eso.</p>
<p><strong>¿Pero qué pasó con las firmas que recogieron?</strong></p>
<p>La primera vez, cuando el anteproyecto de 1988 entró directo a la Asamblea nos dijeron que el país no estaba preparado. Lo entendimos. Montar una ley protectora de animales no es aprobar un papel, es crear los mecanismos necesarios. Hay que educar a la población para que después se pueda establecer una ley. Las otras veces los anteproyectos entraron a consideración del Departamento Independiente de Asociaciones (del Ministerio de Agricultura) y han hecho lo que han tenido que hacer en su momento, pero no ha pasado nada.</p>
<p><strong>¿Ustedes no llegaron a presentar las firmas que recogieron en la segunda vuelta directamente en la Asamblea? </strong></p>
<p>No, no las presentamos. Las presentamos en el Departamento de nosotros con la jefa nuestra para que viera el trabajo que estábamos haciendo. Nosotros no debemos, no es que no podemos, pero no debemos aparecernos en la Asamblea con 10 000 firmas y un anteproyecto, porque tenemos un Departamento Independiente de Asociaciones que es el órgano de relación con el Ministerio de Agricultura.</p>
<p><strong>¿Y ese departamento ha hecho llegar a la Asamblea el anteproyecto las otras veces que lo presentaron?</strong></p>
<p>No te puedo decir.</p>
<p><strong>¿No sabe? ¿No le han dicho?</strong></p>
<p>No te puedo decir.</p>
<p><strong>¿Este camino de llevar el anteproyecto al Departamento cuántas veces lo han transitado?</strong></p>
<p>Tres.</p>
<p><strong>¿Cuándo fue la última vez que presentaron su anteproyecto ante el Departamento Independiente de Asociaciones del Ministerio de Agricultura? </strong></p>
<p>Ya hace rato, porque perdimos confianza.</p>
<p><strong>¿Y cuándo terminaron de recoger firmas? </strong></p>
<p>Nosotros nunca paramos de recoger firmas, porque cualquiera que venga y tenga interés le decimos que firme, pero las firmas en este momento han quedado atrás. Ahora estamos enfocados en la nueva Constitución. Desde que salió la <a href="http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/08/02/proyecto-de-constitucion-a-consulta-popular-hay-que-prepararse/#.W5MGmuhKhPY" target="_blank" rel="noopener">consulta pública</a> lo dijimos: “este es el momento”. En la otra Constitución no dieron oportunidad de opinar. Esta va mucho más democrática. Además, es obligatorio elevar todas las peticiones que se hagan. Tenemos que hacer el intento. Cuando el clamor de una ley protectora de animales suba, yo tengo una confianza extraordinaria en que vamos a lograr si no la ley al menos que nuestra Constitución diga: los derechos de los animales hay que respetarlos.</p>
<p><strong>¿El anteproyecto de Aniplant actualmente es el mismo para el cual recogieron firmas en la década del noventa?</strong></p>
<p>Sí, pero se ha ido perfeccionando. Para la consulta, revisamos las constituciones de varios países latinos.</p>
<p><strong>¿Qué quisieran que se incluyera en la Constitución de Cuba en este sentido?</strong></p>
<p>Un acápite de respeto a los animales, de su derecho a convivir pacíficamente con nosotros. Los animales que nos sirven de comida, en espectáculo, que nos acompañan, tienen que tener protección. No podemos seguir dejando que pase <a href="https://guardabosquescuba.org/2017/05/09/el-crimen-de-manzanillo-quedara-impune/" target="_blank" rel="noopener">lo que pasó en Manzanillo</a>, que un hombre le prendió candela a un perro. Los espectáculos con animales tienen que terminar.</p>
<p><strong>¿Incluidos los espectáculos en los acuarios?</strong></p>
<p>Vamos a no entrar en cosas tan profundas, vamos poco a poco a ir eliminando los espectáculos callejeros, los animales con relojes, con espejuelos, para hacerse una foto. Están los circos, donde todavía lanzan a un perro desde lo alto, que al final acaba muerto, porque eso le hace daño a las vísceras. No hay leones, pero no por un problema ético sino económico.</p>
<p><strong>Nora, ¿usted es vegetariana? </strong></p>
<p>Yo soy vegana, más que vegetariana, desde el año 1994.</p>
<p><strong>O sea, que se hizo vegana en el Periodo Especial. </strong></p>
<p>Sí, porque yo salí de Cuba por primera vez en el año 94, fui a un evento en Estados Unidos, y en ese evento pusieron un documental donde se ve cómo el animal se cría y cómo llega a la mesa, lo que pasan las gallinas para poner los huevos en los grandes colectores, cómo le cortan el pico a los pollitos con una tenaza caliente, lo que es un pollo trancado en una jaula donde no se puede rascar ni abrir las alas, entonces tú te vas poniendo loca. La gente se iba, pero yo me quedé clavada ahí hasta el final, y cuando salí me juré a mí misma jamás tocar en la vida un pedazo de animal.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2018/10/y-la-ley-de-proteccion-animal-para-cuando/">¿Y la ley de protección animal para cuándo?</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://periodismodebarrio.org/2018/10/y-la-ley-de-proteccion-animal-para-cuando/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>8</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Nadie quiere que le olviden</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2017/11/nadie-quiere-que-le-olviden/</link>
					<comments>https://periodismodebarrio.org/2017/11/nadie-quiere-que-le-olviden/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mónica Baró Sánchez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2017 18:38:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comunidades vulnerables]]></category>
		<category><![CDATA[huracán Irma]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.periodismodebarrio.org/?p=2711</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un edificio inhabitable en Habana Vieja, después del huracán. </p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2017/11/nadie-quiere-que-le-olviden/">Nadie quiere que le olviden</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Los vecinos más desesperados de Merced 212 dicen que en Habana Vieja las cosas solo se resuelven de una manera y que esa manera es el escándalo. Más cuando se trata de viviendas y hay que resolverlas con urgencia. Saben que si algo no soporta el gobierno es que la gente saque el perro muerto de su casa. Que los problemas se vuelvan públicos. Fue por eso que el lunes 11 de septiembre decidieron sacar a la calle butacas, sillones, un banco; lo que estimaron suficiente para hacerse notar y recordar a las autoridades que aquí, en un edificio declarado inhabitable, seguían habitando 16 familias: 44 personas, 11 menores de edad, 3 embarazadas.</p>
<p>El día anterior, que era el día después del huracán Irma, al revisar el inmueble, habían descubierto que lo peor había empeorado. Las grietas que ya estaban se habían agrandado y otras habían aparecido. Irma apenas había rozado La Habana al salir de Cuba rumbo a La Florida. El ojo pasó a unos 140 kilómetros. Pero La Habana, en especial esas hermanas caídas en desgracia que son Habana Vieja y Centro Habana, solo necesitan que las roce un huracán para estremecerse desde los mismísimos cimientos y, en ocasiones, colapsar.</p>
<p>Merced 212 no colapsó con Irma. Se estremeció, pero no colapsó. Tuvo dos derrumbes parciales: unos cuantos ladrillos que se desprendieron y algunos trozos de balcón. Nada alarmante. Lo usual con las tempestades más ordinarias, así que es un buen resultado para un huracán.</p>
<p>El problema, aseguran sus habitantes, son las grietas que permiten a los ojos mirar del otro lado. Las grietas en los muros de carga, en la azotea, en los techos de las viviendas.</p>
<p>A solicitud de Olga Fresneda, vecina del tercer y último piso, un arquitecto de la Dirección Municipal de Vivienda acudió a examinarlo en la mañana del 11 de septiembre y confirmó el agravamiento del caso. En una hoja de papel escribió y firmó una “Notificación de Peligro”, en la que advirtió que se evidenciaban “afectaciones hacia el muro perimetral ya en desplazamiento activo y existencia de agrietamiento” y recomendó trasladar a albergues o viviendas a los residentes de la última planta.</p>
<p>El dictamen técnico oficial, que lleva cuño y sello, quedó en confeccionarlo en los próximos días. Los vecinos, tres semanas después de su visita, no han vuelto a tener noticias suyas.</p>
<p>Después de Irma, Yuliet Miranda, la hija de Olga de 16 años que tiene 36 semanas de embarazo, no ha vuelto a subir al cuarto que su esposo y ella recién terminaron de reparar con motivo de la niña que va a nacer. Repellaron paredes y techos. Taparon sus grietas. Pintaron de azul, blanco y rosado.</p>
<p>Claro que sabían que el edificio estaba declarado inhabitable y que el último piso era el peor de todos. El edificio está en mal estado desde hace 50 temporadas ciclónicas. Pero la gente de aquí lleva demasiado tiempo haciendo lo mismo: preparando derretidos de cemento y arena, atravesando vigas, colocando parches, tumbando pedazos podridos, pintando y volviendo a pintar. Y eso, vivir en pugna con el deterioro y el clima, es lo normal.</p>
<p>Sus habitantes, en algún punto, determinaron no esperar a salir de lo inhabitable para comenzar a vivir sus vidas; sobre todo, porque nadie nunca ha sabido, como tampoco nadie lo sabía antes de Irma, ni nadie lo sabe ahora, cuánto tiempo hay que esperar.</p>
<p>—No es que seamos conformistas –dice Olga, la madre de Yuliet–, nosotros nos hemos movido, pero nunca nos han hecho caso, o nos han dado respuestas negativas: no se puede hacer nada, no tenemos, no hay. Y una no tiene para dónde irse.</p>
<div id="attachment_2714" style="width: 910px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2714" class="size-full wp-image-2714" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-27.jpg" alt="Olga, en la azotea (Foto: Ismario Rodríguez)" width="900" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-27.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-27-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-27-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-2714" class="wp-caption-text">Olga, en la azotea (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>También, en algún otro punto, pudieron haber dejado de creer que saldrían de lo malo y que esto era todo, su suerte, su cruz, lo que les tocaba.</p>
<p>No es raro, teniendo en cuenta los antecedentes, que hoy muchos vecinos expresen más fe en la resistencia del edificio, que en quienes sean que disponen del poder para salvarlos de un derrumbe. Merced 212, en medio siglo, les ha defraudado menos.</p>
<p>Rita María Abreu, quien ocupa la habitación del fondo de la planta baja, no se evacuó porque su hijo no quiso evacuarse y ese es el único hijo que a ella le queda. El otro se le murió con apenas 27, hace cinco años, y dice que no quiere volver a llorar a otro hijo. Rita no se queda en un edificio en ruinas sino al lado del hijo que no quiere perder.</p>
<p>De acuerdo con los testimonios de los vecinos, al edificio sí vinieron a evacuar.</p>
<p>El sábado, sobre las tres de la tarde, la delegada de la circunscripción apareció, se paró en el patio interior, pidió a los vecinos que se asomaran en los pasillos y, desde ahí, les comunicó que debían salir, sin llevar sus bienes consigo. Unos no entendieron adónde debían ir, otros dejaron de entender cuando escucharon que debían dejar atrás sus bienes, otros no recuerdan ni lo que dijo, otros no se enteraron de que estuvo ahí, otros no estaban a esa ahora en el lugar.</p>
<p>Yiván Torriente cuenta que él estaba, se asomó al pasillo y escuchó, pero que cuando salió como a la media hora para intentar evacuarse, porque tiene un bebé de cinco meses y una esposa embarazada, en la calle no encontró a nadie que estuviera evacuando, ni medios de transporte, ni nada que le indicara qué rumbo tomar.</p>
<p>Jeyser Rodríguez era uno de los que estaba trabajando cuando la delegada vino. Su madre, Martha Fábregas, sí estaba, pero Jeyser de todas maneras ya pensaba pasar el mal rato aquí. Dice que no tuvieron quien les ofreciera refugio y tampoco querían dejar sus cosas solas.</p>
<p>Su madre y él son originarios de Baracoa, una ciudad del Oriente de Cuba, situada a unos 990 kilómetros de La Habana. Aquí llevan solo cinco años. Hay un tío, pero no les gusta molestarlo. A las dos de la mañana, no obstante, tuvieron que molestar al tío.</p>
<p>A las dos de la mañana, una pared del cuarto donde residen empezó a temblar. A Martha la atacaron los nervios. La pared es la pared que tiene una de las grietas más brutales. La gente dice que el día que ocurra el derrumbe, va a ocurrir por ese lado, que el edificio se abrirá como un abanico.</p>
<p>Martha pensó que la profecía del abanico se cumpliría con Irma. Sin embargo, Jeyser regresó a su cuarto.</p>
<p>Una vez que el huracán estuvo lo suficientemente lejos de la Isla, quienes se habían marchado del edificio retornaron. La mayoría, el mismo domingo, como si los riesgos hubieran desaparecido. Pero si algo aprenden los inquilinos de un inhabitable es que si mala es la tempestad, peor es la calma que sobreviene.</p>
<p>Los riesgos no desaparecen cuando el cielo se despeja. Muy al contrario, se incrementan. Lo que las lluvias y el viento no tumban, puede tumbarlo el sol. Los dos derrumbes parciales reportados por los vecinos de aquí ocurrieron en la tarde del jueves 14 de septiembre.</p>
<p>Aunque en Merced 212 ya se pueden escuchar cafeteras colando, ollas de presión, batidoras eléctricas, televisores con novelas y noticias, conversaciones en los pasillos, cantos y rezos afrocubanos, pasos en las escaleras, puertas que se cierran, es decir, los ruidos clásicos de la rutina doméstica en una ciudadela habanera, la posibilidad de una tragedia que interrumpa abruptamente esa rutina no ha disminuido.</p>
<p>Hay familias, las menos, que no han vuelto a dormir en el edificio después del huracán. Las demás no tienen para dónde ir. Su estrategia de protección consiste en exponerse lo indispensable al peligro. Pasan el mayor tiempo posible en la calle y van a sus casas solo a cambiarse de ropa, comer, bañarse y dormir.</p>
<p>También hay quienes han renunciado a la barbacoa y colocado sus colchones cerca de la puerta de salida, que es colocarlos más lejos del techo, y ahí duermen, como se dice, con un ojo abierto y otro cerrado. Yiván, por ejemplo, mal duerme en una butaca junto a la puerta, desde donde vigila el sueño de su esposa y su hijo, al tiempo que presta oídos al edificio, por si le siente estertores que anticipen un derrumbe.</p>
<div id="attachment_2715" style="width: 910px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2715" class="size-full wp-image-2715" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-36.jpg" alt="Yiván, el esposo de Blanca y el padre de Jorge (Foto: Ismario Rodríguez)" width="900" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-36.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-36-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-36-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-2715" class="wp-caption-text">Yiván, el esposo de Blanca y el padre de Jorge (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>Quieren pensar que, si finalmente todo se desploma, el entrepiso que divide la habitación en dos niveles puede servir como contención y soportar lo que sea que caiga y, quizás, ganarles unos segundos para escapar. Quizás.</p>
<p>Ruth Rivera sí decidió marcharse desde 2006 con su hija de seis años, tras un derrumbe atroz que las despertó en la madrugada y las hizo huir despavoridas. Desde entonces, no han vuelto. O no del todo, porque Ruth viene casi a diario. En su cuarto, en el primer piso, es donde se pone y se quita el uniforme de enfermera.</p>
<p>Su trabajo y el preuniversitario donde estudia la hija quedan en este mismo barrio.</p>
<p>Antes de Irma, de vez en cuando ella y la hija se quedaban a pasar la noche. Ahora no. Ahora Ruth no deja a la hija ni siquiera entrar. Su hija está embarazada. Sin embargo, Ruth insiste en que, si bien las han acogido en otro lugar, su casa es el último cuarto del primer piso de Merced 212. Ahí nacieron ella y su hija y esa es la dirección que registran sus documentos de identidad y será donde inscribirán al bebé que nazca.</p>
<p>El último dictamen técnico que se preserva data del año del derrumbe que espantó de manera irremediable a Ruth. (Lo que se derrumbó fue el baño colectivo del cuarto nivel –o tercer piso– y un tanque de hormigón que almacenaba agua). Dicho dictamen habla de “muros agrietados, socavados”, “filtraciones a través de la cubierta”, “peligro inminente de derrumbe en otras áreas” y, al final, recomienda la demolición parcial del cuarto nivel y una reparación capital de todos los niveles.</p>
<p>La recomendación, vale aclarar, no debe entenderse como un plan, ni a corto, ni a mediano, ni a largo plazo. Es, en concreto, una sección del formato de los dictámenes técnicos que no debe dejarse en blanco.</p>
<p>Elizabeth Martínez, vecina del segundo piso, cuenta con un documento más reciente. Se trata de una “Notificación de Peligrosidad” fechada en mayo de 2016. Se la entregaron con motivo de otro derrumbe, que tuvo el mismo origen que el de 2006, y está firmada por un inspector técnico de la Unidad Municipal de Inversiones de la Vivienda de Habana Vieja.</p>
<p>La notificación de Elizabeth, madre de dos niños pequeños, dice, con contundencia, que la habitación que ocupa ofrece peligro para la vida de sus inquilinos y <strong>PROHIBE</strong> (así, en mayúscula y negrita) “el uso o estancia de dicha área o elemento”. Más abajo, recomienda, “como medida de emergencia y seguridad”, que “<strong>sea desocupada inmediatamente</strong>” (igual, en negrita).</p>
<p>Un año después de todas esas letras en mayúscula y negrita, Elizabeth continúa en la misma habitación.</p>
<div id="attachment_2716" style="width: 910px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2716" class="size-full wp-image-2716" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-50.jpg" alt="Elizabeth en los bajos del edificio, con sus hijos (Foto: Ismario Rodríguez)" width="900" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-50.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-50-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-50-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-2716" class="wp-caption-text">Elizabeth en los bajos del edificio, con sus hijos (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>El lunes 11 de septiembre, cuando los vecinos más desesperados decidieron sacar a la calle el perro muerto que es el hecho de que el edificio donde viven puede venirse abajo, no estaban intentando poner de manifiesto un problema que causara el huracán Irma. Han debido transcurrir muchos años de papeles inoperantes para llegar hasta las circunstancias actuales.</p>
<p>La orden de albergue más antigua, a nombre de la madre de José Ignacio Perdomo, residente en el primer piso, data de 1967. José Ignacio, quien vino a vivir aquí con un año en 1963, cuenta que Merced 212 se agrietó tras la segunda explosión del barco de vapor <em>La Coubre</em>, en 1960. Sin embargo, han sido el tiempo, la falta de mantenimiento y la hostilidad del clima lo que más ha lastimado la estructura. El edificio se construyó hace más de 100 años.</p>
<p>En La Habana, al cierre de 2015, había <a href="http://www.radiociudadhabana.icrt.cu/2016/02/21/programa-de-la-vivienda-en-la-habana-con-logros-y-muchos-retos/" target="_blank" rel="noopener">más de 34 000 familias con anuencia de albergue</a>, que es decir más de 34 000 familias residiendo en viviendas declaradas inhabitables.</p>
<p>Merced 212 ya no puede continuar tentando la suerte. Lo saben sus vecinos y las autoridades del municipio, que lo han identificado como una de las dos edificaciones del Consejo Popular San Isidro que, por quedar con secuelas de Irma, debe ser evacuada.</p>
<p>En la tarde del martes 12 de septiembre, dos funcionarias de la Unidad Municipal de Atención a Comunidades de Tránsito, institución mejor conocida como Albergue, vinieron para levantar información. En la sala de Ana Victoria Rodríguez, en el primer cuarto de la planta baja, apuntaron nombres y apellidos, carnés de identidad, dictámenes técnicos, órdenes de albergues, títulos de los usufructos y hasta enfermedades, y dijeron que recogieran y empaquetaran sus bienes porque iban a mandar camiones para mudar.</p>
<p>Al anochecer, los vecinos más desesperados guardaron las butacas, los sillones, el banco. Desmontaron la protesta.</p>
<p>El miércoles en la mañana, una funcionaria del Partido Comunista de Cuba del municipio convocó a una reunión en la Casa de Abuelos, justo frente al edificio. Los asistentes recuerdan, especialmente, que les dijeron que tuvieran confianza en el Partido. Confianza en el Partido, confianza en el Partido, confianza en el Partido: es lo que reiteran todos. Como si la funcionaria no hubiera dicho nada más.</p>
<p>Después de ese encuentro, alrededor de las once, un grupo de vecinos se dirigió a la sede del gobierno de Habana Vieja para ver al presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular y averiguar pormenores de su caso. Ahí, el presidente les atendió en la calle y les dijo que estaba buscando una oferta que hacerles. A Yilam Quintero, en específico, le pidió que citara a los vecinos para una reunión a las tres de la tarde, que llegaría con una respuesta, y que les exhortara a no continuar sacando muebles para la calle.</p>
<p>A las tres de la tarde, en las afueras de Merced 212, los vecinos se miraban las caras. A las cinco de la tarde, todavía se miraban las caras y comenzaban a desesperarse. Se preguntaban qué había pasado con el presidente y por qué no había enviado a alguien en su nombre con la respuesta o al menos con una disculpa. Entonces, decidieron jugar dominó.</p>
<p>Si hay que mirarse las caras, más vale no aburrirse. Sacaron los muebles de antes, más una mesa y cuatro sillas para jugar dominó y las pusieron en el mismo medio de la calle.</p>
<p>En menos de dos horas, la policía llegó. Los jugadores de dominó estaban bloqueando la vía. Es cierto que Merced no es una vía muy transitada, pero se transita. Aquello era considerado inadmisible. Pero había varias cosas que los vecinos también consideraban inadmisibles, así que continuaron jugando.</p>
<p>—Yo tengo que hacer algo para que me ayuden, para que nos ayuden… –dice Yiván, que jugó dominó–. Entonces es la amenaza: que si te vamos a llamar a la policía, que si te vamos a llamar a la especializada. Uno no tiene miedo. Y mucho menos cuando la vida de sus hijos está en riesgo. Uno no tiene miedo.</p>
<div id="attachment_2717" style="width: 910px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2717" class="size-full wp-image-2717" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-8.jpg" alt="Paredes interiores en el segundo piso (Foto: Ismario Rodríguez)" width="900" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-8.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-8-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-8-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-2717" class="wp-caption-text">Paredes interiores en el segundo piso (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>Sobre las nueve de la noche, el presidente del gobierno municipal apareció en un auto, acompañado por otras dos representantes del gobierno. Las otras dos representantes permanecieron calladas. Quien habló fue el presidente, que dijo, de acuerdo con los testimonios de quienes asistieron a su aparición, que le dieran un chance hasta mañana, que iba a sorprenderles con una oferta de locales temporales tan pero tan buena, que luego nadie iba a querer irse de ahí cuando fueran a otorgar viviendas.</p>
<p>Al día siguiente, poco después de las cuatro de la tarde, las mismas funcionarias de Albergue que habían estado el martes en la sala de Ana Victoria levantando información llegaron para comunicar que los jefes de núcleos familiares debían presentarse en el gobierno municipal a las cinco de la tarde. Finalmente, les harían saber la oferta.</p>
<p>A las cinco de la tarde, los jefes de núcleo estaban en el gobierno municipal. Ansiosos por que les sorprendieran. Allí había una comisión integrada por cuatro personas sentadas en torno a una mesa redonda. El presidente no era una de esas cuatro personas.</p>
<p>Uno por uno, los jefes de núcleo fueron pasando, daban los datos que ya habían dado en la tarde del martes, escuchaban la oferta. Cada vez que alguien salía, contaba al resto la oferta que había escuchado. En todos los casos era la misma. Y, uno por uno, fueron también rechazando la oferta. Luego, firmaron un documento donde dejaron constancia de su rechazo y retornaron a sus viviendas.</p>
<p>Lo que ofertaron fueron unas oficinas en un edificio de la calle Obispo, que poco a poco iban a ir habilitando. Con baño colectivo. Uno para más de cuarenta personas, incluyendo a los niños.</p>
<p>No habría cocina, ni siquiera colectiva, apenas una meseta donde podrían colocar el desayuno, almuerzo y comida que el gobierno les iba a mandar a diario, mientras estuvieran allí. Sería algo temporal; aunque no sabían precisar cuánto tiempo cabía en la palabra temporal.</p>
<p>Y lo más importante: no podrían llevar para las oficinas sus pertenencias. Todo, sus ropas, sus muebles, sus equipos, tendrían que dejarlo en el edificio. Había que ir con las manos peladas. No a vivir sino simplemente a estar, a estar vivo, como mismo se está vivo en una esquina o en el banco de un parque.</p>
<p>Yilam y otras tres personas han querido aclarar que no aspiran a una habitación en el Hotel Manzana (en el Hotel Manzana Kempinski). Su aspiración es que les oferten algo que cuente con las condiciones indispensables.</p>
<p>Cuando hablan de condiciones indispensables, hablan de un espacio para cada familia con baño y cocina, aunque sea en una única habitación, que es en definitiva lo que tienen en el edificio. Hablan de privacidad y protección. Hablan de llevar consigo sus bienes. Hablan de acceso a los servicios de agua, electricidad y gas. Hablan de algo tan vital como la dignidad.</p>
<p>Ana Victoria, la del primer cuarto de la planta baja, se niega porque no quiere perder sus comodidades. Es una mujer con 67 años de edad y las piernas enfermas, que ha trabajado más de la mitad de su vida. Fueron 23 como maestra de primaria y secundaria, porque ella es licenciada en educación, y otros 20 como vendedora ambulante.</p>
<div id="attachment_2718" style="width: 876px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2718" class="size-full wp-image-2718" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-54.jpg" alt="Ana Victoria arma cucuruchos de maní para vender en el día de las Mercedes (Foto: Ismario Rodríguez)" width="866" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-54.jpg 866w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-54-300x208.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-54-768x532.jpg 768w" sizes="(max-width: 866px) 100vw, 866px" /><p id="caption-attachment-2718" class="wp-caption-text">Ana Victoria arma cucuruchos de maní para vender en el día de las Mercedes (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>El aula la abandonó en 1998. Su madre era diabética, le salió una úlcera en un pie, quisieron cortárselo, la madre dijo que se mataba, y Ana Victoria se la llevó a su cuarto para cuidarla ella misma. En el Servicio Militar estaba el hijo, que criaba sola. Y como el salario de maestra no alcanzaba, empezó a vender cosas en la calle.</p>
<p>Las comodidades que no quiere perder y por las que está dispuesta a arriesgar su vida son una cocina y un baño azulejados, una barbacoa con escalera –que casi no usa porque le cuesta demasiado subir–, un televisor, un refrigerador, un ventilador, una olla arrocera y algunos muebles. No es que sea insensata o superficial. Ni ella ni ningún otro vecino que plantea la misma disposición.</p>
<p>Si la gente arriesga la vida por lo poco que tienen, es porque le cuesta demasiada vida lograr lo poco que tienen.</p>
<p>Ana Victoria no se aferra a azulejos, ni a un televisor, ni a un refrigerador. Lo que no quiere perder, en realidad, son 43 años de trabajo: de dar clases, de no vestirse, de no pasear, de revender cigarros, de ir detenida por vender sin licencia, de vender tamales en la playa y maní afuera de los teatros, de cambiar el aula por la calle, de un sacrificio tras otro. Ana Victoria, vaya contradicción, se está aferrando a su vida.</p>
<p>Rita, un año menor que Ana Victoria, se enfrenta al mismo conflicto:</p>
<p>—Mientras yo tenga las cosas mías quiero cuidarlas, porque después de los cincuenta años no se hace nada… ¿Cómo voy a recuperar mis cosas si las pierdo?</p>
<p>El presidente del Consejo Popular San Isidro, Silvio Mederos, en entrevista con <em>Periodismo de Barrio</em>, realizada el 22 de septiembre, informó que las dos edificaciones afectadas en esta zona por el huracán Irma que planean evacuar debido al peligro que representan son Merced 212 y San Ignacio 713. San Ignacio 713 acoge a una sola familia, pero conformada por 12 niños y 10 adultos. Sin embargo, no disponen todavía de un sitio para trasladarles.</p>
<p>La Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana (OHC) cedió al gobierno municipal el primer piso del edificio del Grupo de Trabajo Estatal Bahía de La Habana, situado en la Avenida del Puerto, en el mismo municipio, y para ahí trasladarían a los habitantes de ambas edificaciones, pero en estos momentos las oficinas están siendo adaptadas a viviendas y Silvio Mederos no sabe qué tiempo demorará ese proceso. Lo que sí asegura es que, una vez queden listas, las personas podrán trasladar consigo sus pertenencias.</p>
<p>Hasta el sábado 23 de septiembre, en el piso prestado por la OHC había ocho familias alojadas, procedentes de un edificio de Centro Habana, ubicado frente al Malecón, que con las penetraciones del mar ocasionadas por Irma había sufrido múltiples derrumbes (de paredes, techos y columnas) y sus habitantes se habían visto obligados a abandonarlo. Cuenta Andrea García, una de sus habitantes, que cuando les trajeron para este sitio en la noche del 21, llevaban 12 días durmiendo a la intemperie con las pocas cosas que habían conseguido salvar.</p>
<p>Pero las labores de habilitación de este albergue no habían finalizado entonces. Recién comenzaban.</p>
<p>Ese sábado, mientras una brigada constructiva levantaba paredes de cartón yeso (o pladur) e instalaba los servicios sanitarios, las primeras 23 personas albergadas comenzaban a organizar sus muebles y equipos y a recrear la calidez de sus hogares perdidos. De acuerdo con Robin Galindo, administrador del albergue, el plan es adecuar a viviendas un total de 42 oficinas.</p>
<p>No todas tendrían ventanas, solo hay ventanas de un lado, y ninguna tendría baño en su interior. Los baños serían colectivos. Hasta ese momento, había ocho funcionando. Tampoco se pondría gas. El piso es un préstamo temporal y, eventualmente, volverá a ser un centro de trabajo; por lo cual debe alterarse lo menos posible su estructura.</p>
<div id="attachment_2719" style="width: 910px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2719" class="size-full wp-image-2719" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-60.jpg" alt="Uno de los destinos posibles (Foto: Ismario Rodríguez)" width="900" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-60.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-60-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/11/Edificio-60-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-2719" class="wp-caption-text">Uno de los destinos posibles (Foto: Ismario Rodríguez)</p></div>
<p>Sin embargo, todavía ninguna de las 16 familias, ni la otra de San Ignacio 713, sabe, con certeza, a qué lugar será trasladada.</p>
<p>Yilam, junto con otras tres vecinas, el 3 de octubre acudió al gobierno municipal en busca de una respuesta y, luego de persistir durante casi siete horas y quedarse sola, el presidente la atendió y le comunicó que mantendría la oferta de Obispo, que para ahí podrían ir con sus bienes, una vez que terminaran de adecuar las oficinas. En cualquier caso, corresponde continuar esperando.</p>
<p>Lo único que sí saben los vecinos de Merced 212 es lo que quieren y lo que no. Si a algo temen tanto como a los derrumbes es a los albergues. Nadie concibe el albergue como un espacio transitorio, una escala rumbo a un destino mejor. Un albergue se asocia más con un naufragio que con un refugio. Hay demasiadas historias en su contra.</p>
<p>La familia de 22 personas de San Ignacio 713 vive ahí en condición de albergada. San Ignacio 713 es un local que le entregó la Dirección Municipal de la Vivienda de Habana Vieja, mediante Acta Jurada, por un período de 20 días, porque un derrumbe había destruido el cuarto del edificio donde originalmente residía. Eso fue en enero de 1998: hace casi 20 años.</p>
<p>Y 20 años y doce nacimientos después, la familia de 22 personas espera para ser trasladada a otro albergue, pues en la noche del 9 de septiembre se derrumbó parte del esqueleto del edificio que queda en el patio del local, y Andrés Miranda, de 51 años, quedó sepultado por los escombros. No murió, pero sufrió lesiones graves en la cabeza y en una pierna.</p>
<p>No muy lejos, en el edificio de Obispo, donde primero propusieron evacuar, conviven actualmente tres familias que fueron para ahí por quince días y ya llevan cuatro años.</p>
<p>Es comprensible que los vecinos de Merced 212 no confíen, que cuando escuchen hablar de albergue, no piensen en el sitio donde pasarían una ínfima parte de su existencia sino donde podrían pasar la mitad o la tercera parte de su existencia, los mejores años o los últimos. Por eso exigen que se parezca a una vivienda. En alguna medida, intentan garantizar que, si les olvidan, sus vidas continúen lo más dignamente posible.</p>
<p>En un edificio inhabitable hay miedo al derrumbe y hay miedo al olvido, pero hay también un cuarto que se puede llamar hogar. En un albergue, que no tuviera lo necesario para llamarse hogar, solo quedaría miedo al olvido. Aunque la familia de San Ignacio 713 diría que no, que, en ocasiones, en un albergue también hay el miedo al derrumbe.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2017/11/nadie-quiere-que-le-olviden/">Nadie quiere que le olviden</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://periodismodebarrio.org/2017/11/nadie-quiere-que-le-olviden/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>29</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El mar, el infierno y una canción</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2017/09/el-mar-el-infierno-y-una-cancion/</link>
					<comments>https://periodismodebarrio.org/2017/09/el-mar-el-infierno-y-una-cancion/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Mónica Baró Sánchez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 15 Sep 2017 22:42:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Desastres naturales]]></category>
		<category><![CDATA[Irma]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.periodismodebarrio.org/?p=2605</guid>

					<description><![CDATA[<p>El Vedado, en la tarde del 11 de septiembre, a partir de dos chistes.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2017/09/el-mar-el-infierno-y-una-cancion/">El mar, el infierno y una canción</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>En el infierno existen dos lugares: uno para los hijos de putas y otro para los hijos de putas muy hijos de putas –cuenta Nelson, a propósito del huracán Irma, cuando aún no han pasado ni 48 horas desde que se alejó de Cuba.</p>
<p>En el lugar al que van los hijos de putas, la mierda llega a las rodillas, pero una vez al día pasan unas cuchillas voladoras y hay que agacharse. Y en el lugar al que van los hijos de putas muy hijos de putas, la mierda llega al cuello y hay que aprenderse una canción: no hagan olas, no hagan olas, no hagan olas…</p>
<p>Nelson Vega, residente en el No. 112 de la avenida Tercera, en el Vedado habanero, asegura que años atrás sus chistes daban más risa porque también él era más cómico. Ahora sus chistes parecen fábulas.</p>
<p>Quizás sean las circunstancias.</p>
<p>El caso es que le sirven a Nelson, sobre todo, para explicar su filosofía de vida, que es lo mismo que explicar por qué él no quiere mudarse de una zona que, en lo que va de año, ya se ha inundado tres veces debido a las penetraciones del mar. Las dos anteriores debido a frentes fríos, y esta tercera, por el paso de un huracán a unos 140 kilómetros de las costas habaneras.</p>
<p>En la vida, dice Nelson, cuando no te toca meter la cabeza, te toca gritar que no hagan olas; todo es una cuestión de adaptarse. Aunque él es orfebre y no biólogo, sabe que adaptarse es una condición necesaria para evolucionar. Y el Vedado, reparto élite del municipio Plaza de la Revolución, es adonde va la gente que evoluciona o que aspira a evolucionar.</p>
<p>¿Por qué los cuentapropistas no abren restaurantes en San Miguel del Padrón? Pregunta Nelson, casi retóricamente, como si preguntara de qué color es el caballo blanco de Maceo. No obstante, su pregunta es más una respuesta a una pregunta que no he hecho que una pregunta en sí. Lo que intenta argumentar es algo tan obvio como que el caballo blanco de Maceo es blanco: el Vedado es el Vedado.</p>
<p>En Plaza de la Revolución se concentran los principales teatros, cines, hoteles, bares, restaurantes, instituciones, avenidas, parques, hospitales, centros comerciales y etcéteras de la ciudad. Es uno de sus puntos neurálgicos. El Vedado, por tanto, sería el punto neurálgico de otro punto neurálgico. Hoy es uno de los barrios del país donde mayor valor alcanzan las viviendas en el escabroso mercado inmobiliario cubano.</p>
<p>Exactamente en la misma zona donde ocurren las inundaciones, un apartamento con vista al malecón habanero puede costar 150 000 dólares y una habitación por una noche en uno de esos apartamentos, 150 dólares. El mar puede ser muy rentable.</p>
<p>El problema es que el valor actual de las viviendas no debe asumirse como un indicador infalible del poder adquisitivo de las personas que aquí residen. Muchas de las personas que aquí residen, residen aquí desde antes que las viviendas adquirieran el valor que han adquirido. Otras, residen en viviendas que nunca adquirirán gran valor, porque son garajes o sótanos readecuados, no viviendas en primer lugar.</p>
<p>Como en cualquier barrio de Cuba, en el Vedado hay contrastes, es decir, desigualdades. Y esas desigualdades, paradójicamente, son de las pocas cosas que el mar no deshace, sino que resalta, cada vez que entra como bestia hambrienta a devorar la ciudad. Y se la traga.</p>
<div id="attachment_2606" style="width: 1010px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2606" class="wp-image-2606" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/09/1.-La-calle-L-arruinada-por-las-aguas..jpg" alt="La calle L arruinada por las aguas (Foto: Jorge Ricardo)" width="1000" height="667" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/09/1.-La-calle-L-arruinada-por-las-aguas..jpg 2000w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/09/1.-La-calle-L-arruinada-por-las-aguas.-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/09/1.-La-calle-L-arruinada-por-las-aguas.-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/09/1.-La-calle-L-arruinada-por-las-aguas.-900x600.jpg 900w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /><p id="caption-attachment-2606" class="wp-caption-text">La calle L arruinada por las aguas (Foto: Jorge Ricardo)</p></div>
<p>Las calles, cuando el agua baja, se vuelven basureros. Son montones y montones de basura mojada. Basura que es un poco más que basura, porque antes de ser basura a montones, era los bienes de la gente, por tanto, son ahora sus pérdidas.</p>
<p>Hurgar en esa basura, en las pérdidas, es como hurgar en las vidas de la gente. Algo alcanzas a conocer por sus libros, zapatos, ropas, colecciones de revistas, discos de acetato, ventanas, radios, casetes de música, butacas, inodoros, latas de pintura, ventiladores, agendas de teléfonos, colchones, estantes de madera, restos de comida. También, por las cosas que están puestas a secar, incluso por las maneras en que se ponen a secar.</p>
<p>En L y 13, a la entrada de un garaje, un viejo encorvado coloca sus cosas sobre dos muros. Sus cosas son cuatro pares de mocasines, dos cintos, una colcha, dos gorras, una jaba tejida, una maleta de madera y un poco de ropa. Cuando termina, se sienta en una silla de hierro, debajo de la sombra de un árbol resistente, prende un cigarro barato y se queda quieto velando lo suyo.</p>
<p>Vistas de pronto, a lo lejos, así acomodadas unas al lado de las otras, las cosas del viejo encorvado parecen estar en venta. El vecindario entero podría confundirse con una feria dominical. Por dondequiera, desde la calle L hasta 12 y desde Línea hasta Malecón, pero principalmente en las cuadras más próximas al mar, hay cosas puestas (amarradas, tendidas, colgadas, encaramadas, recostadas) de mil maneras a secar.</p>
<p>Los estropeados mundos interiores de las casas, de sus habitantes, se hallan no simplemente puestos sino expuestos. Ahí, delante de todos. Sin pudor.</p>
<p>No hay privacidad para las pérdidas ni para los daños. La privacidad es ese algo más que quita el mar, cuando cualquiera creería que no queda nada más por quitar. Pero nadie pareciera echarla de menos. Como casi nadie la tiene, tampoco nadie actúa como si le hiciera falta.</p>
<p>Se echan de menos cosas más básicas: la electricidad, el agua potable, la comida, el gas. Todo lo que permita recuperar la normalidad, continuar con la vida, o lo que sea que “la normalidad” signifique. Como es usual en la Isla, sobre todo en la gente habituada a perder, las desgracias se enfrentan con una entereza sobrecogedora. Y con un humor crudo, desafiante, que suele derivar en el sarcasmo.</p>
<p>Nadie se inmoviliza. Nadie dedica tiempo a lamentar su suerte. Nadie se regodea en lo terrible. Nadie llora sobre mojado. No porque nada duela. Todo se duele dentro. Porque cuesta mucho trabajo, trabajo mal remunerado, mucho ‘invento’ y sacrificio, comprar un colchón decoroso donde dormir. No digamos una vivienda, menos una vivienda decorosa.</p>
<p>Pero las personas cargan con su dolor y al mismo tiempo cargan los escombros y sacan agua y los troncos de los árboles y sus pérdidas y sacan agua y sus mundos interiores vueltos basura y sacan agua y dan escoba y trapean y restriegan el churre de las paredes y sacan agua y con una pala recogen arena y porquerías y sacan agua y amontonan lo que fueron sus bienes en las calles y, todavía, sacan agua.</p>
<p>—Esto es con tremendo perro dolor, fuera del bonche, lo que pasa es que uno ya está acostumbrado a la locura esta, y esperas todo con tremenda sabrosura, porque por mucho que te desesperes no vas a evitar que el mar entre –dice Sergio Fernández, que ha vivido cada uno de sus 28 años en Quinta y E y desde niño sabe lo que es tener el mar dentro de la casa.</p>
<p>Sin embargo, ahora las inundaciones son distintas. Aunque se ha acostumbrado, ahora siente que son más intensas y horribles que nunca. Esta que causó Irma es la más grande que recuerda. Sergio, también ahora, es padre. Y esta vez, donde vive con su esposa, su hijo, su madre, cuatro hermanos, el agua superó los dos metros de altura.</p>
<div id="attachment_2607" style="width: 410px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2607" class="wp-image-2607" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/09/2.-Sergio-junto-a-otros-vecinos-participa-en-el-ritual-de-cocinar-la-caldosa..jpg" alt="Sergio, junto a otros vecinos, participa en el ritual de cocinar la caldosa." width="400" height="600" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/09/2.-Sergio-junto-a-otros-vecinos-participa-en-el-ritual-de-cocinar-la-caldosa..jpg 1333w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/09/2.-Sergio-junto-a-otros-vecinos-participa-en-el-ritual-de-cocinar-la-caldosa.-200x300.jpg 200w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/09/2.-Sergio-junto-a-otros-vecinos-participa-en-el-ritual-de-cocinar-la-caldosa.-768x1152.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/09/2.-Sergio-junto-a-otros-vecinos-participa-en-el-ritual-de-cocinar-la-caldosa.-400x600.jpg 400w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /><p id="caption-attachment-2607" class="wp-caption-text">Sergio, junto a otros vecinos, participa en el ritual de cocinar la caldosa (Foto: Jorge Ricardo)</p></div>
<p>Las inundaciones en la historia de su vida no son sucesos extraordinarios. Son algo de lo que habla sin tremendismos. El perro dolor está ahí y ahí va a continuar. Sergio, como tantos, asume la fatalidad con resignación. ¿Qué más puede hacer?</p>
<p>Puede hacer una caldosa colectiva que, de hecho, es lo que hace. Caldosa cocinada con leña, en el frente de la casa de unos vecinos. O al menos ayuda a Carolina, que es la que tiene el palo de revolver en la mano y vigila el fuego. Madera para leña es lo que sobra en el barrio. Esta noche, en la cuadra de E entre Tercera y Quinta, habrá caldosa, ron y dominó.</p>
<p>Dice Carolina Zamora, a quien conocen en el barrio por Pocholo, aunque ella prefiere que le llamen Carolina, que a la caldosa le echaron todo lo que pudieron recolectar en el vecindario: carne de puerco, hueso, ternillas, papa, plátano, yuca, ají. Que unos veinte o treinta vecinos aportaron con lo que pudieron.</p>
<p>—Lo primero que echamos –dice– fue una calabaza que había crecido en un placer que limpiamos. No metimos el gato, porque se mandó a correr.</p>
<p>La vivienda de Carolina no se afectó, porque queda en altos, pero si ella está al mando de la caldosa no es precisamente por ser de una de las más perjudicadas. Su explicación es simple y rotunda:</p>
<p>—Todos estamos unidos por la misma causa, todos vivimos en el mismo lugar.</p>
<p>Antes, dice Nelson, la gente de esta zona se sentía más protegida por el Estado. Antes pasaban camiones que repartían agua para tomar y hasta comida. Ya no.</p>
<p>La primera pipa de agua que ve Nelson en el vecindario aparece en la esquina de Tercera y E sobre las seis de la tarde del 11 de septiembre. Y, al parecer, también es la primera pipa que ven sus vecinos, que se mandan a correr hasta el punto donde se parquea, con cubos y pomos de todos tipos. Nelson no. Ni siquiera se inmuta.</p>
<p>A él todavía le queda agua en las pilas. A todo el edificio 112 de la avenida Tercera. Porque antes de que cortaran la corriente, él puso el motor y subió el agua que había en la cisterna a los tanques. Y la gente ha sabido ahorrar. Irma no le agarró desprevenido. Dice que no por gusto fue a la universidad. Sin embargo, asegura que preferiría morir de sed, antes que caerle atrás a una pipa con un cubo para coger agua.</p>
<p>—Yo no me presto para eso. Porque cuando vienes a ver, te meten un ladrillazo por un cubo de agua.</p>
<div id="attachment_2609" style="width: 2010px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-2609" class="size-full wp-image-2609" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/09/4.-El-agua-potable-es-una-de-las-mayores-necesidades-de-la-poblacion-afectada-por-las-inundaciones..jpg" alt="El agua potable es una de las mayores necesidades de la poblacion afectada por las inundaciones." width="2000" height="1238" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/09/4.-El-agua-potable-es-una-de-las-mayores-necesidades-de-la-poblacion-afectada-por-las-inundaciones..jpg 2000w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/09/4.-El-agua-potable-es-una-de-las-mayores-necesidades-de-la-poblacion-afectada-por-las-inundaciones.-300x186.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/09/4.-El-agua-potable-es-una-de-las-mayores-necesidades-de-la-poblacion-afectada-por-las-inundaciones.-768x475.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2017/09/4.-El-agua-potable-es-una-de-las-mayores-necesidades-de-la-poblacion-afectada-por-las-inundaciones.-969x600.jpg 969w" sizes="(max-width: 2000px) 100vw, 2000px" /><p id="caption-attachment-2609" class="wp-caption-text">El agua potable es una de las mayores necesidades de la población afectada por las inundaciones (Foto: Jorge Ricardo)</p></div>
<p>Nelson, quien se convirtió en orfebre también para adaptarse a sus circunstancias, porque en verdad él era maestro y su vocación es de maestro, explica que para enfrentarse a un huracán y a las penetraciones del mar hay dos cosas clave: tener paciencia y prepararse. La preparación ya fue, ahora solo le resta tener paciencia.</p>
<p>El garaje de su edificio permanece completamente inundado y no sabe por cuánto tiempo más lo estará. Debe esperar por los camiones de Saneamiento Básico de la Ciudad. Tampoco sabe cuándo reestablecerán los servicios de electricidad, gas y agua; ni cuándo se llevarán los montones de basura y limpiarán las calles. Nadie lo sabe. Pero –aclara– él no se queja de nada.</p>
<p>—¿Tú no te sabes el chiste ese: Aquí yo no me quejo de nada? Este es un extranjero que le pregunta a un cubano: “bueno, ¿y qué? ¿Cómo tú vives aquí?” “¿Aquí? ¿Yo? Feliz, feliz. Aquí yo no me puedo quejar”. “Bueno, compadre, si ahora mismo vino el ciclón y no hay agua”. “Sí, sí, sí, pero yo no me puedo quejar”. “Compadre, ¿y la comida? ¿No está mala la comida?” “La comida sí, pero te digo que yo, la verdad, no me puedo quejar… ¿Dónde coño te vas a quejar?”</p>
<p>Todo es una cuestión de adaptarse. Lo saben Nelson, Sergio, Carolina. Cuando no hay que agacharse, hay que aprenderse una canción.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2017/09/el-mar-el-infierno-y-una-cancion/">El mar, el infierno y una canción</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://periodismodebarrio.org/2017/09/el-mar-el-infierno-y-una-cancion/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>7</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
