En 2025, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyectaba una contracción del Producto Interno Bruto de Cuba de 1,5%, lo cual representaba una diferencia de 0,4% en comparación con 2024, cuando se obtuvo una reducción de 1,1%. Esta disminución se debe al deterioro de sectores económicos estratégicos como el turismo y la energía, la escasez de insumos y divisas, la limitada inversión extranjera, así como un contexto internacional adverso.
Periodismo de Barrio responde varias preguntas esenciales para entender el desempeño de la economía cubana en 2025 y las proyecciones para 2026.
¿Cómo cerró la economía cubana el 2025?
Durante las sesiones del Sexto Período de la Décima Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en diciembre de 2025, el primer ministro Manuel Marrero Cruz explicaba que el Programa de Gobierno para el año se ejecutó bajo condiciones adversas, derivadas del acceso restringido a divisas, la inestabilidad e interrupciones en el sistema electroenergético nacional (SEN), presiones inflacionarias generadas por una combinación de factores externos e internos, además de dificultades para organizar los recursos necesarios destinados a la población, a la recuperación de la economía y al mantenimiento de la infraestructura crítica del país.
En este contexto, la CEPAL estimaba que la cuenta corriente de la Isla se mantendría con un saldo negativo, al igual que en 2024, como consecuencia del bajo nivel de exportaciones, la disminución del turismo internacional y el menor dinamismo de las remesas.
De igual forma, el organismo proyectaba una reducción real del gasto total de 2%, la cual puede explicarse por la contracción de 5,5% en el gasto total, debido al recorte de subvenciones por pérdidas empresariales, la menor cantidad de ayuda a las organizaciones y el control estricto en los gastos administrativos. Por el contrario, el gasto de capital creció en 16,3%, aunque a un ritmo menor que en 2024, y estuvo concentrado en inversiones estratégicas, como la energía renovable y las viviendas.
Así, la demanda de financiamiento para 2025 ascendería a 129.374 millones de pesos cubanos (CUP), los cuales se destinarían a cubrir el déficit fiscal y la amortización de bonos soberanos.
Paralelamente, se proyecta una reducción real de 1,9% en los ingresos públicos, en contraste con el crecimiento de 32,1% registrado en 2024. Si bien se espera un incremento de los ingresos tributarios en 4,6%, estos no compensarían la contracción de 16% en la recaudación no tributaria, a pesar de las adecuaciones implementadas durante el año, como el impuesto especial a las telecomunicaciones y la eliminación de algunas exenciones.
El sistema financiero también reflejó señales de contracción, con una disminución de 20,9% en los créditos bancarios para el cierre de junio de 2025, causada principalmente por la reducción de los créditos destinados a personas jurídicas. No obstante, los créditos para personas naturales crecieron en 29,4% con respecto a 2024.
En el ámbito laboral, la tasa de desempleo se mantendría en torno al 1,7% y el salario medio en el sector público aumentó de 5.817 CUP en diciembre de 2024 a 6.600 CUP en agosto de 2025.
En cuanto al sector externo, las exportaciones de bienes y servicios alcanzaron los 5.993 millones de dólares estadounidenses (USD) entre enero y julio, lo cual representa un incremento del 8% en comparación con el mismo período del año anterior. De estas, el 76,6% corresponde a los servicios. Por su parte, las importaciones ascendieron a 5.442 millones de USD, lo cual supone un incremento interanual del 4,5% derivado de la adquisición de combustible, maquinaria, aparatos, productos de aseo personal y limpieza, así como materias primas e insumos para la elaboración de alimentos destinados al consumo humano.
Con respecto a la inflación, esta mostró una desaceleración durante el año con una tasa interanual del 14,95% en noviembre de 2025, en comparación con el 27% del mismo mes en 2024.
Al mismo tiempo, los sectores de agricultura y energía presentaron “dificultades”, explicó el primer ministro Manuel Marrero Cruz durante las sesiones. Si bien el primero habría experimentado una recuperación parcial, los niveles alcanzados aún resultan insuficientes para cubrir las necesidades de la población, y la producción de azúcar crudo solo logró cumplir el 42,5% del plan, con otras metas incumplidas relativas a los derivados. Además, continúan los problemas de atraso en el pago a los productores, con saldos no cubiertos de aproximadamente 1.192 millones de CUP.
En el sector energético, según se dijo en la Asamblea, se han realizado inversiones por 1.150 millones de USD que han permitido recuperar 422 MW en generación distribuida y 228 MW en generación centralizada. También, se han sincronizado 778 MW con la instalación de 41 parques fotovoltaicos; sin embargo, los déficits diarios promedio de entre 1.500 y 1.700 MW afectan de forma significativa la capacidad del sistema electroenérgetico de cubrir la demanda y colocan al país en una situación crítica.
¿Qué cambios se esperan en la economía del país para 2026?
El ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso Vázquez, planteaba que las proyecciones para la Isla en 2026 parten del reconocimiento de las dificultades internas y externas que presenta la economía cubana.
A pesar de que en ese momento aún no había ocurrido la captura de Nicolás Maduro, ni la emisión de la Orden Ejecutiva de Donald Trump para limitar el suministro de combustible a la Isla, el ministro admitía la existencia de un escenario complejo que dificultaría la implementación de acciones para la recuperación económica.
Dentro de las prioridades para 2026, se establecían la estabilización macroeconómica; el incremento de los ingresos externos en divisas; el aumento de la producción nacional, especialmente de alimentos y artículos que permitan la sustitución de importaciones; la transformación de la empresa estatal con la participación de los demás actores económicos; la descentralización de competencias hacia los territorios con el fin de conferirles una mayor autonomía; el desarrollo de las políticas sociales encaminadas a reducir desigualdades y atender situaciones de vulnerabilidad; así como la recuperación gradual de las capacidades del SEN y acelerar la transición hacia fuentes renovables de energía.
De este modo, se prevé un crecimiento del PIB a precios constantes de 1%, basado en las proyecciones de recuperación del turismo y las exportaciones, la reanimación de actividades productivas y de servicios y el funcionamiento de esquemas de autofinanciamiento aprobados. Sin embargo, la CEPAL estima que el crecimiento será de solo 0,1%, pues señala que para dinamizar la economía cubana se requiere abordar distorsiones estructurales y corregir problemas como la escasez de insumos importados y financiamiento, la inflación, y la devaluación del peso cubano en el mercado informal.
En este sentido, en la Asamblea se planteó el inicio de un proceso de transformación del mercado cambiario, donde se establecen dos tasas fijas de 24 CUP por un USD y 120 CUP por un USD y un tercer tipo de cambio con una tasa flotante publicada diariamente por el Banco Central de Cuba. Esta última luego de una campaña oficialista de descrédito contra la tasa informal publicada a diario por el medio El Toque, a la cual se parece bastante.
De igual forma, se espera que las exportaciones alcancen los 9.969 millones de USD, de los cuales 2.530 millones provendrían de ventas al exterior de bienes y 7.438 millones de servicios. No obstante, el ministro Alonso Vázquez recalcó la necesidad de diversificar la oferta de exportaciones e incrementar el valor de los rubros actuales. Con respecto a las importaciones, el énfasis se encuentra en los combustibles y alimentos.
En el caso del sector energético, se plantea un consumo de combustible de 7.547.000 toneladas equivalentes, lo cual representa 1.253.000 toneladas más que lo estimado para 2025. La generación eléctrica total sería de 18.606 GWh. De ello, 2.461 GWh provendrían de fuentes renovables de energía, que alcanzarían una participación de 13% en la matriz energética nacional.
Por su parte, en el turismo se planificaba la recepción de 2.200.000 visitantes, un incremento de 15,8% con respecto a la estimación de 2025, lo cual contribuiría a la obtención de divisas por el país. Sin embargo, el escenario actual de tensiones con Estados Unidos, el recrudecimiento de sanciones y la cada vez peor crisis electroenergética ya tienen impacto directo en las comunidades turísticas de la isla.
En cuanto a la agricultura, se proyectaron incrementos en las principales producciones agropecuarias, entre las que se encontraban arroz, frijoles, maíz, leche fluida, huevos, carne de cerdo, viandas y hortaliza. Pero al igual que en 2025, incluso de ser tal, el crecimiento resultará insuficiente para cubrir la demanda de la economía y la población, por lo que deberá compensarse mediante importaciones.
A su vez, el sector azucarero proyecta una producción de 229.500 toneladas de azúcar crudo y 15.000 toneladas de azúcar refino. De estas, 30.000 toneladas se encuentran destinadas a la exportación.
¿Qué inversiones se encuentran planificadas para 2026?
El plan de inversiones proyecta un presupuesto total de 173.662 millones de CUP, de los cuales 57.922 millones procederán del presupuesto del Estado.
La mayor parte se concentra en sectores priorizados de la economía, dentro de los que se encuentran la producción de alimentos, la modernización y terminación de las fábricas de cemento de Moncada y Nuevitas, el soporte al SEN y las plantas térmicas, la creación de nuevas capacidades y fuentes renovables de energía, así como el desarrollo turístico y la terminación de instalaciones hoteleras. Además, se prevén inversiones en biotecnología; salud pública; la producción de biofertilizantes, fertilizantes y otros productos para la alimentación; o la construcción de 3.790 viviendas y la conclusión de 5.370 actualmente en proceso.
Paralelamente, el 16 de marzo el gobierno anunció nuevas medidas con el objetivo de ampliar las fuentes de financiamiento, mediante una mayor participación de los cubanos residentes en el exterior en las actividades económicas dentro de la isla.
Las acciones incluyen la posibilidad de integrarse a empresas privadas en el país como socios o propietarios; establecer alianzas con entidades cubanas estatales y privadas; la entrega de tierras en usufructo para el desarrollo de proyectos productivos; la creación de fondos con destino a proyectos de cooperación internacional con alcance local o nacional, así como el acceso al sistema financiero-bancario, a través de la apertura de cuentas en divisas, la inversión en fondos administrados por una institución financiera y la obtención de licencias como proveedores de servicios de activos virtuales.
