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	<title>infancia &#8211; Periodismo de Barrio</title>
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	<description>Organización periodística cubana sin fines de lucro</description>
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	<title>infancia &#8211; Periodismo de Barrio</title>
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		<title>Baby-Led Weaning: ¿Enseñanza de autonomía en Cuba o utopía?</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2025/02/baby-led-weaning-ensenanza-de-autonomia-en-cuba-o-utopia/</link>
					<comments>https://periodismodebarrio.org/2025/02/baby-led-weaning-ensenanza-de-autonomia-en-cuba-o-utopia/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Claudia Barrientos Batista]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 20 Feb 2025 15:20:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[Baby-Led Weaning]]></category>
		<category><![CDATA[infancia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El método de alimentación complementaria dirigida por el bebé ha ganado popularidad en años recientes pero, ¿cómo encaja en un contexto de escasez?</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2025/02/baby-led-weaning-ensenanza-de-autonomia-en-cuba-o-utopia/">Baby-Led Weaning: ¿Enseñanza de autonomía en Cuba o utopía?</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>En Cuba, alimentar a un bebé rara vez se trata de elegir entre métodos o tendencias. Las papillas y purés, hechos con lo que se pueda encontrar, son una tradición que no responde solo a preferencias sino a la escasez. Es un método práctico y seguro dentro de un sistema que obliga a las familias a ajustarse a una realidad de carencias crónicas. Mientras tanto, en otros países, ha ganado popularidad un enfoque distinto: el <a href="https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S2452-60532022000300300#:~:text=El%20t%C3%A9rmino%20BLW%20fue%20acu%C3%B1ado,2008%20en%20Reino%20Unido7." target="_blank" rel="noopener">Baby-Led Weaning (BLW)</a>, conocido en español como alimentación complementaria dirigida por el bebé. Un método que promueve la autonomía infantil y el desarrollo sensorial desde los primeros meses pero que, en el contexto cubano, plantea una pregunta inevitable: ¿cómo pudiera encajar una filosofía de autonomía alimentaria en un país donde los alimentos son escasos y las condiciones para prepararlos, inciertas?</p>
<p><em>Periodismo de Barrio</em> responde algunas preguntas para comprender el método y ofrece consejos para implementarlo.</p>
<h4>¿Qué es el BLW?</h4>
<p>El BLW, <a href="https://www.babyledweaning.co/podcast/history-of-baby-led-weaning-founding-philosopher-gill-rapley-part-one" target="_blank" rel="noopener">desarrollado</a> por la enfermera británica Gill Rapley, plantea que los bebés, a partir de los seis meses de edad, comiencen a alimentarse solos. En lugar de ser alimentados con cuchara, se les ofrecen trozos de comida blanda que puedan tomar con las manos, explorar y llevarse a la boca. Este método respeta los ritmos del bebé, permitiendo que decida cuánto comer y a qué velocidad. No reemplaza la leche materna o de fórmula, sino que la complementa.</p>
<p>Sin embargo, trasladar esta idea a un contexto como el cubano, donde el acceso a alimentos frescos y básicos está marcado por colas interminables y desabastecimiento, implica no solo ajustes, sino un ejercicio de creatividad titánico.</p>
<div id="attachment_14916" style="width: 820px" class="wp-caption aligncenter"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14916" class="size-large wp-image-14916" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/02/carretilla-de-agromercado-cuba-1000x600.jpg" alt="Varias personas compran frutas y vegetales en un puesto callejero en Cuba. La carretilla, cargada con mangos y tomates, refleja el acceso limitado y estacional a los alimentos en el país." width="810" height="486" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/02/carretilla-de-agromercado-cuba-1000x600.jpg 1000w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/02/carretilla-de-agromercado-cuba-300x180.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/02/carretilla-de-agromercado-cuba-768x461.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/02/carretilla-de-agromercado-cuba-1536x922.jpg 1536w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/02/carretilla-de-agromercado-cuba-810x486.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/02/carretilla-de-agromercado-cuba-1140x684.jpg 1140w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/02/carretilla-de-agromercado-cuba.jpg 2000w" sizes="(max-width: 810px) 100vw, 810px" /><p id="caption-attachment-14916" class="wp-caption-text">En Cuba, la compra de alimentos frescos es un reto diario. Los mercados ambulantes ofrecen frutas y vegetales según la disponibilidad del momento, una realidad que influye en la alimentación infantil y en la posibilidad de aplicar métodos como el Baby-Led Weaning. Foto: Archivo Periodismo de Barrio.</p></div>
<h4>Beneficios del BLW: Lo que dice la ciencia</h4>
<p>Los estudios sobre BLW son aún limitados, dada la reciente introducción de este método en mayor cantidad de hogares. Sin embargo, estudios como los de Komninou <em>et al.</em> (2018) y de Brown <em>et al</em>. (2011), entre otros, indican que el BLW puede contribuir al desarrollo motor y autonomía del lactante puesto que manipular los alimentos fortalece la coordinación ojo-mano y la motricidad fina. Los estudios apuntan también a una conexión entre la implementación del BLW y una relación saludable con la comida: al no ser obligados a comer, los bebés aprenden a identificar sus señales de hambre y saciedad. Otro beneficio reflejado en la literatura científica es la integración en las comidas familiares, al comer lo mismo que el resto de la familia se fortalecen los lazos de convivencia. Por último, la exposición temprana a diferentes alimentos puede promover una mayor aceptación de estos en el futuro.<br />
Sin embargo, aplicar estos principios en Cuba requiere una lectura crítica. El concepto de “comer lo mismo que la familia” es complejo en un entorno donde los alimentos disponibles se reducen muchas veces a lo que se ha podido conseguir ese día. Y la diversidad de sabores y texturas no depende tanto del bebé como de un sistema que limita severamente las opciones.</p>
<h4>¿Es seguro?</h4>
<p>Uno de los principales temores asociados al BLW es el riesgo de atragantamiento. Sin embargo, el método no desvincula al cuidador o cuidadora del proceso de alimentación del bebé. Es imprescindible que un adulto esté siempre en el entorno y vigilante, como mínimo, aunque se recomienda que los adultos acompañen al bebé comiendo ellos también. Se debe además evitar ofrecer alimentos duros o pequeños, como zanahorias crudas, por ejemplo, y se priorizan texturas blandas. Otra recomendación es que las familias puedan acceder a información sobre maniobras de primeros auxilios, algo especialmente importante en contextos donde la llegada de una ambulancia es una utopía.</p>
<p>Otra preocupación es la deficiencia de hierro, una condición que la Revista Cubana de Salud Pública <a href="https://revsaludpublica.sld.cu/index.php/spu/article/view/16805" target="_blank" rel="noopener">refiere</a> como un problema frecuente en niños del país, en particular en el grupo de menores de dos años. La dieta de un bebé que siga el BLW podría incluir opciones como viandas cocidas o legumbres (ricas en proteínas y hierro), siempre que se encuentren disponibles. Las lentejas, por ejemplo, que se pueden ofrecer al bebé aplastadas para reducir riesgo de asfixia, constituyen una excelente fuente de proteína y hierro, superando incluso a algunos cortes de carne. Otra opción la constituyen los vegetales de “hojas verdes” como el puerro y la espinaca, que, aunque se debe ser más cuidadoso con su preparación por el riesgo de atragantamiento, se pueden ofrecer al bebé triturándolos e incorporándolos a otros alimentos como tortillas, o mezclándolos con frijoles aplastados para formar “bolitas” que el bebé pueda manipular solo.</p>
<p>El BLW, lejos de ser una fórmula rígida, puede adaptarse incluso en circunstancias extremas. En Cuba, alimentos como el boniato, la yuca o la calabaza, cocidos hasta alcanzar una textura blanda, son opciones seguras y que suelen ser un poco más accesibles según la temporada. Frutas locales como la guayaba, el plátano maduro o la fruta bomba también pueden formar parte del método, al igual que el pescado bien desmenuzado —cuando se consigue— o los frijoles aplastados.</p>
<div id="attachment_14917" style="width: 820px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14917" class="size-large wp-image-14917" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/02/tarima-de-agromercado-cubano-900x600.jpg" alt="Puesto de venta en un agromercado cubano con calabazas colgadas, plátanos, frijoles y otros productos locales, algunos de los cuales pueden utilizarse en la alimentación infantil con el método Baby-Led Weaning." width="810" height="540" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/02/tarima-de-agromercado-cubano-900x600.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/02/tarima-de-agromercado-cubano-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/02/tarima-de-agromercado-cubano-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/02/tarima-de-agromercado-cubano-1536x1024.jpg 1536w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/02/tarima-de-agromercado-cubano-810x540.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/02/tarima-de-agromercado-cubano-1140x760.jpg 1140w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2025/02/tarima-de-agromercado-cubano.jpg 1920w" sizes="(max-width: 810px) 100vw, 810px" /><p id="caption-attachment-14917" class="wp-caption-text">El Baby-Led Weaning (BLW) puede adaptarse al contexto cubano con alimentos accesibles según la temporada. Foto: Archivo Periodismo de Barrio.</p></div>
<h4>Consejos para implementar el BLW en Cuba</h4>
<p>Es posible combinar la autoalimentación con métodos tradicionales, como los purés, para que el bebé explore dentro de las posibilidades. La idea principal es mantener la autonomía del niño cuanto se pueda, de este modo, si le ofrecemos purés, dejarles usar las manos y practicar darles una cuchara cargada que ellos mismos puedan llevarse a la boca.</p>
<p>La vigilancia constante es clave para reducir riesgos. Por esto se recomienda también que los padres acompañen al bebé comiendo ellos, lo cual no solo ayuda a prevenir accidentes sino que establece también una rutina familiar y se promueve que el bebé tenga asociaciones seguras y placenteras con la comida.</p>
<p>Es importante dejar al bebé explorar texturas y sabores, por ejemplo la diferencia entre un trozo de aguacate y uno de brócoli, entre una frutabomba y una porción de tortilla.</p>
<p>Saber cómo reaccionar en caso de atragantamiento es vital, especialmente donde el sistema de salud no responde a tiempo. Es recomendable informarse sobre cómo dar los primeros auxilios al bebé, no solo para supuestos episodios de atragantamiento durante el BLW sino para cualquier emergencia médica.</p>
<p>El Baby-Led Weaning no es solo un método, es una invitación a repensar la relación entre los niños y la comida. Cuando criar a un hijo implica luchar contra limitaciones estructurales, adaptar este enfoque puede ser más que una forma de alimentar: puede convertirse en un acto de resistencia. Porque un niño que aprende a decidir, incluso sobre un trozo de comida, está aprendiendo a ejercer autonomía en un contexto donde tantas decisiones les son arrebatadas a las familias.</p>
<p>Si el BLW tiene un lugar en Cuba, no es porque resuelva la escasez ni porque ofrezca más opciones, sino porque introduce, desde los primeros meses de vida, una noción que el poder se empeña en borrar: la autonomía. No es una revolución, pero sí un gesto mínimo de autodeterminación en un entorno donde decidir es un privilegio raro. Un bebé que aprende a llevarse la comida a la boca sin que se la impongan no está solo alimentándose, está ensayando, sin saberlo, un principio básico: que su cuerpo le pertenece.</p>
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		<title>William, un fantasma que existe</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2024/06/william-un-fantasma-que-existe/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Manuel Almenares]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 13 Jun 2024 15:21:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comunidades vulnerables]]></category>
		<category><![CDATA[ciudadanía]]></category>
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		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>William llegó a Cuba con apenas un año y dos documentos: un tarjetón del hospital donde nació en Moscú y un certificado de nacimiento redactado por las autoridades rusas. En la actualidad tiene cuatro años y aún no tiene un documento de identidad civil en la Isla.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Conocí a William por casualidad, durante el paso del huracán Ian (2022). Caminaba por la calle Corrales del municipio Centro Habana mientras el fenómeno meteorológico azotaba la capital. Me llamó la atención un albergue en muy mal estado, donde llovía más adentro que afuera, de la calle Corrales entre Agramonte y Cárdenas. En el primer cuarto, separado por cajas de cartón, escuché los murmullos de una familia que buscaba alejarse de las zonas más peligrosa y mojadas del edificio; con ellos, dos niños pequeños, William y Paola. Conversé con los adultos del lugar y me permitieron documentar lo que estaban viviendo en ese momento. Esta primera interacción con la familia me permitió, tiempo después, conocer la historia del pequeño William.</p>
<p>William nace el 3 de septiembre de 2019 en Rusia. Su madre dio a luz mientras cumplía condena en una correccional de mujeres en Moscú. Por ser hijo de padres cubanos y estar en una situación tan delicada no le conceden la nacionalidad rusa. Al año y cuatro meses de nacido, madre e hijo son deportados a Cuba. William viaja con apenas dos documentos: un tarjetón del hospital donde nació en Moscú y un certificado de nacimiento redactado por las autoridades rusas. Su entrada en territorio nacional fue compleja, pues las autoridades del Aeropuerto Internacional José Martí tuvieron que comunicarse con Moscú para verificar su procedencia.</p>
<p>William llegó a Cuba en el año 2020, con los primeros casos de coronavirus en Cuba. Luego de un tiempo en el país, el pequeño enferma. Su familia lo lleva al Hospital Pediátrico del Cerro para ser tratado, pero el personal sanitario alega que el niño no puede ser hospitalizado por no tener un documento que lo acredite como cubano. La recomendación es que lo trasladen a la Clínica Central Cira García, donde puede ser atendido como persona extranjera. Su familia, de escasos recursos, no puede permitirse una clínica para extranjeros y después de mucho insistir en el pediátrico del Cerro, los médicos acceden a tratar al niño en sus instalaciones.</p>
<p>En la actualidad William tiene cuatro años y no ha podido acceder a los suministros de la canasta básica de alimentos. También perdió su tiempo de ingresar en el Programa de educación de las vías no formales. Su familia aún busca maneras para que el niño se integre en la sociedad como un cubano más. A pesar de no tener aún un documento de identidad civil, William no pasa desapercibido, es un niño ocurrente que se hace notar.</p>
<div id="attachment_14230" style="width: 1173px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14230" class=" wp-image-14230" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/1.jpg" alt="" width="1163" height="778" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/1.jpg 1082w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/1-300x201.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/1-897x600.jpg 897w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/1-768x514.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/1-810x542.jpg 810w" sizes="(max-width: 1163px) 100vw, 1163px" /><p id="caption-attachment-14230" class="wp-caption-text">Paola, en primer plano, toma una siesta; William observa con curiosidad. Albergue de la calle Corrales durante el paso del huracán Ian por La Habana (Foto: Manuel Almenares).</p></div>
<div id="attachment_14232" style="width: 1174px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14232" class=" wp-image-14232" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/2.jpg" alt="" width="1164" height="779" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/2.jpg 1082w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/2-300x201.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/2-897x600.jpg 897w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/2-768x514.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/2-810x542.jpg 810w" sizes="(max-width: 1164px) 100vw, 1164px" /><p id="caption-attachment-14232" class="wp-caption-text">William parado en la puerta del albergue que conduce a la avenida de Monte, durante el paso del huracán Ian. En la imagen se nota el agua que cae dentro del inmueble debido a su mal estado (Foto: Manuel Almenares).</p></div>
<div id="attachment_14233" style="width: 1176px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14233" class=" wp-image-14233" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/3.jpg" alt="" width="1166" height="780" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/3.jpg 1082w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/3-300x201.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/3-897x600.jpg 897w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/3-768x514.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/3-810x542.jpg 810w" sizes="(max-width: 1166px) 100vw, 1166px" /><p id="caption-attachment-14233" class="wp-caption-text">Los primos pasan la tarde en el albergue, jugando con su nueva mascota (Foto: Manuel Almenares).</p></div>
<div id="attachment_14234" style="width: 1173px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14234" class=" wp-image-14234" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/4.jpg" alt="" width="1163" height="778" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/4.jpg 1082w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/4-300x201.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/4-897x600.jpg 897w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/4-768x514.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/4-810x542.jpg 810w" sizes="(max-width: 1163px) 100vw, 1163px" /><p id="caption-attachment-14234" class="wp-caption-text">Retrato de William mientras juega (Foto: Manuel Almenares).</p></div>
<div id="attachment_14235" style="width: 1175px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14235" class=" wp-image-14235" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/5.jpg" alt="" width="1165" height="779" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/5.jpg 1081w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/5-300x201.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/5-897x600.jpg 897w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/5-768x514.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/5-810x542.jpg 810w" sizes="(max-width: 1165px) 100vw, 1165px" /><p id="caption-attachment-14235" class="wp-caption-text">William en su entorno familiar. En la imagen se puede ver que las habitaciones del albergue aún no tenían paredes divisorias, tiempo después la familia crearía condiciones con paneles de cartones para separar dos cuartos de la sala (Foto: Manuel Almenares).</p></div>
<div id="attachment_14236" style="width: 1173px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14236" class=" wp-image-14236" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/6.jpg" alt="" width="1163" height="1749" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/6.jpg 718w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/6-199x300.jpg 199w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/6-399x600.jpg 399w" sizes="(max-width: 1163px) 100vw, 1163px" /><p id="caption-attachment-14236" class="wp-caption-text">Retrato del pequeño William con un sillón viejo de su casa. En días de lluvia el niño juega por las instalaciones del albergue con su chubasquero (Foto: Manuel Almenares).</p></div>
<div id="attachment_14237" style="width: 1174px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14237" class=" wp-image-14237" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/7.jpg" alt="" width="1164" height="776" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/7.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/7-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/7-900x600.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/7-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/7-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1164px) 100vw, 1164px" /><p id="caption-attachment-14237" class="wp-caption-text">William en su entorno familiar, de izquierda a derecha: su mamá, su tía y abuela se arreglan el cabello (Foto: Manuel Almenares).</p></div>
<div id="attachment_14238" style="width: 1174px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14238" class=" wp-image-14238" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/8.jpg" alt="" width="1164" height="779" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/8.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/8-300x201.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/8-896x600.jpg 896w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/8-768x514.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/8-810x542.jpg 810w" sizes="(max-width: 1164px) 100vw, 1164px" /><p id="caption-attachment-14238" class="wp-caption-text">William, en primer plano; detrás su abuelo. El niño lo ve como una figura paterna y le dice cariñosamente “papi” (Foto: Manuel Almenares).</p></div>
<div id="attachment_14239" style="width: 1175px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14239" class=" wp-image-14239" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/9.jpg" alt="" width="1165" height="1165" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/9.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/9-300x300.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/9-600x600.jpg 600w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/9-150x150.jpg 150w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/9-768x768.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/9-65x65.jpg 65w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/9-810x810.jpg 810w" sizes="(max-width: 1165px) 100vw, 1165px" /><p id="caption-attachment-14239" class="wp-caption-text">William con sus peces (Foto: Manuel Almenares).</p></div>
<div id="attachment_14240" style="width: 1173px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14240" class=" wp-image-14240" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/10.jpg" alt="" width="1163" height="771" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/10.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/10-300x199.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/10-905x600.jpg 905w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/10-768x509.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/10-810x537.jpg 810w" sizes="(max-width: 1163px) 100vw, 1163px" /><p id="caption-attachment-14240" class="wp-caption-text">De izquierda a derecha: William, su hermano Leoby y su prima Paola (Foto: Manuel Almenares).</p></div>
<div id="attachment_14241" style="width: 1173px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14241" class=" wp-image-14241" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/11-1.jpg" alt="" width="1163" height="1730" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/11-1.jpg 726w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/11-1-202x300.jpg 202w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/11-1-403x600.jpg 403w" sizes="(max-width: 1163px) 100vw, 1163px" /><p id="caption-attachment-14241" class="wp-caption-text">En el albergue es común la falta de agua potable (Foto: Manuel Almenares).</p></div>
<div id="attachment_14242" style="width: 1174px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14242" class=" wp-image-14242" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/12.jpg" alt="" width="1164" height="1164" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/12.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/12-300x300.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/12-600x600.jpg 600w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/12-150x150.jpg 150w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/12-768x768.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/12-65x65.jpg 65w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/12-810x810.jpg 810w" sizes="(max-width: 1164px) 100vw, 1164px" /><p id="caption-attachment-14242" class="wp-caption-text">Escena cotidiana de los niños en el albergue, William y su hermano Leoby se entretienen viendo caricaturas desde un dispositivo celular (Foto: Manuel Almenares).</p></div>
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		<title>Contar es esperanzar</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2024/06/contar-es-esperanzar/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Yadira Álvarez Betancourt]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 03 Jun 2024 16:09:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comunidades vulnerables]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[infancia]]></category>
		<category><![CDATA[Jiguaní]]></category>
		<category><![CDATA[libro]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[narrador]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cuando Héctor Luis Leyva Cedeño eligió narrar historias en un parque, no solo lo hacía por trabajo: tenía el deseo de ofrecer un espacio de calma y compañía a los niños y niñas de su pueblo.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>En el Día del Libro, cuando Héctor Luis Leyva Cedeño se dispuso a leer cuentos en un parque de Jiguaní, Granma, no tenía mucha fe en su gesto. Él simplemente “fue a contar”, porque es parte de su trabajo y de su forma de compartir un poco la calma y alegría que da la literatura.</p>
<p>Buscó un lugar cómodo, un poco apartado del centro para que no lo interrumpiera el tránsito de paseantes pero no tan aislado que no se pudiera ver; a la sombra y con amplitud, para que tuvieran espacio quienes desearan unirse. Comenzó narrando cuentos de autores cubanos a unos pocos niños y niñas que sabían de qué iba su acción. Ya cuando empezó con las historias de su autoría, otros que andaban por el parque se habían unido al público, y más personas se fueron acercando atraídas por el desconocido cuentacuentos.</p>
<p>Dice que al inicio no estaba seguro de cómo sería recibido, pero al ver que había interés en su narración sintió que valía la pena. Tanto lo impresionó lo vivido, que compartió la experiencia en su muro de Facebook. Resultó muy satisfactorio para él, aunque, como dice, solo hizo lo que mejor se le da: contar.</p>
<p>El ser humano es una criatura que cuenta y vive historias. Buena parte de nuestra vida se despliega en un acto permanente de escucha y narración. Los griots, aedos, juglares y otros narradores de cuentos nacieron de esa necesidad de escuchar, conocer y vivir otras vidas a partir de lo contado. En momentos de crisis, ese acto de contar/contarse se convierte en una forma de resistencia y consuelo, ofreciendo un espacio seguro de intercambio, comprensión, descanso y, a veces, catarsis.</p>
<div id="attachment_14181" style="width: 1050px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14181" class="size-full wp-image-14181" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0036-1.jpg" alt="" width="1040" height="780" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0036-1.jpg 1040w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0036-1-300x225.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0036-1-800x600.jpg 800w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0036-1-768x576.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0036-1-80x60.jpg 80w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0036-1-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 1040px) 100vw, 1040px" /><p id="caption-attachment-14181" class="wp-caption-text">Trabajar con las infancias y lograr acercarlas a la literatura es su pasión (Foto: Cortesía de Héctor Luis Leyva Cedeño).</p></div>
<p>Héctor tiene 38 años y trabaja como asesor literario de la Casa de Cultura de Jiguaní. También escribe literatura infantil. De su autoría son los libros <em>Cuentos feos</em>, <em>Los pies prestados</em>, <em>El regalo</em>, <em>La familia Tan Tan</em>, <em>Alicia maravillada</em>, <em>Vaca de vacaciones</em> y <em>La vaca gallina</em>. Trabajar con las infancias y lograr acercarlas a la literatura es su pasión. Conseguir que escriban cuentos y poesías está bien, pero su mayor deseo es que quieran escuchar. Como promotor de la lectura tiene una esperanza tenaz en el poder transformador de los libros y las historias. Así lo vivió con aquellas que llegaron a sus manos.</p>
<p>“Yo fui profesor en la escuela de arte y guionista en la televisión de Bayamo. Por cuestiones de transporte y de la inflación me fui replegando a mi municipio, hasta quedarme con este solo trabajo que tengo. Para mí es como una tarea espiritual alegrar a las personas con un libro, un cuento o un poema, también escuchar lo que escriben, lo que leen. Son tiempos en los que muy pocas personas se sientan a escuchar lo que lees, lo que has escrito, tu producción espiritual. Eso pareciera no importarle a nadie, pero a los asesores literarios nos importa, y mucho. Cuando llega una señora y te lee un poema suyo te está mostrando lo más privado que puede tener en su vida”.</p>
<p>Héctor es un joven en situación de discapacidad que sueña y crea desde su silla, sin detenerse, y va hacia quienes necesitan de su voz. Cree que quienes escriben para las infancias y adolescencias tienen la misión no de crear una falsa realidad paralela, sino de ofrecer historias que hagan soñar, que enseñen y aligeren la carga en momentos difíciles.</p>
<p>“En mi infancia, en pleno Período Especial, en Jiguaní, tuve la suerte de que muchas personas supieran guiarme. Me iban a buscar a mi casa para llevarme a una galería de arte a dibujar. También pude cursar un taller de artes plásticas y literatura. Después fui por los caminos del teatro desde la escuela en la que estaba, Solidaridad con Panamá. Había un espíritu de resistencia floreciendo, y deseos de transmitirlo a la infancia”.</p>
<p>Dice que de niño veía unas cápsulas realizadas por Roberto Chile. Las veía en un televisor en blanco y negro y, a sus ojos, le parecían la maravilla más grande del mundo. A nadie en su casa le gustaban, nadie las entendía, pero para Héctor eran una ventana a un mundo muy grande y especial. Así descubrió que en esa etapa de la historia del arte cubano se produjo mucho. Había carencias materiales, pero, según él, la gente aún albergaba ese espíritu resistente y creativo del que a menudo se habla.</p>
<div id="attachment_14183" style="width: 790px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14183" class="size-full wp-image-14183" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0035-1.jpg" alt="" width="780" height="1040" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0035-1.jpg 780w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0035-1-225x300.jpg 225w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0035-1-450x600.jpg 450w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0035-1-768x1024.jpg 768w" sizes="(max-width: 780px) 100vw, 780px" /><p id="caption-attachment-14183" class="wp-caption-text">Héctor tiene 38 años y trabaja como asesor literario de la Casa de Cultura de Jiguaní (Foto: Cortesía de Héctor Luis Leyva Cedeño).</p></div>
<p>Siente que ahora el país padece una especie de desaliento y yace en pausa, pero advierte que las y los menores no tienen por qué sentir esa pausa como la sentimos los adultos. La pérdida, la lejanía de las personas que se marchan, las carencias económicas, la angustia no deben dañar a las infancias. Héctor cree que la familia y las personas que trabajan con niños y niñas tienen el deber de impedir que esas circunstancias los lastimen de manera irremediable.</p>
<p>El acompañar a las infancias a través del arte y resignificar los momentos difíciles que viven es un recurso necesario, valioso, descrito desde la ciencia pedagógica, la atención psicológica y la educación en las artes. Muchos proyectos artísticos personales y colectivos no remunerados, que benefician a las infancias y adolescencias, han florecido en la sociedad cubana en los últimos años, movidos por ese afán de crear un espacio de seguridad y apoyo mientras se les sensibiliza hacia la literatura, el teatro, las artes visuales y la danza.</p>
<p>Un botón de muestra de estos proyectos es el trabajo de Afroatenas y la Compañía de Teatro Musical Infantil Vida, en Matanzas; El Parqueo, La Vía Láctea y El Trencito, en La Habana; Café con Tinta, en Guantánamo, y otros muchos que avivan comunidades y se convierten en lugar de encuentro, interacción y aprendizaje.</p>
<p>El costo de estas experiencias, casi siempre autogestionadas, es el tiempo y los recursos económicos de quienes las conducen, incluso a expensas de sus propios anhelos. Porque aunque puedan ser proyectos apasionantes, a veces implican diferir propósitos de vida y realización profesional. Héctor lo sabe.</p>
<p>“Aun con todas las dificultades que estamos viviendo en este momento, yo tengo sueños, planes de guiones, de novelas, de cuentos y poemarios. Tengo muchas cosas engavetadas, y aunque no hay oportunidad de publicar porque los proyectos editoriales están casi todos detenidos, no nos podemos tirar a morir, no podemos abandonar este oficio. Este talento creo que me lo dio Dios, y él quiere que sigamos incluso cuando parezca que no se puede. A veces te despiertas a las tres de la mañana con una idea dándote vueltas y te levantas, escribes y escribes, aunque no sepas qué pasará después con tu texto, si no te quedará más remedio que dejarlo en la gaveta. Pienso que más tarde o más temprano saldrá por algún lugar. Lo que no te puede coger es la bonanza con las manos vacías y sin nada para publicar”.</p>
<div id="attachment_14182" style="width: 1050px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14182" class="size-full wp-image-14182" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0038-1.jpg" alt="" width="1040" height="780" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0038-1.jpg 1040w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0038-1-300x225.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0038-1-800x600.jpg 800w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0038-1-768x576.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0038-1-80x60.jpg 80w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/06/IMG-20240423-WA0038-1-810x608.jpg 810w" sizes="(max-width: 1040px) 100vw, 1040px" /><p id="caption-attachment-14182" class="wp-caption-text">«Aun con todas las dificultades que estamos viviendo en este momento, yo tengo sueños» (Foto: Cortesía de Héctor Luis Leyva Cedeño).</p></div>
<p>Durante cinco años Héctor pudo gestionar un pequeño grupo de teatro infantil en Jiguaní, como parte de las acciones de la Casa de Cultura. Esta etapa de su trayectoria le hizo apreciar mucho el trabajo con la infancia y entender el papel crucial del arte como impulsor del desarrollo de los niños, como una forma de abrirles otros horizontes. Insiste en que su discapacidad tampoco le impidió realizar ese empeño, y atribuye a ella su sensibilidad: “esta persona que está sentada tiene tiempo de ver el mundo cómo se agita, cómo se mueve, puede observar a las personas y escribir”.</p>
<p>Héctor no pudo continuar aquel trabajo, pero no desecha la posibilidad de retomarlo en el futuro, aunque alega que eran otros tiempos, igualmente difíciles, pero en los que se podía llevar a los niños y las niñas a otros lugares. “Ahora”, insiste, “nos queda acompañarlos y tratar de alegrarlos. Ir, como el juglar, ‘boca a oreja’, porque no tienes un libro nuevo que darles. Contar para ellos lo mejor de tu obra y conmoverlos. Esos niños en el parque, ese día, quedaron muy animados y fue para mí muy especial. Lo haría de nuevo, lo seguiría haciendo. Ojalá otros lo hicieran también”.</p>
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		<title>“Internet no olvida ni protege”: menores en redes sociales</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2024/05/internet-no-olvida-ni-protege-menores-en-redes-sociales/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Lien Real Jaén]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 15 May 2024 12:00:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comunidades vulnerables]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[cuidados]]></category>
		<category><![CDATA[infancia]]></category>
		<category><![CDATA[internet]]></category>
		<category><![CDATA[redes sociales]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En el centro del debate sobre el uso y sobreexposición de menores en redes sociales están las familias como únicas responsables de no poner límites. ¿Qué papel tiene el Estado y los centros educativos? Urge que toda la sociedad se involucre en el diálogo para proteger a niñas, niños y adolescentes de los peligros en Internet.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2024/05/internet-no-olvida-ni-protege-menores-en-redes-sociales/">“Internet no olvida ni protege”: menores en redes sociales</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Gabriela Ramos no recuerda exactamente cuándo su hijo comenzó a tener acceso a Internet, pero cree que fue sobre los cinco años. Al principio, cuando él tenía alguna duda, ella buscaba respuestas en Google: “Él empezó a asociar la idea de encontrar información con Internet”. Actualmente lo usa para ver videos (infantiles o de algún tema que le atraiga) en YouTube. No fue hasta que aprendió a leer y a escribir que el niño tuvo mayor autonomía digital. “Le interesan los temas relacionados con los planetas, el espacio, el sistema solar y datos históricos”, dice Gabriela. Admite, además, que si bien ella no utiliza las opciones de control parental de la plataforma, acompaña de cerca el contenido que consume su hijo.</p>
<p>Eddy Manuel es padre separado; sobre los seis años su hijo accedió al mundo digital: “Tiene su <em>tablet</em>, pero prefiere el teléfono de nosotros o el de sus abuelas, sobre todo para ver YouTube y descargar juegos. Pero últimamente iba mucho a Google y por audio buscaba cosas que le interesaban”. Como tutor le preocupan los contenidos que automáticamente salen en la aplicación, porque muchas veces no son aptos para la edad de su hijo, ya sea por el lenguaje o por la agresividad de estos. Al igual que Gabriela, Eddy asegura que acompañaba e incluso participaba en el tiempo de pantalla, “así él se motivaba a ver otras cosas”.</p>
<p>Tras la apertura de Internet en Cuba, y luego con la pandemia por Covid-19, se ha visto un incremento en el uso que hacen las infancias y adolescencias, como nativas digitales, de las plataformas de redes sociales a las que tienen acceso desde la Isla. En Instagram o en Likee se pueden encontrar perfiles tanto de grupos de secundaria que suben contenido siguiendo los retos virales, como de niños/as pequeños/as cuyas cuentas, aclaran, están administradas por personas adultas. Sin embargo, esto no los hace menos vulnerables.</p>
<h4>La huella digital y otros peligros del <em>sharenting</em></h4>
<p><strong><em> </em></strong>“Esta caja representa la foto real de una niña de 9 años con un bikini dorado tumbada en una toalla. La imagen fue publicada en su cuenta de Instagram, administrada por adultos”, dice el inicio del <a href="https://www.nytimes.com/2024/02/22/us/instagram-child-influencers.html" target="_blank" rel="noopener">reportaje</a> publicado en febrero de este año por <em>The New York Times</em>, titulado “Un mercado de niñas influyentes administrado por mamás y acosado por hombres”<em>. </em>Para la investigación, Jennifer Valentino-DeVries y Michael H. Keller “analizaron 2,1 millones de publicaciones de Instagram, monitorearon meses de chats en línea de pedófilos profesos y entrevistaron a más de 100 personas, incluidos padres e hijos”. Cuando en 2022 Instagram lanzó el programa de suscripciones, abrió una puerta para que los creadores pudieran proporcionar material exclusivo y recibir a cambio pagos mensuales. Si bien esta opción solo está disponible para personas mayores de 18 años, “las cuentas administradas por madres evitan esa restricción”, apunta el estudio. Como resultado, entre otras cosas, se destapó que estos casos de explotación infantil no se quedan en la plataforma de Meta, sino que trascienden a aplicaciones de mensajería como Telegram: “Un grupo con más de 4000 miembros estaba altamente organizado, con una página de preguntas frecuentes y una hoja de Google que rastreaba a casi 700 niños, identificándolos mediante <em>hashtags</em> para ayudar a los miembros a encontrarlos dentro del largo historial de chat. El logo del grupo mostraba la mano de un niño en la mano de un adulto”.</p>
<p>Lamentablemente, esta realidad también se ha dado en el contexto cubano. En 2022, la periodista Yuliet Pérez Calaña hizo una denuncia pública en Facebook acerca de un grupo en esta misma red social donde “miles de pedófilos y pederastas compartían fotos de niñas de distintas nacionalidades e, incluso, intentaban contactarlas”. Así quedó recogido en un <a href="https://eltoque.com/engano-pederasta-y-otros-peligros-en-las-redes-para-las-infancias-en-cuba" target="_blank" rel="noopener">reportaje</a> de Laura Seco Pacheco, publicado por <em>elTOQUE</em>. “Princesa, yo tengo mucho dinero para gastar en ti”; “Qué linda tu hija, siempre son lindas a los 12”; “Manden mensaje solo niñas, repito, solo niñas. Quiero una bonita amistad o algo más”; “Busco novia de 13 años”; esos eran algunos de los comentarios que se podían encontrar al pie de las fotos.</p>
<p>Cada vez más, expertos comparten sus opiniones sobre un fenómeno que nombran como “instamamis” e “instapapis”: influencers que comercializan contenido sobre sus hijos/a. Se diferencia de otro fenómeno conocido como <em>sharentin</em><em>g</em>, ya que en este caso los progenitores no obtienen ningún beneficio económico al publicar información sobre sus hijos/as en redes, pero les sobreexponen constantemente. Sobre esto, Safer Kids Online, plataforma creada por la compañía tecnológica ESET, desarrolló una iniciativa llamada <a href="https://digipadres.com/" target="_blank" rel="noopener">Digipadres</a>, que incluye materiales de apoyo a familias y niños/as sobre el uso de Internet. En uno de sus materiales de libre descarga definen entre los peligros del <em>sharenting </em>que las niñas y niños “no tienen control sobre su propia huella digital”. Lo que pareciera inofensivo, en realidad, puede que trascienda descontroladamente.</p>
<p>Conocida por compartir contenidos de otras cuentas que, según la descripción de su biografía de Instagram, garantiza la “vergüenza ajena”, Cuba Cringe expone videos de otras personas sin importar su edad. Es un espacio en el que se da vía libre a los discursos de odio. La cuenta, con más de ciento sesenta mil seguidores y otro perfil de respaldo, ha generado una interacción peculiar en la que sus seguidores la mencionan en comentarios para dar aviso de un contenido que (entienden) da vergüenza ajena o <em>cringe</em>, o se lo envían por mensaje privado para que la cuenta lo repostee. Por supuesto, quienes están detrás del perfil no asumen responsabilidad sobre el ciberacoso que puede generar este tipo de dinámicas. Este descargo de responsabilidad se encuentra en sus historias destacadas: “La página no se responsabiliza por lo que comente cada persona, cada persona es responsable de sus comentarios, si va a reclamar algo, vaya directo con la persona que le hizo el comentario muchas gracias” (<em>sic</em>). También da la “opción” de escribir al DM (<em>direct message</em> o mensaje privado) “si algún video tuyo sale y no quieres que sea visto o deseas los créditos del video”, asegurando su eliminación o, en caso contrario, la respectiva mención. Pero, ¿eliminar el video sirve de algo?</p>
<p>“Internet no olvida ni protege”, escribió la divulgadora Friki Mamá (@MellamanSiL en X) en un <a href="https://twitter.com/MellamanSiL/status/1747981569283723483?t=0TtA9GaDG11z8NgqP6vXzA&amp;s=19" target="_blank" rel="noopener">hilo</a> el pasado 18 de enero, cuando salió a la luz, por segunda vez, un video de la reconocida chef española y conductora del <em>reality</em> “Master Chef” Samantha Vallejo-Nágera y su hijo, que “en su día ya fue polémico”. Alguien lo compartió en TikTok nuevamente y de ahí pasó a otras redes. En 2021, Vallejo-Nágera publicó en su cuenta de Instagram una conversación con su hijo en la que lo corregía por bailar con otro niño: “los niños bailan con niñas”. “La polémica llegó a ser tal”, que terminó eliminando el contenido y dando declaraciones al respecto. Evidentemente, eliminarlo no sirvió de nada. Algo similar le sucedió el año pasado a una influencer cubana cuando para “desacreditarla” se volvió a filtrar un video íntimo suyo en X.</p>
<p>Leodanis cuenta con más de noventa y seis mil seguidores en Instagram. Recientemente ha viralizado una especie de “concurso” en el que regala dinero a quien conteste correctamente sus preguntas o supere el desafío. Más de dos millones de reproducciones tiene su video más viral, casi doce mil comentarios, y se compartió más de ochenta y ocho mil veces.  En él, le pide a un menor de edad que le diga cinco consonantes. “Es un ñame con corbata”, “llevo toda la madrugada riéndome”, “ese chamaco acaba de cambiar el alfabeto, los atributos y hasta la palabra consonante en menos de un minuto”, “ese niño que ni se pare en la puerta de un pre” son algunas de las burlas ante la respuesta incorrecta. De qué manera puede afectar al niño la trascendencia que tendrá ese video no podemos comprobarlo, pero, sin duda, será un rastro muy difícil de borrar.</p>
<h4>“La culpa es de los padres”. ¿Y el Estado?</h4>
<div id="attachment_14088" style="width: 1930px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-14088" class="size-full wp-image-14088" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/05/Cuquitas_portada.png" alt="" width="1920" height="1080" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/05/Cuquitas_portada.png 1920w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/05/Cuquitas_portada-300x169.png 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/05/Cuquitas_portada-1000x563.png 1000w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/05/Cuquitas_portada-768x432.png 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/05/Cuquitas_portada-1536x864.png 1536w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/05/Cuquitas_portada-810x456.png 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2024/05/Cuquitas_portada-1140x641.png 1140w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /><p id="caption-attachment-14088" class="wp-caption-text">Ilustración: Lyam Toledo.</p></div>
<p>En los últimos años ha habido un aumento de los negocios privados de guardería o “cuidos” como alternativa a los círculos infantiles estatales. Algunos, para promocionar sus servicios, comparten en sus cuentas de redes sociales el día a día de los niños y niñas que conforman su matrícula. Se pueden ver fotos o videos con rostros en primer plano, perfectamente reconocibles, en situaciones cotidianas como la hora de almuerzo, de la siesta o realizando actividades lúdicas. Otros, además, se apoyan en este tipo de formato para brindar información a las familias y promover la crianza respetuosa. ¿Qué tan necesaria es la imagen del rostro en primer plano de un niño llorando, en una situación vulnerable, con mocos, claramente desbordado, para hablar sobre la gestión emocional en la infancia y el acompañamiento de rabietas? La crianza respetuosa, como modelo educativo, ¿no debería incluir el respeto a la privacidad de las infancias?</p>
<p>Milagros Lisbeth Gallardo Torres matriculó a su hijo de tres años en una guardería privada. Admite que tampoco hace uso de las herramientas de control parental que proponen las plataformas de redes sociales, pero que necesita conocerlas por si las necesitara en el futuro. Su hijo aún no consume contenido “directamente conectado a Internet”. El testimonio de Milagros fue necesario para comprender qué grado de responsabilidad tiene el centro educativo: “Nos dan un formulario a rellenar, donde se incluye una cláusula muy breve sobre la imagen del nene en redes. Es escrito. Se firma por ambos padres. Yo lo firmé, di el consentimiento. No nos enseñan las imágenes antes de publicarlas. Allí siempre están bien atentos a las demandas de los padres y si hay alguna inconformidad es inmediatamente solucionada. [Pero] no ha habido una explicación de parte de la guardería sobre los riesgos de exponer menores en redes”.</p>
<p>Milagros asegura que conoce los riesgos; sin embargo, reconoce que el consentimiento firmado no incluye la opción de negarse a publicar la imagen o pedir que sea retirada de la red: “Ahora que lo pienso, debería ser más detallado. Yo sé que voy y hablo y perfectamente lo cambian, pero en el papel no hay una redacción detallada, ni te da esa opción. No es algo a lo que le den mucho peso. Por lo menos en el que me dieron a firmar hace unos cuantos meses”.</p>
<p>Por su parte, Yenisleydis Lorenzo, coordinadora general de una guardería privada en La Habana, explica cómo funcionan estas dinámicas en su centro: “Al comenzar las inscripciones siempre preguntamos si permiten que sean publicadas fotos de los niños en nuestras páginas oficiales. Después se firma en el reglamento. Si las familias no desean que se utilicen, pues no se toman. Una vez seleccionadas, las fotos se ponen en un grupo privado de WhatsApp. Si por alguna razón a la familia no le gustó o no quiere que se exponga la foto, lo informa y al momento se retira del grupo, y ya no entra dentro de la selección a publicar”. Yenisleydis afirma que las “seños” tienen prohibido tomar fotos y que esta norma está dentro del reglamento laboral, a excepción de que se les indique “porque se necesita evidencia de alguna actividad del niño”.</p>
<p>Publicar imágenes de menores de edad en Internet puede traer como resultado su uso en situaciones de abuso infantil. El <em>grooming</em>, por ejemplo, según <a href="https://www.savethechildren.es/actualidad/grooming-que-es-como-detectarlo-y-prevenirlo" target="_blank" rel="noopener">Save the Children</a>, es “una forma delictiva de acoso que implica a un adulto que se pone en contacto con un niño, niña o adolescente con el fin de ganarse poco a poco su confianza para luego involucrarle en una actividad sexual”. El <em>deepfake</em>, “otra forma de abuso sexual infantil, también utiliza imágenes, audio o video que, mediante inteligencia artificial, son modificados para transformarlos en otra cosa y hacerlos pasar por algo real, sin serlo”, <a href="https://x.com/MellamanSiL/status/1640040065039581185" target="_blank">explica</a> Friki Mamá.</p>
<p>Según Yenisleydis, las imágenes que utilizan de las niñas y niños de su guardería tienen como “objetivo fundamental compartir experiencias, educar y fomentar una crianza respetuosa”. ¿Existirán composiciones fotográficas para compartir esas experiencias en las que no se vulnere la privacidad del menor? ¿Para educar tenemos necesariamente que mostrar los rostros de quienes no cuentan con la capacidad para consentir o negarse? ¿Hasta qué punto las familias tienen derecho a autorizar la sobreexposición de menores en Internet? La coordinadora asegura que nunca han vivido malas experiencias, ni fotos robadas, ni ciberacoso, ni comentarios violentos: “La verdad [es que] tenemos un equipo de dos personas siempre observando nuestras plataformas”. Pero es muy probable que, en algunos casos, ni siquiera puedan saberlo con certeza.</p>
<p>En la otra cara de la moneda, los centros educativos estatales, a las familias ni siquiera se les pide consentimiento antes de utilizar imágenes de los menores en la televisión nacional. El pasado 9 de octubre, mientras celebraba con mi hija que había recibido la pañoleta azul, llegó una notificación de veintidós fotos reenviadas al grupo de WhatsApp del aula. “Las fotos de Omara García, jefa de fotografía de la Agencia Cubana de Noticias”, decía un mensaje. “Estas imágenes salen hoy en la Mesa Redonda”, continuaba. Nadie nos había pedido consentimiento para esto. Efectivamente, esa noche, en la <em>Mesa Redonda</em> publicaron el video.</p>
<p>En 2018, en el país comenzó a comercializarse el servicio de acceso a Internet a través de teléfonos celulares. Según los datos del <a href="https://www.onei.gob.cu/cuba" target="_blank" rel="noopener">Anuario Estadístico de Cuba</a>, emitido por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), en 2020 más de 7 millones de personas utilizaban Internet. En marzo de ese año llegó la pandemia de la Covid-19 y cambiaron muchísimas dinámicas. En cuanto a las familias con menores en casa, no tuvieron más opción que apoyarse en la tecnología para sobrellevar el encierro.</p>
<p>Para enero de 2021, las estadísticas de <a href="https://datareportal.com/reports/digital-2021-cuba" target="_blank" rel="noopener">Datareportal</a> apuntan que la penetración de Internet en Cuba se situó en el 68,0%. Un estudio realizado ese mismo año como parte del proyecto Centro a+ Espacios Adolescentes junto a Unicef Cuba arrojó que, de 68 adolescentes encuestados, el 95% se conectaban a Internet solos/as.</p>
<p><strong> </strong>El Día Internacional de Internet Segura se celebra, desde 1997, el segundo martes de febrero. Este año, en <a href="http://www.cubadebate.cu/especiales/2024/02/07/dia-de-la-internet-segura-como-educar-a-nuestros-menores-en-un-entorno-digital-seguro-y-saludable/" target="_blank" rel="noopener">una nota</a> publicada en la columna de <em>Cubadebate</em> “Código Seguro”, sobre los riesgos del uso de Internet para la infancia y adolescencia, se hacía un “llamado a todos los actores implicados en la protección de la infancia en Internet, como los Estados, las empresas, las organizaciones, los medios de comunicación, los educadores, los padres y los propios menores”.</p>
<p>En Cuba se imparten clases de Informática desde la educación primaria. Para esta investigación no se pudo acceder a los planes educativos que dicta el Ministerio de Educación (Mined); sin embargo, en el portal de <a href="https://www.cubaeduca.cu/" target="_blank" rel="noopener">Cubaeduca</a>, la plataforma <em>online</em> creada en 2009 por el Mined y actualmente gestionada por CINESOFT (Empresa de Informática y Medios Audiovisuales), se encuentran “hospedados contenidos que facilitan la consulta de contenidos de aprendizaje necesarios en cada uno de los niveles de enseñanza a los usuarios, dígase alumnos, profesores y la familia”.</p>
<p>En el caso de la asignatura Informática, que se imparte desde primer grado hasta séptimo, los contenidos que aparecen en la plataforma para apoyar a estudiantes, familias y educadores en el proceso educativo no incluyen los relacionados con la seguridad digital. En décimo y onceno grado se retoma la asignatura, pero el programa está dirigido al aprendizaje de los “Elementos de tecnología informática y sistema operativo Windows” y a trabajar con la “Hoja Electrónica de Cálculo”.</p>
<p>Educar a las infancias no es solo responsabilidad de las familias. La sociedad en general tiene un rol importante en este proceso. Los docentes, especialmente, deberían contar con las herramientas para facilitar el aprendizaje. Pero si desde las instituciones —y el Estado— no se forma a docentes digitalmente competentes ni se incluye la Seguridad Digital en los programas educativos, las familias quedamos en el centro del debate como únicas responsables. Entonces, ¿prohibimos el uso de Internet?</p>
<h4>¿Autonomía digital o control parental?</h4>
<p>La hermana menor de Daniela se mandaba fotos desnudas con su novio. La sobrina de Claudio, también. Unas no llegaron a regarse (o eso cree Daniela). Las otras se utilizaron como porno-venganza en los estados de WhatsApp: “acuérdate de la foto del tetón que tengo yo y que puedo publicar”. Daniela y Claudio son pareja. Ella, aunque no está de acuerdo con el uso que se les da a las redes sociales, siente que no hay mucho que puedan hacer como hermana y tío respectivamente, ya que no conviven con las niñas.</p>
<p>La experta en familia y tecnología María Zabala, en la presentación de su libro “Ser padres en la era digital”, invita a “preocuparnos un poco menos y ocuparnos bastante más en todo lo que tiene que ver con nosotros, nuestros hijos, la tecnología y la conectividad”.</p>
<p>“¿A qué edad le darían permiso a sus hijos a que tengan redes sociales?”, <a href="https://twitter.com/Lien_Real_/status/1769382030947528891?t=OUnJ-ds_c0zeHpPmpGJKjQ&amp;s=19" target="_blank" rel="noopener">pregunté</a> hace poco en mi cuenta personal de Twitter. La mayoría de las respuestas oscilaban entre los 15 y 18 años. Algunas personas aclararon que “nunca” les darían acceso a sus hijos. Mientras tanto, el límite de edad en las plataformas de redes sociales es de 13. Pero sabemos que a estas no solo se puede entrar desde casa. Las infancias también ocupan espacios alejados de la supervisión estricta de la familia y pueden tener acceso desde otros dispositivos.</p>
<p>Demonizar el uso de Internet por menores de edad no es el objetivo de este texto. Conocer los riesgos puede prevenir que estos contenidos se conviertan en material de explotación sexual infantil (mal llamada pornografía). Urgen en Cuba leyes que protejan a niñas y niños de los riesgos que conlleva la sobreexposición (<em>grooming</em>, <em>deepfake</em>, <em>sextorsion</em>), y que se eduque a la sociedad sobre ellas, para que conozcan cómo actuar en cada caso. Urge que las familias cubanas tengan herramientas y habilidades digitales. Urge que en la docencia se priorice la seguridad digital, y que la educación sexual infantil esté desde edades tempranas en los programas educativos. Meterles en una burbuja y que no entiendan cómo funcionan las redes sociales puede que no evite el peligro. Entonces, ¿autonomía digital o control parental? Ambos.</p>
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		<title>Dudas legales (respondidas) sobre divorcios y responsabilidad parental en Cuba</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2023/05/dudas-legales-respondidas-sobre-divorcios-y-responsabilidad-parental-en-cuba/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Lien Real Jaén]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 May 2023 10:00:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comunidades vulnerables]]></category>
		<category><![CDATA[cuidados]]></category>
		<category><![CDATA[El Descanso]]></category>
		<category><![CDATA[infancia]]></category>
		<category><![CDATA[madre]]></category>
		<category><![CDATA[responsabilidad parental]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Entrevista con el abogado Eloy Viera Cañive sobre divorcios, emigración y responsabilidad parental en la legislación vigente en Cuba.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Durante el segundo episodio de <em>El Descanso</em>, un podcast para personas que no descansan producido por <em>Periodismo de Barrio</em>, Lien y Yadira conversaron sobre separaciones, divorcios, y acerca de su impacto en los cuidados no solo de los hijos e hijas, sino también de personas adultas. Para responder inquietudes legales relacionadas con estos temas y con la responsabilidad parental, invitaron al abogado Eloy Viera Cañive, quien habló sobre lo legislado en el país y también sobre el Código de las Familias.</p>
<p>Aunque el episodio puede ser escuchado íntegramente <a href="https://periodismodebarrio.org/2023/05/el-descanso-reestructurar-los-cuidados/">acá</a>, por su utilidad reproducimos este fragmento de la conversación en aras de facilitar un rápido acceso a él.</p>
<p><strong>Lien Real</strong>: Nosotras tenemos varias consultas que hacer porque no nos atrevemos a responderlas sin expertos. Hemos estado hablando del proceso de separación, cómo lo hemos vivido nosotras, nuestra experiencia, pero siempre se nos queda la parte legal fuera. Yo, por ejemplo, siempre veo en los grupos de Facebook de madres y padres dudas acerca de cuestiones legales que tienen que ver con la corresponsabilidad; y ahora, con el Código de las Familias (CF), siempre es bueno dar estos recursos. No solo estamos hablando de personas cuidadoras con hijos e hijas, [sino] también de personas cuidadoras de adultos mayores. Hemos preparado unas preguntas, empezando por el tema del divorcio. ¿Cuánto cuesta divorciarse en Cuba? ¿Qué pasa cuando una de las partes no tiene el dinero para pagar ese servicio y la otra parte no quiere dar el divorcio, cómo se maneja algo así?</p>
<p><strong>Eloy Viera</strong>: Aquí hay dos problemas fundamentales. Un problema tiene que ver con algo más grande que en Cuba durante muchísimo tiempo se dio por garantizado: el acceso a la justicia. Hay quien pudiera decir, “bueno, ¿acceso a qué justicia?” Pero la discusión está más allá de la independencia de los tribunales cubanos o no; la discusión a la que me refiero aquí es la que se utiliza en la mayoría de los países democráticos medianamente establecidos, y tiene que ver con la carga económica de acceder a la justicia. Todo en la vida tiene un costo y el acceso a la justicia también, y tiene que ver no solo con el pago a los abogados, sino con los <em>fees</em> judiciales, con los costos judiciales asociados. Es decir, que la justicia también, como una actividad más del Estado, es una actividad costosa, y en muchos lugares del mundo es una discusión muy grande si la gente tiene o no acceso a la justicia por su capacidad para financiar eso.</p>
<p>En Cuba durante muchos años fue una discusión secundaria, entre otras cosas porque las tarifas de los servicios de abogados, los servicios judiciales, eran bastante razonables. Yo recuerdo que cuando comencé a trabajar, hace poco más de diez años, un divorcio no costaba más de 100 pesos en moneda nacional, y si era un divorcio con algún conflicto podía llegar a costar, no sé, 150 pesos en moneda nacional. En aquel momento esa era una cifra asumible por mucha gente en Cuba, porque además era un pago único que cubría toda la tramitación del proceso. Esa discusión ha cambiado diametralmente con el ordenamiento económico, con el que cambiaron las tarifas de la Organización Nacional de Bufetes Colectivos (ONBC), que es la única organización que presta servicios de representación a personas naturales, y pasaron de cientos de pesos a miles de pesos. Las más costosas son las tarifas relacionadas con los procesos penales, y hay procesos penales muy costosos de acuerdo con el codificador de asuntos aprobado por el Ministerio de Justicia para la ONBC. Eso quiere decir que puede haber muchas personas en Cuba que al asumir un proceso de separación no tengan la suficiente solvencia como para pagarlo.</p>
<p>Tengo una mala noticia en ese sentido, porque a diferencia de otros lugares del mundo, donde hay países que han establecido sistemas gubernamentales de apoyo a las personas de bajos ingresos para asegurar el acceso a la justicia, en Cuba ese sistema, única y exclusivamente, está concebido para los procesos penales, y me refiero a lo que la gente conoce como defensa de oficio. En Cuba la defensa de oficio solo existe para aquellas personas que están acusadas de delitos, y solamente funciona para el acto del juicio oral. O sea, la defensa de oficio ahora ha cambiado un poco con la nueva Ley de Procedimiento Penal, pero básicamente está limitada a momentos procesales muy puntuales antes del juicio oral y al juicio oral [en sí]. Fuera de la esfera penal no hay defensoría pública, ni tampoco lo que en el mundo entero se llama <em>pro bono</em>. En el mundo hay muchas firmas, compañías de abogados privadas que ofrecen servicios gratuitos de asesoría a las personas. Eso en Cuba en materia civil no existe. Por tanto, no hay manera de que el Estado o la ONBC pueda ofrecer una asesoría gratuita a alguien que se quiera divorciar. ¿Soluciones? Hay pocas atendiendo a ese panorama: esperar a la buena voluntad de la otra parte, que quiera sentarse con un notario a impulsar un divorcio notarial que es mucho menos costoso —porque las tarifas de servicios notariales no han variado tanto—, o sencillamente mantenerse casado con esa persona hasta tanto se tenga el dinero.</p>
<p><strong>LR</strong>: No tengo palabras ahora mismo.</p>
<p><strong>EV</strong>: Es una realidad preocupante de la que se habla poco, porque esta ha sido una discusión que la gente antes no tenía. Porque cualquiera antes tenía o pedía prestados 100 pesos para impulsar un divorcio, pero ahora con los cambios de tarifa es una discusión que cualquiera puede tener. Sobre todo porque con el divorcio no solo se dirime el vínculo entre dos personas, no solamente se discute si dos personas van a continuar vinculadas legalmente. Cuando hay hijos de por medio también se discute la pensión alimentaria, se discute el régimen de guarda y cuidado, el régimen de comunicación del padre no guardador con el hijo… Hay muchas cosas que dependen del impulso de un divorcio, cuando se tienen hijos, que tampoco podrán ventilarse en caso de que la persona no tenga la solvencia económica suficiente para hacerlo.</p>
<p><strong>LR</strong>: Claro, en eso mismo estaba pensando. Y con respecto al tema de la manutención, por ejemplo, tampoco creo que quede muy claro qué por ciento, cómo se desglosa o cómo se define [el aporte].</p>
<p><strong>EV</strong>: Ese es un tema que en el caso cubano puede ser hasta risible en algunas oportunidades, porque es bastante discrecional, y es a partir de una decisión muy propia del juez, que tiene que ser una persona que entienda cuál es la realidad cubana circundante. Durante mucho tiempo la pensión alimentaria se determinó única y exclusivamente sobre la base del ingreso legal reconocido del padre obligado a pagar pensión. Y eso hacía, por ejemplo, que gente que ganaba 300 pesos en moneda nacional, aunque no fuese su único ingreso —pero era el ingreso legal reconocido—, pagaba 25 o 30 pesos de manutención, lo que era completamente ridículo a los efectos del sostenimiento. Ante esa realidad, los tribunales cubanos fueron dando pasos importantes, y yo creo que demuestra también el surrealismo cubano trasladado a la administración de justicia, pues hubo sentencias que llegaron a disponer no solo los 25, 50, 100 pesos de pensión alimentaria, sino también la obligación del padre pensionante de entregar un volumen en especie determinado. Representando a personas yo fui destinatario de sentencias que disponían, por ejemplo, que el padre tenía que pagar 100 pesos en moneda nacional al hijo mensualmente y, además, tenía que entregar a la madre 10 libras de frijoles, no sé cuántos gramos de sal o algo por el estilo… O sea, es un pensamiento muy medieval que intenta solucionar un problema de fondo, y el problema de fondo es la diferencia que hay entre los salarios y el costo de la vida. Pero es una diferencia que es estatal, que tiene su base no en la administración de justicia sino en la propia forma en que está diseñado el modelo cubano y la sociedad cubana, donde, como diría Gorbachov, la palabra nunca estuvo más lejos de la verdad. Por tanto, cómo sobreviven los cubanos sigue siendo un misterio. Los misterios son difíciles de resolver en la justicia, pero es un tema difícil todavía hoy porque creo que las cosas en vez de mejorar han empeorado, sobre todo con un proceso inflacionario profundo.</p>
<p>Lo otro que puedo decirte es que no hay forma de resolver el tema de la inflación en un proceso de pensión alimentaria. Porque si el juez hoy dictaminó que Eloy gana 3000 pesos, y que el niño necesita 200, 500 para mantenerse, y que el padre está obligado a entregarle a su hijo 500 pesos en moneda nacional; y mañana, si Eloy empieza a ganar 6000, la madre del hijo de Eloy puede acudir a un tribunal y decir, “bueno, ya él no está ganando 3000, está ganando 6000, que aumente la pensión”. Lo que no hay forma de resolver en la justicia es la pérdida del valor del dinero. Por tanto, a lo mejor hoy Eloy entregaba 500 pesos y ganaba 3000 y con ellos la madre podía comprar leche, yogur, pescado —digo eso hipotéticamente—, y mañana Eloy seguirá ganando 3000 pesos, pero con esos 500 que le entrega a su hijo ya la madre no podrá comprar leche, yogur, pescado. Y eso no es soluble en la administración de justicia, porque no se le puede decir a Eloy, “tienes que entregar más dinero”, porque sencillamente las circunstancias de Eloy no han variado, las que han variado son las circunstancias del país donde esa administración de justicia actúa. Por eso es que digo también que hay problemas que no solo tienen que ver con los jueces o con los procesos, sino que [son] problemas de fondo en relación con la realidad del país que no pueden ser resueltos a partir de la administración de justicia. Y es un problema que ha existido siempre, yo creo que es un problema interpretativo que la gente en su desespero pretenda que se resuelva también en la administración de justicia imponiendo cargas a la parte contraria en problemas que son superestructurales.</p>
<p><strong>LR</strong>: El tema de la manutención se comprende no solo cuando son madres y padres con hijos en común, sino que el CF lo ha extendido a otros miembros de la familia. ¿Cómo es el tema ahora?</p>
<p><strong>EV</strong>: El tema de la pensión alimentaria ahora se ha ampliado, y este es un tema que llevaba mucho tiempo caminando en el mundo, las discusiones y su implementación. Lo más llamativo para la audiencia cubana ya no es ni siquiera la obligación de dar alimento a las personas adultas —que siempre existió en nuestro Código de Familia—, sino la obligación de dar alimento de los padres putativos, que es como se conoce en la doctrina cubana o los padrastros y las madrastras. Durante muchísimo tiempo se establecieron en Cuba relaciones condensadas que dieron lugar a esa frase que es muy común entre los cubanos de “no es mi hijo pero yo lo estoy criando”, o “es mi entenado”, o “es el hijo de la mujer con la que yo llevo años”. Estas relaciones en Cuba nunca generaron absolutamente ninguna obligación y ningún derecho, y vimos durante muchísimo tiempo a padres que estuvieron 15 años acompañando a hijos que no eran suyos pero que pertenecían a su núcleo familiar y con los que crearon cierto y determinado vínculo afectivo. Al cabo de 15 años ese vínculo con la madre, del niño con el padre, se rompía, y se rompía cualquier relación, tanto desde el punto de vista del derecho como desde el punto de vista de la obligación. Y aquí voy a referirme primero a las obligaciones para hablar de derechos, porque lo cierto es que la asunción de determinadas obligaciones también se convierte en un mecanismo para conferir derechos. Esto la audiencia tiene que haberlo visto en su día a día durante mucho tiempo: hay muchas madres que se niegan a exigirles a los padres la pensión alimentaria para poder negar después derechos a esos mismos padres. Pongo [como ejemplo] las madres porque lo más común en la sociedad cubana es que los niños después del divorcio permanezcan con sus madres y no con sus padres, pero no es exclusivo de las mujeres. Hay muchos casos entonces en ese sentido, en [los] que la gente dice “pues bien, no le voy a exigir obligaciones para que él no venga a exigirme derechos mañana”. Porque se entiende ciertamente la obligación y el derecho como dos elementos concatenados, como dos elementos vinculados. Y en este sentido el cambio nuevo para la audiencia es que desde la entrada en vigor del Código de las Familias, los padrastros, las madrastras, los padres sustitutos tienen la obligación, una vez disuelta la relación amorosa, de sostener a los hijos que pudieron haber mantenido por afinidad en común con esa pareja. O sea, yo pude haber estado casado o en una relación de hecho con una mujer que al momento de iniciar esta relación tenía un hijo menor, estamos cinco años juntos y durante todo ese tiempo yo le he dado un nivel de vida a ese niño; una vez que concluya esa relación, la madre podrá exigirme a mí, que no soy el padre consanguíneo de ese menor, pensión alimentaria con relación a ese menor. Por supuesto, la exigencia de pensión alimentaria también desencadenará ciertos y determinados derechos que podrá tener esa persona: de comunicación, de participación en las decisiones y en la vida de ese menor. Pero yo creo que son los menos preocupantes para la gente, porque la gente se preocupa más por las cargas que por los derechos de asistencia o comunicación que puedan tener.</p>
<p><strong>LR</strong>: Totalmente. Yo creo que más allá del tema legal, se trata de entender que es una red alrededor de la persona que es cuidada.</p>
<p><strong>EV</strong>: Hay dos variantes para el establecimiento de la pensión. Una es la voluntaria. Aquí hay que romper estigmas también, porque hay muchísimos padres y muchísimos padrastros que, una vez terminada la relación, absolutamente nadie tiene que exigirles que cumplan con sus obligaciones de pensión con relación a los hijos que dejaron en manos de otro padre guardador. Yo conozco padres y padrastros muy preocupados que han mantenido, por encima de cualquier ruptura de vínculo amoroso con una persona, la pensión de los menores. Pero en caso de que esta atención voluntaria no se establezca, o incluso en los casos en que esa atención voluntaria se suspenda, siempre queda la posibilidad de acudir a un tribunal para establecer una pensión alimentaria desde el punto de vista legal, y una vez que el tribunal establezca mediante un proceso de exigencia una pensión determinada, esa decisión del tribunal es de obligatorio cumplimiento: la persona beneficiada con la decisión del tribunal puede pedirle al tribunal que ejecute de forma obligatoria el pago de esa pensión. Las formas de ejecución son diversas, pero las más comunes pueden ir desde el embargo de los salarios hasta el embargo de bienes para cubrir la pensión alimentaria que pueda ser adeudada.</p>
<p>Y aquí hay algo que decir también y que la gente se olvida muchas veces: mucha gente pretende, después de 10 meses que la persona ha dejado de pagar la pensión alimentaria, acudir a un tribunal para que el padre obligado a pagar pensión le pague retroactivamente todos esos meses. Aquí hay que recordar que la obligación de pensión es una obligación periódica y, por tanto, de acuerdo a lo que establece el Código Civil, prescribe a los tres meses, por lo que yo nada más puedo exigir pagos vencidos de tres meses antes. Ahí lo que habría que hacer sería acudir a un tribunal, que sigue siendo uno de los procesos a los que se puede acudir sin necesidad de contratar a un abogado. Lo único que debe hacer una madre o un padre es acudir con una certificación de nacimiento a la secretaría de [su] tribunal municipal y decir que quiere presentar un proceso de exigencia de pensión alimentaria. Ese es un proceso en el que el tema del acceso a la justicia tiene una discusión secundaria, porque no necesariamente está obligada la persona a contratar los servicios de un abogado.</p>
<div id="attachment_12786" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12786" class="wp-image-12786 size-full" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/5-Albergues_Foto-ABRIL.jpg" alt="Desde la entrada en vigor del Código de las Familias, los padrastros, las madrastras, los padres sustitutos tienen la obligación, una vez disuelta la relación amorosa, de sostener a los hijos (Foto: Abril)." width="1080" height="720" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/5-Albergues_Foto-ABRIL.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/5-Albergues_Foto-ABRIL-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/5-Albergues_Foto-ABRIL-900x600.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/5-Albergues_Foto-ABRIL-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/5-Albergues_Foto-ABRIL-810x540.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-12786" class="wp-caption-text">Desde la entrada en vigor del Código de las Familias, los padrastros, las madrastras, los padres sustitutos tienen la obligación, una vez disuelta la relación amorosa, de sostener a los hijos (Foto: Abril).</p></div>
<p><strong>LR</strong>: Creo que vi algo en <a href="https://legalis.eltoque.com/" target="_blank" rel="noopener">LEGALIS</a> sobre el tema de la responsabilidad parental en procesos migratorios. Este es un temazo, porque con el éxodo que hay ahora mismo en el país hay personas que sienten miedo a que el otro padre o la madre se lleve a su hijo sin avisar, sin permiso, ilegalmente. ¿Esto se ve mucho en Cuba? ¿Es un miedo real?</p>
<p><strong>EV</strong>: Estadísticamente no puedo decirte, porque lo cierto es que las estadísticas de los tribunales son muy amplias —lo digo por experiencia propia porque mi esposa fue jueza de un tribunal cubano—, los jueces pierden mucho más tiempo a final de mes llenando el modelo de estadísticas que tienen que enviar a los niveles superiores que redactando sentencias. Por eso es que el sistema estadístico del sistema de tribunales cubanos es bastante amplio y detallado, pero no es público, y ahí tenemos un problema importante. Pero sí pudiera decir que tuve la experiencia mientras ejercía derecho en Cuba de tener al menos dos casos en los que sucedieron cosas como esta, y pongo uno, el más llamativo: una muchacha cubana que estaba casada con un catalán y estuvieron un tiempo viviendo en Europa. Se separaron. Ella vino a Cuba, por supuesto, era [madre de] un niño que había nacido en Cuba pero que se trasladó hacia Cataluña, allá se le gestionó su nacionalidad también, pero tenía toda su documentación migratoria en regla, porque en su momento ambos padres habían emitido una autorización de expedición de pasaporte. Bueno, la madre se separa del padre, viene para Cuba, está un tiempo en Cuba y el padre empezó a tener conflictos con ella desde la distancia. Y viene un día a Cuba y le dice: “voy a llevarme al niño al parque cinco minutos”. El parque del niño terminó siendo Las Ramblas, en Barcelona. Sencillamente montó al niño en un avión y no paró hasta Barcelona.</p>
<p>Estamos hablando de una madre que ya no tenía los mismos recursos que cuando estaba con el padre del menor, porque los recursos los ponía el padre extranjero. Estamos hablando de una madre completamente desprotegida desde el punto de vista financiero y [que] tenía a su hijo fuera de Cuba prácticamente en paradero desconocido. Por suerte ese caso se resolvió —tengo que decir que no gracias a la intervención de las autoridades cubanas—, pero traigo a colación este tema para que entiendas que son cosas que suceden no sé con qué frecuencia, pero pueden suceder.</p>
<p>Pueden suceder, entre otras cosas, porque la autorización que expiden los padres en Cuba no es para que los niños viajen, es para que los niños obtengan un pasaporte, porque la ley migratoria cubana entiende que el niño una vez que tiene pasaporte es porque los padres le han permitido viajar a cualquier lugar, y eso es una lógica torcida que debería ser rectificada por parte de las autoridades cubanas, en tanto el hecho de que yo dé la autorización para que mi hijo tenga un pasaporte no indica que yo dé autorización para que mi hijo viaje.</p>
<p>Las salidas del país, los movimientos migratorios de los niños forman parte de las facultades que tienen los padres como parte del ejercicio de la responsabilidad parental, y por tanto no es solo el hecho de [que el niño tenga] un pasaporte lo que a mí me confiere la responsabilidad parental, sino también la posibilidad de definir cuándo y hacia dónde y por cuánto tiempo sale mi hijo del país. Por eso en [muchos] lugares del mundo se necesita una autorización para que el niño tenga un pasaporte, pero [se] necesita también una autorización puntual cada vez que el niño vaya a salir del país. Porque lo cierto es que esa copia que él mantiene en su poder es sencillamente eso, una copia. Mañana tú puedes solicitar otra copia en la notaría e ir a las oficinas migratorias y sacar un pasaporte. Porque una vez que se ha entregado esa autorización, lo único que cabría es que el padre la revocara, y para revocarla tiene que acudir a otro notario o al mismo notario y hacer una escritura de revocación e informar a las autoridades migratorias.</p>
<p>Durante mucho tiempo los tribunales cubanos se negaron a autorizar la salida de los menores. Al principio de este <em>boom</em>, cuando empezaron a poner esos procesos, entre los años 2011 y 2012, hubo varias sentencias que autorizaban a que los menores salieran del país, o sea, que el tribunal obligaba al padre que se negaba a que el menor saliera del país. Hay un convenio sobre sustracción de menores, un convenio de colaboración internacional entre los países pero que es dilatado, demorado, y en el caso cubano tiene dificultades, quizás por las relaciones entre ciertos países. Aunque es un convenio que ha funcionado; por ejemplo, es el mismo convenio que se utilizó para impulsar la restitución de Elián González. O sea, hay antecedentes del uso de ese tipo de convenios desde Cuba sobre todo hacia los Estados Unidos, que es el principal receptor de migración cubana y sobre todo porque ahora, después de esta instrucción que tú veías en LEGALIS, hay casos en que [un padre] no van a necesitar la firma del otro padre para obtener ciertos documentos como la expedición del pasaporte.</p>
<p>El artículo 139, inciso c, del Código de las Familias dice que hay casos en que si uno de los padres, por razones objetivas, no puede dar ese consentimiento, o si uno de los padres ha abandonado a los menores, no los atiende, [el otro] puede acudir al tribunal y decir: “permíteme que sea yo solo el que firme este documento, y que ese documento sea válido solo con mi firma”. Eso es lo que dice la instrucción que se publicó recientemente.</p>
<p><strong>LR</strong>: Esto último que comentas sobre la otra parte que no quiere dar el permiso de salida lo he visto también muchísimo en redes, sobre todo en madres, y yo entiendo que la situación es muy compleja en el país, pero también entiendo que es un derecho del niño/niña, sobre todo, de estar cerca de ambos.</p>
<p><strong>EV</strong>: Has introducido un tema superinteresante. Este CF garantiza una posibilidad que antes no estaba expresamente garantizada, y es la posibilidad de escuchar y atender el criterio de los menores en ese tipo de procesos; sobre todo porque hay procesos en los que no estamos hablando de niños de dos, tres, cuatro, siete años, sino de adolescentes con capacidad de raciocinio, que entienden que para ellos sería o estaría mejor su vida fuera de Cuba.</p>
<p>Este CF da la posibilidad y establece obligaciones a los tribunales de escuchar a esos menores. Y como estos procesos en los que los niños están implicados se resuelven por una cosa que en Derecho se llama “interés superior del niño”, donde el juez tiene que atender a lo que él cree o la lógica indica que sería más beneficioso para el niño, el criterio de los menores en este tipo de procesos es muy importante. Ahora con este CF hay muchos de estos procesos que estoy seguro se resolverán escuchando a los menores. La semana pasada asesoré a una madre cuyo hijo tiene 14 años. Les van a poner un <em>parole</em>, pero el padre se niega a autorizar la salida, y el niño ha hablado con el padre y le ha pedido que por favor lo deje irse porque él quiere estudiar fuera y no en Cuba. Yo estoy seguro de que un juez racional, escuchando a un niño articulado de 14 años en una decisión de ese tipo, no dudará en autorizar [su salida].</p>
<div id="attachment_12787" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12787" class="size-full wp-image-12787" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/Sin-titulo-18-1.jpg" alt="" width="1200" height="803" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/Sin-titulo-18-1.jpg 1200w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/Sin-titulo-18-1-300x201.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/Sin-titulo-18-1-897x600.jpg 897w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/Sin-titulo-18-1-768x514.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/Sin-titulo-18-1-810x542.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/Sin-titulo-18-1-1140x763.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-12787" class="wp-caption-text">El Código de las Familias garantiza la posibilidad de escuchar y atender el criterio de los menores en procesos como los relacionados con la emigración (Foto: Periodismo de Barrio).</p></div>
<p><strong>LR</strong>: Yo entiendo que para la parte que se queda debe de ser doloroso, más allá de lo que se crea popularmente&#8230; Una última cuestión que quería aclarar es el tema de la manutención, porque también veo mucho que cuando una persona pone su publicación [en las redes] sobre el tema de la manutención los comentarios generalmente son: “no hagas nada”, “la vida se lo cobrará”&#8230; ¿Qué tan importante es pedir esa manutención legalmente y no dejarlo en manos del karma, de Dios&#8230;?</p>
<p><strong>EV</strong>: Yo trataré de evitar los criterios personales en ese sentido y darte una justificación que a mí me parece más que válida: los padres al final de la jornada somos representantes de nuestros hijos hasta tanto tengan capacidad suficiente para representarse por sí mismos, y muchas veces vemos estos temas como un derecho de la madre, como algo que va a beneficiar solamente a la madre, lo cual es real, porque si es una madre cuidadora o si es un padre cuidador lo cierto es que esa pensión, esa manutención va a servir únicamente para aliviar la carga que va a tener en la crianza y en el mantenimiento del hijo. Pero esa es una visión yo creo que limitada de un fenómeno que va más allá, y creo que eso que se está exigiendo no es un derecho de la madre. Creo que hay que entenderlo como un derecho del hijo a recibir esa atención del padre. Lo que se está haciendo es ejercitando un derecho que tu hijo no puede ejercitar por sí mismo, pero que en circunstancias perfectamente normales lo haría.</p>
<p>A nadie le vienen mal cinco pesos de más, y si no quiere emplearlos en el mantenimiento de su hijo, pues entienda que ese es un dinero que su hijo no puede dejar de ganar y póngalo en una cuenta de banco, pero lo que hay es que verlo como eso, como un ejercicio de representación que yo estoy haciendo a nombre de mi hijo, cobrando lo que le toca. ¿Por qué lo vemos como un ejercicio que hay que dejarle al karma, a Dios, a la divinidad, cuando hablamos de un padre y no lo vemos; de igual forma, cuando hablamos en relación con el Estado? Pongo un ejemplo sencillo, cada vez que tenemos que exigirle algo al Estado que creemos que tiene que darnos, sobre todo en materia monetaria, nadie está diciendo “déjenselo al karma”, eso no funciona de esa manera. La gente exige lo que le corresponde a su hijo porque de lo contrario se va a perder. Y creo que es la misma lógica, porque además los padres no solamente son procreadores, las personas no solamente estamos en el mundo a los efectos de diseminar la semilla y más nada. Hay ciertas y determinadas normas, actitudes y cosas morales que dicen que donde usted ponga una semilla, eso genera responsabilidades, y creo que no es solo cosa del karma, de Dios, de la diosa fortuna, sino de los hombres, y para eso están las leyes y el orden propio.</p>
<p><strong>Yadira Álvarez</strong>: Dos preguntas que yo querría hacer. Una tiene que ver con el hecho de que sí existe una serie de regulaciones para la cuestión de la manutención, pero responsabilidad parental va más allá de manutención, estoy hablando de encuentros, visitas, atención efectiva también&#8230; No es solo dar el dinero, sino también acompañar en procesos de enfermedad, ir a la escuela, verificar que el niño esté siendo atendido, esas cuestiones. ¿Cómo se procede en caso de un padre o una madre que lo único que hace es dar el dinero?</p>
<p><strong>EV</strong>: Ese es un tema muy duro, para el que realmente tengo una respuesta tajante: por regla general la ley nunca ha sido, ni la administración de justicia, el mecanismo para solucionar temas afectivos, temas emocionales que parten de la voluntad de cada cual. La ley puede establecer derechos, espacios que la gente puede utilizar para desplegar todo ese capital afectivo, emocional; pero la ley puede hacer poco para obligar a alguien a utilizar esos espacios que le ha creado. Y con esto quiero decir que la ley funciona casi siempre de forma negativa o de forma coactiva en temas de afecto. La ley dice lo que no puedes hacer en temas de afecto, no lo que tienes que hacer. Funciona igual, de forma coactiva, exigiendo materialmente cuidados, pero no cuidados afectivos, porque un juez no puede coger por una oreja y decirle a una persona que tiene que ir a la escuela si no lo quiere hacer.</p>
<p>La ley nunca ha sido vista como un mecanismo que tienda a interferir en relaciones interpersonales, en relaciones afectivas. Y no es un problema cubano, es un problema del mundo entero. Por eso te digo que en ese caso sí hay mucho de “la buena de Dios”, porque lo otro que queda es intentar que la persona no tenga ni tan siquiera esos espacios, intentar desligarse por completo de esa persona mediante procesos tan radicales como la suspensión o cancelación de la responsabilidad parental. Pero ya eso son palabras mayores, porque implica cerrar todos esos espacios que tú no sabes si mañana esa persona quiera emplear para recuperar el tiempo perdido. Que también es posible, es probable, tristemente no muy frecuente, pero también puede suceder.</p>
<div id="attachment_12788" style="width: 2314px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12788" class="size-full wp-image-12788" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/Hansel-LF.jpg" alt="" width="2304" height="1536" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/Hansel-LF.jpg 2304w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/Hansel-LF-300x200.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/Hansel-LF-900x600.jpg 900w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/Hansel-LF-768x512.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/Hansel-LF-1536x1024.jpg 1536w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/Hansel-LF-2048x1365.jpg 2048w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/Hansel-LF-810x540.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/05/Hansel-LF-1140x760.jpg 1140w" sizes="(max-width: 2304px) 100vw, 2304px" /><p id="caption-attachment-12788" class="wp-caption-text">Las personas que tienen un conflicto y no se ponen de acuerdo entre ellas pueden acudir a un especialista, un mediador (Foto: Hansel Leyva Fanego).</p></div>
<p><strong>YA</strong>: En el caso de que la madre o el padre que se quede con el cuidado del hijo decida entonces negarle [los espacios] al otro padre, aun cuando esté determinado en el divorcio, ¿qué se hace en estos casos de alienación parental?</p>
<p><strong>EV</strong>: Lo primero es partir del hecho de que todos los conflictos entre los padres, si no se resuelven de otra forma, tienen que ser resueltos por un tribunal, que son los únicos que tienen facultades y capacidades para disponer cosas que tienen que ser obligatoriamente cumplidas. Después del Código de las Familias, de la Ley de procedimiento de proceso civil, se implementó de forma normativa en Cuba una cosa que se venía haciendo de forma experimental, sobre todo por la ONBC, que son los procesos de mediación. O sea, las personas que tienen un conflicto y no se ponen de acuerdo entre ellas pueden acudir a un especialista, un mediador —que tiene que estar certificado por el Ministerio de Justicia— que, fuera del marco de los tecnicismos y la agresividad propia de los procesos judiciales, puede intentar mediar y poner a las partes de acuerdo y lograr un término medio. Esos acuerdos que se tomen en mediación pueden ser acuerdos validados después en un tribunal, que entonces, mediante un auto, dice: “este auto de mediación es de obligatorio cumplimiento”, y a partir de ese momento, [ante] cualquier incumplimiento de ese acto de mediación, las personas pueden acudir al tribunal y declarar la violación.</p>
<p>Las formas de obligar a un tribunal son diversas, y dependen también de cada caso. En esto habría dos opciones. La primera es intentar acudir a un proceso de mediación, que tiene como principal dificultad que es un proceso voluntario: la mediación puede quedar interrumpida en cualquier momento si una de las partes dice “yo no quiero más esto” y se va. No así en un proceso judicial: en un proceso judicial, si [alguna parte] deja de atender los trámites del proceso, todo eso recae en su perjuicio, porque el tribunal continúa con el proceso, a pesar de que la otra parte no quiera la continuación de ese proceso. Entonces, en estos casos, la solución fundamental casi siempre cuando hay una madre, un padre negado a darle acceso [al otro], a establecer un régimen de comunicación, va a ser difícil un proceso de mediación, y por tanto eso deja expedita la vía a un proceso judicial para determinar cómo va a ser ese régimen de comunicación, de cuidados; si va a haber responsabilidad parental o custodia compartida, que también es una posibilidad que está ahora en el CF, que no estaba antes, porque el Código de la Familia anterior era un código machista en tanto establecía el privilegio de la madre a permanecer con la custodia de los hijos después del matrimonio, porque el legislador lo que pensó era que el cuidado de los hijos es una obligación de las madres. Eso ha quedado también abolido después del nuevo CF, lo cual permite ahora que se puedan establecer acuerdos de custodia compartida, de comunicación y residencia compartidas, lo que funciona en el mundo entero perfectamente y que se denomina “50-50” en Estados Unidos, Canadá y otros países de régimen anglosajón, [donde] se llega a acuerdos en que los padres buscan residencias cercanas al mismo lugar de educación, de manera que no se afecte la educación y no se genere un trauma en la actividad del menor. Pero todo eso es posible con este nuevo CF.</p>
<p><strong>YA</strong>: Es complejo.</p>
<p><strong>EV</strong>: Ese es un problema en Cuba, pero en otros lugares no. Por ejemplo, yo vivo en Canadá, y es muy normal que los padres mantengan una custodia compartida, que los niños estén tres días con uno, tres días con otro, los llevan a la escuela, los recogen; el niño no tiene que cambiar de escuela, de ambiente. Listo, resuelto el problema. En Cuba eso es un problema.</p>
<p><strong>YA</strong>: Yo creo que en general has sido muy esclarecedor. Has dado respuesta a algunas de las dudas que teníamos nosotras.</p>
<p><strong>LR</strong>: Muchísimas gracias, nos ha encantado la explicación. Creo que hemos resuelto un poco las dudas que teníamos anotadas.</p>
<p><strong>EV</strong>: Gracias a ustedes, gracias por la invitación, y aquí me tienen para cualquier cosa que necesiten.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2023/05/dudas-legales-respondidas-sobre-divorcios-y-responsabilidad-parental-en-cuba/">Dudas legales (respondidas) sobre divorcios y responsabilidad parental en Cuba</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
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		<title>Documento de una niña adulta</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Lisandra Álvarez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 27 Jan 2023 11:00:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comunidades vulnerables]]></category>
		<category><![CDATA[comunidades vulnerables]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La historia de Betty comienza con un peinado alborotado y maltrecho. Centro Habana fue el escenario. Betty, una niña de 11 años, tiene mucho que contar. A su corta edad es, ante mis ojos, casi una adulta.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2023/01/documento-de-una-nina-adulta/">Documento de una niña adulta</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>La historia de Betty comienza con un peinado alborotado y maltrecho. Centro Habana fue el escenario. Betty, una niña de 11 años, tiene mucho que contar. A su corta edad es, ante mis ojos, casi una adulta.</p>
<p>Kemely, Dayma, Raymo, Liam y Anyelo, sus primas y hermanos, son sus mejores juguetes. Como pequeña que juega a las casitas en la vida real transcurren sus días; la escuela es para ella una tarea secundaria. La dinámica del hogar es muy cambiante, todo un hervidero, personas que entran y salen. Marlene, abuela y patrona de la casa, a sus 52 años lleva la mayor parte del sustento del hogar. Su mamá y la tía Jennifer no se esfuerzan en estar; su tarea diaria es “la luchita”.</p>
<p>En ocasiones puede ser hiriente solo observar. Tener un sitio estable para vivir es quizás una ilusión que se hereda de generación en generación; todas confluyentes en un mismo espacio. Betty solo quiere “ser grande y volar”, murmulla cada vez que le toca, otra vez, jugar a las casitas.</p>
<div id="attachment_12358" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12358" class="size-full wp-image-12358" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/1-Lisandra.jpg" alt="" width="1080" height="1088" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/1-Lisandra.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/1-Lisandra-298x300.jpg 298w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/1-Lisandra-596x600.jpg 596w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/1-Lisandra-150x150.jpg 150w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/1-Lisandra-768x774.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/1-Lisandra-65x65.jpg 65w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/1-Lisandra-810x816.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-12358" class="wp-caption-text">Betty ayuda a su tía Jennifer a contar dinero mientras esta se alista para salir junto a sus niñas; en la esquina está Liam, uno de sus hermanos pequeños (Foto: Lisandra Álvarez).</p></div>
<div id="attachment_12359" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12359" class="size-full wp-image-12359" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/2-Lisandra.jpg" alt="" width="1080" height="1080" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/2-Lisandra.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/2-Lisandra-300x300.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/2-Lisandra-600x600.jpg 600w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/2-Lisandra-150x150.jpg 150w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/2-Lisandra-768x768.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/2-Lisandra-65x65.jpg 65w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/2-Lisandra-810x810.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-12359" class="wp-caption-text">Betty realiza algunas labores de la casa mientras su hermano Raymo, el menor de los cinco, duerme (Foto: Lisandra Álvarez).</p></div>
<div id="attachment_12360" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12360" class="size-full wp-image-12360" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/3-Lisandra.jpg" alt="" width="1080" height="1091" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/3-Lisandra.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/3-Lisandra-297x300.jpg 297w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/3-Lisandra-594x600.jpg 594w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/3-Lisandra-768x776.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/3-Lisandra-65x65.jpg 65w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/3-Lisandra-810x818.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-12360" class="wp-caption-text">Kemely, acabada de bañar, junto a su mamá Jennifer y su hermana Katherine (Foto: Lisandra Álvarez).</p></div>
<div id="attachment_12361" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12361" class="size-full wp-image-12361" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/4-Lisandra.jpg" alt="" width="1080" height="1088" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/4-Lisandra.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/4-Lisandra-298x300.jpg 298w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/4-Lisandra-596x600.jpg 596w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/4-Lisandra-150x150.jpg 150w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/4-Lisandra-768x774.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/4-Lisandra-65x65.jpg 65w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/4-Lisandra-810x816.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-12361" class="wp-caption-text">Jennifer mientras alista a Kemely (Foto: Lisandra Álvarez).</p></div>
<div id="attachment_12362" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12362" class="size-full wp-image-12362" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/5-Lisandra.jpg" alt="" width="1080" height="1085" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/5-Lisandra.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/5-Lisandra-300x300.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/5-Lisandra-597x600.jpg 597w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/5-Lisandra-150x150.jpg 150w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/5-Lisandra-768x772.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/5-Lisandra-65x65.jpg 65w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/5-Lisandra-810x814.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-12362" class="wp-caption-text">Kemely y su primo Anyelo (Foto: Lisandra Álvarez).</p></div>
<div id="attachment_12363" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12363" class="size-full wp-image-12363" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/6-Lisandra.jpg" alt="" width="1080" height="1080" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/6-Lisandra.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/6-Lisandra-300x300.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/6-Lisandra-600x600.jpg 600w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/6-Lisandra-150x150.jpg 150w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/6-Lisandra-768x768.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/6-Lisandra-65x65.jpg 65w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/6-Lisandra-810x810.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-12363" class="wp-caption-text">Betty baña a su prima Katherine en la cocina de la casa (Foto: Lisandra Álvarez).</p></div>
<div id="attachment_12364" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12364" class="size-full wp-image-12364" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/7-Lisandra.jpg" alt="" width="1080" height="1080" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/7-Lisandra.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/7-Lisandra-300x300.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/7-Lisandra-600x600.jpg 600w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/7-Lisandra-150x150.jpg 150w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/7-Lisandra-768x768.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/7-Lisandra-65x65.jpg 65w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/7-Lisandra-810x810.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-12364" class="wp-caption-text">Las pequeñas hermanas Katherine y Kemely descansan en el cuarto de la abuela (Foto: Lisandra Álvarez).</p></div>
<div id="attachment_12365" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12365" class="size-full wp-image-12365" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/8-Lisandra.jpg" alt="" width="1080" height="1091" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/8-Lisandra.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/8-Lisandra-297x300.jpg 297w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/8-Lisandra-594x600.jpg 594w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/8-Lisandra-768x776.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/8-Lisandra-65x65.jpg 65w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/8-Lisandra-810x818.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-12365" class="wp-caption-text">Dayma (primer plano), Betty acostada, su mamá y hermanos, Raymo y Liam, descansan en el cuarto (Foto: Lisandra Álvarez).</p></div>
<div id="attachment_12366" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12366" class="size-full wp-image-12366" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/9-Lisandra.jpg" alt="" width="1080" height="1092" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/9-Lisandra.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/9-Lisandra-297x300.jpg 297w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/9-Lisandra-593x600.jpg 593w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/9-Lisandra-768x777.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/9-Lisandra-65x65.jpg 65w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/9-Lisandra-810x819.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-12366" class="wp-caption-text">Los niños juegan dentro de la casa. Kemely baja las escaleras mientras Betty cuida a su hermano (Foto: Lisandra Álvarez).</p></div>
<div id="attachment_12367" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12367" class="size-full wp-image-12367" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/10-Lisandra.jpg" alt="" width="1080" height="1099" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/10-Lisandra.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/10-Lisandra-295x300.jpg 295w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/10-Lisandra-590x600.jpg 590w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/10-Lisandra-768x782.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/10-Lisandra-65x65.jpg 65w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/10-Lisandra-810x824.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-12367" class="wp-caption-text">Betty cambia el culero a su hermano Liam; en primer plano el bebé Raymo, al fondo la pequeña Dayma (Foto: Lisandra Álvarez).</p></div>
<div id="attachment_12368" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-12368" class="size-full wp-image-12368" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/11-Lisandra.jpg" alt="" width="1080" height="1087" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/11-Lisandra.jpg 1080w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/11-Lisandra-298x300.jpg 298w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/11-Lisandra-596x600.jpg 596w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/11-Lisandra-150x150.jpg 150w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/11-Lisandra-768x773.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/11-Lisandra-65x65.jpg 65w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2023/01/11-Lisandra-810x815.jpg 810w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-12368" class="wp-caption-text">Betty entre sus hermanos y primos (Foto: Lisandra Álvarez).</p></div>
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		<title>Una isla inhóspita para la niñez</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2022/08/una-isla-inhospita-para-la-ninez/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Annery Rivera Velasco]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 24 Aug 2022 11:00:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comunidades vulnerables]]></category>
		<category><![CDATA[comunidades vulnerables]]></category>
		<category><![CDATA[cuidados]]></category>
		<category><![CDATA[infancia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Retos y desesperanzas de madres, padres y cuidadores de niños y niñas en Cuba. Historias sobre un presente árido y un futuro que muchas familias no logran divisar. </p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Las intervenciones por Facebook Live de Amelia Calzadilla, una mujer de 30 años, traductora, guía turística, graduada de la Universidad de La Habana y con tres hijos, han colocado en primera fila las dificultades que enfrenta la mayoría de las personas que en Cuba tienen niños a su cargo. En la primera directa, Amelia luce desesperada porque le llegó una cuenta de electricidad muy alta, su salario íntegro. Según declara, no tiene acceso al gas manufacturado para la cocción de sus alimentos, y eso hace que la crianza de sus tres hijos se vuelva un problema matemático insoluble. No puede gastar dinero en comida, ni en zapatos, ni en ropa para ellos; sobrevive gracia a la ayuda de familiares en el extranjero, una circunstancia que percibe como indigna.</p>
<p>El video se hizo viral, otras madres y padres se identificaron, la llamaron valiente; un meme la homologó con Mariana Grajales, quien es, según la historia cubana, símbolo de todas las madres, ayudó en la lucha contra el colonialismo español y estuvo dispuesta a enviar a sus hijos a morir a la guerra. El vínculo con una heroína no es gratuito, está a tono con el miedo popular y la naturaleza represiva del Estado cubano. La llaman valiente porque debido a una directa como la suya pudo haber afrontado cargos por desacato, incitación a la violencia, etc. El Partido Comunista no tolera cuestionamientos ni críticas que emplacen su imagen, cree que incitan a una rebelión social; pero quedarse callados, tener que travestir o reprimir la opinión propia es otra dificultad que genera la necesidad de estallar en redes sociales.</p>
<p>Esta realidad no solo condiciona la vida de madres, padres y abuelos, también se expresa en los niños, aunque probablemente estos crezcan creyendo que es normal e indispensable como el aire que respiran. Los adultos no son niños, saben que existen soluciones y un sinnúmero de obstrucciones a sus necesidades y potencialidades creativas, creen que esta crisis se debe a una mala gestión del gobernante, y su impotencia crece al ver cómo el fracaso se oculta tras un velo de triunfalismo, propaganda nacionalista, argumentos que señalan el embargo económico de Estados Unidos contra Cuba como principal responsable de las carencias.</p>
<p>Muchas personas que ejercen hoy la función de cuidadores de niños se enfrentan diariamente a  duras interrogantes: ¿Cómo alimentar, educar, curar, salvar a sus hijos o nietos? ¿Qué futuro les espera en su país? Madres y padres de cuatro provincias del país respondieron a las preguntas de <em>Periodismo de Barrio</em>. Lo que sigue son sus historias.</p>
<h4>Yaíma*: El Estado, ese salario que no alcanza</h4>
<p>(Sancti Spíritus)</p>
<p>Vamos a partir de que para criar a dos niños aquí en Cuba, el primer problema es el salario. Yo soy licenciada en Educación y máster en Desarrollo Cultural Comunitario y gano 5 875 pesos porque tengo un cargo, y eso no me es suficiente para comprar la comida, las meriendas, la ropa, los zapatos y todas las cosas que los niños necesitan.</p>
<p>El salario no alcanza por lo siguiente: el Estado no vende, ni a sus precios ni a ningún otro precio, las cosas que hacen falta. El Estado les da a los niños una bola de pan diaria. Si los niños se la comen en el desayuno, no tengo pan para la merienda de la escuela. Suponiendo que todos los adultos de la casa se queden sin comer pan —somos cuatro en mi casa— tampoco alcanza, porque si los niños desayunan dos y les mando para la merienda de la escuela (mañana y tarde), cuando vengan tampoco tienen para merendar. Entonces, todas las demás personas de la casa no comieron pan.</p>
<p>En las panaderías especializadas de Sancti Spíritus no hay quien compre pan ya, porque es muy poquito y las colas son interminables, y yo no tengo tiempo por el trabajo y lo demás. Lo otro es comprárselo a los particulares a unos precios exorbitantes, unas jabitas con diez bolitas de pan chiquiticas a 60 pesos. Si tienes dos niños y lo tienes que hacer diario, por supuesto que el salario no te alcanza, todo se va nada más en merienda.</p>
<p>El desayuno: el Estado te vende para los niños de hasta siete años un litro de leche un día sí y uno no, y entre siete y 14 años, un litro de yogur. Si le das leche por la mañana —el vasito de “agua de leche” esa, que viene aguada porque es a granel—, por la noche no puedes darle para que te alcance para el otro día. Entonces ese niño puede tomar leche, pero el otro no; si al otro lo que le dan es yogur, y no le gusta ese yogur, no tiene con qué desayunar. Tienes que comprar el litro de leche en la calle. El litro de leche está a lo que te lo quieran vender: 20, 30, 40, 50 pesos. Por supuesto que con mi salario no puedo comprar un galón de leche a la semana para ellos, ni para hacerles un batido, ni un dulce, ni para darles un chocolate caliente cuando tengan frío, ni cuando tengan un problema del estómago, ni nada.</p>
<p>¿Plato fuerte? El MLC está a 118 o 119 pesos en la calle, por supuesto que no te alcanza para comprar un paquete de pollo, de pechuga, o un pedazo de jamón, o lo que sea de plato fuerte en las tiendas MLC. Entonces, ¿qué tienes para darles? Los frijoles están a 60 pesos, el arroz está a 30 pesos, las viandas están carísimas, la ensalada… Todo tienes que comprarlo por fuera: un picadillo por aquí, una masa de una hamburguesa que te encontraste por allá, pa’ ir tirando.</p>
<p>Ahora vamos a hablar de los medicamentos. No se te puede enfermar un niño, ¿oíste?, no le puede dar amigdalitis ni nada que lleve un antibiótico, porque a la farmacia no están entrando los medicamentos. A mí se me enfermó un niño hace poco y tuve que dar 700 pesos por dos tratamientos de Azitromicina. ¿Y si se me enferman los dos? ¿Y si tengo que comprar dos tratamientos de Azitromicina, o dos de Amoxicilina, y así sucesivamente? Eso suponiendo que sean niños sanos como los míos, que les da una amigdalitis o un catarro una vez cada seis meses. Los niños enfermizos, que llevan constantemente antihistamínicos, esteroides, no sé qué estarán haciendo los padres.</p>
<p>Ahora los gustos. Los niños no pueden tener gustos, no se pueden comer unas galleticas, un peter de chocolate, un chupa chupa, ninguna de esas cosas, porque el Estado no las vende. Únicamente en MLC. Pero en MLC tampoco hay, es cuando sacan, la matazón, la cola… ¿Dónde tienes que comprarlas? En los particulares, donde un chupa chupa te cuesta 60 pesos, un paquete de galleticas 60, 70, 80, 100 pesos, en dependencia del tipo.</p>
<p>Eso es sin contar actividades o cosas en la escuela, como el Día del Pionero, la fiesta de fin de curso, que siempre tienes que llevar algo para hacer un brindis, o dar dinero. Y tienes que resolver ese problema porque el hijo tuyo no puede ser el único que se va a aparecer ahí sin llevar una cosita. Entonces son dos, en dos aulas, volviéndote loca, a ver de dónde sacas algo porque tú en la casa no tienes nada.</p>
<h4>Alexis Molina: “Mi hijo seguirá con los juguetes plásticos que yo le invento”</h4>
<p>(Santa Cruz del Norte, Mayabeque)</p>
<p>Uno pasa mil trabajos para criar a un niño en este país, en especial porque mi hijo es complejo para comer, tiene el estómago muy sensible. Mi suegra hace las colas porque donde yo vivo no me entero de nada. La comida es un lío para encontrarla, se inventa en la casa con lo que hay, priorizándolo a él, como es lógico, aunque no tengamos para comer nosotros. Frutas no hay. Si acaso aparece una guayaba.</p>
<p>La ropa es otro problema. Hace meses que no le compro ropa a mi hijo. Él se viste ahora mismo con unos jueguitos que le compraron mis padres y unos regalos que le trajo mi padre biológico cuando vino de Estados Unidos. Lo demás es ropa vieja que todavía le sirve. Zapatos no tiene. Le regalaron algunos que están viejos, usados, pero tengo que lavárselos a ver si le sirven. Mientras tanto, para ir al “cuido” o a la casa de su abuela seguirá descalzo, porque cuestan una millonada.</p>
<p>Juguetes no le compro hace rato. Normalmente se los invento con potes y objetos de plástico. Ojalá pudiera comprarle juguetes didácticos, pero están muy caros. Por lo demás, acá no hay a dónde llevarlo para que juegue. En el pueblo hay un parque, y tal vez cuando esté más grande pueda ir a montar al menos el columpio. Mientras no camine, mi hijo seguirá con los juguetes plásticos que yo le invento.</p>
<div id="attachment_11898" style="width: 1930px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-11898" class="size-full wp-image-11898" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2022/08/Web-3.jpg" alt="" width="1920" height="1080" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2022/08/Web-3.jpg 1920w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2022/08/Web-3-300x169.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2022/08/Web-3-1000x563.jpg 1000w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2022/08/Web-3-768x432.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2022/08/Web-3-1536x864.jpg 1536w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2022/08/Web-3-810x456.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2022/08/Web-3-1140x641.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /><p id="caption-attachment-11898" class="wp-caption-text">«Uno pasa mil trabajos para criar a un niño en este país» (Ilustración: EMII).</p></div>
<h4>Alberto*: Sin un futuro que legar</h4>
<p>(Santiago de Cuba)</p>
<p>—Al chiquitico mío le encanta la leche. No se le puede comprar 1 kg porque cuesta mil pesos. Hay que estar comprando frutas porque todo está caro. ¡¿Te imaginas un muchacho que toma un jarro de leche diario?! Se me va la vida. No alcanza.</p>
<p>—¿Cuánto ganas al mes?</p>
<p>—Tres mil pesos. Hasta cuatro mil. Pero eso se me va en tres días. Y sin comprar carne. En cualquier bobería. Una libra de mortadella a 180 o 200 pesos, como les dé la gana. El país no les importa para nada. Ellos son los que tienen los recursos. Nada más hay que verle la cara a la [Beatriz] Johnson [gobernadora de Santiago de Cuba]. Ella no habla, ella manda a la gente a hablar, “a ver, dime tú”; no es como Fidel, que Fidel tenía conocimiento de todo.</p>
<p>—¿Cuántas veces a la semana ustedes comen carne?</p>
<p>—Una vez a la semana. Y tienes que hacer como los chinos, ligarlo con cualquier cosa que aparezca y picarlo en pedacitos chiquitos. Y lo mejor para los niños, que son tres. Los grandes deben conformarse con arroz y frijoles, papas fritas; hay que inventar. No se puede comer tres veces a la semana, que debía ser lo correcto, pero imagínate que la carne está a 220 la libra. Una carne al corte y con hueso. Cuando tú la cocinas se reduce, que si los precios se hubiesen mantenido como estaban antes…</p>
<p>—¿Has tenido problemas para conseguir medicinas para los niños?</p>
<p>—Claro. Los antibióticos están perdidos, sin embargo los merolicos los tienen, carísimos. Aquí han traído los blísteres de Amoxicilina a 250 pesos. ¿Cuánto vale una Dipirona en la calle?, 20 pesos. ¿Quién tiene la culpa de eso? El Estado, pues es quien la fabrica. No buscan el mecanismo para aliviarnos. Los dirigentes están haciendo dinero. Esta situación les sirve a quienes tienen dinero y a los que manejan recursos. Y le sirve también a la gente que tiene familia en el extranjero. Ellos son los que van a las tiendas en MLC, compran las cosas y luego van a revendértelas al precio que les dé la gana. Díaz-Canel dijo que en las [antiguas] tiendas en CUC no iba a faltar nada. Ni el aceite ni nada iba a faltar. Entonces estamos echando mentira, mi hermano.</p>
<p>—También han tenido problemas con el aseo…</p>
<p>—No sé qué es lo que ha pasado, a mí no me faltaba el jabón. En vez de darte, te quitan. Ahora están dando un jabón por persona. Yo quisiera saber si a ellos les alcanza el jabón ese para el mes entero, si un tubo de pasta de dientes les alcanza para tres meses. Si un paquete de sal les alcanza para tres meses. No hay sal, y estamos rodeados de mar. Yo le pongo un pescado a mi hijo chiquito en la mesa y no se lo come porque no sabe lo que es.</p>
<p>—¿Eso ha pasado?</p>
<p>—Claro que ha pasado. No comen cosas porque no tienen la posibilidad de conocerlas. En el tiempo de la URSS había de todo: calamar, pescados. ¿Dónde está todo eso? ¿Qué pasó con eso? Si te pones a analizar son cosas pequeñas en un país. La alimentación es una cosa básica en un país. Viven de la teta de todo el mundo: de Venezuela, del otro y del otro, y del bloqueo. Hace falta que les quiten el bloqueo. Ya la gente sabe la mentira de este país. Nunca se han dedicado a hacer prosperar al país, sino a robar con palabras lindas, “viva la revolución”, “hasta la victoria siempre”, y ¿entonces? El pueblo cubano lo único que ha hecho es resistir. Porque hablando no se gana, no se produce, hay que trabajar. Esto tiene que cambiar porque la situación está muy difícil. Y los niños la están sufriendo.</p>
<p>—¿Consideras que esta crisis donde más impacta es en tus hijos?</p>
<p>—Por supuesto, yo no sé desde cuándo no le compro un juguete a mi hijo. No vamos a hablar de una cosita plástica que sacaron de un molde feo. Te hablo de un juguete. El que tuve cuando estaban los soviéticos apoyando a Cuba y había juguetes de todo tipo. Cuando mi hijo estaba en el círculo infantil, pasábamos por la tienda, había allí una pizarra plástica y él quería que yo se la comprara. En aquel tiempo el CUC costaba 25 pesos. Yo le decía, “mijo, no te puedo comprar eso, vale 163 CUC. Te mando a hacer una de madera, más duradera, es mejor, y barata”. Pero él quería esa, y eso da dolor, ¿oíste? En mi tiempo yo tuve corre-calles, pistolitas…</p>
<p>—¿Cómo estás vistiendo a los niños?</p>
<p>—Con sacrificio. Hace poco les compré unos pantalones que me costaron cinco mil pesos. Y eso porque fueron amistades.</p>
<p>—Y si tú ganas tres mil pesos al mes, ¿cómo pudiste comprar esos pantalones?</p>
<p>—Inventando, como todos los cubanos. Compras una cosita aquí y la vendes por allá. Haciendo negocitos, “resistiendo con creatividad”, como dice Díaz-Canel. Esas son las ideas que maneja Canel: que el pueblo se vuelva ladrón, que se vuelva merolico. Hasta los médicos aquí son merolicos. Este país ha caído en la vergüenza. ¿Qué futuro tú tienes como padre para dejar en herencia a tus hijos? Aquí nada es tuyo. En esos países desde los 17 años ya los hijos están viviendo solos, alquilados. Aquí no. Es todo el tiempo machacando al pueblo. Si la gente hiciera lo que decía Fidel ya hubieran acabado con esta gente en el poder. Él decía que cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla. Pero esta gente en el poder no tiembla, el pueblo tiene que tirarse a la calle.</p>
<p>—¿Y por qué tú crees que la gente no se tira a la calle?</p>
<p>—Porque tienen miedo por sus hijos. Miedo no sé a qué. Porque ellos no pueden contra un país completo.</p>
<h4>Marta María Ramírez: “Las garantías de vida que tengo son precarias”</h4>
<p>(La Habana)</p>
<p>Mi pregunta como comunicadora feminista es: ¿Qué es lo que hace que esta <a href="https://fb.watch/dFxiFwN4KK" target="_blank" rel="noopener">protesta de Amelia Calzadilla</a> sea viral y no otras que han hecho otras mujeres anteriormente? Pienso que el que Amelia haya hecho la directa al límite cuenta mucho. La sociedad necesita ver que ya no podemos más, que estamos al borde, profiriendo insultos, diciendo que nos lleven presas. Necesita vernos perder la cabeza.</p>
<p>Otra cosa que noto muy presente, a raíz del juicio de Johnny Depp contra Amber Heard y después del show mediático del divorcio de Shakira y Piqué, es esa idea de la “mala víctima”. En este sentido, la <a href="https://www.cubadebate.cu/opinion/2022/06/11/nuestra-determinacion-tiene-que-ser-ahora-y-siempre-que-saldremos-adelante-nunca-nos-rendiremos/" target="_blank" rel="noopener">nota de Cubadebate</a> es de las cosas más oprobiosas que he leído en medios oficiales. Me llama la atención cómo hay que ser un tipo de víctima para que seamos creíbles, o sea, las mujeres tenemos que lucir destruidas, desarregladas. Según esta lógica, solo las personas con una pobreza estructural tienen derecho legítimo a protestar.</p>
<p>Para mí ha sido muy difícil maternar en Cuba. Conseguir comida saludable para una criatura es casi imposible. Yo llevo una vida bastante frugal, por tanto, Nina aprende de mí este estilo de vida austero. No puedo proveerla de mucho más de todos modos, aunque me considero una persona privilegiada por tener amistades que me ayudan mucho. Yo invierto hasta 48 horas a la semana solamente en buscar comida. Todo lo demás me lleva prácticamente el resto del tiempo. Es una situación bastante precaria, sobre todo porque el periodismo independiente, labor que realizo, se encuentra absolutamente criminalizado, y más aún lo estará cuando entre en vigor el nuevo Código Penal. Por lo tanto, las garantías de vida que tengo son precarias.</p>
<p>Los medicamentos, inexistentes en la farmacia y solo adquiribles en el mercado negro a muy altos precios, se suman a esta imposibilidad de llevar una vida más o menos digna, como bien dijo Amelia en su directa. Según los estándares actuales, una vida digna implica tener cubiertas necesidades básicas de alimentación, educación, vivienda, salud, pero también cuentan las vacaciones u otro tipo de prestaciones que deben estar garantizadas por el Estado, incluso para las personas que trabajan en el universo privado. Yo no me puedo permitir salir de vacaciones, a pesar de mis privilegios.</p>
<p>Por otro lado, siguiendo la ruta trazada por Amelia en su directa, la situación no parece tener una solución inmediata, ni siquiera a largo plazo, porque no hay políticas públicas que sustenten ese cambio. Ahora mismo estamos viendo cómo a ella le han cortado la Internet, la han ido a visitar militantes del Partido Comunista para cuestionarla, quienes funcionan, obviamente, como agentes del Estado, y es una respuesta clásica ante el disenso en Cuba. Al final, el Gobierno cubano es una fábrica de disidentes, porque lo que logran es radicalizar a la gente.</p>
<p>Pero Amelia no está sola. Hay miles de madres que se encuentran en su misma situación y he podido participar en grupos digitales y otros espacios donde se debaten las mismas cuestiones que ella visibilizó en su directa. Esto tiene un costo altísimo a nivel social para el país, algo que el Gobierno no está evaluando porque en estos momentos solo están gobernando para mantener el control. Hay mujeres que se están quedando sin comer para poder alimentar a sus hijos y ancianos. Incluso a los hombres, porque son “los que trabajan duro”, según he podido leer en estos grupos. Ese mismo saldo sociológico ocurrió en los noventa, por eso hoy vemos una generación con altas cuotas de egoísmo, precisamente porque sus padres se quitaban la comida para dársela a sus hijos. También estamos observando la proliferación de enfermedades provocadas por la mala alimentación de aquellos años. Pero no existe una proyección por parte de la dirección del país hacia estas realidades.</p>
<p>Lo que opera en Cuba es un patriarcado acrítico. Luego de 63 años creo que su gestión no ha sido buena. Han tenido seis décadas para hacer algo. Y no me funciona, aun dentro de mis privilegios, aun siendo una “mala víctima”, que el bloqueo sea el único responsable de la pésima gestión de vida que está llevando el pueblo. Yo, como Amelia, también quiero que se acabe. Yo también quiero que se vayan ellos.</p>
<h4>Neyis*: “Regresar con las manos vacías”</h4>
<p>(Baire, Santiago de Cuba)</p>
<p>Yo tengo dos niñas, de siete y cinco años. La alimentación que les puedo dar es bastante básica teniendo en cuenta las pocas cosas que el cubano de a pie puede conseguir: unas libras de arroz, azúcar, frijoles negros o chícharos que vende el Gobierno mediante la libreta de abastecimiento. Ya a mediados de mes todos esos productos se terminaron. La compota, que no siempre tiene buena calidad, a los niños se la quitan a los tres años, cuando más falta les hace. La leche a los siete años, que tampoco es suficiente. Para la merienda de la escuela, que es dos veces al día, hay que hacer malabares. Muchas veces camino todo el pueblo buscándola, para regresar con las manos vacías. Es muy duro también cuando mis hijas se acuestan a dormir con hambre porque la leche o el yogur que quedan son para que desayunen.</p>
<p>Alrededor de los días 15 de cada mes hay que salir a conseguir, a sobreprecio en el mercado negro, los alimentos necesarios para mis hijas, a riesgo de que la policía nos atrape y nos sancione. Por supuesto, mi salario de abogada, 4 610 pesos, no me alcanza ni para empezar. Mi pareja de hecho y padre de mis hijas es vendedor en ese mercado negro. Al menos sabe dónde buscar los productos que necesitamos. Él no está de acuerdo con el Gobierno, dice que no le va a trabajar, por tanto, no tiene salario fijo, depende de lo que pueda conseguir.</p>
<p>Vestir y calzar a dos niñas hoy es una odisea, porque las tiendas estatales no venden nada o, por el contrario, la ropa que ofertan no tiene calidad. Todo hay que comprarlo a los particulares que viajan y traen para revender a precios exorbitantes. Las monedas extranjeras sobrepasan por mucho nuestra moneda, por tanto, en este momento mis hijas están usando unas chancletas, por ejemplo, que costaron 1 100 pesos cada par. Gracias a un tío mío que cumple misión internacionalista, mis hijas tienen algo de ropa interior, zapatos y mochila para la escuela.</p>
<p>En el círculo infantil nunca me han pedido dinero como tal, aunque sí piden materiales reciclables para confeccionar juguetes, por ejemplo. En la escuela tampoco me lo piden, pero el gasto que hay que hacer en materiales escolares debido al déficit que tiene el sistema educativo es tan grande que ya se le equipara. Incluso los libros hay que imprimirlos por cuenta propia, porque los que les dan vienen con errores o les faltan páginas. Intento fomentarles el hábito de la lectura cada día. Les leo muchas historias de fantasía para que ellas mantengan viva la imaginación. Normalmente descargo los libros de Internet, porque en las librerías la sección infantil es escasa, al menos en el pueblo donde vivimos. Juguetes hace mucho no les compro. Cualquier bobería cuesta más de 1000 pesos. Es una realidad muy triste.</p>
<div id="attachment_11896" style="width: 1930px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-11896" class="size-full wp-image-11896" src="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2022/08/Web-2.jpg" alt="" width="1920" height="1080" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2022/08/Web-2.jpg 1920w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2022/08/Web-2-300x169.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2022/08/Web-2-1000x563.jpg 1000w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2022/08/Web-2-768x432.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2022/08/Web-2-1536x864.jpg 1536w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2022/08/Web-2-810x456.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2022/08/Web-2-1140x641.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /><p id="caption-attachment-11896" class="wp-caption-text">«Vestir y calzar a dos niñas hoy es una odisea» (Ilustración: EMII).</p></div>
<h4>Carlos Melián: Ningún niño que llora por hambre, enfermedad o hastío es consumista</h4>
<p>(Santiago de Cuba)</p>
<p>A cada rato recuerdo el dibujo animado de Juan Padrón que hablaba mal del tirano Fulgencio Batista y cómo los funcionarios corruptos metían mano a las finanzas de la merienda o el desayuno escolar. Yo me preguntaba: ¿cómo algo tan pequeño, la merienda escolar, podría volverse un tema de alta corrupción? Pues siendo padre descubrí de qué se habla cuando decimos merienda. Para un niño una merienda es recreación. Para un padre es nutrición, sanidad. ¿Qué significa para un padre que su hijo se vaya todos los días a la escuela con un “jugo” de agua de azúcar?</p>
<p>Veamos el océano a través del pez. Para mí el tema de garantizarles la merienda a mis dos hijos (mi hija de 12 años y mi hijo de dos) fue un problema mayúsculo hasta hace unas semanas. El más pequeño ya no necesita merienda porque le tocó un círculo infantil al parecer abastecido. Mi hija está en la secundaria y come en la casa. El problema desapareció de momento, pero que se haya solucionado para mí no significa que esté solucionado para una cantidad importante de madres y padres trabajadores, madres solteras, personas de bajísimos ingresos. O sea, que uno esté sano, sin sufrir enfermedades, no significa que no haya personas en hospitales y sin medicinas curándose solas.</p>
<p>Lo que más me atormentaba de la merienda de mis hijos era el jugo. Me angustiaba todo el día, no había de dónde sacarlo. Pero era un problema tan pequeño que su pequeñez me hacía lucir ante mí mismo como un inútil, como un fracaso de padre. Alguna decisión se tomó mal para que un gran conflicto sea no poder garantizar el jugo a mis hijos para su merienda. No era falta de dinero, sino falta de productos en los comercios. Santiago de Cuba no es como La Habana, aquí las frutas se pierden. Cuando viajo a La Habana veo un paraíso, tanto de frutas como de productos de minindustrias, que me hace suspirar. Mermeladas de mango, de guayaba. Carísimas, pero las hay. En Santiago eso no existe. Durante el verano aparecen en abundancia, pero luego se esfuman. Buena parte del año no había mermeladas ni siquiera en las tiendas MLC. Y cuando las había eran carísimas. En algún momento llegué a comprar cinco paquetes de jugo de tamarindo solo para sentir alivio mental y ser útil como padre. Si uno trata de explicar por qué estalla y se pone en situación de riesgo político por una directa en Facebook, es porque estas situaciones de carencia extrema crean cierto malestar, cierta situación de impotencia y vida indigna.</p>
<p>Años antes había comprado un <em>f</em><em>reezer</em> solo para garantizar la merienda de mis pequeños. Como en mi casa hay árboles frutales, lo que necesitaba era un equipo para congelarlas durante todo el año. Llené el <em>freezer</em> de mangos, en compota y cortados en lascas; también puse zapote [mamey] y tamarindo. No dio abasto. Se trata de jugos para todo el año. Así que estaba atento siempre a si en algún mostrador de tienda colocaban alguna mermelada. En los últimos tiempos descubrí las guayabas y me ponía feliz si encontraba a alguien en la calle vendiéndolas. En mi patio había guayabas, pero las matas se secaron. Parece que una plaga no me las deja crecer. Entonces, veía guayabas y compraba 20 libras, las congelaba y las iba batiendo para los muchachos.</p>
<p>Pronto no tendremos ya ese beneficio, pues el Gobierno expropiará el lugar donde vivimos para construir la línea de un tren, y nos lanzará al sitio que determine, seguramente sin derecho a reclamación. Sin árboles frutales, que tardan años en afincarse. En algunos meses la opción de almacenar las frutas de mi patio será cero y nuestras vidas cambiarán, tanto en lo afectivo, por el amor a esos árboles, como en lo alimenticio. Habrá menos vitaminas para nosotros, tendremos que olvidarnos de algunas de las frutas que hemos comido durante años. El gasto económico será grande. Y ya no solo para nosotros, sino para toda la comunidad que comía de nuestros árboles. No hay ninguna señal que me diga que seremos expropiados de una forma justa.</p>
<p>Otro de los factores que nos angustian como padres es la carencia de transporte público. Las horas pico se traducen en horas de espera en algún punto de transportación. Los ómnibus no llegan, son informales. Los ves subir y nunca bajar, hasta que un vecino de la localidad pasa y trae una información rara: “oigan, el chofer se fue a la base de ómnibus porque se le rompió tal cosa”, o “se quedó sin combustible”. Los niños de uno sufren eso, tienen que plegarse a estos hechos que pudieras evitar si vivieras en un lugar con dirigentes empáticos, que resuelvan el modelo económico causante de este estado de precariedad constante. Mi hijo llora mucho en las paradas, quiere escapar de ahí, se desespera. Mi hijo es un ser humano aún sin ideología, no es un consumista sino un niño que encuentra absurdo estar en una parada durante horas. ¿Cómo le explico que no es culpa mía, o que es culpa del bloqueo yanqui? Y si le explico esto último y se lo cree, ¿qué clase de ser humano servil será a partir de ese momento? ¿Todo su fracaso estará amarrado a una fuerza mayor llamada bloqueo? Es absurdo. Su desarrollo como ser humano estaría a expensas de la buena voluntad del próximo presidente de los Estados Unidos. Esto es obsceno, un nuevo tipo de vasallaje. Mi hijo no tendrá esa educación, me niego a eso. Algo en mí siente que su llanto en la parada es el más justo de los llantos. Mi hijo es el único que tiene razón, es el más opositor de los opositores.</p>
<p>¿Cómo no he podido ser, como padre, capaz de sacar a mi familia de un entorno así, que reincide en sus políticas, persigue a quienes tratan de advertirle al poder que van por mal camino y que están lanzando a la sociedad a un futuro cada vez más adverso? ¿Cómo sacarlos de aquí? Ya no deseo vivir en este país. Creo que debe haber una solución para personas que no desean ya vivir bajo un proyecto social que no solo no-los-representa, sino que los aplasta, los condena económica y políticamente a desaparecer como seres sensibles, o seres con libre capacidad de pensar y desear. No quiero eso para mi hija, que tiene un potencial impresionante, ni para mi hijo, que llora con razón cuando tiene hambre o hastío.</p>
<h4>Nelly Díaz: “Mi situación es real”</h4>
<p>(Santiago de Cuba)</p>
<p>—Yo tengo un acortamiento congénito de cuatro centímetros en una pierna con respecto a la otra. Es la pierna derecha, e incluye fémur, tibia y peroné, y también el pie. Eso me ha producido una escoliosis. Estoy operada de una luxación bilateral de cadera. Esa operación fue a los ocho meses. Me pusieron alargadores con fijadores externos. En estos momentos tengo una lámina de metal en la rodilla con seis tornillos; me los colocaron a los 18 años y no me los he quitado. Todo eso me impide desplazarme caminando un buen tramo.</p>
<p>—¿Qué dificultades enfrentas como madre?</p>
<p>—Imagínate que a mi beba le dio una parálisis cerebral al nacer y nadie me lo dijo. Nadie se dio cuenta. Al cabo de los nueve meses me di cuenta yo de que no era normal que a mi hija no le diera por pararse ni sentarse ni nada. Presionando a los médicos la mandan con la neuróloga y al año le dictaminan la parálisis cerebral. Ahora, a un año y cinco meses de eso, yo no he podido aún comenzar a trabajar. Seguridad Social me tiene que dar una ayuda para poder cuidar a mi bebé aquí en casa, porque no puedo trabajar, y porque a mi hija le están dando fisioterapia. Todavía no he tenido respuesta sobre cuánto me van a pagar o cómo. Estoy con 1 900 pesos que me están pagando por el certificado médico de la niña. ¿Cómo puedo vivir yo con mis tres hijos?</p>
<p>Mis hijos comen lo que yo les pueda comprar. No comen galleticas, ni helados. No saben ya qué es eso. Y la chiquita ni hablar, a la hora de comprarle los <em>pampers </em>para que no se haga pipí encima me tengo que volver loca. Además, estoy dándole su fisioterapia. Eso es superincómodo [para la fisioterapeuta]; con una meadera o cagadera, imagínate tú. Ella tiene que tener su pañal desechable. Todavía no habla, no dice nada a estas alturas, está retrasada en todo.</p>
<p>—¿Desde cuándo hiciste el trámite para que te dieran la ayuda social?</p>
<p>—Comenzamos el trámite cuando tenía un año. Han pasado cinco meses y nada.</p>
<p>—¿La fisioterapia es en la casa?</p>
<p>—La fisioterapia es en el policlínico por cuatro días, y vienen dos veces a la casa a dársela. En estos momentos yo solo le estoy dando la de la casa. De mi casa al policlínico es loma contra loma. Cojeo, no puedo cargar a mi hija el tramo hasta la sala de rehabilitación. Para salir de mi casa era un motor diario: 50 pesos la ida y 50 la vuelta. Me dije, “espérate un momento, no puedo con esto”. Me estaba gastando una plata. Entonces ahora solo le estoy dando la fisioterapia en la casa. También he pensado una pila de veces hacer un video y publicarlo para ver si así acaban de agilizar el trámite. Porque, ¿qué hago yo con 1 900 pesos, una madre con tres muchachos? Nada.</p>
<p>Me dijeron que les estaban dando casa a madres con tres hijos. Se llama “madre numerosa”, y tú sabes que yo vivo aquí en hacinamiento, pero bueno, mi objetivo nunca fue la casa, y se lo dije a la muchacha de Seguridad Social. Tengo mi casa, es pequeña, y si me pueden ayudar con algunos materiales para hacer el cuarto que necesito, yo lo pago, pero no es lo que me interesa. Me interesa mi trabajo, no perder mi vínculo laboral.</p>
<p>—¿Has ido allí a insistir para que te den respuesta?</p>
<p>—No he ido. Salgo poco a hacer gestiones rápidas y hablo con la trabajadora social a cada rato. Me dijo que ellos tienen hasta seis meses para darme respuesta. Estoy esperando, vamos a ver qué pasa.</p>
<p>—¿Esa ayuda en cuántos pesos se traduciría?</p>
<p>—Tres mil más o menos. Mi salario es de 3 200. Dicen que es como el salario.</p>
<p>—¿En qué cosas gastas el dinero que te llega de una forma u otra?</p>
<p>—En comida y pañales desechables. Ahí se va todo.</p>
<p>—Claro. Y la comida que compras, ¿cómo la buscas? ¿Haces colas?</p>
<p>—La comida la compro por aquí. La pasan vendiendo. A veces puedo comprar algunos MLC y voy a la tienda y compro un picadillo, alguito. Pero la mayor parte de la comida la compro a gente que vende por la calle: salchichas, malanga. Imagínate que la niña necesita una sobrealimentación. Trato de llegar a lo mejor que puedo, pero no siempre lo puedo tener.</p>
<p>En algunos lugares no hago colas, pero en otros sí. En la cola del gas, por ejemplo, ahora pusieron prioridades única y exclusivamente para las personas que pagan por Transfermóvil. Eso quiere decir que ya los impedidos físicos tienen que hacer la misma cola del plan jaba [permiso que otorga el Estado y que prioriza a núcleos familiares donde todos trabajan]. Hay establecimientos que te dejan pasar con el carné de impedido físico, pero hay otros que no te lo permiten.</p>
<p>—En cuanto a los padres, ¿te sientes sola?</p>
<p>—El papá de los varones está viviendo en el monte. Viene de vez en cuando y me trae unas viandas, me deja un dinerito, pero está en el monte. El papá de la niña es un “niño” también, se aísla. Desde que nos dejamos hace dos meses, ha venido dos veces nada más. La abuela de la niña de vez en cuando viene y me trae una pieza de pollo, una toallita húmeda, un cereal. Pero no es la gran ayuda.</p>
<p>—Nelly, ¿quieres que diga tu nombre?</p>
<p>—Quizás, ¿qué tú crees?</p>
<p>—Creo que necesitas ayuda, y si dices tu nombre puede que despierte alguna sensibilidad en algún funcionario y te ayude.</p>
<p>—Ay, no sé. Lo que tú determines.</p>
<p>—Pero no quiero que este trabajo te haga la vida más difícil.</p>
<p>—No sé qué puede haber de malo. Pienso que no me pasa nada por poner mi nombre. Mi situación es real.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>*A petición de algunos entrevistados, estos nombres han sido cambiados.</em></p>
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