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	<title>Mónica Rivero Cabrera &#8211; Periodismo de Barrio</title>
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	<description>Organización periodística cubana sin fines de lucro</description>
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	<title>Mónica Rivero Cabrera &#8211; Periodismo de Barrio</title>
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		<title>Tecnologías resilientes para esta y otras crisis</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2020/07/tecnologias-resilientes-para-esta-y-otras-crisis/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Mónica Rivero Cabrera]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 08 Jul 2020 12:00:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[máscaras protectoras]]></category>
		<category><![CDATA[reciclaje]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Una red de comunidades, cooperativas, proyectos e instituciones fabrica medios de protección contra la COVID-19 a partir de materiales reciclados en Cuba.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>En 2016 Jorge Luis de la Fuente y su esposa diseñaron varios prototipos de gafas y protectores faciales utilizando botellas de plástico. “Lo concebimos como un experimento con el material, para uso de mecánicos o <em>makers </em>como nosotros mismos, no pensamos en médicos; pero llegó la pandemia y retomamos la idea con este enfoque”, dice. Hasta el momento han confeccionado y entregado gratuitamente más de 200 gafas y máscaras, principalmente en La Habana.</p>
<p>“Dentro de la comunidad <em>maker </em>se estaban usando impresoras 3D para confeccionar el soporte de la careta”, explica Jorge Luis. Pero la poca disponibilidad de materiales los hizo volver al reciclaje: “Podemos utilizar productos que están a la mano, no hay que esperar por importaciones”.</p>
<p>Jorge Luis decidió entregar 50 máscaras y gafas a médicos que conocía para que las probaran. “En función de lo que nos dijeron después, adaptamos el diseño”. El criterio fundamental ha sido la facilidad de producirlas con pocos recursos para que la experiencia se extienda: “Más que entregar, lo que queremos es que cada cual las aprenda a hacer. Del lado de acá lo que hay es un inventor –dice el diseñador–, pero el invento sin comunicación no tenía mucho sentido”.</p>
<p>Ahí entra <a href="https://copinchapedia.copincha.org/es/Proyectos/precious_plastics_habana/protector_facial_pet?fbclid=IwAR2BI1wUmt3jR2yl4RQeliv4UeVpRmQjNVf2kv6lQmn4r9JJBHSOxOnH1ds" target="_blank" rel="noopener">Copincha</a>, una comunidad tecnológica de colaboración abierta que surgió hace dos años y está integrada por innovadores, desarrolladores, artistas&#8230; “Lo que nos distingue de otros grupos con la misma filosofía es que tenemos, a la vez, dinámicas de trabajo virtuales y un espacio de socialización física que nos permite colectivizar recursos, fabricar en un lugar específico, trabajar juntos con materiales concretos”, explica Maurice Haedo, uno de los fundadores de lo que él describe como “un grupo de apoyo, un entorno de encuentro”.</p>
<p>Alrededor de la fabricación de medios de protección “se fue tejiendo una red”, dice el diseñador industrial, contratado por la empresa estatal Moncar, que ayudó a perfeccionar el diseño de las máscaras y a articular una estrategia de promoción.</p>
<p>Una parte fuerte de la alianza es <a href="https://www.facebook.com/atres2014/" target="_blank" rel="noopener">CNA ATRES</a>, cooperativa de Matanzas con experiencia en el reciclaje de plástico. También han tomado diseños de Precious Plastic, una comunidad de la cual Copincha quiere convertirse en “un nodo, tratando de hacer la iniciativa Habana de esa red internacional”.</p>
<p>Otros proyectos o instituciones participan como puntos de colecta de plásticos o centros de fabricación. Es el caso de Clandestina, Newmen Studio, la Facultad de Psicología, Mi rinconcito en San Miguel, ArteCorte, Ciclo EcoPapel en La Habana Vieja&#8230; VeloCuba y Citycleta colaboran con la transportación. “Prácticamente hay un colector en cada municipio”, asegura Patricia Díaz, de Newmen Studio. En Estudio50 instalaron un molino que tritura el plástico para someterlo luego a un proceso y reutilizarlo en máscaras. Los moldes son hechos con tecnología 3D.</p>
<p>Para el futuro quieren trabajar la inyección de plástico reciclado, no solamente a partir de botellas, sino usando cualquier producto del material que se pueda reciclar. La idea es continuar haciéndolo con métodos compartidos, donde los inventores no son propiamente “autores” sino “iniciadores”. “Ese ‘<em>hardware</em> abierto’ es la dinámica en que están Copincha y esas comunidades. Son tecnologías muy propicias para Cuba, porque permiten que la gente pueda crear y compartir con mucha más facilidad”, explica Maurice.</p>
<p>Por eso han publicado en sus redes sociales infografías y tutoriales promoviendo una forma “fácil, intuitiva, sencilla” para que cualquiera pueda atender una necesidad y resolver un problema valiéndose de sus propios medios.</p>
<div id="attachment_7878" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-7878" class="size-full wp-image-7878" src="https://www.periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/07/pasos_corte_botella.jpg" alt="" width="1200" height="674" srcset="https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/07/pasos_corte_botella.jpg 1200w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/07/pasos_corte_botella-300x169.jpg 300w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/07/pasos_corte_botella-1000x562.jpg 1000w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/07/pasos_corte_botella-768x431.jpg 768w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/07/pasos_corte_botella-810x455.jpg 810w, https://periodismodebarrio.org/wp-content/uploads/2020/07/pasos_corte_botella-1140x640.jpg 1140w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /><p id="caption-attachment-7878" class="wp-caption-text">Imagen de un tutorial publicado por Copincha para confeccionar protectores faciales, a partir de botellas de plástico recicladas.</p></div>
<p>Israel Morales, anestesiólogo del hospital pediátrico Juan Manuel Márquez en La Habana ha recibido decenas de estos medios de protección. “Tenemos poco acceso a máscaras profesionales por encontrarnos en un país con pocos recursos. Afortunadamente, no hemos tenido ningún caso de COVID-19 en el salón de operaciones; pero estos protectores faciales, de muchísima calidad, no solamente nos sirven para esta nueva enfermedad, sino para prevenir el contagio de cualquier otra de tipo respiratorio”, dice.</p>
<p>El trabajo suyo y de su equipo implica procedimientos como “ventilar con máscara, intubar, estar en contacto con saliva, secreciones, etcétera”, de manera que los medios de protección son indispensables.</p>
<p>Para Jorge Luis “trabajar con materiales reciclados supone una velocidad de producción baja”. Patricia Díaz de Newmen explica que existe una capacidad limitada para acopiar y transportar botellas plásticas. “La propia lógica de usar bicicletas como medio de transporte limita la cantidad, pero no es nada que no se pueda solucionar con más ciclistas interesados”. El hecho de que el proyecto reutilice desechos sólidos es considerado uno de sus aciertos, al promover un uso eficiente de los recursos y practicar la sostenibilidad.</p>
<p>Copincha tiene un sitio web “para documentar colaborativamente el conocimiento y las experiencias colectivas de creación e innovación tecnológicas que suceden en la comunidad”. Copinchapedia funcionaba antes de la crisis, pero el teletrabajo y el tiempo en casa han permitido desarrollarla y sistematizar esta y otras experiencias para situaciones de normalidad y extraordinarias por venir.</p>
<p>“Más allá de este momento, vamos a seguir teniendo necesidades. Creemos que la colaboración abierta puede ser una gran herramienta para aprender y enfocar los recursos de una manera socialmente útil”, dice Haedo. “Tenemos que tener tecnologías capaces de adaptarse a las crisis, que constantemente habrá. En pocas palabras: construir formas de trabajo con resiliencia, para sacar el máximo provecho a los recursos y encauzar el entusiasmo por hacer”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Este proyecto fue apoyado a través del programa de <a href="https://meedan.com/project/covid-19-microgrants" target="_blank" rel="noopener">Microgrants Check Global COVID-19</a>.</em><em> </em></p>
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		<title>El Paquete Semanal no cree en pandemia</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2020/06/el-paquete-semanal-no-cree-en-pandemia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Mónica Rivero Cabrera]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 19 Jun 2020 14:09:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[paquete semanal]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Durante la pandemia, el Paquete Semanal ha ratificado su centralidad en el consumo de información y entretenimiento en Cuba.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>El mundo conectado a Internet ya ha discutido la iconografía de una era en la que la pantalla dividida sería nuestra representación. Una pantalla-<em>aleph</em> donde todos somos bustos parlantes, desde lugares distintos y a la vez el mismo: la propia casa, una silla frente a una cámara. Esta metáfora visual adelanta una escena cada vez más cotidiana después del aislamiento que impuso la pandemia.</p>
<p>En muchos países se ha disparado el consumo de contenido audiovisual <em>on-line </em>y toda actividad social se ha mudado al ciberespacio. En Cuba, <a href="http://www.cubadebate.cu/noticias/2020/05/21/etecsa-aclara-dudas-sobre-bonos-recargas-y-nauta-hogar/" target="_blank" rel="noopener">de acuerdo con cifras de Etecsa</a>, entre marzo y mayo del presente año el tráfico de datos móviles aumentó un 92 % y el Nauta Hogar un 96 %, aunque la forma en que los cubanos consumimos Internet sigue siendo muy limitada y a precios astronómicos.</p>
<p>Los repartidores del Paquete Semanal han sido otro frente de contención en la crisis que ha desatado la COVID-19. Desde que se ordenó el aislamiento físico y la permanencia en casa a finales de marzo, solo trabajadores en áreas “de primera línea” han seguido en sus puestos. Sin embargo, algunos no se desempeñan en cuidados médicos ni producen o entregan alimentos: reparten información y entretenimiento.</p>
<p>Alain es uno de ellos. Ahora tiene un 30 % más de clientes, “a pesar de haber perdido a unos cuantos; me dijeron que aguantara por un tiempo, que están cojos de dinero; otros me pidieron les entregue el paquete cada 15 días y no semanalmente; lo bueno es que, por ejemplo, cuando he perdido dos, me han llamado cuatro nuevos”.</p>
<p>Algunos de los mensajeros dejaron de trabajar por el riesgo de contagio; pero los que han continuado haciendo entregas o recibiendo compradores en sus casas o puntos de copia percibieron un aumento en la demanda. Hay tres razones fundamentales: 1) sumaron clientes nuevos, 2) los que ya tenían aumentaron el consumo y, por último, 3) heredaron los clientes de los mensajeros que recesaron el servicio hasta que “regrese la normalidad”.</p>
<p>Cuando Alain decidió que seguiría haciendo entregas, tomó algunas precauciones: “al principio forraba el disco con un <em>nylon</em> para poderlo limpiar con bastante cloro cada vez que me lo devolvían; pero al final quien tocara la superficie podría contaminarla igual que si tocara el disco directamente y, además, se calentaba mucho envuelto en eso, así que dejé de hacerlo”. Ahora se lava las manos antes de manipularlos y les pide a los clientes que hagan lo mismo. También se las enjuaga después con una solución clorada que lleva consigo.</p>
<p>“Yo además uso nasobuco y mantengo la distancia de dos metros con todo el mundo”, dice quien en plena pandemia ha debido entrar a decenas de casas distintas cada semana.</p>
<p>Dice que los consumidores se quejan de que “el paquete está viniendo malo”, lo mismo por el hecho de que consumen en menos tiempo lo que antes de la cuarentena les alcanzaba para una semana completa o más, que porque está detenida la grabación de programas en vivo con público.</p>
<p>Cuando los clientes se quejan, los mensajeros “lo elevan al ‘alto mando’, como le decimos”, explica. Se refiere a su comunicación con el proveedor para que transmita la información a los encargados de diseñar la parrilla de contenidos de millones de cubanos hoy.</p>
<p>Orestes también sigue trabajando. Ha cosechado casi el doble de clientes, unos 50, mientras él solía tener entre 20 y 25. A diario recorre en bicicleta, con los discos en su mochila, calles de Playa, Marianao y la Lisa, donde se abastece del contenido. Este mensajero de 31 años que lleva 6 en el negocio se nutre de tres matrices y “ofrecer al cliente una selección lo más completa posible; porque todas tienen sus huecos”, dice refiriéndose a la selección de contenido que hace cada matriz.</p>
<p>Omega, Estudios Odisea y Crazy Boy son las tres matrices conocidas. Son los puntos en los que se descarga todo el volumen de información y se conforma el paquete para distribuirse en La Habana y el resto de las provincias, incluida la Isla de la Juventud. Proveen a los intermediarios y estos a los repartidores, que usan una licencia de Mensajeros. Muchos de ellos, además, mantienen abiertos “puntos de copia”, casi siempre en su propia casa. Tampoco existe una licencia que describa estrictamente esta actividad, de manera que las que suelen usarse son Mecanógrafo o Programador de Equipos de Cómputo.</p>
<p>El tipo de servicio no ha variado con las medidas de confinamiento: poco menos de 1 terabyte de información semanal a cambio de 2 o 3 CUC cada vez, según la tarifa del mensajero. Aunque el precio puede ser inferior según la cantidad de contenido, el día de la semana que se copie, la ubicación del proveedor, entre otros factores.</p>
<p>Un cambio notable para Orestes es la inclusión de contenido relacionado con el coronavirus. Las tendencias de esta red no son tan distintas de las que probablemente se registrarían si los cubanos fueran internautas a tiempo completo; es decir, si tuvieran un acceso económico, rápido y fluido a Internet.</p>
<p>Cada paquete que el mensajero compra a su proveedor, un intermediario entre él y la matriz, le cuesta 10 CUC. Ese precio tampoco se ha alterado bajo estas circunstancias extraordinarias, como sí lo han hecho tantos otros productos y servicios del mercado informal.</p>
<p>Orestes ha notado, por ejemplo, que los discos que usa han subido de precio en el mercado negro. “Uno que antes te podía salir en 75 CUC, ahora no lo encuentras por menos de 110. Supongo que porque no están entrando y esos son los que quedan en Cuba”. No es algo exclusivo de los discos duros o los productos electrónicos, con el cierre de fronteras también las importaciones individuales quedaron detenidas, y el valor de estas <a href="https://www.periodismodebarrio.org/2020/05/auge-y-caida-del-cuentapropismo-recomendaciones-expres/">se estima</a> entre 1 500 y 2 000 millones de dólares anuales en los últimos años. Lo que está vendiéndose es lo que va quedando, hasta que se restablezcan los vuelos.</p>
<p>“A mí me ha convenido el ‘quédate en casa’, porque la gente, aunque esté trabajando, pasa más tiempo con el televisor o la computadora y consume el contenido más rápido”, dice desde Ciego de Ávila Maydelis, otro nudo de la inmensa red de distribuidores que tiene el Paquete. Sin transporte interprovincial por carretera ni vuelos nacionales, no está claro cómo está funcionando fuera de La Habana; todo indica que en lugar de ómnibus estatales que viajan a cada provincia, son carros particulares quienes llevan el preciado acceso a la Internet desconectada.</p>
<p>El Paquete Semanal funciona en Cuba desde hace aproximadamente 8 años. Sus contenidos y mecanismos de circulación han evolucionado. Aunque el Gobierno ha promovido cambios significativos en la informatización de la sociedad, su impacto no es suficiente para desplazar la red informal de distribución de contenidos de mayor alcance en el país. Durante la pandemia, el paquete ha ratificado su centralidad en el consumo de información y entretenimiento en un país todavía distante de poder usar con eficiencia los recursos y servicios que ofrece la web.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Este proyecto fue apoyado a través del programa de <a href="https://meedan.com/project/covid-19-microgrants" target="_blank" rel="noopener">Microgrants Check Global COVID-19</a>.</em><em> </em></p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2020/06/el-paquete-semanal-no-cree-en-pandemia/">El Paquete Semanal no cree en pandemia</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
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		<title>Juicios y delitos</title>
		<link>https://periodismodebarrio.org/2020/06/juicios-y-delitos/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Mónica Rivero Cabrera]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 09 Jun 2020 11:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[coronavirus]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[derechos ciudadanos]]></category>
		<category><![CDATA[juicios paralelos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Desde que comenzó la emergencia por la COVID-19 en Cuba, 1516 personas han sido sancionadas por los tribunales.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2020/06/juicios-y-delitos/">Juicios y delitos</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>En los últimos tres meses, desde que se reportó el primer caso de COVID-19 en Cuba y las medidas especiales para enfrentar la pandemia fueron entrando en vigor, 1516 personas han sido sancionadas por los tribunales, de un total de 1530 juzgadas.</p>
<p>Los cargos fundamentales son “propagación de epidemia, actividad económica ilícita, delito de receptación y otros asociados al irrespeto a la autoridad como son el desacato y la resistencia”, explicó Maricela Sosa Ravelo, vicepresidenta del Tribunal Supremo Popular (TSP), en el programa televisivo <em>Hacemos Cuba</em> del miércoles 3 de junio, que trató por tercera vez el tema.</p>
<p>Sosa Ravelo dijo que en los medios de prensa “se ha informado a la población 52 hechos de presunta conducta delictiva”; de los cuales “solamente 6 han llegado a los tribunales, fundamentalmente seguidos por el delito de actividad económica ilícita, el delito de acaparamiento”.</p>
<p>El resto, explicó, todavía se encuentra en las oficinas de la policía o de los órganos de instrucción, según la competencia.</p>
<p><strong>Cifras de los últimos tres meses:</strong></p>
<ul>
<li>Juicios celebrados: 1252</li>
<li>Personas juzgadas: 1530</li>
<li>Personas sancionadas: 1516</li>
<li>Absueltos: 14 acusados</li>
</ul>
<h4>Las sanciones</h4>
<p>El tipo de sanción depende “de las características personales que tengan esos comisores, del hecho concreto y la peligrosidad”, bajo criterios de individualización, proporcionalidad y “la concurrencia de circunstancias tanto agravantes como atenuantes”, recordó Sosa.</p>
<p>“En esta circunstancia que está viviendo el país –dijo refiriéndose a la pandemia– hay una agravante que está prevista en nuestro Código Penal, al tratarse de ‘una situación especial’”.</p>
<p>El 82 % de las personas sancionadas ha consentido la sentencia que ha dispuesto el Tribunal y no han establecido los recursos de apelación que establece la ley. “Solamente 272” de los sancionados estuvieron inconformes con la decisión del Tribunal Municipal y la apelaron. Del total, 14 personas fueron absueltas por tribunales de Artemisa, de La Habana, Las Tunas, Sancti Spíritus, Guantánamo.</p>
<ul>
<li>Privación temporal de la libertad o trabajo correccional con internamiento: 1016 personas (67 %)</li>
<li>Trabajo correccional sin internamiento o limitación de libertad: 301 personas (19,8 %)</li>
<li>Multas: 199 personas (13,1 %)</li>
<li>Sanción accesoria: Comiso o confiscación de bienes</li>
</ul>
<h4>Exposición de los delitos en los medios de prensa</h4>
<p>Las autoridades advirtieron que aumentaría el control sobre los hechos ilícitos, particularmente los de tipo económico y el tipificado por el Código Penal cubano como propagación de pandemia. Apelaban a la tan socorrida caída de “todo el peso de la ley”.</p>
<p>Los medios de comunicación, particularmente el Noticiero Nacional de Televisión, han dado cuenta de 52 casos, exponiendo la imagen e identidad de los presuntos culpables, e incluso, llegando a interrogarlos o someterlos a careos ante cámara.</p>
<p>Desde la primera emisión, <a href="https://www.periodismodebarrio.org/2020/05/la-prensa-roja-cubana-y-los-juicios-paralelos/">estas transmisiones han provocado controversia</a>. En redes sociales y medios independientes se ha cuestionando la legitimidad del procedimiento, que ha evolucionado. En uno de los últimos reportajes se pixeló el rostro del sospechoso, aunque se identificó con nombre y apellidos, y su voz se escuchó mientras respondía preguntas del periodista. Los cuestionamientos esenciales a esta práctica siguen en pie.</p>
<p>Probablemente reaccionando a la polémica, Manuel Marrero Cruz, primer ministro de Cuba, se refirió a delitos económicos en una alocución televisada el pasado 11 de mayo: “¡Y esos casos hay que publicarlos!”.</p>
<p>Humberto López, presentador de <em>Hacemos Cuba</em>, preguntó a la vicepresidenta del TSP si “una vez que pasen los juicios podremos tener acceso a la información”.</p>
<p>“No hay ningún problema con que el Tribunal Supremo le aporte a nuestros ciudadanos qué ha pasado con esos procesos o esos asuntos que se han estado informando a nuestra ciudadanía. Forma parte también de nuestro deber como tema de la transparencia del sistema judicial y de acceso de nuestros ciudadanos a esa información (&#8230;). Porque también es una forma de contribuir a [su] seguridad jurídica”, aseguró Sosa.</p>
<p>Este criterio de publicidad fue esgrimido por el presidente de la Sala Penal en un programa anterior, aunque para amparar la publicación de los procesos. En referencia a la transmisión de juicios y operativos, el abogado Eloy Viera explica que “la publicidad a la que hacen mención nuestras leyes (&#8230;) no es un derecho de la colectividad, sino del acusado. No es una garantía para los espectadores, sino para el procesado”.</p>
<p>De acuerdo con la vicepresidenta del TSP, “no toda publicación en la prensa necesariamente tiene que vulnerar el principio de presunción de inocencia recogido en el artículo 95 de la Constitución en su inciso c”.</p>
<p>Añadió que en esas publicaciones “no se debe dar por sentado la responsabilidad de esos presuntos sospechosos de que ya son autores de esos delitos que se les están imputando”, algo en lo que no todos los reportajes televisados han insistido o dejado claro, y que la cultura penal de la teleaudiencia no le permitiría distinguir en todos los casos.</p>
<p>Solo quienes conozcan técnicamente el procedimiento podrán saber que le corresponde solamente al tribunal determinar la culpabilidad o la inocencia: “Una vez que se haya desarrollado el acto de juicio oral y además se hayan practicado un conjunto de pruebas que demuestran realmente que esa persona es responsable, o es inocente, porque no se le ha demostrado que el hecho realmente configura uno de los delitos que están previstos hoy en nuestro Código Penal, o no se ha demostrado con la prueba presentada esa responsabilidad en los hechos”, explicó Sosa.</p>
<p>En los comentarios de la transmisión en vivo de <em>Hacemos Cuba</em> en Facebook alguien preguntaba si las personas halladas inocentes por los tribunales tendrían un reportaje de compensación, en el mismo espacio estelar.</p>
<p>En cuanto a los interrogatorios y los careos que han podido verse en los últimos meses, la vicepresidenta recomendó “evitar, en garantía de este principio de presunción, hacerle interrogantes, coaccionar de cualquier modo a esa persona para que preste una declaración que incluso lo (&#8230;) pueda perjudicar, porque en nuestra ley de procedimiento penal, cuando una persona se considera que va a ser acusada y se le toma declaración, una de las primeras advertencias que exige la ley es manifestarle la posibilidad, el derecho que tiene, de no declarar”.</p>
<p>Sosa sugirió que tampoco la imagen de la persona está a disposición de quien filma y reporta: “Lo que no se debe es, si la persona rechaza que su imagen sea proyectada, colocarla en esa situación de vulneración de ese derecho que establece la Constitución”.</p>
<p>Es difícil afirmar que en todos los casos en que los acusados han sido identificados con nombre y apellidos y aparecido en cámara, alguien los haya puesto antes al tanto de estos derechos. Tampoco existe garantía de que los periodistas conozcan estas prerrogativas para salvaguardar el honor y la dignidad del acusado.</p>
<p>“¿La publicación de estos casos en los medios de comunicación puede incidir en la decisión final del asunto?”, fue una de las preguntas de los televidentes leídas por Humberto López.</p>
<p>“No necesariamente”, respondió Sosa, antes de enumerar una serie de condiciones que deben darse para que no haya incidencia ni interferencia: “Si el juez actúa con toda la profesionalidad, cumpliendo su mandato constitucional que establece que los jueces son independientes y solamente le deben obediencia a la ley; si el juez no se deja influenciar por ningún tipo de interferencia externa…”.</p>
<p>Debe asumirse que esas condiciones se dan en todos y cada uno de los casos, a pesar de la presión que representa la difusión mediática de los casos sin presencia de un abogado y antes de que estos lleguen a tribunales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Este proyecto fue apoyado a través del programa de <a href="https://meedan.com/project/covid-19-microgrants" target="_blank" rel="noopener">Microgrants Check Global COVID-19</a>.</em><em> </em></p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org/2020/06/juicios-y-delitos/">Juicios y delitos</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://periodismodebarrio.org">Periodismo de Barrio</a>.</p>
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