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	Comentarios en: Temblores, evangélicos, políticos y científicos en Santiago de Cuba	</title>
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	<description>Organización periodística cubana sin fines de lucro</description>
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		Por: Enrique		</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Enrique]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 14 Nov 2017 12:45:35 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Saludos, pensaba que “Periodismo de Barrio” era una revista seria, y que cada artículo que se publica también lo fuera, pero lamentablemente este hizo cambiar mi opinión. Si el autor, Carlos Melian Moreno estuvo o vive en Santiago de Cuba, debió ir a la fuente directa, al Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas(CENAIS) y entrevistar a los sismólogos, en vez de remitirse a  entrevistas a religiosos y anécdotas que pierden al lector. Por qué ir por las ramas y no ir al tronco directo.  Por qué mezclar un tema científico, tan serio, tan real como la seguridad sísmica de la ciudad con otros tan poco serios, anticientíficos e irreales como es la religión?  Los terremotos y la ciencia que los estudia, la sismología, es un tema muy terrenal, nada que ver con el cielo ni con la religión. Al contrario, varias religiones se aprovecharon de esta situación tanto en Santiago de Cuba como en otras ciudades (Baracoa entre otras) para diseminar mensajes falsos con el objetivo de crear una situación de pánico en la población anunciando tsunamis y terremotos en fechas próximas. Con una entrevista a nosotros, los especialistas en sismología, se hubiera puesto todo encima de la mesa, los aspectos objetivos y subjetivos que determinan la vulnerabilidad sísmica de la ciudad de Santiago de Cuba, de las censuras sobre este tema, justificadas o no, sin vueltas y más vueltas. El mensajero se pierde en un largo y tortuoso camino y se pierde la oportunidad de trasmitir un mensaje necesario para aumentar la percepción del riesgo de los dirigentes y de la población.
La falta de conocimientos del autor acerca de la sismología lo hace afirmar que: “El 20 de enero de 2016, en comparecencia televisiva, el doctor Enrique D. Arango, vicedirector técnico del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS), dijo que la experiencia del monitoreo sismológico de nuestro país era insuficiente como para identificar qué tipo de evento significaban aquellos terremotos. Era el equivalente a no saber si se está frente a un ñandú o un avestruz, aun cuando se conoce que tienen plumas, y que son más altos que un pavo”. Esto lo considero una falta de respeto, una burla estúpida, ignorante, además este tipo de comentario no es necesario ni ayuda en lo absoluto a trasmitir un mensaje. Ni yo, ni nadie en el mundo puede asegurar que tipo de anomalía sísmica se está enfrentando, si toda esta sismicidad pudiera ser una actividad premonitora o previa de un terremoto fuerte o no. Es un procedimiento internacional esperar un tiempo prudente en un lugar seguro después que ocurre un sismo moderado o fuerte porque no se conoce que va a suceder luego y mucho más en Santiago de Cuba, donde se espera un terremoto fuerte luego de transcurridos 85 años del terremoto de 1932. 
El libro de Olga Portuondo “Misericordia” es un gran libro producto de una labor minuciosa de búsqueda de datos dispersos en diferentes archivos de Cuba y España de la historia sísmica de Santiago de Cuba. Son datos reales y mucho más cercanos en el tiempo que los relatados en la misma biblia, que millones de personas leen a diario, un libro que se puede catalogar de “ciencia ficción” o peor aún (estoy ofendiendo a la literatura de CF), de mal gusto, de incultura e ignorancia, comparable con el reggaetón, donde no se dice algo que valga la pena, mucho menos verídico, mientras todo lo que relata “Misericordia” es totalmente ajustado a la realidad.
Aclaraciones: Se escribe astenósfera, No atenosfera. El apellido de Fernando es Guasch, no Guarch. En Haití además de las malas construcciones influyó mucho y casi fue determinante el tipo de suelo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Saludos, pensaba que “Periodismo de Barrio” era una revista seria, y que cada artículo que se publica también lo fuera, pero lamentablemente este hizo cambiar mi opinión. Si el autor, Carlos Melian Moreno estuvo o vive en Santiago de Cuba, debió ir a la fuente directa, al Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas(CENAIS) y entrevistar a los sismólogos, en vez de remitirse a  entrevistas a religiosos y anécdotas que pierden al lector. Por qué ir por las ramas y no ir al tronco directo.  Por qué mezclar un tema científico, tan serio, tan real como la seguridad sísmica de la ciudad con otros tan poco serios, anticientíficos e irreales como es la religión?  Los terremotos y la ciencia que los estudia, la sismología, es un tema muy terrenal, nada que ver con el cielo ni con la religión. Al contrario, varias religiones se aprovecharon de esta situación tanto en Santiago de Cuba como en otras ciudades (Baracoa entre otras) para diseminar mensajes falsos con el objetivo de crear una situación de pánico en la población anunciando tsunamis y terremotos en fechas próximas. Con una entrevista a nosotros, los especialistas en sismología, se hubiera puesto todo encima de la mesa, los aspectos objetivos y subjetivos que determinan la vulnerabilidad sísmica de la ciudad de Santiago de Cuba, de las censuras sobre este tema, justificadas o no, sin vueltas y más vueltas. El mensajero se pierde en un largo y tortuoso camino y se pierde la oportunidad de trasmitir un mensaje necesario para aumentar la percepción del riesgo de los dirigentes y de la población.<br />
La falta de conocimientos del autor acerca de la sismología lo hace afirmar que: “El 20 de enero de 2016, en comparecencia televisiva, el doctor Enrique D. Arango, vicedirector técnico del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS), dijo que la experiencia del monitoreo sismológico de nuestro país era insuficiente como para identificar qué tipo de evento significaban aquellos terremotos. Era el equivalente a no saber si se está frente a un ñandú o un avestruz, aun cuando se conoce que tienen plumas, y que son más altos que un pavo”. Esto lo considero una falta de respeto, una burla estúpida, ignorante, además este tipo de comentario no es necesario ni ayuda en lo absoluto a trasmitir un mensaje. Ni yo, ni nadie en el mundo puede asegurar que tipo de anomalía sísmica se está enfrentando, si toda esta sismicidad pudiera ser una actividad premonitora o previa de un terremoto fuerte o no. Es un procedimiento internacional esperar un tiempo prudente en un lugar seguro después que ocurre un sismo moderado o fuerte porque no se conoce que va a suceder luego y mucho más en Santiago de Cuba, donde se espera un terremoto fuerte luego de transcurridos 85 años del terremoto de 1932.<br />
El libro de Olga Portuondo “Misericordia” es un gran libro producto de una labor minuciosa de búsqueda de datos dispersos en diferentes archivos de Cuba y España de la historia sísmica de Santiago de Cuba. Son datos reales y mucho más cercanos en el tiempo que los relatados en la misma biblia, que millones de personas leen a diario, un libro que se puede catalogar de “ciencia ficción” o peor aún (estoy ofendiendo a la literatura de CF), de mal gusto, de incultura e ignorancia, comparable con el reggaetón, donde no se dice algo que valga la pena, mucho menos verídico, mientras todo lo que relata “Misericordia” es totalmente ajustado a la realidad.<br />
Aclaraciones: Se escribe astenósfera, No atenosfera. El apellido de Fernando es Guasch, no Guarch. En Haití además de las malas construcciones influyó mucho y casi fue determinante el tipo de suelo.</p>
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